Lo que fue y lo que será en Chile

Lo que fue y lo que será en Chile

Este domingo 21 se desarrollaron las elecciones presidenciales, de senadores, diputados y de consejeros regionales en Chile, con una participación del 47,34% del electorado, que corresponde a 7.115.590 de electores de un total de 15.030.973 habilitados para la votación.

El Servicio Electoral de Chile comunicó que escrutado el 99,99% de las mesas, los resultados arrojaron un 27,91% para el candidato por el Partido Republicano Jose Antonio Kast Rist (1.961.122 electores), seguido con un 25,83% por Gabriel Boric Font, nominado por el Pacto Apruebo Dignidad (1.814.809 electores). Ambos candidatos pasaron a la segunda vuelta a realizarse el 19 de diciembre para determinar el próximo presidente de Chile.

En tercer lugar se consagró Franco Parisi Fernández, líder de centro-derecha por el Partido de la Gente, quien realizó su campaña desde EEUU, donde tiene su residencia, con un 12,80% de los votos (899.403 electores). En cuarto lugar se encontró el candidato oficialista Sebastián Sichel Ramírez, nominado por el Pacto Chile Vamos, con 12,79%, (898.510 electores). En quinto lugar Yasna Provoste Campillay, del Partido Demócrata Cristiano obtuvo el 11,61% (815.558 electores), seguido de Marco Enríquez-Ominami Gumucio por el Partido Progresistas de Chile con el 7,61% (534.485 electores). En último lugar quedó Eduardo Artés Brichetti, candidato por el Partido Unión Patriótica con 1,47% (103.181 electores).

El dato curioso lo marca el hecho de que por primera vez los candidatos al ballotage pertenecen a fuerzas políticas ajenas a las dos coaliciones que lideraron el país desde el retorno de la democracia, obteniendo estas últimas el cuarto y quinto lugar. Este hecho marca el descredito de las formaciones políticas tradicionales luego de las movilizaciones del 2019.

Por otro lado, el porcentaje de participación confirmó la tendencia a la baja que registra el país, donde desde el 2009 (59,6%) no hubo ninguna elección presidencial con una afluencia mayor al 50%. En esta elección presidencial incluso participaron alrededor de 500 mil electores menos que en el Plebiscito constitucional del 2020.

Así las cosas, la sociedad chilena deberá elegir en un clima de polarización al nuevo presidente el 19 de diciembre entre Kast, abogado de 55 años, defensor del neoliberalismo y del pinochetismo, y Boric, exlíder estudiantil de 35 años, quien impulsa la salida del Chile neoliberal, con mayor fortalecimiento del Estado que promueva una mayor justicia social.

Si bien los votos no son transferibles y el resultado de diciembre está abierto en función del grado de participación de la ciudadanía, es previsible que gran parte de los votos de Parisi y Sichel se concentren en la candidatura de Kast, mientras que los de Provoste, Enríquez-Ominami y Artés jueguen para Boric.

Las elecciones incluían también la renovación parcial del Senado, en las que la Alianza Chile Podemos Más obtuvo 12 senadores electos; Nuevo Pacto Social 8; el Frente Social Cristiano 1; Apruebo Dignidad 4; y 2 Senadores por candidatos independientes. De esta forma el bloque de centroizquierda y Frente Amplio quedó con 23 senadores electos más dos independientes cercanos a la izquierda, sumado a otros 25 partidarios del Pacto Republicano y Chile Podemos Más. Así, por primera vez la derecha obtiene la mitad de senadores desde la apertura democrática post-pinochetista.

En cuanto a la Cámara de Diputados renovó sus 155 escaños y el resultado fue similar a lo ocurrido en el Senado, ya que la izquierda y centroizquierda retroceden de 82 diputados a 73 electos en esta ocasión. Pero en este caso la derecha sumó 68 diputados electos de los 72 parlamentarios con los que contaban en el periodo previo a la elección. Los 14 cupos restantes se consideran sin identificación con estos bandos, en especial los 6 electos del Partido de la Gente (presidido por Franco Parisi), quienes serán claves en la Cámara baja.

Resultados Presidenciales

Claves

El resultado de la elección muestra dos características: dispersión y cierta polarización, que también se plasma en la geografía chilena, mientras Boric ganó en el Gran Santiago y fue competitivo en los grandes centros urbanos. Kast, en cambio, se llevó las regiones y, especialmente, las pequeñas ciudades, pueblos y zonas rurales del sur.

La dispersión se explica por la crisis de representación de los partidos tradicionales que intentan presentar opciones del centro político, dejando a las candidaturas de Boric y Kast en una polarización relativa, pues sumadas no llegan al 60% del electorado.

El clima generado luego del estallido social del 2019, hacía suponer que la sociedad chilena buscaba un cambio, y la izquierda buscó capitalizar esa búsqueda de renovación a través de la propuesta de la reforma constitucional, que fue apoyada en el Plebiscito de octubre de 2020.

Sobre ese avance, la “nueva izquierda” planteó un programa a partir de la ampliación de derechos y reducción de las desigualdades sociales, políticas y económicas, con una apuesta fuerte a la renovación de liderazgos, centrando la participación en jóvenes provenientes de las luchas sociales y estudiantiles.

Junto a la “nueva izquierda”, se constituyó un espacio heterogéneo que aglutinó a los “independientes”, que lograron canalizar la mayor parte de los convencionales constituyentes, y la derecha tradicional pudo sostener un caudal de representación del orden del 30%

De esta forma, la Convención Constituyente ya marcó que el estallido social del 2019 no fue cristalizado en ningún partido o fuerza política, ni en ningún liderazgo único.

De cara a las presidenciales, la disputa se orientó a representar las demandas de renovación política y los candidatos Boric y Kast buscaron dar una respuesta ideológica a esa crisis. En este sentido, Boric intenta posicionarse como el verdadero portavoz del horizonte de emancipación que abrió el estallido social, mientras que Kast intenta cerrar ese proceso político.

No obstante, un gran interrogante se presenta ante el avance de la extrema derecha. Kast es el candidato que encarna el estilo, la ideología y los programas que ya vimos en Brasil con Bolsonaro y en EEUU con Trump. El éxito de Kast se debe, en parte, a que encarna el discurso del orden y la estabilidad en un contexto bastante movido y turbulento.

De cara a la segunda vuelta los candidatos buscan obtener el apoyo de los otros candidatos. Por un lado, Boric busca el apoyo de los electores de Yasna Provoste de Nuevo Pacto Social. Aunque las posibilidades de Boric se ven difíciles por la baja votación de Yasna Provoste, logrando un 11,6% y ubicándose en un quinto lugar. También aspira a sumar con los electores de Marco Enriquez-Ominami del Partido Progresista, de Eduardo Artés de Unión Patriótica.

Del lado de la derecha, el apoyo a Kast parece sumar más votos apelando a quienes quedaron en tercero y cuarto lugar, Franco Parisi del Partido de la Gente y Sebastián Sichel de Chile Podemos Más.

Sin embargo, la pregunta es si la estrategia debe orientarse a obtener el apoyo de los candidatos o de apelar a sus bases sociales que buscan ver sus demandas representadas en un contaxto de incertidumbre.

En cuanto a lo que se viene, es difícil predecir el camino que vendrá pero sin dudas estamos ante la disputa de dos proyectos opuestos. Por un lado, Boric representa la posibilidad de un giro a la izquierda en Chile, su presidencia será un marco institucional para iniciar un proceso de cambios y canalizar las demandas por la ampliación de derechos que inició en 2019. En cambio, Kast representa un giro hacia un nuevo tipo de pinochetismo que busca dar prioridad al “orden interno” con la autoridad de los carabineros, su presidencia pondrá fin a esas demandas de cambio y de ampliación de derechos limitando el poder de la Convención Constituyente.

Más participación y mejores resultados para el oficialismo en elecciones parlamentarias argentinas

Más participación y mejores resultados para el oficialismo en elecciones parlamentarias argentinas

por Florencia Tursi Colombo

El pasado domingo 14 de noviembre, los/las argentinos/as se volcaron a las urnas en una nueva elección legislativa que ponía en juego la mitad de la Cámara de Diputados, 127 bancas, que se eligieron en todo el país, y un tercio de la Cámara de Senadores, 24 bancas, correspondientes a 8 provincias. Asimismo, algunas provincias renovaron legislaturas y cargos provinciales y municipales.

Las PASO

El domingo 12 de septiembre se habían llevado a cabo las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, las PASO, que definieron los/las candidatos/as que pasaron a la elección de noviembre.

Las PASO, creadas en 2009 a través de la ley 26.571 e implementadas por primera vez en 2011, son las elecciones en donde se definen las listas de cada partido para la elección general. Son obligatorias, es decir que todos los partidos de todo el país deben presentar sus listas en internas abiertas en esa misma fecha. Esto le permite a los/as ciudadanos/as elegir las fórmulas que competirán por un cargo o una banca en el Congreso en la elección posterior. Pasan a la elección aquellas agrupaciones políticas que superen el 1,5% en las PASO.

En cuanto a la elección de diputados/as en las PASO hubo dos fuerzas políticas que sacaron la mayor cantidad de votos, por un lado, la oposición de Juntos por el Cambio que obtuvo un 40,5% (8.963.794 votos) a nivel nacional y por el otro lado, el oficialismo del Frente de Todos un 31,5% (6.965.814 votos).

Cabe destacar la baja participación que hubo en las PASO con el 67,49% del padrón electoral, un total de 22.765.590 votantes.

Juntos por el Cambio presentó más de una lista en la mayor parte de los distritos, es decir que en cada provincia se disputaba una interna entre al menos dos listas de Juntos por el Cambio. En cambio, el Frente de Todos eligió ir con lista única en la mayor parte de los distritos, esto hizo que la oferta electoral del oficialismo sea menos atractiva en cuanto a competencia interna de listas.

Para tomar un ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, la participación fue del 68,29%. Allí las listas que pasaron a la elección fueron: Juntos por el Cambio que obtuvo el 37,99% de los votos, imponiéndose en la interna la fórmula liderada por Diego Santilli con 1.650.529 de votos, en tanto la lista de Facundo Manes quedó fuera de la elección con 1.112.130 votos; y el Frente de Todos que presentó lista única liderada por Victoria Tolosa Paz y obtuvo el 33,69% de los votos. También pasaron el Frente de Izquierda y de los Trabajadores- Unidad con el 5,22% que quedó en tercer lugar, en cuarto lugar Avanza Libertad con el 4,87% y quinto el Frente Vamos con Vos con el 3,71%.

Los resultados

El domingo 14 de noviembre la participación fue mayor que en las PASO ascendiendo al 71% del padrón.

La oposición se impuso en 11 provincias: Jujuy, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fé, Córdoba, Mendoza, La Pampa, Chubut, Santa Cruz, la provincia de Buenos Aires, y en la Ciudad de Buenos Aires.

Mientras que el Frente de Todos obtuvo la victoria en 10 provincias: Salta, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Tucuman, Catamarca, La Rioja, San Juan y Tierra del Fuego.

A nivel nacional, en la elección de diputados/as, Juntos por el Cambio alcanzó un 42,5% y el Frente de Todos un 33,9%.

El Frente de Todos ponía en juego 52 bancas de la Cámara de Diputados pero sólo retuvo 50. En cambio, Juntos por el Cambio ponía en juego 61 bancas y retuvo las 61 pero no ganó nuevas. De esta manera, el Frente de Todos quedaría con 118 bancas en la Cámara de Diputados y Juntos por el Cambio con 116 bancas.

El resto de las bancas de Diputados se repartirán entre otras fuerzas políticas: 10 bancas correspondientes a partidos provinciales, 5 bancas de Vamos con Vos, 4 bancas del Frente de Izquierda y 4 bancas de la extrema derecha, Avanza Libertad.

En la Cámara de Senadores, las provincias que renovaron bancas fueron: Catamarca, Chubut, Córdoba, Corrientes, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.

En el Senado se eligen 3 senadores/as por provincia, 2 para la primera fuerza política, la que obtenga la mayoría de los votos y 1 para la segunda fuerza política, que quede en segundo lugar en votos.

De esta manera, la elección del domingo pasado arrojó los siguientes resultados para senadores por provincia: en Catamarca el Frente de Todos, que obtuvo la mayoría, se quedó con 2 senadores/as, mientras que Juntos por el Cambio obtuvo el restante; en Chubut, Juntos por el Cambio obtuvo 2 senadores/as y el Frente de Todos 1; en Córdoba, Juntos por el Cambio obtuvo 2 y Hacemos por Córdoba 1; en Corrientes, Eco Vamos Corrientes obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en La Pampa, Juntos por el Cambio obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en Mendoza, Cambia Mendoza obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en Santa Fe Juntos por el Cambio obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en Tucumán el Frente de Todos obtuvo 2 bancas en el senado y Juntos por el Cambio 1 banca.

El análisis

El Frente de Todos pudo mejorar el resultado de las PASO. El oficialismo no solo logró recaudar un caudal de votos mayor que en las PASO, sino que también dio vuelta la elección en algunas provincias como en Tierra del Fuego y en Chaco y en algunos municipios de la provincia de Buenos Aires, como Quilmes, San Martín y San Fernando. Aunque Juntos por el Cambio obtuvo la victoria a nivel nacional.

En cuanto al Congreso que se viene, el Frente de Todos mantiene la primera minoría en la Cámara de Diputados, si bien perdió el quórum propio en el Senado, mantiene cierto márgen de maniobra para obtener el quórum con algunos aliados. El oficialismo tendrá que poner en práctica su capacidad de negociación y convocatoria en ambas cámaras.

Previamente, el resultado de las PASO había generado una crisis política al interior del Frente de Todos. Sin embargo, una carta publicada por la Vicepresidenta, Cristina Fernández, que expresaba claridad respecto de la situación política y social del momento, sumado a los posteriores cambios en el gabinete decididos por el Presidente Alberto Fernández, trajeron nueva calma.

Curiosamente, la oposición, que ganó la elección, siente haber perdido ya que disminuyó el caudal de votos de las PASO y el resultado no arroja la cantidad de bancas en el Congreso que tal vez esperaban. Por el otro lado, el oficialismo, que perdió la elección, mantiene el optimismo ya que, en primer lugar, pudo revertir el resultado de las PASO en algunas provincias y achicar la brecha en otras, dejando atrás la crisis interna del Frente, y en segundo lugar, empieza a proyectar la salida de la pandemia con crecimiento económico. La actividad económica comenzó a movilizarse en los últimos meses luego de un año de estancamiento y ese dinamismo impacta tanto en el ánimo de la población como en el real crecimiento asociado a la reactivación industrial y al aumento del consumo interno.

Finalmente, el anuncio del presidente Fernández el domingo en las vísperas de los resultados de la elección fue bien recibido ya que marcó la agenda e impulsó iniciativas dando cuenta que, independientemente del resultado, hay debates urgentes y necesarios que debe asumir el próximo Congreso. De esta manera, Alberto Fernández planteó un proyecto de ley para el Desarrollo Sustentable de la Argentina que consiste en un programa económico plurianual y un acuerdo con el FMI que deberá ser tratado por el Congreso.

Chile elige presidente en medio del proceso constitucional

Chile elige presidente en medio del proceso constitucional

Chile va a elecciones generales en la misma semana en que el presidente Sebastián Piñera sorteara en el Senado la acusación constitucional que había avanzado en Diputados en la que se lo acusaba de “haber infringido abiertamente la constitución y las leyes” y “haber comprometido gravemente el honor de la nación”. La acusación surgió luego de que se conociera, a partir de la difusión de los Pandora Papers, que el presidente se había desprendido del proyecto minera Dominga en el año 2010, de su propiedad y que vendió a un íntimo amigo, a condición de que no declarara la protección ambiental de la zona en la que se emplazaba. 

En paralelo a la elección, se desarrollan las actividades de la Asamblea Constituyente -que fue una de las principales demandas durante el estallido de 2019 y que nació luego del referéndum de 2020-, encargada de redactar una nueva constitución para Chile, que supere la actual carta magna que fue impulsada por el dictador Augusto Pinochet.

A partir del estallido social del 2019, la imagen de Sebastián Piñera cayó. A esto se suma, el hecho de que durante la pandemia el país sufrió una fuerte caída económica, con una disminución del PBI de un 6%, siendo la peor recesión en décadas. 

Al desarrollarse en pandemia, las autoridades desplegarán un protocolo COVID-19 para convocar a que los electores asistan con sus propios elementos de protección y proveerán kit sanitarios para autoridades de mesa, además de sanitizar de los locales de votación.

Esta será una nueva instancia electoral para los chilenos y chilenas en 2021, año en que también eligieron en mayo las autoridades subnacionales, y las primarias en julio. 

¿Qué se elige?

Este próximo 21 de noviembre, Chile lleva a las urnas para elegir el Presidente de la República para el período 2022-2026 en conjunto con elecciones legislativas y de consejeros regionales.

  • Presidente de la República
  • 155 Diputados/as
  • 27 Senadores/as
  • 302 miembros de los dieciséis consejos regionales del país.

Partidos y candidatos presidenciales

Después de las Primarias celebradas en en el mes de julio de este año, son siete los candidatos habilitados para presentarse al cargo de Presidente de la República.

  1. Gabriel Boric Font: Candidato nominado por el Pacto Apruebo Dignidad
  2. José Antonio Kast Rist:  Candidato declarado por el Partido Republicano de Chile.
  3. Sebastián Sichel Ramírez: Candidato nominado por el Pacto Chile Vamos
  4. Franco Parisi Fernández: Candidato declarado por el Partido de la Gente.
  5. Marco Enríquez-Ominami Gumucio: Candidato declarado por el Partido Progresistas de Chile.
  6. Yasna Provoste Campillay: Candidata declarada por el Partido Demócrata Cristiano.
  7. Eduardo Artés Brichetti: Candidato declarado por el Partido Unión Patriótica.

Mecanismo de voto y elección

El voto en Chile es voluntario desde el año 2012. Además es personal, igualitario y secreto. 

En las elecciones presidenciales, parlamentarias, y de consejeros regionales pueden votar todos los ciudadanos y ciudadanas mayores de 18 años habilitados. 

En la categoría presidencial pueden participar las personas con derecho al voto en el país y en el extranjero, en las categorías de Senadores/as, Diputados/as y Consejeros Regionales solo se encuentra habilitado el voto en el país.

Para acceder al cargo de Presidente, debe obtenerse mayoría absoluta, de lo contrario se va a una segunda vuelta que está prevista para el 19 de diciembre entre los dos candidatos más votados.

Desde la reforma constitucional de 2005, el período del mandato presidencial es de cuatro años. Quien ocupa el cargo no puede ser reelecto para el período inmediatamente siguiente.

Asimismo, mientras que los integrantes de la Cámara baja son elegidos por un período de cuatro años, los/as Senadores/as lo hacen por uno de ocho años.

Padrón electoral

Teniendo en cuenta el voto en el exterior, son 15.030.974 los/as electores/as habilitados para estas elecciones, 14.959.956 corresponden a quienes se encuentran en el territorio nacional, y 71.018 a chilenos/as en el extranjero.

Las comunas que tienen mayor concentración de electores son las comunas de Puente Alto (403.129 electores/as), Maipú (392.526), Santiago (339.067), La Florida (308.804), y Viña del Mar (302.008).

Respecto al padrón por género, de acuerdo a los datos del SERVEL, un 49% se encuentra conformado por hombres (7.322.895), siendo 7.288.672 los habilitados en Chile y 34.223 los habilitados en el exterior, y un 51% conformado por mujeres (7.708.079), 7.671.284 correspondiente a las habilitadas en Chile y 36.795 en el exterior.

Voto desde el exterior

En las elecciones del año 2017 fueron las primeras en las que se reconoce el derecho a voto a chilenas y chilenos viviendo en el extranjero, pudiendo a partir de allí votar en las elecciones presidenciales (primarias, elecciones presidenciales y eventual segunda vuelta) y en los plebiscitos nacionales que se convoquen en el país. 

Voto migrante

El voto de los y las migrantes se encuentra también reconocido en la Constitución. Para las elecciones 2021, de acuerdo a los electores/as habilitados/as, la mayoría de los migrantes provienen de Perú (157.003), Colombia (56.489), Bolivia (50.766), Argentina (30.449) y Ecuador (17.990)

Elecciones legislativas

En la categoría de elecciones legislativas para el mandato 2022-2026 (Diputados) y 2022-2030 (Senadores) se renueva la totalidad de la Cámara de Diputados y 27 Senadores/as correspondientes a nueve regiones (Antofagasta, Coquimbo, Metropolitana de Santiago, O´Higgings, Ñuble, Biobío, Los Ríos, Los Lagos y Magallanes).

En el año 2020 el Congreso aprobó una ley que limita la reelección de parlamentarios y otras autoridades, pudiendo ser reelegidos sucesivamente hasta por dos períodos en el caso de Diputados y un período en el caso de Senadores, y aplicándose desde su promulgación, por lo que para estas elecciones fueron 37 diputados y 6 senadores los que no pudieron presentarse a la reelección.

A partir de las elecciones del año 2017, y con la aprobación de la ley 20.840, se dejó atrás el sistema binominal y se pasó a un método de asignación de escaños proporcional, el coeficiente proporcional D’Hont, con el fin de asegurar la proporcionalidad de los candidatos electos Mientras que, en las elecciones para la Cámara de Diputados, los diputados son electos en 28 distritos electorales, para la Cámara de Senadores son elegidos por voto directo en los distritos senatoriales que conforman cada una de las regiones donde se eligen 2, 3 o 5 senadores. 

Representación política de la mujer

Con la incorporación de la cuota de género que se utilizó por primera vez en las elecciones del año 2017, se obtuvo recién una representación del 22,5 % de mujeres en la Cámara de Diputados. Esta cuota de género establece que el total de varones o mujeres no debe representar más del 60% de la lista

En las últimas elecciones de Convencionales Constituyentes, donde por ley debía ser una Convención Paritaria, 11 mujeres debieron resignar sus escaños por la aplicación de la paridad. 

La paridad en los órganos legislativos, en todos sus niveles, es uno de los ejes de debate en la redacción de la nueva Carta Magna.

Composición actual de las cámaras

Actualmente, la Cámara de Diputados, con 155 miembros, tiene una primera minoría con el oficialismo si se tiene en cuenta la coalición Chile Vamos que integran Renovación Nacional, la Unión Demócrata Independiente, Evópoli y 4 independientes. Respecto a la representación política de la mujer, hoy en día sólo un 23% de la Cámara se encuentra integrada por mujeres

La Cámara de Senadores, actualmente se encuentra integrada por 43 miembros. A partir de la reforma constitucional del año 2015, se estableció la elección de 50 senadores distribuidos en 16 circunscripciones, por lo que en estas elecciones se completará la renovación total de la Cámara para alcanzar los 50 Senadores/as. De ese total de 43 Senadores/as, hoy el 27,9% son mujeres

Elecciones de consejeros regionales

Para esta elección se elegirán 302 miembros de los 16 consejos regionales que existen en el país. Esta elección es la última que se realizará de manera simultánea con las presidenciales y parlamentarias, ya que, a partir del año 2024, se realizará junto a las elecciones de alcaldes, concejales y gobernadores regionales. 

Por este motivo, de manera excepcional, el mandato de los consejeros regionales será en esta ocasión de tres años, 2022-2025.

Fueron legalmente declaradas por el SERVEL 27 listas, que corresponden a 21 pactos y 6 partidos políticos para las distintas regiones:

Fuente: OBSERVATORIO ELECTORAL DE LA COPPPAL

Nicaragua decidió por la estabilidad

Nicaragua decidió por la estabilidad

Las elecciones generales de Nicaragua no brindaron ninguna sorpresa, sino que ratificaron la progresión de elecciones anteriores. Aún sin la participación de parte de la oposición la elección fue llevada adelante sin mayores problemas, pero una gran cantidad de países del continente se expresaron en contra del proceso por no considerarlo limpio y justo.

Resultados

El Sandinismo volvió a renovar su mandato, consolidándose como el principal partido nicaragüense. Daniel Ortega obtuvo su quinto mandato presidencial, el cuarto consecutivo, con un 75,92% de los votos. En segundo lugar quedó Walter Espinoza, del PLC, con 14,15%. El resto de los candidatos no superaron el 4%.

Este resultado está en línea con el afianzamiento del FSLN a lo largo de sus mandatos, obteniendo 38,07% en 2006, 62,46% en 2011, 72,44% en 2016 y 75,92% ahora.

En cuanto a la Asamblea Nacional, la distribución de escaños para el período 2021-2026 es: Frente Sandinista de Liberación Nacional – FSLN – 75 diputados (15 nacionales, 60 departamentales), Partido Liberal Constitucionalista – PLC – 9 diputados (2 y 7), Alianza Liberal Nicaragüense – ALN – 2 diputados (1 y 1), Alianza por la República – APRE – un diputado nacional, Partido Liberal Independiente – PLI – un diputado nacional, Camino Cristiano Nicaragüense – CCN. – un diputado departamental y Yatama, un diputado departamental.

La cantidad de diputados del FSLN también acompaña la misma progresión: 38 en 2006, 63 en 2011, 71 en 2011 y 75 ahora.

Participación

De acuerdo con el Consejo Supremo Electoral de Nicaragua (CSE), el padrón electoral nicaragüense constaba de 4.478.334 electores. La participación se estableció en el 65,23% al contabilizarse 2.860.559 votantes, los cuales emitieron 2.704.705 votos válidos y 155,854 votos nulos.

La oposición más radical, que promovió la abstención debido a que sus principales figuras se encuentran encarceladas por procesos relacionados con lavado de dinero y acusaciones de traición a la patria, desconoce el dato de participación otorgado por el CSE. Para ellos es válida la medición que llevó adelante la ONG Urnas Abiertas, realizando muestras en un 18% de los centros de votación, que sostiene que la participación fue sólo del 18,5%.

Esta diferencia ahora también es cuestionada por Guillermo Osorno, candidato por CCN. Según él, las elecciones presidenciales reflejan la voluntad popular, pero fue inflada la participación, afectando la distribución de escaños. Sostiene que su partido debería haber obtenido más diputados. Realizó sus denuncias frente a la prensa y llamó a rehacer las elecciones generales junto a las elecciones municipales el año que viene.

Reacciones

Tal como se había previsto antes de las elecciones, ni los Estados Unidos, ni la Unión Europea ni la Organización de Estados Americanos (OEA) reconocieron las elecciones generales nicaragüenses.

El gobierno estadounidense aprovechó la situación para extender sus sanciones económicas contra Nicaragua. A las aplicadas en la Nica Act, ahora se le suma la Ley RENACER. Esta nueva ley, sancionada después de las elecciones, va más allá de las sanciones económicas dirigidas a personas físicas o legales del país, sino que amplía la supervisión de los préstamos de las instituciones financieras internacionales a Managua, y pide revisar la participación de Nicaragua en el pacto de libre comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR). Es decir que Estados Unidos aumentará su presión sobre Nicaragua en los organismos multilaterales de crédito (FMI, Banco Mundial, BID, etc), haciendo pesar su participación mayoritaria, además de retirarlo de un tratado comercial importante. Esto pondrá a Nicaragua en desventaja con otros países de la región en tanto su relación comercial con Estados Unidos.

La OEA, por su parte, aprobó una resolución declarando que las elecciones “no fueron libres, justas ni transparentes y no tienen legitimidad democrática”. Veinticinco países votaron a favor de la declaración, sólo Nicaragua votó en contra y siete países se abstuvieron: Bolivia, México, Honduras, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Belice y Dominica. La resolución también plantea la evaluación sobre la situación democrática en Nicaragua para considerar la aplicación de la Clausula democrática y la suspensión de su membresía.

Por otro lado, quienes apoyaron a Managua en la manera de llevar adelante las elecciones fueron: Bolivia, Rusia, Venezuela e Irán, además del Parlamento Centroamericano (PARLACEN), que saludó la realización de los comicios.

Mas allá de las dificultades a las que se enfrenta el gobierno de Ortega, sanciones económicas y una oposición que no desea jugar electoralmente, mantiene el control del aparato del Estado y las riendas de la economía. Es natural que tras el caos de las protestas del 2018, el pueblo nicaragüense haya apostado por la seguridad y estabilidad que brinda el gobierno. Sin embargo, ahora le toca al gobierno, con su renovado mandato, lograr encausar a la oposición de vuelta al diálogo, para poder resolver las dificultades en el frente externo que surgen a partir del no reconocimiento de las elecciones por terceros países.

La tierra de Sandino va a las urnas a pesar de las críticas

La tierra de Sandino va a las urnas a pesar de las críticas

Nicaragua asiste a las urnas en elecciones generales para decidir su futuro. Se disputan cargos parlamentarios a nivel nacional y también el control del poder ejecutivo. Las elecciones son cuestionadas desde el exterior pero cuentan con la participación de todo el arco político, que se ha ajustado a las leyes nicaragüenses.

Qué se vota

Los cargos en disputa son: presidente y vicepresidente, 92 diputados y suplentes a la Asamblea Nacional y 20 diputados y suplentes al Parlamento Centroamericano (PARLACEN). Estos cargos tienen una duración de 5 años y serán renovados conjuntamente en la próxima elección general.

Los 92 diputados de la Asamblea Nacional son elegidos de la siguiente manera: 70 por circucunscripción departamental, 20 por circunscripción nacional, una banca es reservada para el presidente saliente y otra para el candidato que haya quedado en segundo lugar.

De acuerdo a la legislación nicaragüense, las listas de diputados a la Asamblea, diputados al PARLACEN y las fórmulas presidenciales, deben estar compuestas por un 50% de hombres y un 50% de mujeres.

El padrón electoral nicaragüense está compuesto por 4.478.334 electores, que se deberán presentar en las 13.459 juntas receptoras de votos (mesas de votación). Las elecciones estarán acompañadas por observadores internacionales: 46 europeos, 124 latinoamericanos y 40 especialistas en comunicación.

Candidatos presidenciales

  • Daniel Ortega y Rosario Murillo Zambrana por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Ortega va en búsqueda de su cuarto mandato, siendo el primero entre 1985 y 1990 y el resto a partir de 2007. Rosario Murillo es su esposa, y vicepresidenta de Nicaragua desde 2017.
  • Walter Espinoza y Mayra Argüello Sandoval por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Espinoza es diputado y estudió administación hotelera y turismo. Obtuvo la candidatura del partido cuando el anterior candidato, Milton Arcia, se bajó de la fórmula porque su partido pidió al Consejo Supremo Electoral (CSE) que se elimine a la alianza Ciudadanos por la Libertad (CxL) de las elecciones por violaciones a la ley electoral.
  • Guillermo Osorno y Violeta Martínez Zapata por el partido Camino Cristiano Nicaragüense (CCN). Osorno es pastor evangélico, fue candidato presidencial en 1996 y en 2011 y 2016 participó de la alianza Nicaragua Triunfa junto al Sandinismo.
  • Marcelo Montiel y Jennyfer Espinoza por el partido Alianza Liberal Nicaragüense (ALN). Montiel es abogado, opositor al sandinismo y sostiene que en el país hay una concentración de poder en la figura de Ortega.
  • Gerson Gutiérrez Gasparín y Claudia Romero por el partido Alianza por la República (Apre). Guitiérrez Gasparín es abogado y el candidato más joven, con 29 años. Aspira a convertirse en un presidente en la línea de Nayib Bukele, de El Salvador, y critica que desde el exterior sólo se escucha a una parte de la oposición al sandinismo.
  • Mauricio Orúe y Zobeyda Rodríguez Díaz por el Partido Liberal Independiente (PLI). Orúe actualmente es diputado por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN). Es abogado, pastor evangélico y psicólogo. En campaña le pidió a la comunidad internacional que reconozca la validez de las elecciones.

La oposición que no está

Tres partidos políticos perdieron su personería jurídica entre Mayo y Agosto de este año, debido a que el Consejo Supremo Electoral (CSE) consideró que no se ajustaron a la ley electoral. Estos partidos son: el Partido Conservador (PC), el Partido de Restauración Democrática (PRD) y Ciudadanos por la Libertad (CxL).

Al mismo tiempo, 39 políticos opositores, incluyendo 7 posibles candidatos, fueron detenidos por investigaciones relacionadas al lavado de dinero y violaciones a la “Ley de defensa de los derechos del pueblo a la independencia, la soberanía y autodeterminación para la paz”. Esta ley, aprobada a fines de 2020, persigue a aquellos que hayan promovido o fomentado o instigado la aplicación de sanciones de gobiernos extranjeros a Nicaragua. En conjunto con la ley que requiere la publicación del financiamiento externo que reciben los partidos políticos y la ley contra el delito de traición y conspiración, conforman un marco legal para la desactivación de una oposición ligada a los gobiernos extranjeros. Es la consecuencia de las protestas de 2018 que desembocaron en un violento levantamiento en contra del gobierno, promovido desde afuera y reprimido por las fuerzas del Estado.

Dentro de los políticos opositores encarcelados por estas leyes, que ninguno había llegado a presentar su candidatura oficial a la presidencia, se encuentra Cristiana Chamorro, hija de la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro y principal figura de Ciudadanos por la Libertad y de esta oposición política ligada a intereses extranjeros. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina Regional del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos para América Central y República Dominicana (Oacnudh) sostienen que el proceso electoral nicaragüense presenta “falta de garantías y de libertades”. El encargado de las relaciones exteriores de la Unión Europea, Josep Borrell, definió a estas elecciones como “completamente un ‘fake'”.

Encuestas

Las encuestas electorales son pocas. Los resultados de cada una varía según quién realice la encuesta. La compañía estadounidense Gallup realizó una encuesta en Septiembre, publicada hace unos días, donde sostiene que sólo el 19% del electorado eligiría a Ortega para renovar su presidencia.

En cambio, la empresa nicaragüense M&R Consultores presentó su informe diciendo que el Frente Sandinista obtiene una solidez del voto del 66.9%.

 

 

El futuro gobierno alemán representará más de lo mismo

El futuro gobierno alemán representará más de lo mismo

Por Ezequiel Luis Bistoletti¹

Los encuestadores alemanes pueden aparecer satisfechos. Las encuestas de intención de voto vaticinaron los resultados de la elección del pasado domingo con inusitada certeza. Toda una rareza en estos tiempos. Finalmente, el partido socialdemócrata (SPD), encabezado por Olaf Scholz, conquistó el primer lugar con el 25,7 % de los votos, mientras que el partido demócrata cristiano (CDU), liderado por Armin Laschet, (foto) alcanzó el segundo lugar con el 24,1 % de los votos. En tercer y en cuarto lugar aparecieron el partido verde, con el 14,8 % de los votos, y el partido liberal (FDP), con el 11,5 % de los votos.

Más allá de todo, los resultados del domingo representaron una catástrofe electoral para la CDU, la cual protagonizó su peor elección desde la posguerra. Por su parte, el SPD restableció parcialmente su caudal de votos tras haber alcanzado su mínimo histórico en la elección de 2017. Los verdes realizaron una muy buena elección, la mejor de su historia, y casi con seguridad participarán en el próximo gobierno. El partido ultraderechista (AFD) retrocedió del tercer al quinto lugar, pero su caudal de votos solo descendió levemente. Además, la AFD conquistó el primer lugar en Sajonia y Turingia, dos provincias del este fuertemente afectadas por la pobreza y la desigualdad.

Desde el anuncio de los resultados el domingo por la noche, las negociaciones entre los partidos para la formación del gobierno comenzaron a toda máquina. Por el momento, la “coalición semáforo” entre el SPD (rojo), los verdes (verde) y el FDP (amarillo), con Scholz como canciller, aparece como la más probable. Sin embargo, la “coalición Jamaica” entre la CDU (negro), los verdes (verde) y el FDP (amarillo), con Laschet como canciller, aún no aparece descartada del todo. Curiosamente, la negociación iniciada entre los verdes y los liberales, terceros y cuartos respectivamente, determinará al futuro canciller de Alemania.

En este contexto, ¿qué consecuencias generarán los resultados de la elección del domingo de cara al futuro? En Alemania el modelo de país no aparece en disputa. Las principales fuerzas políticas no presentan diferencias de fondo respecto a la orientación económica, política y social del país, sino que representan matices en el marco de un modelo de país impuesto por las clases dominantes. El hecho de que el candidato a canciller de la socialdemocracia participe en el gabinete de Merkel como ministro de Finanzas representa una muestra de la hegemonía del modelo de país imperante.

En este sentido el futuro gobierno, independientemente de su composición, estará caracterizado por la continuidad del rumbo neoliberal asumido por el gobierno de Merkel (CDU), como así también por el gobierno de su antecesor, Gerhard Schröder (SPD). Los matices aparecerán eventualmente en lo social, por iniciativa del SPD, y en lo medioambiental, por iniciativa de los verdes. En lo social, el SPD acometerá un aumento del salario mínimo, la flexibilización de los requisitos para la asistencia social y la expansión de las guarderías infantiles. En lo medioambiental, los verdes establecerán metas y plazos más estrictos para las emisiones de CO2, como así también un límite de velocidad de 130 km/h en las autopistas (actualmente sin velocidad máxima y por ende más contaminantes).

Ninguna de estas reformas, evidentemente, determinará cambios de fondo en el modelo de país imperante en Alemania. Desafortunadamente, este modelo ya no representa como en el pasado una garantía de bienestar para las mayorías sino que, por el contrario, desde la irrupción del neoliberalismo en Alemania a finales de los años 1990s, genera una sociedad cada vez más desigual y menos incluyente. En este sentido el futuro gobierno alemán representará, más allá de su composición final, más de lo mismo.


¹ Profesor argentino en la Universidad Alice Salomon Berlin, en Alemania, y conductor del programa “Demoliendo mitos de la política”. Publicado originalmente en Página/12 y reproducido con permiso del autor.

La retirada de Merkel podría abrir paso a una nueva coalición de gobierno en Alemania

La retirada de Merkel podría abrir paso a una nueva coalición de gobierno en Alemania

Alemania va hoy a las urnas y por primera vez en casi dieciséis años no contará con la presencia de la canciller Angela Merkel. La principal potencia europea define en estas elecciones a los integrantes de la Bundestag, el parlamento alemán. 

En estas elecciones parlamentarias, que se celebran cada cuatro años, por sufragio universal, directo, libre, igual y secreto para mayores de 18 años, los alemanes deberán emitir dos votos; el primero a un candidato específico por una de las 299 circunscripción, y allí el candidato que obtenga más votos se lleva el escaño; y un segundo voto a una de las listas cerradas que presentan los partidos a nivel nacional, y estos escaños en juego se reparten de manera proporcional.

La barrera legal de representación inicial está fijada en un 5% a nivel nacional para poder participar en la distribución de las bancas, pero también existe la posibilidad de tener representación obteniendo tres mandatos directos.

Si bien actualmente el parlamento Alemán tiene 709 bancas, por el momento no se conoce la cantidad que tendrá la en juego de la nueva composición ya que los integrantes de la Bundestag varía en cada elección porque el sistema electoral pondera la proporcionalidad que obtiene los partidos que superan el 5%.

Superada la elección, los partidos inician la fase nada sencilla de tratar de formar gobierno. La formación de las coalición de gobierno requiere tiempo, ya que las distintas fuerzas deben acordar y llegar a compromisos mutuos.

Los candidatos 

La Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU), el partido democristiano de centro derecha que llevó a Merkel a ser canciller, ahora postula al ministro-presidente de Renania del Norte Westfalia -la región más poblada del país-, Armin Laschet, quien además había asumido como presidente federal de la CDU en enero de este año. Se trata del partido que más tiempo gobernó desde la conformación de la República Federal Alemana. La CDU está acompañada por el partido de Baviera, la Unión Social Cristiana (CSU).

Por su parte, el partido el Partido Socialdemócrata (SPD), fundado en 1863, es de orientación de centroizquierda y parte de la coalición gobernante. Lleva a Olaf Scholz, quien es ministro de Finanzas y vicecanciller de Angela Merkel. