Conexión Brasil | Bolsonaro, de vuelta en el “Centrão”, vive su peor momento … Lula, en Europa, en su mejor

Conexión Brasil | Bolsonaro, de vuelta en el “Centrão”, vive su peor momento … Lula, en Europa, en su mejor

por Rogério Tomaz Jr.¹

Una semana llena de encuestas mostró que Bolsonaro vive su peor momento en la valoración del público y, para empeorar las cosas para el presidente, Lula alcanzó sus mejores números en la carrera de las elecciones presidenciales de 2022.

El miércoles (10) se publicaron los resultados de Genial/Quaest. En los dos escenarios evaluados, Lula ya ganaría en la primera vuelta con una gran ventaja. En el primero escenario, el líder del PT suma el 48% de las intenciones de voto, mientras que todos los demás candidatos juntos alcanzan solo el 38%. En votos válidos, esto sería el 55,8% contra el 44,2% de los opositores. El segundo escenario es bastante similar y pone Lula con un 47% frente al 38% de los demás contrincantes. En ambos escenarios, Bolsonaro tiene solo el 21%, su peor resultado hasta la fecha.

El jueves (11), el portal Poder 360 publicó una encuesta de su instituto (PoderData) sobre la evaluación de Bolsonaro y las cifras son muy malas para el militar. Además de la persistente desaprobación del gobierno en un nivel muy alto (61%), la encuesta reveló que un tercio de las personas que votaron por Bolsonaro en 2018 lo califican de “malo” o “muy malo”. Más: uno de cada cuatro de sus votantes defiende su destitución mediante un juicio político.

El viernes (12), la encuesta de la revista económica Exame, realizada por la consultora Ideia, confirmó el favoritismo de Lula para volver a la presidencia. Aunque Lula no gana en esta encuesta en la primera vuelta (pero estaría muy cerca de eso), en la segunda vuelta aumenta la diferencia con respecto a Bolsonaro: 48 x 31, diecisiete puntos porcentuales de ventaja.

De vuelta a casa

A menos de un año de las elecciones, Bolsonaro finalmente ha elegido el partido por el que debe postularse para la reelección. La opción fue el Partido Liberal (PL), cuyo “dueño” es uno de los mayores símbolos de la corrupción en la política brasileña, Valdemar Costa Neto, quien ya ha sido criticado – en un pasado no muy lejano – por Bolsonaro y sus hijos en las redes sociales.

La estructura del PL debe haber influido en la decisión: son 41 diputados federales (tercera bancada más grande de la Cámara), 4 senadores, 345 municipalidades, 55 diputados en los estados y más de 3400 concejales. Es un partido organizado en todo Brasil y bastante fuerte en la región Sudeste, la más poblada del país.

Además, el PL es el partido más grande del llamado “Centrão”, bloque que domina la Cámara de Diputados en los años recientes. Durante la campaña de 2018, Bolsonaro rechazó cualquier posibilidad de “negociación de cargos” con cualquier partido para la composición de su gobierno.

Esta semana, sin embargo, el tono fue de resignación y un poco de vergüenza. “Estuve con PP durante 20 años, entonces fue del Centrão. Esta es la política brasileña. Si se saca el Centrão, tiene la izquierda. ¿A dónde voy?”, preguntó, visiblemente incómodo con las críticas.

Lula ensayando su regreso a la escena global

Pocos días después de la cumbre del G-20 en la que Bolsonaro se destacó por no mantener una sola reunión con ningún jefe de Estado, Lula inició una gira por Europa para hablar con líderes de la izquierda en el Viejo Mundo. La primera parada fue Alemania, que dio lugar a un encuentro del brasileño con el futuro canciller, Olaf Scholz. El alemán dijo estar “encantado” con Lula y espera mantener un diálogo con el petista.

La cita, sin embargo, reveló que los criterios periodísticos de los grandes medios en Brasil son diferentes cuando el expresidente está involucrado. Absolutamente ningún medio masivo informó sobre la conversación entre los dos. Un acto de censura explícita, que no debe ser suficiente para evitar la victoria de Lula en 2022, afortunadamente.


¹ Periodista brasileño, residente en Argentina, cursando la Maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza. Trabajó durante 11 años en la Cámara de Diputados de Brasil. 

Conexión Brasil | Lula toca un punto sensible del capitalismo brasileño y desata reacciones de odio

Conexión Brasil | Lula toca un punto sensible del capitalismo brasileño y desata reacciones de odio

por Rogério Tomaz Jr.¹

En los últimos días de su caravana por los estados de la región Nordeste, Lula tocó un tema tabú para la élite económica brasileña: la regulación de la comunicación. El expresidente dijo que defiende el “modelo inglés”, que puede entenderse como una vigorosa comunicación pública que convive con los medios privados. Pero cualquier mención del tema es suficiente para desatar un odio, desde los voceros de la derecha, que solo encuentra equivalente cuando se habla de reforma agraria.

Hay dos sectores absolutamente sagrados e intocables para los capitalistas en Brasil: la estructura agraria y los oligopolios mediáticos. Cualquier intento de hacer una reforma que democratice estos dos sectores, en el país de la Rede Globo, es lo mismo que invocar al diablo en una iglesia.

Por eso las reacciones contra lo que dijo Lula fueron tan fuertes. ¿Y qué dijo exactamente?

La regulación de los medios aún es de cuando charlábamos por carta, de 1962. Están viendo lo que hacen en Internet. Difunden mentiras, recetan medicamentos para el Covid que no funcionan. Nadie quiere controlar. Yo no quiero controlar. No quiero un modelo cubano o chino, quiero el modelo inglés. Estoy en contra de la censura porque soy víctima de ella”, expresó en una entrevista en Salvador, Bahia, y su equipo lo publicó resumido en su Twitter.

https://twitter.com/LulaOficial/status/1430858779210432517

El oligopolio familiar también fue criticado por Lula. “No es posible que nueve familias tengan todos los principales medios de comunicación del país. Es necesario democratizar”, añadió.

