Informe Post Electoral | Elecciones Legislativas Colombia

Informe Post Electoral | Elecciones Legislativas Colombia

El domingo 13 de marzo se realizaron las elecciones legislativas en Colombia en las que se renovó la totalidad de la Cámara de Representantes y el Senado, para el período 2022-2026. En la misma jornada, mediante las “Consultas Populares Interpartidistas” se eligieron los candidatos presidenciales de tres grandes coaliciones para las elecciones del 29 de mayo, fecha de la primera vuelta presidencial.

Informe Post Electoral | Elecciones Regionales Venezuela

Informe Post Electoral | Elecciones Regionales Venezuela

El domingo 21 se celebraron elecciones regionales en Venezuela en las que se eligieron los 23 Gobernadores y 253 legisladores estatales de las entidades federales del país, sumado a los 335 alcaldes y 2671 concejales. El camino de las elecciones consensuadas en las que participó la oposición política indican un avance en la estabilización institucional del país, y echa por tierra las estrategias de desestabilización impulsadas por Estados Unidos de la mano de Juan Guaidó, y las prácticas insurreccionales que impulsaba un sector de la oposición.

El detalle de los resultados finales, el análisis y los escenarios posibles en el futuro en la democracia venezolana en el nuevo informe electoral del Observatorio del Sur Global (descarga a continuación)

Informe Post Electoral | Elecciones Generales Honduras

Informe Post Electoral | Elecciones Generales Honduras

El pasado domingo 28 de noviembre hubo elecciones, los resultados arrojaron una contundente victoria de Xiomara Castro del Partido Libre, con una ventaja de 20 puntos porcentuales sobre el candidato Nasry Asfura del Partido Nacional, sucesor del actual presidente Orlando Hernández. Xiomara encabezaba la intención de voto semanas antes de la elección. Sin dudas, la campaña de Asfura denunciando la amenaza comunista no funcionó.

Un hecho destacable fue la alta participación electoral que superó al 68% del padrón electoral. 

Para diputados/as, el Partido Libre también encabeza la elección aunque no obtendrá mayoría propia. Libre se quedaría con 52 diputados/as pero podría llegar al quórum y mayoría simple con el apoyo del Partido Salvador de Honduras (PSH), juntos sumarían 65 diputados/as. El Partido Nacional se habría quedado con 42 diputados/as y el Partido Liberal con 21.

Todos los datos de la elección, el análisis y las perspectivas a futuro en el nuevo informe del Observatorio del Sur Global que podés descargar a continuación

Pueblo, historia y justicia. A raíz de las elecciones en Honduras

Pueblo, historia y justicia. A raíz de las elecciones en Honduras

por Florencia Tursi Colombo

El día que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) asumió su cargo como presidente de México sucedió un hecho que pasó inadvertido pero que es de gran significado. En el trayecto hacia la asunción, un joven en bicicleta alcanzó el auto en el que iba y le dijo una frase que luego, el electo presidente, contó en su primer discurso: “tú no tienes derecho a fallarnos”

En un acto similar, el día en que Alberto Fernandez asumió la presidencia de la Argentina, la electa vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner (CFK) le dijo en la plaza frente a miles “tenga fe en el pueblo y en la historia. La historia la terminan escribiendo, más tarde o más temprano, los pueblos. Sepa que este pueblo maravilloso nunca abandona a los que se juegan por él”.

El miércoles pasado, CFK hizo pública por twitter una parte de la conversación que mantuvo con Xiomara Castro luego de que se confirmara su victoria electoral y que se convertirá en la primera presidenta de Honduras, “finalmente, mi querida compañera y amiga Xiomara, más tarde o más temprano, el pueblo y la historia siempre hacen justicia”.

Las elecciones en Honduras

El pasado domingo 28 de noviembre hubo elecciones en Honduras para elegir presidente/a, 128 diputados/as titulares y 128 suplentes, 298 alcaldes, 2096 regidores y 20 diputados/as del Parlamento Centroamericano.

Los resultados arrojaron una contundente victoria de Xiomara Castro del Partido Libre, con una ventaja de 20 puntos porcentuales sobre el candidato Nasry Asfura del Partido Nacional, sucesor del actual presidente Orlando Hernández. 

Xiomara encabezaba la intención de voto semanas antes de la elección. Sin dudas, la campaña de Asfura denunciando la amenaza comunista no funcionó.

Un hecho destacable fue la alta participación electoral que superó al 68% del padrón electoral. 

Para diputados/as, el Partido Libre también encabeza la elección aunque no obtendrá mayoría propia. Libre se quedaría con 52 diputados/as pero podría llegar al quórum y mayoría simple con el apoyo del Partido Salvador de Honduras (PSH), juntos sumarían 65 diputados/as. El Partido Nacional se habría quedado con 42 diputados/as y el Partido Liberal con 21.

La historia

En 2009 se produjo el golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya, esposo de Xiomara Castro. Aquel fue identificado, algunos años después, como el primer golpe de una oleada de golpes y lawfare en la región, como el golpe contra Fernando Lugo en Paraguay en 2012, el impeachment contra Dilma Rousseff en Brasil en 2016 y el lawfare en Ecuador contra Rafael Correa, en Brasil contra Lula da Silva y en Argentina contra CFK.

Todos/as aquellos/as líderes/lideresas habían encarnado profundas transformaciones en sus países que ampliaban derechos a sectores sociales habitualmente excluidos. 

Los golpes o los procesos de lawfare fueron el camino abierto por las derechas para recuperar el poder político y revertir dicha ampliación de derechos.

En Honduras, el golpe que desplazó a Zelaya se hizo con apoyo de las Fuerzas Armadas e implicó la suspensión de libertades, la persecución y asesinato de líderes sociales y la criminalización de la protesta social. 

De hecho, en el último año hubo en Honduras 31 asesinatos por motivos políticos, a lo que se le suma las denuncias de corrupción y los lazos de la política con el narcotráfico, al punto tal que se habla del “narco-Estado”.

El golpe del 2009 afectó, sobre todo, al bipartidismo, los dos partidos tradicionales, el Liberal y el Nacional comenzaron a fragmentarse y su legitimidad se deterioró. El Partido Nacional ganó las elecciones de 2009 y también los comicios generales de 2013 y de 2017 con Orlando Hernández como presidente, para lo cual tuvo que infringir la Constitución ya que prohíbe la reelección.

El pueblo

En 2019 hubo una oleada de manifestaciones en la región, las más significativas fueron las de Chile. Pero también hubo protestas en Colombia, en Ecuador, en Perú y en Brasil.

En Honduras, en octubre del 2019, también hubo una oleada de protestas que pedían la renuncia del presidente Orlando Hernández, luego de que se descubriera que el hermano del presidente recibía dinero del narcotráfico. Esas protestas encontraban un antecedente en 2017, luego de las elecciones presidenciales de aquel año, miles salieron a las calles para denunciar fraude.

Al mismo tiempo se dio la aparición de un nuevo partido en el escenario político, el Partido Libre, Libertad y Refundación, que comenzó a crecer de la mano del quiebre del bipartidismo y la creciente insatisfacción social expresada en las calles. 

Asimismo, este año, con motivo de celebrarse el bicentenario de la independencia, los/as hondureños/as se movilizaron contra el gobierno para reclamar por la situación de pobreza, además señalaban que el país no vive en una “verdadera independencia”. 

Paradójicamente, el golpe del 2009 que buscaba clausurar la política popular provocó en el pueblo el efecto contrario, el interés por participar, movilizarse y reclamar elecciones democráticas, de aquí la alta participación electoral en estas elecciones. Sin olvidar, por supuesto, la contracara de todo esto que fue el aumento de la pobreza y la desigualdad y la consecuente migración de cientos de hondureños/as hacia EEUU.

La justicia

Xiomara Castro ganó la elección presidencial con más del 53% de los votos. Aunque aún no se han contabilizado todos los votos debido a la lenta llegada de las actas, la tendencia es irreversible y la diferencia con el segundo alcanza los 20 puntos porcentuales. 

Xiomara fue una figura central en las movilizaciones luego del golpe del 2009 encabezando la crítica a la oligarquía hondureña y posicionándose como la líder del Partido Libre, así fue acumulando capital político. Fue candidata presidencial en 2013 aunque quedó en segundo lugar, con 28,8% de los votos y volvió a intentarlo en 2016, pero abandonó la carrera en favor de Salvador Nasralla, líder de la Alianza de Oposición contra Hernández aunque el ya mencionado fraude manchó la elección. 

La campaña de Xiomara con el lema “es pa’fuera que se van”, se centró en el rechazo al modelo neoliberal, la corrupción y el narco-Estado. En cambio, propuso un “socialismo democrático”, dar un rol central a las mujeres, buscando erradicar la violencia de género y algunas medidas o gestos simbólicos como la venta del avión presidencial el cual representa un lujo ante una población empobrecida.

Una coalición de partidos y alianzas han acompañado a Xiomara, como Nasralla quién se sumó a la fórmula en calidad de primer vicepresidente, también Milton Benítez de Honduras Humana. 

Por un lado, el voto a Libre es un voto castigo contra el régimen de Hernández, pero por el otro lado, es la apuesta a una coalición amplia que presenta un proyecto alternativo. 

El desafío que se abre para Xiomara y para el Partido Libre es si podrán cumplir con las expectativas del pueblo.  

Informe Electoral | Elecciones Presidenciales Chile 2021

Informe Electoral | Elecciones Presidenciales Chile 2021

Este domingo 21 se desarrollaron las elecciones presidenciales, de senadores, diputados y consejeros regionales en Chile, con una participación del 47,34% del electorado, que corresponde a 7.115.590 de electores de un total de15.030.973 habilitados para la votación.

Desde el equipo del Observatorio del Sur Global presentamos un nuevo informe electoral con el análisis del contexto de los comicios, los distintos cargos y partidos en competencia, el perfil y programas de los candidatos y candidatas, las particularidades del mecanismo de voto en Chile, el avance en la incorporación de la cuota de género y las claves para pensar el escenario y los resultados en el marco del proceso constituyente y de cara al balotaje de diciembre.

Las urnas ratificaron el poder territorial del chavismo

Las urnas ratificaron el poder territorial del chavismo

por Pablo Macia

El pasado domingo 21 se celebraron elecciones regionales en Venezuela en las que se eligieron los 23 Gobernadores y 253 legisladores estatales de las entidades federales del país, sumado a los 335 alcaldes 2671 concejales. Con el 99,20 por ciento de las actas transmitidas, la participación ciudadana en los comicios aumentó a 42,26 por ciento, según lo expresó el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Pedro Calzadilla, en el segundo boletín oficial presentado la mañana del lunes 22.

Los resultados arrojaron que de las 23 Gobernaciones en disputa, 21 cargos son adjudicables de forma irreversible y se distribuyen en: 18 para la alianza del Gran Polo Patriótico (GPP), dos para la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y uno para Fuerza Vecinal.

