Sin novedades en la Duma

Las elecciones parlamentarias en Rusia dieron un resultado similar a la elección anterior, de 2016, apostando a la continuidad del sistema político ruso y señalando algunas pequeñas diferencias. Rusia Unida, el partido de gobierno, mantiene su mayoría absoluta, lo que le permitirá presentar y aprobar leyes sin necesitar alianzas con otros partidos.

Los resultados

La elección de los diputados de la Duma estatal se realiza de dos maneras, 225 de ellos son elegidos en distritos uninominales y 225 mediante lista partidaria, repartidos de manera proporcional a los votos.

En los distritos uninominales, la ventaja de Rusia Unida es más que importante. De los 225 asientos, obtuvo 198. Le siguió el Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), con 9, luego Rusia Justa (RJ), con 8, el Partido Liberal Democrático de Rusia (PLDR), con 2, Patria, Partido del Crecimiento y Plataforma Cívica, con uno cada uno, y 5 diputados independientes. Cabe recordar que estos distritos son obtenidos con la mayoría simple de votos, por lo que la enorme estructura nacional de Rusia Unida es una ventaja.

Los asientos distribuidos proporcionalmente por el voto en el distrito único del país son repartidos de manera más pareja, pero igualmente refleja la hegemonía de Rusia Unida. El partido de gobierno obtuvo el 49,82% de los votos, seguido por el PCRF con 18,93%, el PLDR con 7,55%, Rusia Justa con 7,46% y Nueva Gente con el 5,33%. El resto de los partidos obtuvieron por debajo del 5%, por lo que no podrán ingresar a la Duma.

 

La conformación final de la Duma será la siguiente: Rusia Unida 324 diputados, PCFR 57, Rusia Justa 27, PLDR 21, Nueva Gente 13, Patria 1, Partido del Crecimiento 1, Plataforma Cívica 1 y 5 diputados independientes.

Cambios en el electorado

En definitiva, Rusia Unida logró obtener más de los 300 diputados necesarios para conservar la mayoría de 2/3 de la cámara y poder legislar sin la necesidad de aliados. Sin embargo, perdió 19 curules. Se podría decir que estos votos se fueron hacia la izquierda, ya que el Partido Comunista obtuvo 15 asientos más y Rusia Justa (partido de centro-izquierda) obtuvo 4 diputados más que en la legislatura anterior.

En el lado derecho del espectro, el partido Liberal Democrático perdió 18 curules. Gran parte de esta pérdida se ve en el surgimiento de nuevas alternativas que cumplen con la agenda liberal de manera más clara que el partido de Zhirinovsky. Principalmente el partido Nueva Gente de Alexey Nechayev, formado en 2020, comienza su historia política con 13 diputados y una agenda de propuestas en favor de los emprendedores y pequeños empresarios. El Partido del Crecimiento, también de centro-derecha liberal en lo económico y conservador en lo social, ingresa a la Duma por primera vez con un diputado.  Los cuatro curules que sobran fueron obtenidos por candidatos independientes en sus respectivos distritos uninominales.

Es notable el nivel de desinterés que tienen las elecciones parlamentarias en el electorado ruso. Siendo su participación voluntaria, apenas ronda el 50%. En este caso, la participación fue del 51,72%, un poco por encima del 47,82% del 2016 pero muy por debajo del 67,54% de las elecciones presidenciales de 2018. Este es el principal problema de la oposición, que no logra movilizar a un electorado para votar en unas elecciones que consideran que no alterarán la realidad política del país.

Quejas y reclamos

La mayoría de las denuncias de irregularidades electorales se dieron en las provincias del interior de Rusia, con respecto al relleno de las urnas, actividad extraña por parte de las autoridades de mesa, etc. Sin embargo, no son estadísticamente relevantes al compararlas con el resultado final.

La principal queja de la oposición, en especial del Partido Comunista, fue sobre el sistema de voto electrónico. Implementado en sólo 6 regiones, pero que incluían a la ciudad de Moscú, el sistema de votación a través del celular, o computadora, en una página web del gobierno, fue presentado como una medida para mejorar la votación en pandemia, pero levantó suspicacias por los partidos de oposición.

El líder del Partido Comunista, Gennady Zyuganov, llamó a defender los resultados electorales y desconocer los votos electrónicos. Esto se debió al cambio registrado en la ciudad de Moscú, antes y después de contar el voto electrónico.

Mapa electoral del conteo de votos antes y después de incorporar los votos electrónicos. En azul, gana el candidato de Rusia Unida. En verde, gana un candidato de la oposición.

Sin embargo, esta diferencia era esperable, ya que quienes utilizaron el sistema electrónico de voto son principalmente simpatizantes de Rusia Unida o del gobierno nacional. Es un caso similar al conteo de los votos por correos como se dió en las elecciones presidenciales estadounidenses, donde los republicanos se rehusaron a aceptar el conteo de esos votos.

La oposición ahora trata de presentar una reforma al sistema electoral que impida la utilización de este sistema de votación, pero con la Duma resultante de estas elecciones, es poco probable que tenga éxito.

Repercusiones

La Unión Europea, en consonancia con lo que había decidido el Parlamente Europeo antes de las elecciones, declaró su preocupación sobre las irregularidades y cómo se llevó adelante la elección, pero no se expidió sobre el resultado. Su principal objeción es con el voto de los ciudadanos rusos en la península de Crimea y en las regiones de Donetsk y Lugansk, ya que las consideran parte de Ucrania.

Estados Unidos también emitió un comunicado declarando a las elecciones “ni libres ni justas”, debido a las leyes que impiden el financiamiento externo de los partidos políticos. Lo que es curioso, porque Estados Unidos cuenta con las mismas leyes y con una oferta política considerablemente menor que la que se presenta en Rusia. Al igual que la UE, no reconoce los resultados en Crimea.

La queja de ambos no va a alterar las relaciones, ya tensas, entre Rusia y la UE o  Estados Unidos. Sin embargo, el portavoz del ministerio de exteriores de Turquía declaró que el país no considera válidas las elecciones realizadas en Crimea por ser parte del territorio ucraniano. Esto se debe a la cercana relación que construyó el gobierno de Erdogan con Ucrania en los años recientes. Efectivamente, esta reacción fue respondida por Moscú, desde donde se aclaró que se podría poner en peligro la relación bilateral.

 

En definitiva, la nueva conformación de la Duma refleja una apuesta por el pueblo ruso por la estabilidad y la continuidad. A mucho pesar de sus vecinos europeos o de sus “socios occidentales”, el gobierno de Putin contará con el control del parlamento por el próximo lustro.

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