Informe Electoral | Duro golpe a la Derecha y la incógnita de los independientes en las elecciones de Chile

Informe Electoral | Duro golpe a la Derecha y la incógnita de los independientes en las elecciones de Chile

 

El 15 y 16 de Mayo tuvieron lugar en Chile las elecciones para delegados constituyentes, gobernadores regionales, alcaldes y concejales. El resultado marca la debilidad del gobierno y la derecha chilena tras las protestas que sacudieron el país en 2019. Pero también la gran dispersión en las múltiples ofertas electorales señala que no hay un liderazgo único surgido de esas protestas.

La participación voluntaria en elecciones municipales suele ser baja, en 2016 rondó el 36% del padrón. En este caso, considerando que se le sumaba la elección de convencionales constituyentes y siendo la primer elección de gobernadores regionales, se esperaba una mayor participación. Efectivamente, la participación creció, pero por debajo de lo esperado, alcanzando un 43.35%. Las regiones con mayor participación fueron las centrales: la del Libertador O’Higgins con 47,37%, la Metropolitana de Santiago con 45,31% y la de Valparaíso con 45,15%. Las de menor participación fueron las del Norte: Arica y Parinacota con 36,78 y la de Tarapacá con 37,10%

Convencionales Constituyentes

La nueva Convención Constituyente estará formada por 37 convencionales de Vamos por Chile, 25 de Apruebo, 28 de Apruebo Dignidad, 48 candidatos independientes que no forman parte de las alianzas de partidos y 17 representantes de pueblos indígenas.

La derecha chilena se unificó en la alianza Vamos por Chile, que reúne los partidos Evolución Política (EVOPOL), Renovación Nacional (RN) y, el partido del presidente Sebastián Piñera, Unión Demócrata Independiente (UDI). Esta alianza logró 37 convencionales, lo que significa un 23,87% de la Convención.

La centro-izquierda chilena fue a las urnas en dos alianzas. Los partidos que anteriormente conformaban la Concertación, se reunieron en la lista Apruebo. Esta reúne a los partidos: Ciudadanos, Demócrata Cristiano, Liberal, Por la Democracia, Progresista, Radical y Socialista. Obtuvieron unos 25 convencionales, lo que representa el 16,13% de la Convención.

La lista Apruebo Dignidad incluye una serie de nuevos partidos de izquierda y al tradicional Partido Comunista de Chile. Estos son: Comunes, Convergencia Social, Federación Regionalista Verde Social, Igualdad, Revolución Democrática y el Partido Comunista de Chile. Lograron disponer de 28 convencionales, lo que les otorga el 18,06% de la Convención.

Ambas listas de centro-izquierda pueden reunir a 53 convencionales, o sea el 34,19% de la Convención.

La principal herencia de las protestas del 2019 fue el desinterés en los viejos partidos tradicionales y la multiplicación de la oferta política a través de candidaturas de “ciudadanos independientes”, no asociados a esos partidos. Considerando esta cualidad, formarían el bloque más importante de la Convención, con 48 convencionales, o el 30,97% de la Convención. Sin embargo, estos convencionales no funcionan como un bloque unificado, ya que dentro de los independientes se pueden encontrar candidatos de izquierda, derecha o centro, compartiendo algunos proyectos o no.

Los independientes se organizaron en dos grandes bloques de listas: los “independientes por una nueva Constitución” (11 convencionales) y los “Independientes del Pueblo” (24 convencionales). Otros 13 convencionales son independientes no relacionados con estos bloques.

Los pueblos originarios obtuvieron sus propios representantes, tal lo estipulado en el llamado a la Convención, con 17 convencionales elegidos a título personal, no por partido político. Estos conforman el 10,97% de la Convención.

Gobernadores Regionales

La primer elección de gobernadores regionales no deja un panorama claro, sino que deberá decidirse en la segunda vuelta, el próximo 13 de Junio

.De las 16 gobernaciones en juego, sólo 3 han superado el 40% de los votos como para ser considerados ganadores en primera vuelta. Estos son:

  • Rodrigo Mundaca, del Frente Amplio, en la Región de Valparaíso con 43,7% de los votos.

  • Andrea Macias Palma, de Unidad Constituyente, en la Región de Aysén con 48,7% de los votos.

  • Jorge Flies Añon, de Unidad Constituyente, en la Región De Magallanes con 42,1% de los votos.

El resto deberá definirse en la segunda vuelta. El balotaje de las región más importante, la Región Metropolitana de Santiago, queda entre:

  • Claudio Orrego Larrain, de Unidad Constituyente, con 25,5% de los votos

  • Karina Oliva Perez, del Frente Amplio, con 23,4% de los votos

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La apuesta por una nueva geometría del poder institucional en Chile. Claves de las elecciones constituyentes y de autoridades locales

La apuesta por una nueva geometría del poder institucional en Chile. Claves de las elecciones constituyentes y de autoridades locales

por Federico Montero

Las elecciones en Chile tienen un carácter histórico. Mediante la elección de constituyentes, gobernadores (por primera vez) y otros cargos locales, se busca institucionalizar un proceso de reforma del régimen político impuesto por Pinochet y sostenido con reformas pactadas luego de la transición democrática. ¿Cuáles son los aspectos más significativos de las elecciones de este fin de semana?

 

  1. El intrincado camino de la reforma constitucional.

Aunque fue modificada, la base del texto constitucional de Chile fue sancionada en 1980, durante la dictadura de Pinochet, y representó la institucionalización del proyecto político, económico y cultural que instauró la dictadura tras el golpe a Allende y se constituyó en un marco que limitó a los actores políticos tras la recuperación de la democracia.

La reforma constitucional es un reclamo histórico del campo popular y la izquierda en Chile, que comenzó a ocupar el centro del debate político de la mano de los distintos ciclos de protestas que se vienen sucediendo en el país en los últimos 20 años.

De las protestas estudiantiles a las manifestaciones por los servicios públicos, cada demanda particular comenzó a articularse con una impugnación global al régimen político derivado de la dictadura y legitimado en la transición.

Michelle Bachellet hizo campaña y logró su segundo mandato presidencial a partir de la incorporación de la necesidad de la reforma constitucional a su programa de gobierno y de la ampliación de su frente electoral a un sector de los actores representativos de la protesta estudiantil. Aunque se lograron algunos avances parciales, la agenda de transformaciones se vio frustrada. Con Piñera volvió la derecha al gobierno, sumando a los efectos de su política económica las demandas insatisfechas de un sector creciente de la sociedad chilena que terminaron estallando en octubre de 2019. En ese momento, la consigna contra el aumento del boleto de metro “No son 30 pesos, son 30 años”, volvió a ubicar la cuestión de la reforma constitucional como prioridad política.

 

  1. La dispersión de candidaturas y las nuevas formas de representación.

El proceso de reforma constitucional y elección de autoridades locales ocurre de la mano de una crisis de representación de la democracia chilena surgida de la transición de fines de los ‘80, que era señalada como un “modelo” a seguir.

El sistema político bipartidista ya mostraba signos de desgaste por la emergencia de nuevas demandas y actores, y las movilizaciones de octubre de 2019 mostraron que no existe un sector claramente identificado que represente esta voluntad mayoritaria de cambio, que fue ratificada en octubre de 2020 cuando casi un 80% de los electores se expresó a favor de la necesidad de la reforma.

La política chilena se ha vuelto menos previsible y así lo indica la dificultad de los analistas y encuestadores para proyectar escenarios frente a la elección de 155 convencionales constituyentes entre 1300 candidatos partidarios e independientes.

 

  1. Una nueva geometría del poder institucional

Además de las elecciones de constituyentes, Chile también votará por alcaldes y concejales para las 346 comunas (municipalidades) que integran el país y, por primera vez desde el retorno a la democracia, los ciudadanos elegirán a gobernadores para sus 16 regiones.

De esta forma, se incorpora una dimensión federal al sistema político tradicionalmente centralista de Chile, que si bien será morigerada por la figura de delegados del presidente cuyas funciones y alcances se encuentran actualmente en debate, representa un cambio en la geometría y distribución del poder institucional en el país.

Gran parte de la atención de la elección de cargos locales se centra en la Región Metropolitana, que incluye a Santiago y donde viven más de 8 millones de personas (40% de la población), aunque también es importante la región de Valparaíso, con un peso económico centrado en los grandes puertos del país y parte de la industria agrícola. El Gobernador más poderoso será el de Santiago y tendrá el mayor peso electoral después del Presidente.

En contraposición de lo que sucederá en la elección constituyente, la elección de autoridades locales expondrá una mayor inercia de las formas tradicionales de representación. Por ejemplo, un reciente estudio de la UNAB, “Radiografía: perfil de los candidatos a Gobernador Regional” muestra que de los 90 candidatos a Gobernador en todo el país, sólo 14 son mujeres.

 

  1. Una nueva agenda popular y ciudadana

Al igual que en las recientes elecciones en Ecuador, el debate electoral ha estado atravesado por una nueva agenda, asociada a las demandas del movimiento de mujeres, el ambientalismo y la cuestión indígena.

Estos temas, que remiten a las desigualdades estructurales de la sociedad chilena desde los momentos en que se constituyó el estado y que se profundizaron en los últimos 30 años, fueron parte de las reivindicaciones de las protestas de los últimos años y de manera muy nítida en las protestas de octubre de 2019. Como dato, se puede señalar que si bien representan por lo menos a un 13% de la población, los pueblos originarios no cuentan con reconocimiento en la constitución del país.

Especial atención merece el modo en que la agenda del movimiento de mujeres se abrirá paso en la convención constituyente, ya que se produce en el marco de un avance regional del activismo de género, que ha significado avances significativos como en el caso de Argentina, pero también rechazos autoritarios como en el caso del Brasil de Bolsonaro.

Estas demandas, que aparecen en las propuestas de campaña de las fuerzas populares, también atravesarán el modo de institucionalización de los representantes en la constituyente, que garantizará la paridad de género y participación de los pueblos originarios. De esta forma, Chile será el primer país que garantice un mínimo de 45% de participación de mujeres en la convención constituyente, además de 17 representantes por los pueblos originarios.

 

  1. La pandemia como telón de fondo de un modelo en crisis

El modelo chileno de democracia restringida y mercantilización del conjunto de las relaciones sociales, era hasta hace poco citado como ejemplo por su estabilidad tanto por sectores de la derecha como progresistas en la región, y visto particularmente como un camino a seguir por otros países del mundo andino.

Las manifestaciones de octubre de 2019, impactantes por su masividad y su carácter sostenido a pesar de la violenta represión, mostraron la contracara de desigualdades estructurales del modelo chileno y dejaron titubeando a buena parte de la dirigencia política tradicional.

A pesar de que la pandemia en Chile ha acumulado ya 27 mil muertos sobre una población de 14 millones de habitantes, hoy cuenta con una vacunación del orden del 50% de la población, que alientan a pensar en una buena participación. En esa línea, ya las elecciones de octubre de 2020, no indicaron una disminución en la participación, una tendencia que se manifestó también en las presidenciales de Ecuador, tanto en la primera como segunda vuelta.

La pandemia fue también objeto de debate para la configuración del calendario electoral, permitieron su aplazamiento desde abril, fueron desdobladas en dos días y le dieron cierto aire al gobierno de Piñera para tener un margen de negociación.

Elecciones en Madrid: Díaz Ayuso celebra su “libertad”, Iglesias se retira de la política

Elecciones en Madrid: Díaz Ayuso celebra su “libertad”, Iglesias se retira de la política

por Sebastian Tapia

Las elecciones para el gobierno de la Comunidad de Madrid confirmaron el poder que ejerce el Partido Popular sobre la región desde 1995. Isabel Díaz Ayuso logró renovar su mandato, obteniendo  el 44,73% de los votos. Pero esa cantidad de votos no es suficiente para que el PP gobierne por sí solo.

El triunfo del PP

El Partido Popular se alza con el triunfo tras una maniobra por la cual primero expulsó a sus aliados de Ciudadanos del parlamento. De hecho, estas elecciones anticipadas fueron llamadas tras la ruptura de la alianza del gobierno madrileño entre el PP y Ciudadanos, cuando este último se alió al PSOE en la región de Murcia para hacer caer al gobierno murciano liderado por el PP. En estas elecciones, Ciudadanos sólo obtuvo el 3,57% y no alcanzó al piso mínimo para obtener representación parlamentaria.

La maniobra puede del PP puede ser interpretada como de control de la frontera política a través de subirse al tren de la polarización de la escena política. No hay lugar dentro de la derecha madrileña para ambivalencias como las de Ciudadanos y el PP lo interpretó perfectamente.

De los 136 escaños que componen al parlamento de la Comunidad de Madrid, el Partido Popular obtuvo 65. Claramente es la primer minoría, pero no llega a los 69 necesarios para formar gobierno. La única alianza posible, que además ya se suponía que sucedería, es con el partido de extrema derecha VOX. Este partido obtuvo 13 escaños, asegurando la mayoría junto al PP. De esta manera, la ultraderecha llega a un gobierno autonómico. Y nada menos que al de la región de Madrid, capital de España.

La derrota relativa de la izquierda

Si separamos a estos principales partidos en dos grandes grupos, Izquierda (PSOE, Mas Madrid y Unidas Podemos) y Derecha (PP, VOX y Ciudadanos), hay una contundente mejora en los votos de Derecha. De obtener 1.637.459 votos, representando el 50,57% en la elección de 2019, pasó a obtener 2.080.089 y representar el 57,43%  de los votos en 2021. Una ganancia total de 442.630 votos en dos años.

En cambio, la Izquierda marcó un considerable descenso en sus votos. De 1.541.121 votos en 2019, que representaban el 47,6%, pasaron a obtener 1.485.860, el 41,03% de los votos. Una pérdida de 55.261 en dos años. No es tan grande la pérdida de votos, como los votos ganado por la derecha.