Las gobernaciones ganadas por los candidatos y candidatas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que integra al GPP, corresponden a los estados de:

Anzoátegui (46,15 %), Aragua (51,62 %), Bolívar (42.07 %), Carabobo (54.85 %) Falcón (43.24 %), Guárico (47.15 %), Lara (46.18 %), Mérida (40.64 %), Miranda (48.28 %), Monagas (46.04 %), Portuguesa (45.70 %), Sucre (47.06 %), Táchira (41.11 %), Trujillo (41.59 %), Yaracuy (46.48 %), Amazonas (40.23 %), Delta Amacuro (60.55 %) y La Guaira (50.16 %).

Por otra parte, los candidatos de la MUD obtuvieron la victoria en los estados Cojedes con José Alberto Galíndez (48.28 %) y el estratégico estado de Zulia (sede de importantes yacimientos petroleros, el más poblado del país y fronterizo con Colombia) con Manuel Rosales (56.13 %). Mientras tanto, el estado de Nueva Esparta quedó a cargo de Morel Rodríguez de Fuerza Vecinal (42.48 %).

Por otro lado, el Consejo Nacional Electoral Nacional (CNE) indicó el lunes que hay dos estados en los que el conteo rápido no da una tendencia irreversible y por ello se esperará al conteo definitivo. Se trata de la gobernación del estado de Apure en el que el representante de Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Eduardo Piñate ha obtenido 76.279 votos (44,17 %) que lo sitúa por delante del candidato opositor Luis Llipa, que ha obtenido algo menos del 42 %.

El otro estado en disputa es el de Barinas, en el que el CNE aún no ha aportado los resultados finales del recuento. El jueves, la junta regional de Barinas ya había adjudicado los cargos de alcaldes o alcaldesas de 11 de los 12 municipios del estado, faltando tan sólo el cargo de gobernador y el de alcalde o alcaldesa del municipio Arismendi, al que corresponden las actas faltantes. Las condiciones complejas de los sitios inhóspitos a las que corresponden las actas faltantes y el acercamiento del vencimiento de los tiempos legales establecidos, determinaron que se encargue a la Junta Electoral Nacional la totalización de las actas que restan contabilizar en ese distrito.

En cuanto a las 335 Alcaldías en disputa, el rector principal del CNE informó que 322 son adjudicables, de las cuales 205 corresponden al GPP, 59 a la MUD y 37 a la denominada Alianza Democrática y 21 a otras agrupaciones políticas.

Por otro lado, el viernes 26 de noviembre, se llevó a cabo la elección por la representación indígena a los consejos legislativos y concejos municipales en ocho entidades del país. Un total de 4.334 voceros y voceras de los pueblos y las comunidades indígenas de Amazonas, Anzoátegui, Apure, Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Sucre y Zulia, eligieron 69 concejalas y concejales, así como 8 legisladoras y legisladores a los consejos legislativos.

Según informó el Consejo Nacional Electoral, el lunes 29 de noviembre, a partir de las 9:00 am, se efectuará la Auditoría de Datos de Electoras y Electores fase II, dentro del cronograma de las Elecciones Regionales y Municipales 2021 en el que se establecerán los datos definitivos de la elección. La misma será transmitida en directo a través de CNETV, el canal del Poder Electoral en internet.

Implicancias de la elección

Las elecciones de alcaldes y gobernadores del 21 de noviembre constituyen un paso importante en la institucionalización política de Venezuela a partir de la participación de las fuerzas de oposición luego de tres años de boicot electoral. De esta manera se reafirman los acuerdos trazados el pasado 13 de agosto en el memorando de entendimiento de los representantes del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de la Plataforma Unitaria de Venezuela.

El memorándum de entendimiento entre el Gobierno y la oposición firmado en México y con la mediación de Noruega, plantea las garantías electorales y un cronograma electoral que se viene cumpliendo regularmente, sumado al levantamiento de las sanciones y la restauración del derecho a los activos de Venezuela en el extranjero, así como también el respeto al Estado Constitucional de Derecho y la convivencia política y social en el país, entre otras cuestiones.

En cuanto a la participación en las elecciones, el analista Atilio Borón recuerda que desde 1984 el voto dejó de ser obligatorio por un acuerdo entre las dos principales fuerzas políticas de la época: Acción Democrática y la Democracia Cristiana. En este aspecto, si bien el proceso de movilización política iniciado por el Chavismo, que alcanzó niveles de participación por encima del 80% venía decreciendo (recordemos además que el país celebró 29 elecciones en 22 años), es necesario tener en cuenta el contexto de la pandemia de la Covid-19, el abstencionismo de la oposición en los últimos años y las consecuencias económicas del bloqueo. Visto de esta forma, el porcentaje de participación en la elección fue comparable con el de otros países, y la abstención de algunos sectores puede deberse al cansancio, apatía, desinterés, triunfalismo, rebeldía, desesperanza o a la grave situación económica vivida.

Las urnas ratificaron el poder territorial del chavismo, que se quedó con 20 de las 23 gobernaciones, ganándole a la oposición las de Anzoátegui, Mérida y Tachira. La atomización y las luchas entre las fuerzas opositoras, facilitó el triunfo del Gran Polo Patriotico, aunque todas juntas sacaron unos 700 mil votos más que el oficialismo. De todas formas consiguieron arrebatarle al chavismo el estratégico estado de Zulia, el más poblado del país.

Con respecto a las delegaciones internacionales de veeduría, el CNE afirmó que los representantes del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA), el Observatorio de Asuntos Latinoamericanos de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPPAL), la Asociación Nacional de abogados de los Estado Unidos (National Lawyers Guild) y la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad, coincidieron en manifestar que el sistema automatizado de votación venezolano es confiable y robusto.