Las reacciones:

Lula rescató un viejo fetiche del autoritarismo del PT: controlar el desempeño de la prensa libre”, la revista Veja.

Que nadie se engañe: el ‘demócrata Lula’ es una gran farsa, y su ‘nuevo marco regulatorio de la comunicación en Brasil’ tiene todo para ser la materialización del atentado a la libertad de prensa”, el diario de ultraderecha Gazeta do Povo, de Curitiba.

Lula amenaza con la censura disfrazada de ‘regulación de los medios’. En el discurso del expresidente reaparece el viejo rencor contra la prensa que no pudo controlar”, Rosane de Oliveira, principal columnista del diario neoliberal Zero Hora, de Porto Alegre.

El tono de Lula sobre la regulación de los medios es el de quien quiere controlar el trabajo de la prensa con ‘mano de hierro’ el trabajo de la prensa”, comentarista Alexandre Borges, de CNN Brasil.

https://twitter.com/CNNBrasil/status/1431255628681515010

Otra periodista de CNN Brasil, Daniela Lima, rechazó las declaraciones de Lula y dijo que algunos dirigentes del PT estaban sorprendidos por el enfoque del ex presidente sobre el tema. “El expresidente Lula entregó municiones como regalo a sus críticos al volver a hablar sobre la regulación de los medios. Incluso dentro del PT, admiten que la estrategia fue todo menos inteligente. Tesis de decadencia. No hay democracia sin libertad de prensa”, publicó la periodista en su Twitter.

https://twitter.com/DanielaLima_/status/1431336387106807808

El guerrillero

El principal interlocutor del expresidente en materia de comunicación es Franklin Martins, quien fue secretario de Comunicación Social en su segundo mandato (2007-2010). Martins fue miembro del MR-8, un grupo guerrillero urbano que luchó contra la dictadura militar y en 1969 secuestró al embajador de Estados Unidos, Charles B. Elbrick. Como periodista, trabajó para medios de Rede Globo y Rede Bandeirantes y fue uno de los más influyentes del país.

Como ministro, organizó la Conferencia Nacional de Comunicación (Confecom) en 2009, proceso que reunió a miles de representantes de la sociedad civil, incluidos representantes de los medios corporativos, de universidades y de entes públicos (Ejecutivo, Judicial, Legislativo y Ministerio Público) para debatir nueva legislación para el sector y aprobó un cuaderno de resoluciones muy avanzado.

El exguerrillero ayuda a Lula en su comunicación y debe jugar un papel importante si el integrante del PT regresa al Palacio de Planalto.

El capítulo que trata de la Comunicación Social en la Constitución de Brasil tiene solo cinco artículos, pero solo uno de ellos fue efectivamente regulado desde 1988, cuando se promulgó la Carta: precisamente el más inocuo, que crea el Consejo de Comunicación Social, un organismo que solo realiza debates en el Senado Federal y nunca es tomado en serio.

De hecho, cualquier iniciativa para cambiar la legislación de manera más profunda es aplastada en el Congreso Nacional, dominado por la derecha neoliberal, actualmente liderada por empresarios del agro, que también son exactamente propietarios, socios o los principales anunciantes de los grandes medios brasileños.

A ver lo que pasará si Lula resulta elegido en 2022.


¹ Periodista brasileño, residente en Argentina, cursando la Maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza. Trabajó durante 11 años en la Cámara de Diputados de Brasil.

Conexión Brasil | Lula vuelve a la ruta, Bolsonaro vuelve a las quejas

Conexión Brasil | Lula vuelve a la ruta, Bolsonaro vuelve a las quejas

por Rogério Tomaz Jr.¹

Tras perder las elecciones ante Fernando Collor de Mello en 1989, Luiz Inácio Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores (PT) decidieron viajar por el país continental para escuchar las voces del Brasil profundo y difundir el llamado “Programa Popular Democrático”. Las “Caravanas de la Ciudadanía” nacieron en abril de 1993 y se convirtieron en una “marca” del líder obrero y del PT.

Entre 2017 y 2018, Lula repitió las caravanas. La última recorrió decenas de ciudades de los estados sureños – Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná – y se completó en fines de marzo, dos semanas antes del encarcelamiento que sacó al candidato del PT de las elecciones, cuando las encuestas apuntaban a su victoria en la primera vuelta.

Ahora, a poco más de un año de las elecciones presidenciales de octubre de 2022, Lula vuelve a la ruta. Junto a parlamentarios y dirigentes del PT, el ex metalúrgico visitará seis estados del Noreste, entre el 15 y el 26 de agosto, la región que más rechaza a Bolsonaro desde las elecciones de 2018.

En su agenda, encuentros con gobernadores, jefes políticos locales, trabajadores, artistas, movimientos sociales y líderes sindicales y empresariales. Lula también visitará hospitales y clínicas donde la batalla contra Covid-19 aún está muy complicada. La buena noticia es que más de la mitad de la población del noreste ha recibido al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus.

Una imagen que se viralizó en las redes sociales muestra el contraste entre la producción de alimentos orgánicos del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) y las tumbas de un cementerio en medio de la pandemia de coronavirus, que en Brasil hasta ahora se ha cobrado más de 575 mil vidas. El Brasil de Lula contra el Brasil de Bolsonaro.

 

Mientras Lula recorre el país y hace brillar los ojos de la gente, Bolsonaro sigue el destino de alguien que ya luce derrotado y no ve otro rumbo en 2023 que los tribunales o la cárcel, destino que pueden tener al menos dos de sus tres hijos políticos: Flávio y Carlos Bolsonaro, senador y concejal de la ciudad de Río de Janeiro, respectivamente.

