Observatorio del Sur Global

Putin revalidó su liderazgo en Rusia mientras la UE planifica su estrategia de cara a las elecciones parlamentarias.

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Se confirmó un amplio triunfo electoral de Putin en Rusia para un nuevo mandato hasta el 2030. La Unión Europea presentó su informe 2023 de cara a las elecciones parlamentarias de junio. La tensión aumenta en Gaza durante el ramadán a la espera de una tregua entre Israel y Hamas. La renuncia del primer ministro en Haití consolida la recurrente crisis política de la isla frente a la injerencia internacional. Lula se posiciona como referente democrático y popular en América Latina frente a las expresiones de derecha en la región.

Por Federico Montero y Pablo Macia

Se confirmó un amplio triunfo electoral de Putin en Rusia para un nuevo mandato hasta el 2030.

Este domingo 17 de marzo culminaron las elecciones presidenciales en Rusia con una holgadísima victoria de Vladimir Putin, quien obtenía el 87,34% de los votos según la Comisión Electoral Central de Rusia en sus primeros datos con un 40% del escrutinio realizado. Con una participación electoral del 74,22% de los más de 112 millones de ciudadanos habilitados para votar, Putin alcanza el nivel de apoyo popular más alto que en el de sus 4 elecciones anteriores en 2000, 2004, 2012 y 2018.  

Es que en esta oportunidad, la contienda se dio en el marco de la guerra en Ucrania, que ha polarizado el interés nacional ruso frente a las sanciones de occidente, inclinando la articulación de Moscú en materia comercial y de cooperación con los países asiáticos y los emergentes del sur global: BRICS +, OSC, y otros espacios multilaterales alternativos a la hegemonía estadounidense.

La relativa fortaleza de Rusia en el marco de la guerra en Ucrania, donde Kiev vio debilitada su capacidad militar a partir de su infructuosa contraofensiva del año pasado, se dio a pesar del suministro y apoyo de la OTAN y occidente. El agotamiento en cuanto a provisión de armas a Ucrania corre peligro de extenderse frente a una hipotética victoria republicana en Estados Unidos en noviembre, donde Trump expresa la ruptura de la visión globalista para orientar sus recursos en un nacionalismo proteccionista. El sábado en un mitin en Ohio, Trump abrió una nueva polémica al afirmar que si él no gana en noviembre se “desatará un baño de sangre”. Biden y los demócratas criticaron fuertemente estas declaraciones como antidemocráticas y antiinstitucionalistas, en línea con el repudiable asalto al capitolio del 6 de enero del 2021. Desde el bando republicano intentaron contextualizar las afirmaciones del magnate argumentando que se trató de una metáfora referida a la destrucción de la industria automotriz norteamericana que corre peligro con una nueva victoria de los demócratas.

Otra clave para comprender el masivo apoyo a Putin se debe a la situación económica de Rusia, que se ha mantenido en alza a pesar de las innumerables sanciones de occidente. Así, desde Moscú proyectan un crecimiento para el 2024 de un 2%, superior al 1,2% proyectado para la zona euro por el Banco Mundial. El desarrollo de la industria militar sumado a una reorientación de la producción, el comercio y la logística hacia los mercados asiáticos, islámicos, africanos y otros del sur global parecen haber capeado con éxito el cierre de los intercambios con Europa y las potencias occidentales. De esta manera también han avanzado en la comercialización en monedas locales por fuera del imperio del dólar, además de otras acciones de cooperación e infraestructura.

De esta forma, el amplio triunfo de Putin continúa poniendo a Rusia en la perspectiva de un actor geopolítico global que mantiene una confrontación frente a la hegemonía estadounidense en occidente y frente a la OTAN en el plano militar.

La Unión Europea presentó su informe 2023 de cara a las elecciones parlamentarias de junio.

La presidenta de la Comisión Europea presentó la semana pasada el informe anual de la Unión Europea: La UE en 2023: Triunfar en tiempos difíciles. El informe da cuenta de lo actuado durante el último año y constituye el marco en el que se desarrollarán las  elecciones parlamentarias del bloque, del 6 al 9 junio.

Así, la Unión Europea se ha comprometido durante el 2023 en apoyar a Kiev en la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, acogiendo a más de 4 millones de refugiados y proveyendo 88.000 millones de euros  para ayuda financiera, humanitaria y militar desde el inicio del conflicto.  El bloque aportará a Ucrania otros 50 mil millones en los próximos 4 años para mantener los servicios básicos y también continúa evaluando la incorporación del país como miembro pleno. La UE informó también sobre la cuadruplicación de la ayuda humanitaria a palestina, con 100 millones de euros, algo que parece exiguo frente a la capacidad del bloque para incidir en un verdadero cese del fuego.