Para completar el análisis hay que destacar que la participación aumentó considerablemente entre 2019 y 2021: pasó de 3.251.386 (64,27%) a 3.644.577 (76,25%), aún en escenario de pandemia. Esa mayor participación se canalizó en una polarización asimétrica, donde el polo de la derecha, más compacto, creció proporcionalmente más que el polo de la izquierda, que se muestra fragmentado.

Partido Votos 2021 Votos 2019 Diferencia en votos Diferencia en %
PP 1.620.213 719.852 900.361 125,08%
MM 614.660 475.672 138.988 29,22%
PSOE 610.190 884.218 -274.028 -30,99%
VOX 330.660 287.667 42.993 14,95%
POD-IU 261.010 181.231 79.779 44,02%
Cs 129.216 629.940 -500.724 -79,49%

Ganadores y perdedores

Dentro del bloque de Derecha hay un gran ganador, un pequeño ganador y un perdedor. El Partido Popular es el claro ganador. Pasó de 30 escaños en 2019 a 65 en 2021. Obtuvo un 125% más de votos y ahora forma alianza con un aliado ideológicamente más extremo, pero que no va a negociar con el bloque contrario. Ese aliado, VOX, obtiene una pequeña mejora en los votos, un 14,95% más. Además logra llegar a gobierno. En cambio, el gran perdedor es Ciudadanos, que pierde la representación parlamentaria y obtiene un 79,49% menos de votos.

Dentro del bloque de Izquierda hay un claro perdedor y dos ganadores. El perdedor es el Partido Socialista Obrero Español, el PSOE. Este partido lidera el poder ejecutivo nacional, a través de la presidencia de Pedro Sánchez, y sufre del desgaste de la lucha contra la pandemia de COVID-19. Las restricciones de movilidad para evitar los contagios, ampliamente resistidas en Madrid, fueron tomadas por la campaña de Díaz Ayuso como una limitación de las libertades personales. El partido sufrió una pérdida del  30,99% de los votos del 2019. Y pasó de 37 escaños a sólo 24.

En cambio, el gran ganador, dentro del bloque, fue Más Madrid. Obtuvo una mejora considerable en los votos con respecto al 2019, un 29,22% más. Pasó de tener 20 escaños a 24, la misma cantidad que obtuvo el PSOE. Pero lo más importante es que superó en votos a este partido. Obtuvo 614.660 votos, cuando el PSOE obtuvo 610.190. Esto lo transforma en el segundo partido en la región autónoma y el más votado dentro del bloque de izquierda.

Unidas Podemos hizo una muy buena elección, teniendo en cuenta la elección de 2019. De 7 escaños pasó a tener 10. Obtuvo un aumento del 44,02%, alcanzando los 261.010 votos. Hay que tener en cuenta que sufrió una campaña muy negativa, donde Ayuso los acusaba de querer implantar el comunismo, e incluso sufrieron amenzas contra la vida de sus propios candidatos.

Sin embargo, Pablo Iglesias esperaba una mejor performance electoral. Había renunciado a la vice-presidencia del gobierno para abocarse a la campaña de despojar al PP del gobierno autonómico. Si bien fue una buena elección, más considerando que lo que era la bancada de Podemos en 2015 (hoy Más Madrid y Unidas Podemos) alcanzó 34 escaños, el ambicioso objetivo de Iglesias quedó lejos de ser logrado.  Ante el resultado electoral, Pablo Iglesias anunció su renuncia a todos sus cargos en Unidas Podemos. Se retira de la política porque considera que se ha convertido en un escollo para el crecimiento del partido, por lo que prefiere dar un paso al costado.

Son muchos los factores que deben analizarse para explicar los resultados. Pesa sin dudas la recuperación en Madrid del PP tras la crisis que supuso la caída del gobierno de Rajoy en 2018, que supo canalizar el descontento de los ciudadanos de la capital ante la pandemia a través de la exacerbación del discurso anti cuarentena bajo el tópico de la “libertad”. El PSOE paga en gran medida el costo que pagan todos los oficialismos en elecciones en pandemia. Más interesante es lo que sucede en los reacomodamientos dentro de las nuevas formaciones que surgieron para romper con el bipartidismo: mientras que en la derecha, entre el PP y VOX parecen haberse consumido el espacio de ciudadanos, no es tan claro el modo en que procesarán o no sus diferencias los antiguos socios de Más Madrid y Podemos. 

En cualquier caso, sería un error pretender extraer conclusiones lineales desde las elecciones de Madrid al escenario político español, que es mucho más complejo y heterogéneo y en el que los particularismos regionales pesan, y mucho.

Lo ciertos es que la Comunidad de Madrid, que otrora fuera el lugar de nacimiento de Podemos (2014) y el centro del Movimiento  de los Indignados (15-M) allá por 2011, hoy en día es un bastión del Partido Popular y la extrema derecha de VOX. El discurso de Díaz Ayuso, concentrado en la falsa dicotomía “Libertad o Comunismo”, presenta a la región como el principal foco de la resistencia al gobierno nacional español. En especial frente a las medidas restrictivas tomadas para evitar los contagios de la pandemia de COVID-19. Ahora Díaz Ayuso logró asegurarse el gobierno autonómico y prolongar su carrera política más allá del fin de la pandemia.

Fuertes tensiones en la disputa por la Comunidad de Madrid

Fuertes tensiones en la disputa por la Comunidad de Madrid

Este martes 4 de mayo se desarrollarán las elecciones autonómicas de Madrid. Son elecciones adelantadas ya que la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso del PP, disolvió la Asamblea luego de que se cayera el acuerdo entre los partidos que sostenía su presidencia.

Los/las madrileños/as accederán a las urnas para elegir a 136 diputados de la Asamblea de Madrid con el objetivo de formar un nuevo gobierno.

Principales candidatos/as a presidir la Comunidad de Madrid

Isabel Díaz Ayuso

  • Partido: Partido Popular (PP)
  • Edad: 42 años
  • Antecedentes: Licenciada en Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid. Diputada en la Asamblea de Madrid del 2011 al 2017 y desde agosto del 2019 Presidenta de la Comunidad de Madrid.

Pablo Iglesias

  • Partido: Unidas Podemos
  • Edad: 42 años
  • Antecedentes: Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid y Doctor en Ciencias Políticas por la misma universidad. Fundador y Secretario General del partido Podemos. Fue Diputado del Parlamento Europeo entre 2014 y 2015. Fue Diputado en las Cortes Generales entre 2016 y 2021 y Vicepresidente Segundo del segundo gobierno de Pedro Sanchez, entre 2020 y 2021, cargo al que renunció para presentarse en las elecciones de la Asamblea de Madrid.

Ángel Gabilondo

  • Partido: Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
  • Edad: 72 años
  • Antecedentes: Graduado en Filosofía y docente de la Universidad Autónoma de Madrid. Fue Rector de dicha universidad entre 2003 y 2009. Fue Ministro de Educación de España durante el segundo gobierno de José Luis Rodriguez Zapatero, entre 2009 y 2011. Actualmente es Diputado en la Asamblea de Madrid.

Rocío Monasterio

  • Partido: Vox
  • Edad: 47 años
  • Antecedentes: Arquitecta de la Universidad Politécnica de Madrid. Presidenta de Vox Madrid desde el 2019 y Diputada de la Asamblea de Madrid desde el mismo año.

Mónica García

  • Partido: Más Madrid
  • Edad: 47 años
  • Antecedentes: Anestesióloga por la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido Diputada de la Asamblea de Madrid entre 2015 y 2019 por el partido Podemos y desde el 2019 por el partido Más Madrid.

Edmundo Bal

  • Partido: Ciudadanos
  • Edad: 53 años
  • Antecedentes: Abogado. Diputado en las Cortes Generales desde el 2019 a la actualidad.

Encuestas

El Partido Popular (PP), con Isabel Díaz Ayuso, la actual Presidenta de la Comunidad de Madrid, encabeza las encuestas. Sin embargo, no proyecta la mayoría suficiente como para formar gobierno por lo que tendrá que acordar con otros partidos. Es probable una alianza de derechas entre PP y Vox ya que, según las encuestas, juntos superarían el 50% de los escaños.

Aunque no se descarta una sorpresa por izquierda. Pablo Iglesias renunció a la vicepresidencia del Gobierno español para presentarse como candidato de Unidas Podemos. Pese a que permanece abajo en algunas encuestas, el sondeo de CIS le otorga mayor ventaja. Sin dudas, ha superado en intención de voto a la organización conservadora Ciudadanos que ha quedado última en todos los pronósticos.

Sería probable un gobierno de izquierda en acuerdo entre Unidas Podemos, el PSOE y Más Madrid. Pero habrá que esperar a los resultados.

La campaña

La campaña dio cuenta de un clima de tensión. El hecho de que sean elecciones adelantadas presenta un primer elemento de tensión. Se llega a estos comicios luego de que, en la Asamblea de Madrid, el PSOE y Más Madrid -partido creado por Manuela Carmena e integrado por Íñigo Errejón como escisión de Podemos- presenten mociones de censura, a lo que se le sumó las tensiones crecientes entre el PP, Ciudadanos y Vox, partidos que sostenían la coalición de gobierno. Esto obligó a Díaz Ayuso a adelantar las elecciones.

El segundo elemento de tensión consiste en la disputa entre la presidenta de Madrid y el Gobierno de España. Disputa que se puso de manifiesto con la pandemia, llevando a discusiones sobre las condiciones de confinamiento en la capital española. El episodio de mayor tensión se dio en octubre pasado cuando el Ministerio de Sanidad de Pedro Sanchez anunció un nuevo confinamiento para Madrid ante el alarmante alza de los contagios de Covid-19. Sin embargo, Díaz Ayuso respondió cuestionando la competencia del Gobierno central y decretando sus propias medidas sanitarias que desataron la polémica ya que decidió confinar solamente a los barrios pobres con mayor población migrante, lo cual no respondía a ninguna lógica sanitaria, pues había gran cantidad de contagios en todos los barrios de la capital.

En tercer lugar, la aparición de discursos y figuras políticas que responden a una derecha extremista, como el partido político Vox, han elevado el clima de tensión. En un debate radial entre los/as candidatos/as a presidir la Comunidad de Madrid, se produjo un fuerte cruce entre Pablo Iglesias de Unidas Podemos y Rocío Monasterio de Vox, en tanto que la candidata del partido de extrema derecha, Vox, se burló de la amenaza de muerte que había recibido Iglesias y su familia durante la campaña. Mientras que Iglesias remarcaba que en democracia eso no debe suceder, las dos candidatas de derecha, Monasterio de Vox y Díaz Ayuso del PP, permanecieron indiferentes y no condenaron el hecho, por el contrario, en sus redes sociales incitaron al odio contra la izquierda.

Elecciones subnacionales en Bolivia: La oposición se concentra en las ciudades

Elecciones subnacionales en Bolivia: La oposición se concentra en las ciudades

por Florencia Tursi Colombo

El domingo 7 de marzo se llevaron a cabo las elecciones subnacionales en Bolivia para la elección de gobernadores/as en los 9 departamentos, alcaldes de los 336 municipios y miembros de las Asambleas y Concejos.

Sistema electoral

En Bolivia la elección para gobernadores/as, alcaldes, asambleas departamentales y concejos municipales se realiza de forma desdoblada de la elección nacional para presidente/a, vice, senadores/as y diputados/as. Es decir, se realizan en distintas fechas del calendario electoral.

En este caso, la elección subnacional se realiza 5 meses después de lo que fue la elección presidencial del 2020 en la cual la fórmula Arce-Choquehuanca del Movimiento al Socialismo- Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos, MAS-IPSP, obtuvo una amplia victoria.
Los/as gobernadores/as son electos/as en sus respectivos departamentos por mayoría absoluta, esto implica que deben obtener más del 50% de los votos válidos emitidos o más del 40% con una diferencia superior al 10% para ganar en primera vuelta. En caso contrario, se celebra una segunda vuelta electoral entre los/as 2 candidatos/as más votados/as.

La elección de los/as alcaldes/as de cada municipio se realiza por votación a mayoría simple sin segunda vuelta.

En el caso de las Asambleas departamentales se asignan los curules a través de un sistema proporcional según el porcentaje de votos obtenidos. El mismo criterio de proporción se aplica para los Concejos Municipales.

El voto se realiza de manera diferenciada, en papeletas y urnas separadas, para la elección de Gobernador respecto de los miembros de las respectivas Asambleas.

El dato más destacable respecto al sistema electoral boliviano es que, desde el 2009, en la elección de asambleístas, hay una cuota reservada para la representación de los Pueblos Indígena Originario Campesinos (PIOC) y asimismo, se aplica el principio de paridad y alternancia entre mujeres y varones en la conformación de listas.

Estas elecciones debieron celebrarse en el primer trimestre de 2020. Sin embargo, el golpe de estado de noviembre del 2019, clausuró toda elección democrática, aplazando un año la definición.

Participación

Hubo una alta participación electoral en los comicios, rondando el 80% del padrón electoral, en donde más de 7 millones de bolivianos/as estaban habilitados/as para votar.

Esta es la segunda elección que se da en el marco de la pandemia en Bolivia. La primera fue la de octubre del 2020 para elegir fórmula presidencial, diputados/as y senadores/as. En ambas elecciones se respetaron los protocolos con el objetivo de evitar contagios.

En esta oportunidad, se habilitaron más de 35 mil recintos electorales para que no haya aglomeraciones. Sin embargo, en algunos sitios el inicio de los comicios fue demorado por la ausencia de las autoridades de las mesas, provocando filas al comienzo de la jornada. Aunque esto no perjudicó el normal desenvolvimiento posterior.

La jornada electoral se desarrolló con calma y normalidad.

Solo se registró un hecho atípico en el municipio de Colpa Bélgica, un área rural de Santa Cruz, en donde se quemaron algunas actas de sufragio. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ya está investigando el hecho.

Resultados

Gobernadores/as

El MAS-IPSP habría ganado 3 de los 9 departamentos y estaría por disputar una segunda vuelta en otros 4 departamentos.