La Misión de Observación Internacional Electoral del Parlamento del MERCOSUR, elaboró un informe preliminar que se nutre de la información recabada desde el 16 de noviembre, día en que la Misión se instaló en el país y mantuvo reuniones con las autoridades electorales, con organizaciones internacionales y cuerpo diplomático, sociedad civil, expertos, líderes, candidatos, coaliciones y partidos políticos, siempre buscando mantener una paridad en la representación de las fuerzas políticas.

El informe destacó que 37 de las 42 Organizaciones con Fines Políticos (OFP) nacionales habilitadas para esta elección, postularon candidatas y candidatos y que en referencia a la paridad de género, el 49,44% de las postulaciones corresponden a mujeres y el 50.56% son hombres. El informe concluye que en los centros electorales visitados por la Misión del PARLASUR, en promedio, cada elector demoraba alrededor de un minuto en ejercer su votación. Por su parte, los miembros de mesa y funcionarios militares indicaron que se reportaron pocas incidencias y que la jornada transcurrió con toda normalidad.

En contraste, el informe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOEUE) es un tanto más ambiguo en sus conclusiones. Por un lado, la misión reconoce avances en el proceso electoral venezolano, y plantea que esta en concordancia con los estándares internacionales, sumado a la composición más equilibrada del Comando Nacional Electoral. Pero por otro lado, realiza apreciaciones y valoraciones críticas que en la mayoría de los casos son accesorias y laterales, pero que en otros, apuntan directamente a la institucionalidad venezolana, en particular a la Junta Electoral Nacional, desconociendo las atribuciones constitucionales que tiene la misma.

Por su parte, desde el sector oficialista de Venezuela se expresó Diosdado Cabello, dirigente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), expresando que la misión de observación electoral que la Unión Europea llegó con el informe “hecho” y que “se quedaron con las ganas porque 300 observadores más dijeron que todo fue limpio, transparente, con uno que otro incidente, que nosotros condenamos igual, pero aquí no hay trampa”.

En definitiva, la ambigüedad del informe fue utilizado por sectores de la prensa internacional para intentar minar el proceso electoral y los avances en la institucionalidad política del país. Así, el The New York Times afirmó que “Los observadores europeos dijeron que las elecciones no fueron libres ni justas” y que “fueron desvirtuadas por condiciones desiguales de participación, violencia y órdenes judiciales contra los líderes de la oposición”. Sin embargo, el mismo medio tuvo que admitir que “la misión subrayó varias mejoras en materia democrática durante las elecciones del domingo, y llegó a calificar el sistema de procesamiento electrónico de los votos como ´confiable´

Expresando críticas en una línea similar se posicionaron diversas representaciones diplomáticas Europeas frente a la elección. Así fue el caso de España donde el Gobierno “constató que los comicios no cumplieron los estándares internacionales e hizo un llamamiento a Ejecutivo venezolano y oposición”. Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Reino Unido emitió un comunicado en el que ha señalado que si bien las condiciones electorales “pueden haber mejorado” y “la participación de más partidos de la oposición fue bienvenida”, “las condiciones necesarias para unas elecciones libres y justas cayeron muy por debajo de los estándares requeridos”.

El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela respondió a estas críticas afirmando que “El pueblo venezolano, a pesar de un cruento e ilegal bloqueo, en medio de una terrible pandemia, ha protagonizado un proceso electoral con plenas garantías, dentro de los más altos estándares tecnológicos y la participación de todos los sectores políticos, lo que atestigua la existencia de una vibrante democracia en el país”. En ese aspecto exhortó a los gobiernos de España y el Reino Unido a rectificar sus posiciones injerencistas y colonialistas.

Pero más allá de algunas controversias, el camino de las elecciones consensuadas en las que participó la oposición política indican un avance en la estabilización institucional del país, y echa por tierra las estrategias de desestabilización impulsadas por Estados Unidos de la mano de Juan Guaidó, y las prácticas insurreccionales que impulsaba un sector de la oposición.

Queda ahora el desafío de resolver la dura situación económica, atravesada por el bloqueo norteamericano y las sanciones económicas de los países aliados a su estrategia. El país se encuentra en una profunda crisis de desabastecimiento de bienes que encarecen las mercancías y distorsiona todos los precios. El cumplimiento del memorando en materia electoral debería tener como contrapartida la distensión del asedio económico frente a Venezuela y la recuperación de los fondos bloqueados que el país tiene en el exterior. El desafío del gobierno en estabilizar económicamente al país sigue vigente, pero el apoyo popular en la elección es un espaldarazo para el chavismo en esa gesta.

El malestar social y la polarización política marcan las elecciones en Honduras

El malestar social y la polarización política marcan las elecciones en Honduras

por Florencia Tursi Colombo

Este domingo habrá elecciones en Honduras en medio de un clima político y social complejo. Mientras la violencia, la corrupción, el narcotráfico y la pobreza dominan el escenario, al mismo tiempo, se mantiene la esperanza de que la elección cambie el devenir del país.

¿Qué se elige?

Este domingo 28 de noviembre se llevan a cabo elecciones en Honduras para elegir presidente/a, 128 diputados/as titulares y 128 suplentes, 298 alcaldes, 2096 regidores y 20 diputados/as del Parlamento Centroamericano. Hay 5,5 millones de hondureños/as habilitados/as para votar.

¿Quiénes son los/as candidatos/as?

En total, se han presentado 13 candidatos/as a la presidencia. Sin embargo, solo 3 aparecen como los favoritos según las encuestas.

Xiomara Castro de Zelaya

Edad: 62 años

Fuerza política: Partido LIBRE (Libertad y Refundación)

Ideología: izquierda

Biografía: Xiomara es esposa del expresidente Manuel Zelaya. Fue candidata a la presidencia en 2013, quedando en segundo lugar con el 28.78% de los votos. Busca convertirse en la primera mujer presidenta de Honduras.

Nasry Asfura

Edad: 63 años

Fuerza política: Partido Nacional

Ideología: derecha, conservador

Biografía: Nasry es el actual Alcalde de Tegucigalpa y se presenta como la sucesión del presidente Juan Orlando Hernández. Fue Diputado durante el período 2010-2014. Hay ciertas acusaciones de corrupción en su contra y su nombre aparece en los Pandora Papers.

Yani Rosenthal

Edad: 56 años

Fuerza política: Partido Liberal

Ideología: centro

Biografía: Yani fue Ministro de la Presidencia durante el gobierno de Manuel Zelaya entre 2006 y 2008, y fue Diputado durante el período 2010-2014 por el Partido Liberal.

¿Qué se espera?

La campaña electoral parece desenvolverse de manera similar a otras que se han desarrollado este año en la región, en donde los/as 2 candidatos/as que lideran la contienda electoral pertenecen a ideologías marcadamente opuestas dejando atrás a los/as candidatos/as de centro.

En este sentido, la principal característica de la elección en Honduras es la polarización. La disputa electoral se da, centralmente, entre dos fuerzas identificadas como la izquierda y la derecha.

Por izquierda, Xiomara Castro del Partido Libre, encabeza la intención de voto. Por derecha, Nasry Asfura del Partido Nacional, sucesor del actual presidente Orlando Hernández, permanece segundo en intención de votos.

El contenido de la campaña electoral también ha tendido a polarizarse. Mientras que, desde el sector de Xiomara se ha hecho campaña con la ampliación de derechos, como por ejemplo despenalizar el aborto, y sacar del poder a la derecha de siempre, “es pa’fuera que se van” repite Xiomara. Por el otro lado, desde la derecha, Asfura ha hecho campaña con el lema “patria o comunismo”.

El contexto

El escenario es complejo, en el último año hubo 31 asesinatos por motivos políticos, a lo que se le suma las denuncias de corrupción y los lazos de la política con el narcotráfico, al punto tal que se habla del “narco-Estado”.

El malestar social es una constante. En octubre del 2019 hubo una oleada de protestas que pedían la renuncia del presidente Orlando Hernández, luego de que se descubriera que el hermano del presidente recibía dinero del narcotráfico. Este año, con motivo de celebrarse el bicentenario de la independencia, los/as hondureños/as se movilizaron contra el gobierno para reclamar por la situación de pobreza, además señalaban que el país no vive en una “verdadera independencia”. Incluso, en las últimas elecciones presidenciales, en 2017, miles salieron a las calles para denunciar fraude. Pero los reclamos no son escuchados, por el contrario, se ha criminalizado la protesta social.

La migración también es una problemática que afecta. Los/as jóvenes no ven futuro en el país y arriesgan su vida al cruzar la frontera de México hacia EEUU. A lo que se sumó, durante el 2020, dos huracanes que golpearon al país empeorando la ya precaria situación de miles de personas.

Se estima que, para fin de año, 3 de cada 4 hondureños/as se encontrarán en la pobreza, esto como consecuencia también de la pandemia ya que se incrementó el costo de vida y se precipitó la desigualdad.

Cabe señalar que este escenario de malestar social y violencia política es una clara consecuencia del golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya llevado a cabo en 2009. Zelaya encarnaba un cambio de época en Honduras, su gobierno desplazó la hegemonía de derecha en el país, dándole el protagonismo a los sectores sociales habitualmente excluidos. El golpe y la ilegal expulsión de Zelaya implicaron el retorno de esa derecha al poder, con el apoyo de las Fuerzas Armadas, y acompañado de la suspensión de libertades, la persecución y asesinato de líderes sociales y la criminalización de la protesta social.

Lo que fue y lo que será en Chile

Lo que fue y lo que será en Chile

Este domingo 21 se desarrollaron las elecciones presidenciales, de senadores, diputados y de consejeros regionales en Chile, con una participación del 47,34% del electorado, que corresponde a 7.115.590 de electores de un total de 15.030.973 habilitados para la votación.

El Servicio Electoral de Chile comunicó que escrutado el 99,99% de las mesas, los resultados arrojaron un 27,91% para el candidato por el Partido Republicano Jose Antonio Kast Rist (1.961.122 electores), seguido con un 25,83% por Gabriel Boric Font, nominado por el Pacto Apruebo Dignidad (1.814.809 electores). Ambos candidatos pasaron a la segunda vuelta a realizarse el 19 de diciembre para determinar el próximo presidente de Chile.

En tercer lugar se consagró Franco Parisi Fernández, líder de centro-derecha por el Partido de la Gente, quien realizó su campaña desde EEUU, donde tiene su residencia, con un 12,80% de los votos (899.403 electores). En cuarto lugar se encontró el candidato oficialista Sebastián Sichel Ramírez, nominado por el Pacto Chile Vamos, con 12,79%, (898.510 electores). En quinto lugar Yasna Provoste Campillay, del Partido Demócrata Cristiano obtuvo el 11,61% (815.558 electores), seguido de Marco Enríquez-Ominami Gumucio por el Partido Progresistas de Chile con el 7,61% (534.485 electores). En último lugar quedó Eduardo Artés Brichetti, candidato por el Partido Unión Patriótica con 1,47% (103.181 electores).

El dato curioso lo marca el hecho de que por primera vez los candidatos al ballotage pertenecen a fuerzas políticas ajenas a las dos coaliciones que lideraron el país desde el retorno de la democracia, obteniendo estas últimas el cuarto y quinto lugar. Este hecho marca el descredito de las formaciones políticas tradicionales luego de las movilizaciones del 2019.

Por otro lado, el porcentaje de participación confirmó la tendencia a la baja que registra el país, donde desde el 2009 (59,6%) no hubo ninguna elección presidencial con una afluencia mayor al 50%. En esta elección presidencial incluso participaron alrededor de 500 mil electores menos que en el Plebiscito constitucional del 2020.

Así las cosas, la sociedad chilena deberá elegir en un clima de polarización al nuevo presidente el 19 de diciembre entre Kast, abogado de 55 años, defensor del neoliberalismo y del pinochetismo, y Boric, exlíder estudiantil de 35 años, quien impulsa la salida del Chile neoliberal, con mayor fortalecimiento del Estado que promueva una mayor justicia social.

Si bien los votos no son transferibles y el resultado de diciembre está abierto en función del grado de participación de la ciudadanía, es previsible que gran parte de los votos de Parisi y Sichel se concentren en la candidatura de Kast, mientras que los de Provoste, Enríquez-Ominami y Artés jueguen para Boric.

Las elecciones incluían también la renovación parcial del Senado, en las que la Alianza Chile Podemos Más obtuvo 12 senadores electos; Nuevo Pacto Social 8; el Frente Social Cristiano 1; Apruebo Dignidad 4; y 2 Senadores por candidatos independientes. De esta forma el bloque de centroizquierda y Frente Amplio quedó con 23 senadores electos más dos independientes cercanos a la izquierda, sumado a otros 25 partidarios del Pacto Republicano y Chile Podemos Más. Así, por primera vez la derecha obtiene la mitad de senadores desde la apertura democrática post-pinochetista.

En cuanto a la Cámara de Diputados renovó sus 155 escaños y el resultado fue similar a lo ocurrido en el Senado, ya que la izquierda y centroizquierda retroceden de 82 diputados a 73 electos en esta ocasión. Pero en este caso la derecha sumó 68 diputados electos de los 72 parlamentarios con los que contaban en el periodo previo a la elección. Los 14 cupos restantes se consideran sin identificación con estos bandos, en especial los 6 electos del Partido de la Gente (presidido por Franco Parisi), quienes serán claves en la Cámara baja.

Resultados Presidenciales

Claves

El resultado de la elección muestra dos características: dispersión y cierta polarización, que también se plasma en la geografía chilena, mientras Boric ganó en el Gran Santiago y fue competitivo en los grandes centros urbanos. Kast, en cambio, se llevó las regiones y, especialmente, las pequeñas ciudades, pueblos y zonas rurales del sur.

La dispersión se explica por la crisis de representación de los partidos tradicionales que intentan presentar opciones del centro político, dejando a las candidaturas de Boric y Kast en una polarización relativa, pues sumadas no llegan al 60% del electorado.

El clima generado luego del estallido social del 2019, hacía suponer que la sociedad chilena buscaba un cambio, y la izquierda buscó capitalizar esa búsqueda de renovación a través de la propuesta de la reforma constitucional, que fue apoyada en el Plebiscito de octubre de 2020.

Sobre ese avance, la “nueva izquierda” planteó un programa a partir de la ampliación de derechos y reducción de las desigualdades sociales, políticas y económicas, con una apuesta fuerte a la renovación de liderazgos, centrando la participación en jóvenes provenientes de las luchas sociales y estudiantiles.

Junto a la “nueva izquierda”, se constituyó un espacio heterogéneo que aglutinó a los “independientes”, que lograron canalizar la mayor parte de los convencionales constituyentes, y la derecha tradicional pudo sostener un caudal de representación del orden del 30%

De esta forma, la Convención Constituyente ya marcó que el estallido social del 2019 no fue cristalizado en ningún partido o fuerza política, ni en ningún liderazgo único.

De cara a las presidenciales, la disputa se orientó a representar las demandas de renovación política y los candidatos Boric y Kast buscaron dar una respuesta ideológica a esa crisis. En este sentido, Boric intenta posicionarse como el verdadero portavoz del horizonte de emancipación que abrió el estallido social, mientras que Kast intenta cerrar ese proceso político.

No obstante, un gran interrogante se presenta ante el avance de la extrema derecha. Kast es el candidato que encarna el estilo, la ideología y los programas que ya vimos en Brasil con Bolsonaro y en EEUU con Trump. El éxito de Kast se debe, en parte, a que encarna el discurso del orden y la estabilidad en un contexto bastante movido y turbulento.

De cara a la segunda vuelta los candidatos buscan obtener el apoyo de los otros candidatos. Por un lado, Boric busca el apoyo de los electores de Yasna Provoste de Nuevo Pacto Social. Aunque las posibilidades de Boric se ven difíciles por la baja votación de Yasna Provoste, logrando un 11,6% y ubicándose en un quinto lugar. También aspira a sumar con los electores de Marco Enriquez-Ominami del Partido Progresista, de Eduardo Artés de Unión Patriótica.

Del lado de la derecha, el apoyo a Kast parece sumar más votos apelando a quienes quedaron en tercero y cuarto lugar, Franco Parisi del Partido de la Gente y Sebastián Sichel de Chile Podemos Más.

Sin embargo, la pregunta es si la estrategia debe orientarse a obtener el apoyo de los candidatos o de apelar a sus bases sociales que buscan ver sus demandas representadas en un contaxto de incertidumbre.

En cuanto a lo que se viene, es difícil predecir el camino que vendrá pero sin dudas estamos ante la disputa de dos proyectos opuestos. Por un lado, Boric representa la posibilidad de un giro a la izquierda en Chile, su presidencia será un marco institucional para iniciar un proceso de cambios y canalizar las demandas por la ampliación de derechos que inició en 2019. En cambio, Kast representa un giro hacia un nuevo tipo de pinochetismo que busca dar prioridad al “orden interno” con la autoridad de los carabineros, su presidencia pondrá fin a esas demandas de cambio y de ampliación de derechos limitando el poder de la Convención Constituyente.

Más participación y mejores resultados para el oficialismo en elecciones parlamentarias argentinas

Más participación y mejores resultados para el oficialismo en elecciones parlamentarias argentinas

por Florencia Tursi Colombo

El pasado domingo 14 de noviembre, los/las argentinos/as se volcaron a las urnas en una nueva elección legislativa que ponía en juego la mitad de la Cámara de Diputados, 127 bancas, que se eligieron en todo el país, y un tercio de la Cámara de Senadores, 24 bancas, correspondientes a 8 provincias. Asimismo, algunas provincias renovaron legislaturas y cargos provinciales y municipales.

Las PASO

El domingo 12 de septiembre se habían llevado a cabo las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, las PASO, que definieron los/las candidatos/as que pasaron a la elección de noviembre.

Las PASO, creadas en 2009 a través de la ley 26.571 e implementadas por primera vez en 2011, son las elecciones en donde se definen las listas de cada partido para la elección general. Son obligatorias, es decir que todos los partidos de todo el país deben presentar sus listas en internas abiertas en esa misma fecha. Esto le permite a los/as ciudadanos/as elegir las fórmulas que competirán por un cargo o una banca en el Congreso en la elección posterior. Pasan a la elección aquellas agrupaciones políticas que superen el 1,5% en las PASO.

En cuanto a la elección de diputados/as en las PASO hubo dos fuerzas políticas que sacaron la mayor cantidad de votos, por un lado, la oposición de Juntos por el Cambio que obtuvo un 40,5% (8.963.794 votos) a nivel nacional y por el otro lado, el oficialismo del Frente de Todos un 31,5% (6.965.814 votos).

Cabe destacar la baja participación que hubo en las PASO con el 67,49% del padrón electoral, un total de 22.765.590 votantes.

Juntos por el Cambio presentó más de una lista en la mayor parte de los distritos, es decir que en cada provincia se disputaba una interna entre al menos dos listas de Juntos por el Cambio. En cambio, el Frente de Todos eligió ir con lista única en la mayor parte de los distritos, esto hizo que la oferta electoral del oficialismo sea menos atractiva en cuanto a competencia interna de listas.

Para tomar un ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, la participación fue del 68,29%. Allí las listas que pasaron a la elección fueron: Juntos por el Cambio que obtuvo el 37,99% de los votos, imponiéndose en la interna la fórmula liderada por Diego Santilli con 1.650.529 de votos, en tanto la lista de Facundo Manes quedó fuera de la elección con 1.112.130 votos; y el Frente de Todos que presentó lista única liderada por Victoria Tolosa Paz y obtuvo el 33,69% de los votos. También pasaron el Frente de Izquierda y de los Trabajadores- Unidad con el 5,22% que quedó en tercer lugar, en cuarto lugar Avanza Libertad con el 4,87% y quinto el Frente Vamos con Vos con el 3,71%.

Los resultados

El domingo 14 de noviembre la participación fue mayor que en las PASO ascendiendo al 71% del padrón.

La oposición se impuso en 11 provincias: Jujuy, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fé, Córdoba, Mendoza, La Pampa, Chubut, Santa Cruz, la provincia de Buenos Aires, y en la Ciudad de Buenos Aires.

Mientras que el Frente de Todos obtuvo la victoria en 10 provincias: Salta, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Tucuman, Catamarca, La Rioja, San Juan y Tierra del Fuego.

A nivel nacional, en la elección de diputados/as, Juntos por el Cambio alcanzó un 42,5% y el Frente de Todos un 33,9%.

El Frente de Todos ponía en juego 52 bancas de la Cámara de Diputados pero sólo retuvo 50. En cambio, Juntos por el Cambio ponía en juego 61 bancas y retuvo las 61 pero no ganó nuevas. De esta manera, el Frente de Todos quedaría con 118 bancas en la Cámara de Diputados y Juntos por el Cambio con 116 bancas.

El resto de las bancas de Diputados se repartirán entre otras fuerzas políticas: 10 bancas correspondientes a partidos provinciales, 5 bancas de Vamos con Vos, 4 bancas del Frente de Izquierda y 4 bancas de la extrema derecha, Avanza Libertad.

En la Cámara de Senadores, las provincias que renovaron bancas fueron: Catamarca, Chubut, Córdoba, Corrientes, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.

En el Senado se eligen 3 senadores/as por provincia, 2 para la primera fuerza política, la que obtenga la mayoría de los votos y 1 para la segunda fuerza política, que quede en segundo lugar en votos.

De esta manera, la elección del domingo pasado arrojó los siguientes resultados para senadores por provincia: en Catamarca el Frente de Todos, que obtuvo la mayoría, se quedó con 2 senadores/as, mientras que Juntos por el Cambio obtuvo el restante; en Chubut, Juntos por el Cambio obtuvo 2 senadores/as y el Frente de Todos 1; en Córdoba, Juntos por el Cambio obtuvo 2 y Hacemos por Córdoba 1; en Corrientes, Eco Vamos Corrientes obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en La Pampa, Juntos por el Cambio obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en Mendoza, Cambia Mendoza obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en Santa Fe Juntos por el Cambio obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en Tucumán el Frente de Todos obtuvo 2 bancas en el senado y Juntos por el Cambio 1 banca.

El análisis

El Frente de Todos pudo mejorar el resultado de las PASO. El oficialismo no solo logró recaudar un caudal de votos mayor que en las PASO, sino que también dio vuelta la elección en algunas provincias como en Tierra del Fuego y en Chaco y en algunos municipios de la provincia de Buenos Aires, como Quilmes, San Martín y San Fernando. Aunque Juntos por el Cambio obtuvo la victoria a nivel nacional.

En cuanto al Congreso que se viene, el Frente de Todos mantiene la primera minoría en la Cámara de Diputados, si bien perdió el quórum propio en el Senado, mantiene cierto márgen de maniobra para obtener el quórum con algunos aliados. El oficialismo tendrá que poner en práctica su capacidad de negociación y convocatoria en ambas cámaras.

Previamente, el resultado de las PASO había generado una crisis política al interior del Frente de Todos. Sin embargo, una carta publicada por la Vicepresidenta, Cristina Fernández, que expresaba claridad respecto de la situación política y social del momento, sumado a los posteriores cambios en el gabinete decididos por el Presidente Alberto Fernández, trajeron nueva calma.

Curiosamente, la oposición, que ganó la elección, siente haber perdido ya que disminuyó el caudal de votos de las PASO y el resultado no arroja la cantidad de bancas en el Congreso que tal vez esperaban. Por el otro lado, el oficialismo, que perdió la elección, mantiene el optimismo ya que, en primer lugar, pudo revertir el resultado de las PASO en algunas provincias y achicar la brecha en otras, dejando atrás la crisis interna del Frente, y en segundo lugar, empieza a proyectar la salida de la pandemia con crecimiento económico. La actividad económica comenzó a movilizarse en los últimos meses luego de un año de estancamiento y ese dinamismo impacta tanto en el ánimo de la población como en el real crecimiento asociado a la reactivación industrial y al aumento del consumo interno.

Finalmente, el anuncio del presidente Fernández el domingo en las vísperas de los resultados de la elección fue bien recibido ya que marcó la agenda e impulsó iniciativas dando cuenta que, independientemente del resultado, hay debates urgentes y necesarios que debe asumir el próximo Congreso. De esta manera, Alberto Fernández planteó un proyecto de ley para el Desarrollo Sustentable de la Argentina que consiste en un programa económico plurianual y un acuerdo con el FMI que deberá ser tratado por el Congreso.

Elecciones subnacionales reordenan el mapa político venezolano

Elecciones subnacionales reordenan el mapa político venezolano

¿Qué se elige?

Este 21 de noviembre los/las venezolanos/as acceden a las urnas para elegir 23 gobernadores/as, 335 alcaldes, 253 legisladores/as estatales y más de 2 mil concejales.

¿Quiénes se presentan?

Hay cuatro fuerzas políticas que disputan la elección y más de 70 mil candidatos/as para la totalidad de los cargos.

Por un lado, el oficialismo se presenta en el Gran Polo Patriótico que agrupa a los partidos PSUV, Somos Venezuela y Patria para Todos, con algunos otros aliados. Por otro lado, la oposición va dividida en la Plataforma Unitaria (Acción Democrática, COPEI, Primero Justicia, Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo) y la Alianza Democrática (Cambiemos, Avanzada Progresista, y sectores de Acción Democrática, COPEI y Voluntad Popular). También se presenta en esta elección la Alternativa Popular Revolucionaria, una fuerza política de izquierda chavista pero opositora al presidente Maduro y que agrupa al PCV, Patria para Todos, un sector de Tupamaro, Somos Lina, e Izquierda Unida.

¿Qué está en juego?

La elección pone en juego para el oficialismo la continuidad y vigencia del chavismo y la Revolución Bolivariana habiéndose cumplido este año el aniversario número 22 de la primera victoria de Hugo Chavez y llegada a la presidencia en 1999. Mientras que, para la oposición está en juego la posibilidad de retomar las vías democráticas de acceso a los cargos públicos.

Parte de la oposición se abstuvo de participar en los anteriores comicios como en las elecciones presidenciales del 2018 y la elección de la Asamblea Nacional en 2020, en cambio se apostó por la violencia, con las guarimbas, desabastecimientos e intentos de atentados, generando un clima de inestabilidad y hasta se ensayó auto-proclamar a un presidente en 2019.

Sin embargo, la oposición llega fragmentada a la elección, por lo que corresponde hablar de oposiciones, en plural, pero no cuentan con un programa coherente ni propuestas de cambio. Por el otro lado, el chavismo, habiendo pasado más de 25 elecciones, aún demuestra que puede movilizar a la población en torno a un proyecto que, con sus dificultades, mantiene las esperanzas de mejora económica y social. Asimismo, al interior del chavismo hay reacomodamientos de los cuales estás elecciones van a ser indicativos.

Más allá del resultado, el presidente, Nicolás Maduro, busca ganar legitimidad al convocar a unos nuevos comicios democráticos ya que, en esta oportunidad las oposiciones han aceptado las reglas del juego y prometieron mantenerse apegadas a las normas democráticas.

A pesar de que son elecciones subnacionales, el resultado será un primer reordenamiento general del mapa político.