En cuanto a las iniciativas frente a la recuperación económica y la autonomía estratégica del bloque, se estableció el plan de recuperación NextGenerationEU, por valor de más de 800.000 millones de euros. El mismo implica inversiones en infraestructuras verdes, energéticas y digitales con el objetivo de reducir en un 55% las emisiones de carbono para el 2030. El bloque elaboró el Plan REPowerEU para romper la dependencia de los combustibles fósiles baratos que la UE consumía de Rusia. Además, se propone regular el mercado de la electricidad para proteger a los consumidores frente a las fluctuaciones y abusos de las empresas. Europa pretende continuar siendo vanguardia en estas tecnologías verdes frente a la competencia industrial de Estados Unidos y China.

Además, la UE impulsó la digitalización a partir de la Ley Europea de Chips, que ha generado más de 100 000 millones de euros de inversiones entre el sector público y el privado. Y por último, el bloque votó una Ley de Inteligencia Artificial para garantizar los derechos y libertades ciudadanas en el uso de la IA.

El destino de la Unión Europea se pondrá en juego en las próximas elecciones de junio, en las que se elegirán por elección directa a 720 diputados para el parlamento europeo. Esos eurodiputados a su vez votarán mediante elección indirecta a la Comisión Europea y al Consejo Europeo.  En la actualidad son siete grupos los representados en el parlamento: el Partido Popular Europeo (PPE), Socialistas y Demócratas (S&D), Renovar Europa, Los Verdes/Alianza Libre Europea,  Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), Identidad y Democracia (ID) y La Izquierda. El Partido Popular Europeo (PPE) intentará revalidarse como primera minoría impulsando la candidatura de la actual presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen. Se estima que al menos vote un 50% del padrón de los 27 países europeos que componen el bloque, lo que representa a 185 millones de papeletas de los 370 millones de votantes con derecho a voto estimados. Las elecciones europeas serán un indicador del humor social de la población frente a cuestiones cruciales como la guerra en Ucrania, los intercambios y acuerdos comerciales, y la cuestión de las migraciones que signaron las protestas de los productores agrícolas y el descontento de la población juvenil frente a la inflación y el deterioro de la calidad de vida.

La tensión aumenta en Gaza durante el ramadán a la espera de una tregua entre Israel y Hamas.

La situación en la franja de Gaza continúa agudizándose con la creciente necesidad de alimentos, productos sanitarios y medicinas a partir de la ocupación militar del ejército israelí en el enclave, que ha desplazado a la población hacia el sur en la ciudad de Rafah. Entrando en el mes sagrado del ramadán, la población gazatí continúa a la espera de ayuda humanitaria y de una tregua que alivie la situación de asedio constante que vive desde la respuesta israelí al ataque de Hamas del 7 de octubre pasado. Un segundo barco con alimentos esta disponible para zarpar desde Chipre mientras Israel mantiene el control de todos los puestos fronterizos por tierra y se dispone a atacar la ciudad de Rafah donde se encuentra el último bastión de Hamas junto a la gran mayoría de la población palestina refugiada.

En ese contexto dramático, Hamás viene impulsando una tregua a partir de tres hechos que han debilitado su posición. En primer lugar, su llamamiento a una ola de protestas en el marco del mes sagrado del ramadán no viene teniendo eco frente a una población que asistió pacíficamente a las oraciones el viernes en la mezquita de al-Aqsa en Haram al-Sharif. En segundo lugar, el líder de al Fatah, Mahmud Abás, designó a un nuevo primer ministro sin consultar a Hamas, afirmando que el ataque de la organización el 7 de octubre no fue consultado a la población palestina y que ha sido contraproducente para los intereses de la nación. En tercer lugar, que cree que el líder militar adjunto de Hamas en Gaza, Marwan Issa, ha fallecido en un ataque aéreo israelí, lo que debilita al grupo.

Así, Hamás ha aceptado la posibilidad de un alto el fuego de 40 días como prenda de negociación entre rehenes y prisioneros. Por su parte, Israel también cuenta con la presión para acordad una tregua por parte de sus aliados occidentales, que pagan el costo de apoyar la desproporcionada respuesta de Tel Aviv que ya se ha cargado con la vida de más de 30 mil palestinos y decenas de miles de heridos más. Es en ese plano en el que queda algún viso para un cese del fuego momentáneo en el marco de esta tragedia.

La renuncia del primer ministro en Haití consolida la recurrente crisis política de la isla frente a la injerencia internacional.

El lunes de la semana pasada se produjo la renuncia del primer ministro interino de Haití, Ariel Henry, en medio de la presión de bandas armadas que mantienen el control de gran parte de la ciudad capital, Puerto Príncipe. Continúa así la crisis política en el país que no ha celebrado elecciones desde el 2016, y que ha atravesado recurrentes intervenciones extranjeras desde el 2004, luego del derrocamiento del teólogo de la liberación, Jean-Bertrand Aristide. Desde aquel entonces, la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití -MINUSTAH- que ocupó el país hasta 2017, dejó una espantosa huella en el país con hechos que van desde un brote de cólera propiciado por las fuerzas de paz nepalíes en 2010 que mató a más de 10 mil personas, hasta violaciones por parte del contingente brasileño en 2017, pasando por otros escándalos de corrupción y vejaciones a la población en el período.