En Beni, los resultados preliminares arrojan una victoria en primera vuelta del candidato del Movimiento Tercer Sistema (MTS), Alejandro Unzueta. Con el 99% de las actas escrutadas, Unzueta habría obtenido un 41,75% con una diferencia de más del 10% con respecto al candidato del MAS-IPSP. La presidenta de facto, Jeanine Áñez, quedó tercera. Esta falta de apoyo político, en su propio departamento, quedó evidenciada en su posterior detención el 12 de Marzo por haber llevado adelante el golpe de Estado.

En Chuquisaca, ya con el 100% de las actas escrutadas, se confirma una segunda vuelta electoral entre Juan Carlos León del MAS-IPSP y Damián Condori del partido local Chuquisaca Somos Todos.

En Cochabamba, con más del 60% de las actas escrutadas, el MAS-IPSP habría ganado con el 52,07% de los votos en primera vuelta consagrando como gobernador a Humberto Sánchez Sánchez.

En La Paz aún falta escrutar la mitad de las actas. Aunque la tendencia marca que habría segunda vuelta para elegir gobernador. Al balotaje pasarían los candidatos del MAS-IPSP, Franklin Flores (con más del 38% de los votos) y en segundo lugar hay una leve diferencia entre el candidato de Por el Bien Común Somos Pueblo (PBCSP), Rafael Quispe (25%) y el candidato de Jallalla, Santos Quispe (24%), hijo de quien era el candidato inicial presentado por la agrupación, Felipe Quispe “El Mallku”, fallecido en febrero pasado a causa del coronavirus.

En Oruro los datos preliminares marcan una amplia ventaja de Johnny Vedia, candidato por el MAS-IPSP. Habría obtenido, al menos, el 44% de los votos con una diferencia de más del 25% respecto del segundo.

En Pando, con casi la totalidad de las actas escrutadas, el candidato Miguel Becerra del MAS-IPSP obtuvo más del 40% de los votos, sin embargo no logró la diferencia necesaria respecto del segundo más votado por lo que irá a balotaje con el candidato Regis Richter del MTS que obtuvo el 39% de los votos.

En Potosí, con alrededor del 90% de las actas computadas, el MAS-IPSP ganó en primera vuelta con el candidato Jhonny Mamani obteniendo más del 43% de los votos con una diferencia cercana al 20% respecto del segundo más votado.

En Santa Cruz, se arroja una victoria para el candidato de Creemos, Luis Fernando Camacho, cercana al 58% de los votos. Se da en Santa Cruz una polarización de fuerzas entre el partido de Camacho, Creemos, que obtuvo la mayoría y el MAS-IPSP, como segunda fuerza, que obtuvo una importante votación la cual le daría una considerable representación en la asamblea departamental.

En Tarija se irá a una segunda vuelta,  entre Álvaro Ruiz del MAS-IPSP y Óscar Montes del partido local Unidos por Tarija.

Alcaldes

En cuanto a las ciudades, en su mayoría, se perfilan alcaldías urbanas de oposición al gobierno nacional. Los resultados preliminares proyectan que el MAS-IPSP habría obtenido 2 de las 10 ciudades más importantes.

La ciudad de La Paz, con más de la mitad de las actas computadas, el candidato Iván Arias de la agrupación Por el Bien Común Somos Pueblo (PBCSP), habría obtenido la alcaldía con el 50% de los votos. Entre la experiencia política de Arias, cabe señalar que fue Ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda durante el gobierno de facto de Jeanine Añez.

En El Alto, la aparición y ascenso de la nueva fuerza política Jallalla logró capitalizar electoralmente un triunfo del 68,70% con más del 70% de las actas escrutadas. La candidata por Jallalla, Eva Copa, logra la alcaldía en una ciudad clave, tradicional bastión del MAS-IPSP.

La oposición también habría obtenido la alcaldía de Cochabamba, con el candidato Manfred Reyes Villa de Súmate y un porcentaje de votos del 55%.

En la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, se perfila un empate entre dos candidatos con una mínima diferencia de 2.600 votos, un 0,36%, según resultados preliminares. La pelea voto a voto aún continúa entre los candidatos Jhonny Fernández de Unión Cívica Solidaridad (UCS) y Gary Añez de Comunidad Ciudadana (CC).

En Oruro, el primer lugar lo obtuvo el candidato Adhemar Wilcarani del MAS-IPSP con el 29,53% de los votos. Fue una sorpresa ya que, en boca de urna, se proyectaba como ganador Marcelo Medina de la agrupación Sol Oruro. Sin embargo, con la totalidad de las actas computadas y con una diferencia de 2.275 votos (1,28%), resultó ganador el candidato del MAS-IPSP.

En Tarija, la alcaldía de la ciudad, con el 53,68% de los votos, la obtuvo el candidato Johnny Torres de Unidos por Tarija, ya con la totalidad de las actas computadas.

En el municipio de Potosí, con la totalidad de las actas computadas, obtuvo la alcaldía el candidato Jhonny Llally del Movimiento Cívico Popular (MCP) con el 37,46% de los votos.

En Trinidad, el candidato del Movimiento Tercer Sistema (MTS), Christian Cámara habría obtenido el primer lugar con 28,45% de los votos.

En la ciudad de Sucre obtendría la alcaldía Enrique Leaño del MAS-IPSP con el 33,27% de los votos según resultados preliminares.

Por último, en Cobija, Ana Lucía Reis del MTS habría ganado la alcaldía con el 44,59% de los votos.

Conclusiones

Los resultados de estas elecciones subnacionales muestran que en cada departamento se da la presencia de distintas fuerzas políticas con distintos personajes políticos y lineamientos. Incluso también la aparición de nuevas fuerzas políticas y nuevos liderazgos.

Sin embargo, el MAS-IPSP se mantiene como el único partido de alcance nacional con presencia en todos los departamentos. El MAS-IPSP mantiene una hegemonía territorial que lo posiciona como la fuerza política más coherente y sólida del país, con organización comunitaria y sindical de fuerte arraigo y con un programa político claro y consistente.

Mientras que las ciudades tienden a votar por candidatos de la oposición, el MAS-IPSP se hace fuerte en zonas rurales.

Las victorias de Luis Fernando Camacho en la gobernación de Santa Cruz, de Iván Arias en la ciudad de La Paz y de Manfred Reyes Villa en Cochabamba hacen pensar en un avance de las derechas. No obstante, aparecen como pequeños enclaves fragmentados, en lugares determinados y sin un partido que los englobe.

No hay en Bolivia una fuerza política de oposición que equipare la fuerza política y peso nacional que tiene el MAS-IPSP.

Tampoco por izquierda han aparecido alternativas que tengan el peso suficiente. Hasta el momento, las fuerzas políticas que han surgido a la izquierda del MAS-IPSP no han podido mantenerse más allá de una elección y un contexto específico. Este es el interrogante que se abre para Jallalla, por ejemplo.

La elección da cuenta de un clima de época que trasciende las fronteras de Bolivia. Es un momento político en el cual, a nivel regional, se observan disputas entre gobiernos y oposiciones por la gestión sanitaria, y al mismo tiempo, se da el advenimiento de grupos de derecha radicalizados con mensajes racistas y de odio.

En Bolivia tenemos, por un lado, al oficialismo que se afianza en el gobierno nacional conciliando la buena gestión económica y sanitaria con resultados electorales, los cuales le otorgan al MAS-IPSP un fuerte peso territorial. Mientras, por el otro lado, se observa una oposición de derecha -aunque no homogénea- con posiciones radicales que, luego del golpe de estado del 2019, comenzó a mostrarse como una alternativa y que, en esta elección, ha obtenido algunas alcaldías y gobernaciones.

Perspectiva latinoamericana | Bukele controla la Asamblea

Perspectiva latinoamericana | Bukele controla la Asamblea

El pasado domingo 28 de febrero se llevaron a cabo las elecciones para la Asamblea Legislativa, los Concejos Municipales y el Parlamento Centroamericano en El Salvador. Desde el Observatorio del Sur Global realizamos un nuevo informe electoral para analizar los resultados y reconfiguración del escenario político en el pais.. 

El oficialismo ganó la mayoría en la Asamblea Legislativa. Aunque con una baja participación electoral. De los/as 5,3 millones de salvadoreños/as habilitados/as para votar sólo ejercieron el voto 2,7 millones, una participación del 51% del padrón.

La Asamblea Nacional

El partido Nuevas Ideas del presidente Nayib Bukele obtuvo la mayoría de los/as diputados/as en cada uno de los 14 departamentos del país, dando como resultado 56 curules de los 84 que se disputaban en la Asamblea para el período 2021-2024.

Por su parte la Alianza Republicana Nacionalista, ARENA, baja de 37 a 14 curules, mientras que el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, pasa de 13 a 4 curules en la Asamblea Legislativa.

Asimismo la Gran Alianza por la Unidad Nacional, GANA, el otro partido que respalda a Bukele y con el cual obtuvo la presidencia en 2019, bajó de 10 a 5 representantes en la Asamblea.

El resto de los curules se reparten entre partidos más pequeños, el Partido Concertación Nacional obtuvo 2 curules, el Partido Demócrata Cristiano 1, al igual que los partidos debutantes Nuestro Tiempo y Vamos, con 1 curul cada uno.

Los Consejos Municipales

Respecto a la elección de los Consejos Municipales, Nuevas Ideas también obtuvo la mayoría de los municipios. De un total de 262 Consejos Municipales, el partido de Bukele obtuvo 137, entre ellos, ganó 18 de los 19 municipios de San Salvador. Mientras que ARENA logró 41 de los Consejos Municipales, el FMLN obtuvo 31 y GANA 32.

El Parlamento Centroamericano

Nuevas Ideas también obtuvo la mayoría de los delegados al parlamento regional. De los 20 representantes de El Salvador, 14 pertenecerán a Nuevas Ideas, 3 a ARENA, 1 al FMLN, 1 para GANA y 1 para Concertación Nacional. Esto le permitirá a Bukele proyectar su idea de nueva política regionalmente.

De bipartidismo a partido hegemónico

De esta manera, Nuevas Ideas se consolida como la principal fuerza política del país, rompiendo con la hegemonía bipartidista entre el FMLN y ARENA que se estableció luego de los Acuerdos de Paz firmados en 1992. Dicha ruptura, de un sistema político de dos partidos, se inició en 2019 con la llegada de Bukele a la presidencia. Sin embargo, Bukele no contaba con mayoría en la Asamblea. Con estos resultados ARENA y el FMLN merman su poder en la Asamblea Nacional en pos de una unión de poder entre el legislativo y el presidente “millennial”, como suelen llamarlo por su juventud y el uso que hace de las redes sociales.

Desde el FMLN mostraron preocupación al observar que los resultados electorales apuntan a una mayor “concentración del poder” en manos de Bukele, ya que con la nueva Asamblea, el presidente a través de su partido Nuevas Ideas junto con algunos aliados, podría conseguir una mayoría calificada lo que le permitiría, por ejemplo, posponer una elección presidencial y suspender las garantías constitucionales. También le sería muy fácil nombrar al fiscal general, el procurador de derechos humanos, el procurador general y cinco de los 15 magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Sin embargo, Bukele mantiene una alta popularidad, cercana al 80%, incluso durante el 2020, cuando inició la pandemia y el PIB del Salvador cayó 7,5% según estimaciones del Banco Central. También se calcula que, por el gasto extraordinario del año pasado, que incluye un plan de seguridad con el objetivo de militarizar los barrios, la deuda pública alcanzó el 86% del PIB.

Concentración personal del poder

El discurso de transformación de la política salvadoreña, sumado al alto nivel de abstención y desmovilización, le han permitido a Nayib Bukele tomar control, primero, del ejecutivo y, ahora, del legislativo. La posibilidad de nombrar un tercio de la Corte Suprema también podría darle control sobre el poder judicial. Teniendo en cuenta el antecedente del 9 de Febrero de 2019, cuando el presidente irrumpió acompañado del ejército en el Parlamento para forzar la aprobación de una ley, no es un buen prospecto para la democracia salvadoreña.

Tal es la impunidad con la que se ha movido Bukele durante la campaña, que ahora está siendo investigado por llamar a votar por su partido durante el mismo día de elecciones, rompiendo la veda electoral.

Pero esta concentración de poder también elimina la mayor ventaja con la que ha contado el gobierno de Bukele, la excusa del bloqueo parlamentario de sus iniciativas. Lo que queda de su período, del cual no tiene reelección, será plena responsabilidad de Nuevas Ideas – ya sea un éxito o un fracaso.

Elecciones Presidenciales en Ecuador: El intrincado camino a la segunda vuelta

Elecciones Presidenciales en Ecuador: El intrincado camino a la segunda vuelta

Informe post electoral del Observatorio del Sur Global, que participa como organismo de observación electoral reconocido por el CNE desde Quito.

Introducción

El domingo 7 de febrero se celebraron elecciones presidenciales y legislativas en Ecuador. Debía elegirse binomio presidencial, 137 representantes para la Asamblea Nacional y 5 parlamentarios andinos. Ningún binomio logró imponerse en primera vuelta, por lo que se espera una segunda vuelta para el 11 de abril.

¿Cómo analizar los resultados? ¿Qué se espera para la segunda vuelta? ¿Cómo queda conformada la Asamblea Nacional? y algunos datos más en este informe.

Sistema electoral

La organización política del Ecuador se encuentra conformada por 24 provincias, 221 cantones y 1228 parroquias, entre urbanas (412) y rurales (816).

El reglamento máximo es la Constitución Política de la República del Ecuador del año 2008 y Ley de Régimen Municipal de Ecuador de 1971 (reformada a 1982). Asimismo, la Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la República del Ecuador, denominada como el Código de la Democracia, que entró en vigencia en 2009, establece las reglas claras y democráticas de las elecciones, entre ellas establece cómo deben desarrollarse los procesos electorales y fija el manejo financiero de los partidos políticos, alianzas y movimientos.

El órgano encargado de convocar, organizar y garantizar las elecciones y el escrutinio, de acuerdo con los parámetros del Código de la Democracia, es el Consejo Nacional Electoral (CNE), junto con el Tribunal Contencioso Electoral (TCE).

El Ecuador es un país presidencialista que posee una Asamblea Nacional unicameral conformada por 137 miembros cuyos mandatos duran 4 años cumpliendo las funciones legislativas y con la posibilidad de reelección por un segundo ciclo de 4 años más.

El ejecutivo es comandado por un/a presidente/a y un/a vicepresidente/a cuyos mandatos duran 4 años con posibilidad de reelección por un mandato consecutivo más.

Se consagra ganador de una elección al binomio presidencial que obtenga más de la mitad de los votos válidos emitidos o más del 40% de los votos válidos con una diferencia del 10% sobre el segundo. En caso contrario se celebra balotaje o segunda vuelta electoral entre los 2 candidatos más votados.

El Código de la Democracia fue reformado en 2019 introduciendo algunos elementos y nuevas reglas. En primer lugar, se establece la paridad y alternabilidad de género en listas, siendo obligatorio una participación del 50% de las mujeres en las listas y sobre todo encabezadas por ellas, así como también una presencia de un 25% de jóvenes. Sin embargo, la aplicación de este punto, especialmente lo referido a que las fórmulas presidenciales deben ser binomios encabezados por una mujer y un varón, quedó pendiente de aplicación para el 2025.

En segundo lugar, se estableció que los/as votantes ya no podrán votar entre listas, sino que será obligatoriamente por plancha, es decir, votar a todos/as los/as candidatos/as de un mismo partido o alianza política. Por lo que no se puede votar candidatos para asambleístas de diferentes listas.

En tercer lugar, para la asignación de escaños se abandona el método D’Hondt y se aplica el de Webster. Este sistema se caracteriza por establecer promedios de los votos obtenidos por cada fuerza política para la Asamblea Nacional y asignar los escaños de acuerdo a los promedios más altos, buscando la mayor proporcionalidad posible en la representación.

Por último, establece que, aquellos partidos que no logren superar el 4% en dos elecciones seguidas, deberán devolver el 50% del fondo de promoción electoral recibido. Así como también se incorporan más regulaciones y controles a los fondos electorales.

En cuanto al conteo de los votos, para estas elecciones también se estableció el sistema de Conteo Rápido. El mismo consiste en una muestra de las actas de escrutinio oficial de 2.425 Juntas Receptoras del Voto, de un total de 38.806; exceptuando las del exterior, del Voto de las Personas Privadas de Libertad (PPL) y del Programa Voto en Casa, que representan el 2,78% de las juntas excluidas. Esa muestra que abarca 793.603 electores, que equivalen al 6.25% del Registro Electoral, sería el primer resultado electoral que daría a conocer el CNE la noche del domingo 7. En este sentido, los observadores regionales e internacionales, entre ellos el Observatorio del Sur Global, recomendaron a todos los actores políticos y a la ciudadanía ecuatoriana a esperar el escrutinio definitivo de los resultados totales oficiales emitidos por parte del CNE con tranquilidad y respeto.

Participación

Un poco más de 13 millones de ecuatorianos/as estaban habilitados/as para votar el 7 de febrero. Los observadores electorales, nacionales, regionales e internacionales, coinciden en indicar que la participación electoral fue alta, superando el 80%.

Cabe destacar que la alta participación estaba en duda semanas antes de la elección. Producto de la pandemia, el gobierno analizó la posibilidad de no cobrar, por esta vez, la multa a las personas que no sufraguen. Sin embargo, el Código de la Democracia establece una sanción económica por no ejercer el derecho al voto de 40 dólares, que el gobierno no pudo anular.

Por otro lado, atendiendo al contexto de pandemia, el Comité de Operaciones de Emergencia recomendó horarios de votación según el último número de la cédula de identidad, fijando dos turnos, aquellos con cédula par de 07:00 a 12:00 y aquellos con impar de 12:00 a 17:00. Esta recomendación buscaba evitar las aglomeraciones de personas en los centros de votación. Aunque no fue obligatoria, provocando que, en definitiva, no se cumpla y como consecuencia, pudimos observar largas filas en el día de la votación. Asimismo, muchos votantes manifestaron desconocer esa recomendación horaria. La gran afluencia de votantes hizo que se formaran en algunos establecimientos aglomeraciones, siendo dificultoso cumplir con el distanciamiento social. Sin embargo, pudo observarse entre los/las votantes un gran cumplimiento en el uso del barbijo o tapabocas.

El CNE en su Protocolo General para Prevención de la Propagación de la COVID-19 en el Proceso Electoral 2021, en un primer momento exigió que tanto los Miembros de las Juntas Receptoras del Voto como los observadores nacionales e internacionales presenten un PCR negativo. Lo cual también fue problemático ya que no todos los Miembros de las Juntas Receptoras del Voto tenían los recursos como para realizar dicho testeo, poniendo en duda la participación de dichos miembros en los comicios. Finalmente, la resolución fue anulada y el CNE junto al Ministerio de Salud llevaron adelante un programa de testeo gratuito y voluntario del 2 al 5 de febrero para aquellos miembros de las Juntas Receptoras del Voto que quisieran hacerlo. Pese a que, en algunos casos, hubo ausencia de miembros de las juntas receptoras del voto, esto no demoró sustancialmente el inicio y apertura de las mesas.

El intrincado camino a la segunda vuelta

  1. El domingo 7 de febrero a la noche se supo que en primera vuelta hubo un triunfo claro del binomio correísta Arauz – Rabascall
  2. Más de 10 puntos por detrás, se ubicaban el banquero Guillermo Lasso y Yaku Pérez, disputando el ingreso a segunda vuelta. Un poco más atrás se ubicaba Xavier Hervas, de Izquierda Democrática.
  3. De manera precipitada y contra las previsiones, el CNE informó que según sus cálculos, sería Yaku Pérez quien entraría en la segunda vuelta. Sus seguidores rodearon el Swissotel, donde se alojaban los Observadores electorales.
  4. Finalmente, el recuento ubicó a Lasso en segunda vuelta pero el CNE propició un inédito “pacto” entre Lasso y Yaku, auspiciado por la OEA, para revisar el 100% de las actas de Guayas y el 50 por ciento en 16 provincias sin la participación de los demás candidatos.
  5. En paralelo, se produjo la llegada “urgente” al Ecuador del Fiscal General de Colombia para investigar una dudosa denuncia sobre un supuesto financiamiento de la guerrilla a la campaña de Arauz.
  6. Entretanto, el gobierno de Lenin Moreno anunció la voluntad de profundizar la agenda de reformas neoliberales hasta tanto se suceda la segunda vuelta. La principal medida anunciada es la privatización del Banco Central de Ecuador
  7. Conocidos los resultados, la estrategia de Arauz ha sido apelar al “70% que votó por el progresismo, la plurinacionalidad y la social democracia”. Busca así traccionar a la base social del movimiento indígena y de Izquierda Democrática.
  8. En un giro político y ante la demora de definiciones, el 14 de febrero el candidato Guillermo Lasso se retractó en una carta pública al CNE del acuerdo con Yaku Pérez argumentando que buscaba “evitar un fraude y no fraguar uno”. Yaku Pérez respondió a su vez cuestionando al propio Lasso.
  9. Por su parte, el 15 de febrero la Misión de Observación Electoral de la OEA en Ecuador manifiestó su “preocupación sobre la falta de definiciones respecto al proceso electoral” e instó al CNE a informar de manera clara sobre los resultados.
  10. Posteriormente, autoridades del CNE anuncian que debe complirse con el calendario electoral y que “esperan poder proclamar los resultados el sábado 20 o domingo 21 de febrero”. Aclaronn que cualquier pedido de recuento deberá realizarse con posterioridad a esa proclamación.
  11. El día 19/2 el CNE rechazó un pedido de Yaku Pérez de realizar un recuento voto por voto.
  12. Ante la inminente proclamación de los resultados de la primera vuelta, el día sábado 20/2 a última hora, El contralor general del Estado, Pablo Celi, presentó una carta formal en la que solicita, al CNE, realizar una auditoría de su sistema informático, antes de que se celebre la segunda vuelta electoral. Cabe destacar que, aunque no posee competencias electorales, el rol del contralor Pablo Celi fue determinante durante el proceso de presentación de listas en la impugnación de 4 binomios, perjudicando centralmente al correísmo.
  13. En la madrugada del domingo 21/2, la Fiscalía General del Ecuador hace público un “impulso fiscal” para hacer una pericia al sistema informático del CNE para el mismo domingo 21.

Resultados

Asamblea Nacional
Se eligieron 137 miembros de la Asamblea Nacional, de ellos 15 son representantes Nacionales, 116 Provinciales y 6 delegados por los ecuatorianos/as residentes en el exterior.

La Asamblea Nacional para el período 2021-2025, con el 99,83% de las actas procesadas, quedó conformada por un bloque mayoritario compuesto por el correísmo cuya fórmula de Unión por la Esperanza (UNES) obtuvo una amplia diferencia de votos con respecto al resto de los movimiento (31,10%), en este sentido, se proyecta que la alianza UNES obtendría un total de 49 curules.

El segundo bloque de fuerza en la Asamblea será el movimiento Pachakutik (PK) que obtuvo en la votación para la asamblea un 17,92% de los votos, logrando 27 curules. Mientras que en tercer lugar se ubica la Izquierda Democrática con el 12,40%, proyectando 18 curules.

Le sigue, en cuarto lugar, el Partido Social Cristiano con 9,13 % habría obtenido 17 curules. Por último, el movimiento CREO con 9,77% que obtendría 12 curules. Las restantes 13 bancas se reparten entre partidos más pequeños y movimientos regionales.

Binomio presidencial
Las encuestas pre electorales habían señalado que de los 16 candidatos, 3 de ellos tenían más chances. En primer lugar se ubicaba el binomio Andrés Arauz y Carlos Rabascall de Unión por la Esperanza, en segundo lugar Guillermo Lasso y Alfredo Borrero de CREO, y en tercer lugar Yaku Pérez y Virna Cedeño de Pachakutik.

Aunque los pronósticos no fueron desacertados, ya que todos proyectaban una amplia ventaja de Arauz sobre el resto, nadie previó lo que sería en la noche del domingo 7 un empate técnico entre las 2 segundas fuerzas aplazando para varios días después el dictamen sobre qué binomios se enfrentarían en el balotaje del 11 de abril.

El escándalo provocado por las definiciones apresuradas del conteo rápido difundido por el propio CNE, llevó a que tanto Yaku Pérez de Pachakutik como Guillermo Lasso de CREO creyeran haber pasado a la segunda vuelta. El resultado definitivo se hizo esperar, provocando especulaciones y disputas de voto a voto por el segundo lugar para pasar a la segunda vuelta electoral.

Entre tanto, y ante los cambios numéricos, Yaku Pérez, quien en principio llevaba la ventaja sobre Lasso pero que luego fue quedando tercero, llamó a movilizar a las bases del movimiento indígena para vigilar y estar atentos a un posible fraude. Yaku Pérez fue el candidato que logró capitalizar políticamente lo que fueron las movilizaciones del 2019.

Finalmente, el miércoles 10 (a 3 días de la elección) comenzaron a conformarse los resultados definitivos de lo que sería la tendencia final e irreversible que indica que en balotaje se enfrentarán los binomios Andrés Arauz y Carlos Rabascall con Guillermo Lasso y Alfredo Borrero.

Con el 99,96% de las actas escrutadas, los resultados dan como ganador a Andrés Arauz con más de 3 millones de votos, lo que representa el 32,70%, y deberá enfrentarse en segunda vuelta con Guillermo Lasso, quien obtuvo un 19,74% de los votos. Mientras que en tercer lugar queda Yaku Pérez (19,38%) por una mínima diferencia de poco más de 33 mil votos. En cuarto lugar se ubica Xavier Hervas de Izquierda Democrática con el 15,69% de los votos.

Es llamativa la diferencia porcentual y en cantidad de votos que hay entre la primera fuerza y la segunda, algo que las encuestas preelectorales ya observaban. En los hechos estamos hablando de una diferencia de 1 millón 200 mil votos.

Segunda vuelta

La segunda vuelta presidencial se hará el próximo 11 de abril. Ese mismo día se celebran elecciones en Perú para elegir presidente, vice, congresistas y parlamentarios andinos; y en Chile para elegir convencionales constituyentes, junto con elecciones municipales y regionales.

La fecha es clave para empezar a pensar en una nueva configuración política de la región en general y de los países del pacífico en particular.

En Ecuador, vuelve a suceder, como en 2017, un balotaje entre un binomio correista y un binomio representante del neoliberalismo. Será la tercera oportunidad para Lasso, la segunda en llegar al balotaje. Mientras que para Arauz será la oportunidad de revertir el viraje de Lenin Moreno y demostrar que el correísmo sigue siendo la principal fuerza política del país.

Desde la primera presidencia de Rafael Correa, el correismo ha ganado cada elección presidencial, con Correa en 2007, en 2009 con la nueva Constitución, en 2013 y en 2017 con Lenin Moreno.

Aunque Moreno se distanció del correismo, y hasta provocó una de las persecuciones políticas más agresivas en democracia contra líderes de la Revolución Ciudadana, la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 2021, siguen demostrando, como en años anteriores que la disputa es entre dos modelos de país -progresismo y neoliberalismo- y que el correismo, pese a los intentos de deslegitimarlo, sigue siendo el movimiento que representa a los sectores progresistas.

Al mismo tiempo, la agenda neoliberal ha marcado, con Lenin Moreno, un trágico capítulo en la historia del Ecuador. Cualquiera que asuma la presidencia se encontrará con una crisis económica y sanitaria, el aumento de la pobreza y del desempleo, y las dificultades políticas de gobernar un país con disputas entre diferentes sectores ya que la polarización política y la persecución judicial que deja Moreno no tienen precedentes.