El jueves (19), el presidente volvió a quejarse – la sexta vez desde que asumió el puesto, en enero de 2019 – por las dificultades que la presidencia le impuso a su vida y también dijo que hay otras personas mejores que él para el cargo. “Hay mucha, mucha gente mejor que yo por ahí. No hago hincapié para decir que quiero ser presidente. Pero la carga es pesada. Hay que tener cuero grueso”, dijo un Jair desconsolado, muy distinto del “guerrero” infatigable que sus seguidores le tienen como imagen.

Esta fue la contraseña para la militancia del PT, que trató de asociar el video con esta declaración de Bolsonaro a un Lula alegre y con muchas ganas para volver a la presidencia.

Video con la queja de Bolsonaro:

Encuestas

El martes (17) se dio a conocer una nueva encuesta electoral, por XP/Ipespe, y la novedad es que Bolsonaro ahora podría ser derrotado, en un posible balotaje, incluso por los posibles candidatos de la derecha tradicional, como el ex juez Sérgio Moro, el gobernador de São Paulo, João Doria (PSDB), su exministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta (DEM), y Eduardo Leite (PSDB), gobernador de Rio Grande do Sul.

 

Frente a Lula, la diferencia en la segunda vuelta sigue ensanchándose a favor del petista y en esta encuesta las cifras apuntan al 51% x 32%. Ciro Gomes tendría hoy el 44% contra el 32% del actual presidente en un eventual balotaje.

Otras desventajas de Bolsonaro en la encuesta:

  • La expectativa negativa para el resto del mandato (diciembre de 2022) aumentó significativamente: hace dos meses estaba en el 44% y ahora llega al 52%
  • La desaprobación del gobierno sigue siendo muy alta, del 63%, frente a solo el 29% de aprobación
  • El 54% considera que su gobierno es malo o muy malo y el 20% lo considera regular.
  • El 63% cree que la economía está en el camino equivocado y solo el 27% cree que está en el camino correcto

¹Periodista brasileño, residente en Argentina, cursando la Maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza. Trabajó durante 11 años en la Cámara de Diputados de Brasil.

Conexión Brasil | La desesperación de la derecha neoliberal por una “tercera vía” para enfrentar a Lula

Conexión Brasil | La desesperación de la derecha neoliberal por una “tercera vía” para enfrentar a Lula

Por Rogério Tomaz Jr.¹

Un año. Este es el tiempo que dispone la derecha tradicional en Brasil, liderada por el PSDB de Fernando Henrique Cardoso (FHC), para construir un nombre viable para postularse en las elecciones presidenciales de octubre de 2022. En julio, los candidatos serán registrados oficialmente.

El plazo es corto y la desesperación es enorme. Ahora se ve que apoyar la elección de Bolsonaro en 2018 le ha costado caro a la derecha neoliberal. La extrema derecha, que nunca ha organizado un proyecto político orgánico en Brasil, finalmente ha encontrado a su líder en Jair Bolsonaro y ya no tiene que votar con vergüenza por el Partido de la Socialdemocracia Brasileña. Y la mancha de corrupción que cayó sobre Aécio Neves, uno de los principales líderes del golpe de 2016 contra Dilma Rousseff, ha provocado que el electorado del PSDB y sus aliados haya disminuido mucho desde 2014

Los tucanes, símbolo del PSDB, continúan gobernando estados importantes, como San Pablo y Rio Grande del Sur, pero cada vez tienen menos influencia en la disputa nacional. Perdieron espacio ante los Demócratas (DEM) de ACM Neto y Rodrigo Maia (este último, expulsado del partido en junio) y ante el Partido Social Democrático (PSD) de Gilberto Kassab, un tipo pragmático en las alianzas y discreto en el debate público, que prefiere las articulaciones entre bastidores.

Frente a la polarización entre Bolsonaro y Lula, que consolida cada vez más un liderazgo que haría posible la victoria en la 1ª vuelta, el PSDB, el DEM y otros partidos menores avanzan hacia un doble movimiento. Por un lado, intentan avanzar con la propuesta de juicio político de Bolsonaro. Por otro lado, están tratando de encontrar un nombre que pueda romper la disputa entre el presidente y el petista.

Nombres

Sérgio Moro sigue siendo recordado, pero con cada nueva encuesta cae un poco más. También fue el favorito de Rede Globo, que incluso premió al ex juez como Personalidad del Año en 2015, pero las últimas decisiones del Tribunal Supremo Federal, que lo consideró “parcial” en los juicios contra Lula, entierran definitivamente su imagen de una persona seria y honesta.

Luciano Huck, conductor de Globo que hizo campaña por Bolsonaro en 2018, pero que desde entonces ha tratado de presentarse como alguien “progresista”, dejó de lado el proyecto presidencial en nombre del nuevo salario que tendrá en la televisión a partir de 2022: R$ 3,5 millones por mes (700 mil dólares), para hacerse cargo del horario de las tardes de los domingos, en lugar del exitoso “Domingão do Faustão”, comandado por Fausto Silva durante 32 años.

Los gobernadores de San Pablo y Rio Grande del Sur, João Dória y Eduardo Leite, están en guerra por ser el nombre del PSDB. Ambos creen que el juicio político o el creciente desgaste de Bolsonaro pueden sacarlo del balotaje y abrir espacio a la “tercera vía”, estrategia que también adoptó Ciro Gomes, quien sigue apareciendo con el 6% de las intenciones de voto – en 2018, alcanzó el 12% y solo quedó por detrás de Bolsonaro y Fernando Haddad, del PT.

Eduardo Leite fue abrazado por Globo en las últimas semanas. Además de darle mucho espacio en los noticieros, la TV de la familia Marinho montó con Leite la confesión pública de que el gobernador de Rio Grande del Sur es gay. La revelación, realizada en un talk show de Globo dirigido al público de clase media, tuvo fuerte repercusión en la prensa y las redes sociales.

Sin embargo, Eduardo Leite también fue expuesto por la comunidad LGBT como alguien que hizo campaña por Bolsonaro en el balotaje de 2018 contra Fernando Haddad, quien recibió premios internacionales cuando era alcalde de San Pablo por sus políticas para promover el respeto a la diversidad sexual en la ciudad más grande de Brasil. “A este tipo no se le preguntó en ningún momento por qué apoyaba explícita y alegremente a un racista homofóbico”, escribió el ex diputado Jean Wyllys en Twitter, en una secuencia que obtuvo más de 6,4 mil likes.

Dória apareció en la última encuesta de Datafolha con un 5%. En el escenario donde el candidato del PSDB es Eduardo Leite, tiene el 3% de las intenciones de voto.

Otro nombre que la derecha se está probando es el de Luiz Henrique Mandetta, un exministro de salud que fue despedido y comenzó a disparar contra el gobierno de Bolsonaro debido al negacionismo del presidente frente las medidas para combatir la pandemia de coronavirus. Mandetta tenía el 4% en la última encuesta de Datafolha y, de hecho, deberá postularse para gobernador de su estado, Mato Grosso do Sul.

La broma es que cada semana hay un nuevo candidato para convertirse en el candidato de la “tercera vía”. En este contexto, el presidente del Senado, Rodrigo Pacheco, debe dejar el DEM e ir al PSD de Kassab para postularse para presidente en 2022.

Y el chiste malo del momento vino de la periodista Eliane Cantanhêde, históricamente vinculada al PSDB, para quien su marido trabaja desde hace más de 20 años. La columnista de Estadão y comentarista de Globo News propuso que Lula dé “un golpe maestro espectacular, de enorme magnitud, entregando la cabeza de la fórmula y tomando el lugar de vicepresidente en una fórmula de unidad y pacificación nacional”.

También según Cantanhêde, quien nunca se destacó por señalar las virtudes de Lula o del PT, este sería un “gesto para la historia que es digno de su biografía y del gran líder que es”. La respuesta de Lula fue divertida y directa: “Podría dar un golpe maestro y dejar de escribir tonterías”, dijo Lula en su Twitter.


No hay dudas de que gran parte de la derecha tradicional desea con ansias la muerte de Bolsonaro, quien fue hospitalizado esta semana por complicaciones intestinales. Para los neoliberales, sería una “medida” menos traumática que un largo y tenso proceso de impeachment y más eficaz que los ataques llevados a cabo por Globo hasta ahora. Pronto veremos.


¹ Periodista brasileño, residente en Argentina, cursando la Maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza. Trabajó durante 11 años en la Cámara de Diputados de Brasil.

Lula: Sobre Cuba

Lula: Sobre Cuba

por Luiz Inacio “Lula” da Silva traducido por Rogerio Tomaz Jr.

¡¿Qué está pasando en Cuba que es tan especial para que hablen tanto?! Hubo una marcha. Incluso vi al presidente de Cuba en la marcha, hablando con la gente. Cuba ya ha sufrido 60 años de bloqueo económico de Estados Unidos, más aún con la pandemia, es inhumano.

Estoy cansado de ver pancartas contra Lula, contra Dilma, contra Trump… La gente se manifiesta. Pero no se vio ningún soldado en Cuba con la rodilla en el cuello de un negro, matándolo.

Los problemas de Cuba serán resueltos por los cubanos. Si Cuba no tuviera un bloqueo, podría ser Holanda. Tiene un pueblo intelectualmente preparado y altamente educado. Pero Cuba ni siquiera ha podido comprar respiradores debido al bloqueo inhumano de Estados Unidos.

Los estadounidenses deben acabar con este rencor. El bloqueo es una forma de matar a seres humanos que no están en guerra. ¿A qué le teme Estados Unidos? Sé lo que es que un país intente interferir con otro.

Biden debería aprovechar este momento para salir en televisión y anunciar que adoptará la recomendación de los países en la ONU para acabar con este bloqueo.


O que está acontecendo em Cuba de tão especial pra falarem tanto?! Houve uma passeata. Inclusive vi o presidente de Cuba na passeata, conversando com as pessoas. Cuba já sofre 60 anos de bloqueio econômico dos EUA, ainda mais com a pandemia, é desumano.

Já cansei de ver faixa contra Lula, contra Dilma, contra o Trump… As pessoas se manifestam. Mas você não viu nenhum soldado em Cuba com o joelho em cima do pescoço de um negro, matando ele… Os problemas de Cuba serão resolvidos pelos cubanos.

Se Cuba não tivesse um bloqueio, poderia ser uma Holanda. Tem um povo intelectualmente preparado, altamente educado. Mas Cuba não conseguiu nem comprar respiradores por causa de um bloqueio desumano dos EUA.

Os americanos precisam parar com esse rancor. O bloqueio é uma forma de matar seres humanos que não estão em guerra. Do que os EUA tem medo? Eu sei o que é um país tentando interferir no outro.

O Biden deveria aproveitar esse momento pra ir a televisão e anunciar que vai adotar a recomendação dos países na ONU de encerrar esse bloqueio.

Conexion Brasil | Los arrepentidos por el voto a Bolsonaro se multiplican como mosquitos en verano

Conexion Brasil | Los arrepentidos por el voto a Bolsonaro se multiplican como mosquitos en verano

Por Rogério Tomaz Jr.¹

En Brasil en 2021, hay muchos tipos de personas arrepentidas. Hay quienes lamentan haber votado por Bolsonaro. También hay los arrepentidos por su apoyo a la “Operación Lava Jato” y al ex héroe de la Justicia, Sergio Moro. Y también hay quienes lamentan haber difundido el odio contra el PT a lo largo de muchos años. Es difícil saber cuál de los tres grupos es el más numeroso. Lo cierto es que todos favorecen la victoria de Lula en 2022.

En algunos casos, es posible pertenecer a dos de los tres grupos, como demuestra el cineasta José Padilha. La semana pasada, el director de “Tropa de Elite” y de la serie “Narcos” reveló que“se equivocó en relación con Moro y el proceso legal que hicieron él y Deltan en Lava Jato” y dijo que “si la elección es entre Lula y Bolsonaro, yo voto por Lula”.

Padilha, quien tiene documentales sobre temas de derechos humanos en filmografía, se convirtió en un ácido antipetista durante el gobierno de Dilma Rousseff y abrazó con fuerza el “lavajatismo” al dirigir la serie “O mecanismo”, que elogia el operativo creado en Curitiba para excluir a Lula de las elecciones de 2018.

En la prensa, el más visceral de los detractores de Lula y del PT, el periodista Reinaldo Azevedo, prácticamente se convirtió en correligionario del expresidente al entrevistarlo el pasado mes de abril. Azevedo, que tenía la columna política más leída en Brasil, ganó mucho dinero y prestigio con las derechas al escribir los libros “O país dos petralhas” (2008) y “O país dos Petralhas II” (2012). “Petralha” es un término que une a “PT” y “Irmãos Metralha”, nombre en Brasil para los personajes de Disney conocidos como “Chicos Malos” o “Golfos Apandadores” en el mundo hispanohablante, y fue utilizado por Azevedo para referirse a los petistas como criminales.

En la entrevista de abril, que fue un fenómeno de audiencia, Azevedo desafió a Moro y a los periodistas que apoyan a Lava Jato a presentar pruebas contra Lula. E incluso bromeó con el líder del PT imitando su voz gruesa. Otros tiempos, sin lugar a dudas.

En el mundo de la cultura e internet, la lista de arrepentimientos también es enorme y comienza con el youtuber Felipe Neto, quien celebró la detención de Lula en 2018: “¡Adiós, Lula!”, escribió en abril de 2018. Luego, en la campaña electoral de 2018, se involucró en el movimiento para evitar la victoria de Bolsonaro. Desde entonces se ha convertido en lector de Eduardo Galeano, Noam Chomsky y otros autores clásicos y contemporáneos de izquierda, además de admitir varias veces que “se equivocó” sobre Lula. Felipe Neto tiene más de 42 millones de suscriptores en la plataforma de videos, equivalente a casi toda la población de Argentina, y en 2019 fue el segundo youtuber más visto del mundo.

https://twitter.com/felipeneto/status/1395818222629310468

El cantautor de rock Lobão, que en la década de 1980 hizo una canción saludando a los Montoneros y a los Tupamaros, fue la principal voz contra el PT en el mundo artístico durante el gobierno de Lula y participó directamente en la campaña de Bolsonaro. Sin embargo, con menos de 5 meses de gobierno llamó al presidente de “imbécil” y dijo que no era representado por él.

En la “nueva derecha”, el Movimento Brasil Livre (MBL), que ganó espacio en el golpe de 2016 contra Dilma Rousseff, y el comediante Danilo Gentilli (16,9 millones de seguidores en Twitter, 12,3 millones en Facebook, 9,7 millones en YouTube y 8,3 millones en Instagram) abandonaron el barco de Bolsonaro ya en 2019, en los primeros meses de gobierno, cuando surgieron las denuncias de Flávio Bolsonaro en actos de corrupción relacionados con las milicias de Río de Janeiro.

Joice Hasselmann, periodista elegida en 2018 como la diputada federal más votada en la historia de Brasil, con más de 1 millón de votos, solo superada por Eduardo Bolsonaro, pasó de líder de gobierno en la Cámara a enemiga abierto del bolsonarismo. Todo esto en menos de un año. En octubre de 2019, Joice fue destituida de su puesto en la Cámara por orden expresa de Jair Bolsonaro. Las acusaciones de traición son mutuas.

Otro diputado federal electo por São Paulo gracias a la militancia junto a Bolsonaro, el actor Alexandre Frota también rompió con el gobierno en el primer año. Salió del PSL y pasó al PSDB, donde es partidario de João Dória, pero cada vez habla más con los voceros de PT. En abril, recibió a Fernando Haddad en su programa de entrevistas.

Moro

Después de decir que su esposo y Bolsonaro eran “una sola cosa”, la esposa de Sérgio Moro dijo que lamentaba “hasta el último pelo” por apoyar al actual mandatario. El exhéroe de Curitiba, aunque vive en Estados Unidos donde trabaja para una banca jurídica que tiene como cliente a Odebrecht – empresa que condenó en Lava Jato –, sigue siendo mencionado en las encuestas para 2022. Sin embargo, difícilmente será candidato, ya que es blanco del odio tanto de los bolsonaristas como de los partidarios del PT, además de haber perdido prácticamente todo el apoyo del que gozaba en los grandes medios de comunicación.

El periodista Gilberto Dimenstein, fallecido en mayo de 2020, figura en la lista de los principales arrepentidos por apoyar a Lava Jato. Dimenstein hizo pública la autocrítica un año antes de morir. “Y pensar que peleé con amigos para defender a este tipo. Y escribí que era uno de los héroes nacionales. Lo siento, lo siento, lo siento”, escribió en Twitter.

Es cierto que quienes dejaron de apoyar a Moro y Lava Jato no necesariamente se volvieron “lulistas”. Pero es innegable que el expresidente se vio muy fortalecido por la revelación de los métodos criminales de su verdugo, quien fue símbolo de la lucha contra la corrupción y terminó demostrando ser el protagonista del mayor caso de corrupción en el Poder Judicial de la historia, según un artículo publicado en The New York Times. “Se vendía como la mayor operación anticorrupción del mundo, pero se volvió el mayor escándalo judicial de la historia”, escribió Gaspard Estrada, politólogo especializado en América Latina.

La lista de arrepentidos es enorme y podría seguir llenando muchas páginas. Según una encuesta de Datafolha, realizada en abril de 2020, el 17% dijo que ya lamentaba haber votado por Bolsonaro. En números, esto representaría 9,8 millones del total de 57,8 millones de votos que recibió en la segunda vuelta contra Haddad. Pero su popularidad ahora es mucho menor.

Lula da Silva es el principal beneficiario de todo este sentimiento y ya está intentando dialogar con los principales actores políticos no bolsonaristas, incluidos sus opositores históricos, como el expresidente Fernando Henrique Cardoso. Los dos se reunieron hace unos días y FHC declaró que votará por Lula si este se enfrenta a Bolsonaro en la segunda vuelta.

El fenómeno recuerda lo sucedido con Fernando Collor de Mello, quien derrotó a Lula en 1989 y ahora es partidario del gobierno. Los votantes de Collor desaparecieron hace muchos años. Lo mismo puede suceder con Bolsonaro en el futuro.

El escenario para 2022 para el viudo de Donald Trump es cada vez más difícil.


¹ Periodista brasileño, residente en Argentina, cursando la Maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza. Trabajó durante 11 años en la Cámara de Diputados de Brasil.

Conexión Brasil | La epopeya de Lula

Conexión Brasil | La epopeya de Lula

por Rogerio Tomáz Jr.

La epopeya de Lula está escrita con una sustancia que brasileños y argentinos conocen bien.

Dejando a un lado los cuentos o novelas de ciencia ficción, y a pesar de lo que diga el sentido común, la realidad suele ser más fértil para generar historias “de película” que la mera imaginación de guionistas o escritores.

La vida de Luiz Inácio Lula da Silva es una de esas epopeyas que ganaría premios en todos los festivales de cine del mundo y llenaría las salas en cualquier gran ciudad o pequeño pueblo del campo, en cualquier lugar del mundo.

Mientras no haya grandes producciones cinematográficas, Lula sigue escribiendo su biografía con todos los elementos que puede tener una vida llena de altibajos, pero en una intensidad solo comparable a muy pocos personajes en el mundo en los últimos 40 o 50 años.

A los 5 años dejó su Garanhuns, en Pernambuco, y se fue en un viaje en camión – un tipo de transporte llamado “pau-de-arara” en Nordeste de Brasil – acompañado de su madre, la “Dona Lindu”, para vivir cerca de su padre, que era estibador en el puerto de Santos.

El viaje duró 13 días en condiciones precarias. Era el año 1952 y Getúlio Vargas era el presidente. El pequeño Lula, que se alimentó de harina y “rapadura” – el dulce llamado “panela” en Argentina – en el arduo viaje de 2.500 km, no podría imaginar que, exactamente medio siglo después, sería elegido para el cargo más importante del país y, aún menos, que superaría a Vargas en el imaginario popular como “el padre de los pobres”.

Comenzó la vida laboral de niño, no fue a la banca universitaria y terminó acercándose al movimiento sindical, en 1966, a través de su hermano mayor, Frei Chico. Poco más de 10 años después, lideró las multitudinarias huelgas de los metalúrgicos en finales de la década de 1970 y fue detenido por la dictadura por ello.

En lugar de atrincherarse como dirigente sindical o alejarse de la política, como esperaban los militares, decidió crear un partido. Resultando una experiencia sin precedentes en la historia de las luchas populares en el país: reunir en un mismo espacio a trabajadores organizados, intelectuales urbanos y movimientos sociales con fuerte influencia de la Teología de la Liberación.

Tras veintidós años y tres elecciones presidenciales perdidas, fue elegido con casi 53 millones de votos para liderar una nación destruida por el neoliberalismo brutal del PSDB de Fernando Henrique Cardoso (FHC).

Dejó el cargo ocho años después con un récord de aprobación popular (87%) y indicó con éxito a la primera mujer en asumir la conducción del gobierno nacional.

Fuera del gobierno, se enfrentó y derrotó al cáncer. Y pronto se encontró enfrentando la batalla política más dura que enfrentó en su vida: la operación Lava Jato, coordinada desde Estados Unidos y comandada por un juez corrupto y un abogado de familia oligárquica y fanático religioso.

Fue condenado sin pruebas, en tiempo récord, para que fuese excluido de las elecciones de 2018, cuando las encuestas indicaban que sería electo fácilmente en la primera vuelta.

Detenido antes de recibir un fallo definitivo, lo que violaba la Constitución que ayudó a redactar, como diputado constituyente, pasó 19 meses en una fría y húmeda celda de la Policía Federal en Curitiba, sede del operativo encabezado por Sergio Moro y Deltan Dallagnol.

Blanco emblemático del “lawfare” tan presente en América Latina en los últimos años, Lula trabó una guerra judicial de la cual no solo emergió como vencedor, sino que sirvió para exponer al mundo los métodos criminales de Moro – premiado con el cargo de Ministro de Justicia de Bolsonaro – y otros servidores públicos de la Lava Jato.

Como él mismo predijo antes de ser encarcelado, salió de la prisión más grande y más vivo que cuando entró. Sus verdugos, que llegaron a experimentar el estatus de héroes nacionales, hoy son símbolos de corrupción en el Estado.

Recuperó definitivamente los derechos políticos el 8 de marzo y desde entonces la trayectoria en las encuestas electorales ha sido la de un cohete despegando al espacio.

El viernes 21, se publicaron dos nuevas encuestas. En Vox Populi, realizada con entrevistas presenciales, Lula aparece con un 43% frente al 24% de Bolsonaro. En Exame / Ideia, realizada por teléfono, el liderazgo del expresidente es menor: Lula varía entre el 37% y el 35% en la primera vuelta, según el escenario, mientras que Bolsonaro oscila entre el 30% y el 32%. En ambas, Lula gana fácilmente el balotaje contra el actual mandatario: 55 x 28 en Vox y 45 x 37 en Exame.

Lula ha vuelto a ser sinónimo de esperanza de mejores días para un pueblo que, bajo el gobierno de Jair Bolsonaro, vive sus peores días desde la redemocratización de 1985.

No existe secreto “místico” o concepto en las ciencias sociales para explicar este fenómeno. La sustancia que marca la trayectoria de Lula es la misma que llenó las venas de Diego Armando Maradona: sangre y calor del pueblo.

Cada uno a su manera, brasileños y argentinos que respetan y aman a estas dos figuras entienden muy bien lo que esto significa.

Conexión Brasil | Lula definitivamente reabilitado, Bolsonaro desesperado

Conexión Brasil | Lula definitivamente reabilitado, Bolsonaro desesperado

por Rogerio Tomaz Jr.

El resumen de la última semana en Brasil en tres eventos:

1. Lula obtuvo, el jueves (15), la victoria definitiva en la batalla contra el “lawfare” de la Operación Lava Jato. El pleno del Supremo Tribunal Federal ratificó la decisión del ministro Edson Fachin, por 8 votos a favor y solo 3 en contra, que considera el tribunal federal de Curitiba inadecuado para juzgar las causas del expresidente.

El tribunal presidido por el entonces juez Sérgio Moro, con el abogado Deltan Dallagnol al frente de Lava Jato, sentenció a Lula en tiempo récord en los casos del apartamento Guarujá y la finca Atibaia. Con eso, el líder del PT recuperó definitivamente sus derechos políticos.

Durante la sesión, el ministro Ricardo Lewandowski puso el dedo en la herida de la Corte Suprema, que tardó varios años en aceptar los reclamos de la defensa de Lula. “Esto le costó al ex presidente 580 días de prisión y le hizo imposible postularse para presidente”, dijo Lewandowski

2. Minutos después de la victoria de Lula en la Corte Suprema, Jair Bolsonaro inició su transmisión semanal para sus redes sociales y se asustó frente a las cámaras al recibir una inquietante noticia. La ministra Carmen Lúcia, también de la Corte Suprema, determinó al presidente de la Cámara de Diputados, Arthur Lira, un aliado del gobierno, un plazo de cinco días hábiles para analizar las solicitudes de juicio político contra Bolsonaro y pronunciarse sobre ellas. Lira debe responder al STF que la Constitución no establece un plazo para este trámite, pero la “orden” de la magistrada es una señal de que el clima para Bolsonaro no es bueno.

3. Finalmente, menos de una hora después de la decisión de la Corte Suprema que rehabilitó a Lula, el portal de noticias Poder 360 dio a conocer una nueva encuesta electoral en la que Lula aparece casi 20 puntos por delante de Bolsonaro (52×34) en una eventual segunda vuelta.

Las elecciones solo se llevarán a cabo en octubre de 2022, pero el escenario se vuelve cada vez más difícil para el actual presidente. Además de la presencia de Lula, el gobierno es señalado por la población como el principal culpable de las más de 370 mil muertes por coronavirus. Y Bolsonaro y Paulo Guedes no saben qué hacer para recuperar la economía destruida.

La mala noticia más reciente para el gobierno en esta área proviene de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE): en contramano del mundo, Brasil es la única gran economía que se desacelera en 2021.

Este columnista apuesta por la victoria de Lula en la primera vuelta. Cóbrenme en 2022. Para mí, La batalla más grande será confirmar su candidatura.

Perspectiva Latinoamericana | Lula cada vez más fuerte, Bolsonaro dominado por el “Centrão” y abandonado por parte de los militares

Perspectiva Latinoamericana | Lula cada vez más fuerte, Bolsonaro dominado por el “Centrão” y abandonado por parte de los militares

por Rogerio Tomaz Jr.

Días terribles vive Jair Bolsonaro. Las condenas de Lula fueron anuladas, él puede postularse nuevamente a la presidencia y ya aparece como líder en las encuestas electorales. El gobierno fue abandonado por importantes sectores de la cúpula militar, con la renuncia de los tres comandantes de las Fuerzas Armadas al mismo tiempo, hecho inédito en la historia brasileña. El presidente del Banco do Brasil – el banco público más grande del país – renunció a su puesto después de pasar solo seis meses en el cargo. Y Lula sigue movilizando a la sociedad con su carisma, experiencia y conocimiento de la gestión pública, todo lo que le falta al actual ocupante del sillón presidencial.

En el caso de la renuncia de los jefes militares, la versión que ganó más fuerza en la prensa fue que no aceptaron respaldar un intento de intervención federal en el estado de Bahía, gobernado por el PT. El objetivo de Bolsonaro era imponer algún acto de fuerza militar o policial contra las medidas del gobernador Rui Costa – y, eventualmente, contra otros gobernadores e incluso alcaldes no alineados con el Ejecutivo Federal – que pretenden frenar la transmisión del Covid-19.

El nuevo ministro de Defensa, el general Braga Netto, que asumió tras la renuncia colectiva de los comandantes, fue el encargado de la intervención de seguridad pública en Río de Janeiro en 2018, último año del gobierno golpista de Michel Temer. Por tanto, la opción de Bolsonaro no fue casual.

El gobierno de Bolsonaro sigue siendo esencialmente un gobierno militar, con 15 ministerios ocupados por oficiales y decenas de miles de cargos civiles distribuidos entre miembros de las Fuerzas Armadas. Pero es notorio el descontento de varios grupos de este sector y varios generales ya están comprometidos en el proyecto de construir una candidatura de derecha para derrotar tanto a Bolsonaro como a Lula en 2022.

Lula

Por otro lado, Lula sigue rompiendo récords de audiencia y movilizando nuevos simpatizantes. El jueves 1 de abril, su entrevista con el periodista Reinaldo Azevedo, uno de los mayores críticos de PT, fue vista simultáneamente por más de 300 mil personas y, en menos de 48 horas, está alcanzando la marca de 2 millones de visualizaciones en el canal de Youtube de BandNews.FM, una emisora ??relativamente pequeña en comparación con Globo, Record o el portal UOL.

El viernes 2 de abril, Lula concedió una entrevista a la televisión portuguesa RTP. Días antes ya había hablado con una agencia China, una emisora ??de radio en Uruguay y Le Monde de Francia. La lista de solicitudes de entrevistas con el expresidente, por parte la prensa extranjera, es enorme e incluye varios medios de Argentina y otros países de América Latina.

Felipe Neto, un Youtuber – con 41,7 millones de suscriptores en su canal, en su mayoría jóvenes que eran niños cuando Lula era presidente – que también fue un ácido crítico del PT y pasó a posiciones de izquierda tras las elecciones de 2018, ya defiende abiertamente la candidatura del líder petista.

“El partido cambió. Exigí que el PT tuviera la inteligencia de no lanzar un candidato, para fortalecer un frente amplio. Con la elegibilidad de Lula, todo cambia. Veremos cuántos tendrán el valor de hacer lo que le exigieron al PT. Después de todo, para derrocar a Satán, este es el camino y TODOS lo saben”, escribió Felipe Neto en su Twitter.

Globo & Moro

Por su parte, Globo sigue intentando evitar que Sérgio Moro sea condenado al ostracismo y le dio generosos minutos para defenderse en el Jornal Nacional, principal noticiero de la emisora, que llega a alcanzar 100 millones de personas en una buena noche.

Lula nunca tuvo un espacio como este en Globo. Al contrario. Durante la Operación Lava Jato, antes de la detención de Lula, Jornal Nacional acumuló más de 18 horas de historias negativas contra él en menos de dos años.

El objetivo de Globo es mantener a Moro con algo de popularidad para que pueda sumarse a alguna fórmula presidencial para oponerse, como una “tercera vía”, a Lula y a Bolsonaro en 2022. El problema es que incluso algunos sectores del mercado ya se están conformando con el – o incluso abrazando la idea del – regreso del petista a la presidencia, pero eso es el tema de otro artículo.

Perspectiva Latinoamericana | Nueva derrota de Sergio Moro ante Lula en la batalla judicial, que no ha terminado

Perspectiva Latinoamericana | Nueva derrota de Sergio Moro ante Lula en la batalla judicial, que no ha terminado

por Rogerio Tomáz Jr.

El martes 23 de marzo, Sérgio Moro fue declarado “sospechoso” por la Corte Suprema de Brasil en una de las causas contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. El exministro de Justicia de Bolsonaro fue “condenado” a la mayor humillación que puede tener un magistrado en sus funciones: ser apuntado como parcial en un juicio.

En una audiencia del Congreso en 2019, el diputado Glauber Braga (PSol), hablando frente a Moro, utilizó una metáfora del fútbol para resumir su actuación contra Lula: un “juez ladrón”.

Dos hechos fueron determinantes para que Moro fuera “condenado”: ??la conducción coercitiva de Lula para declarar, en 2016, y las grabaciones ilegales que el Lava Jato hizo de la central telefónica del estudio jurídico que defiende a Lula, permitiendo a los fiscales conocer la estrategia de la defensa de forma anticipada.

En la sesión de la segunda Cámara del STF, donde Moro tuvo sellada su suerte, el ministro Gilmar Mendes, designado al tribunal por Fernando Henrique Cardoso y con notorios vínculos con el PSDB, fue el más duro crítico del armado entre juez y fiscales para imponer la condena a Lula.

“¿La combinación de acciones entre el Ministerio Público y el juez está protegida por algún texto de la Constitución?”, preguntó Mendes.

“La desmoralización de la Justicia ya se ha producido. El tribunal de Curitiba es hoy mundialmente conocido como un tribunal de excepción. Esto nos avergüenza”, agregó el magistrado, enfáticamente.

Por otro lado, el ministro del STF designado por Bolsonaro en 2020, Kassio Nunes Marques, votó a favor de Sergio Moro, contradiciendo su historial de decisiones como juez federal en causas similares.

Lula denunció la farsa

Ya en su primera audiencia para declarar en Curitiba, en mayo de 2017, Lula manifestó que fue víctima de una persecución. “Considero ilegítimo este proceso y la denuncia es una farsa, estoy aquí por respeto a la ley, a la Constitución, pero con muchas reservas a los fiscales del Lava Jato”, dijo el ex presidente al entonces juez Moro.

En otro testimonio, también en Curitiba, Lula interrogó al juez sobre su papel en el caso. “Voy a terminar haciéndole una pregunta: mañana voy a llegar a casa y voy a almorzar con ocho nietos y una bisnieta de seis meses. ¿Puedo mirar a mis hijos a la cara y decirles que vine a Curitiba a declarar ante un juez imparcial?”, preguntó el líder del PT.

La batalla legal de Lula no ha terminado. Pero ahora quien tiene muchos motivos para sentir aprensión política es la derecha neoliberal del PSDB y la extrema derecha de Bolsonaro, quienes, de hecho, casi siempre actúan juntas.