Henry había asumido como primer ministro luego del asesinato de  Jovenel Moïse en 2021, último mandatario electo, y desde entonces se mantenía al frente del gobierno sin llamar a elecciones y prometiéndolas recién para agosto del 2025. Las crecientes protestas frente al gobierno y el asedio de las pandillas en las ciudades propiciaron el pedido de Henry de una nueva intervención extranjera de la ONU en octubre del 2022, que fue interpretada por la población como un intento de encaramarse en el poder. Frente al desprestigio de Estados Unidos, Canadá y Francia en experiencias pasadas, fue Kenia quien se comprometió a liderar una misión internacional con el financiamiento de la ONU, con 2.500 efectivos. Pero esta negociación de Henry, quien viajó a Nairobi para sellar el acuerdo con el presidente keniata William Ruto, aceleró la caída del primer ministro que no ha podido volver al país desviándose hacia Puerto Rico.

Frente a la crisis política, la Comunidad del Caribe (Caricom) ha propuesto la creación de un consejo presidencial de transición de 7 miembros entre los que se decidirá el nombramiento de un primer ministro hasta el llamado a nuevas elecciones. Pero el problema de fondo de Haití es la fragmentación política y el deterioro propiciado por la intervención extranjera, que históricamente ha apoyado las dictaduras de la familia Duvelier durante 30 años, y que con la intromisión de organismos multilaterales como el FMI ha impedido la salida autónoma y soberana del pueblo haitiano.

Lula se posiciona como referente democrático y popular frente a las expresiones de derecha en América Latina.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva viene ganando terreno en la escena internacional y latinoamericana como referencia democrática y popular frente a las corrientes de derecha que han proliferado en América Latina. Así, en un discurso en el estado de Rio Grande do Sul, Lula afirmó que la democracia en el mundo corre peligro a causa del “fascismo, por el nazismo, por la extrema derecha rabiosa, ignorante, bruta, que ofende a las personas” encarnado en figuras como Jair Bolsonaro y Javier Milei. En cuanto a Bolsonaro, Lula denunció que “hasta hoy no reconoce su derrota” porque “gastó 300 millones de reales y pensaba que con eso no iba a ir preso”. Bolsonaro afronta una causa penal  debido a la complicidad de las fuerzas de seguridad con manifestantes bolsonaristas que acambaban frente a los destacamentos militares, impulsando el golpe de estado de enero del 2023. La situación de Bolsonaro es muy comprometida por los procesos judiciales frente al intento de quebrantar el Estado de derecho, sin embargo el bolsonarismo como fuera social persistirá en Brasil más allá de su figura, tal como se lo vio en la multitudinaria movilización en su apoyo en San Pablo.

En cuanto a Javier Milei, en sus primeros 10 días de gobierno, ha comenzado a perder simpatías según los sondeos, pero aún se mantiene relativamente alto en imagen teniendo en cuenta el feroz ajuste impulsado bajo sus metáforas de la motosierra y la licuadora, que han deteriorado abruptamente el poder adquisitivo de la población. El Decreto de Necesidad y Urgencia DNU 73/23 que modifica cerca de 100 leyes, permite satisfacer las demandas de los grupos económicos concentrados de la Argentina: desde la desregulación de la medicina prepaga, el mercado de alquileres, los servicios bancarios y financieros, de las telecomunicaciones, etc. las privatizaciones de empresas públicas y el cierre de organismos estatales. Esta semana el DNU sufrió un revés con la derogación en el senado, pero para que caiga efectivamente se deberá hacer lo propio en la cámara de diputados donde todavía no esta clara la mayoría de 129 legisladores.

Mientras tanto, la derecha en América Latina se hace fuerte y coordina a través de la Conferencia de Acción Política Conservadora en Estados Unidos, que en febrero de 2024, tuvo la presencia de Milei como nueva figura. El evento estuvo enmarcado bajo el lema “Donde el globalismo va a morir”, haciendo referencia a un nuevo nacionalismo proteccionista frente a las elites asociadas al capital financiero internacional. Es en este punto donde Milei queda en soledad frente a figuras como Donald Trump o incluso Bolsonaro, ya que su propuesta liberal y libremercadista se asemeja más a las agotadas recetas neoliberales de los´90 que a esta nueva derecha.

Pero más allá de estas diferencias, es Lula quien se referencia como alternativa a estos sectores, promoviendo la justicia social en base a una más justa redistribución de la riqueza y en base a políticas de reconocimiento de sectores sociales discriminados por su condición étnica, social, sexual o por cualquier otra condición. Es esta la impronta que el presidente de Brasil viene imponiendo con la presidencia pro tempore del G20 y en los diversos fueron internacionales.

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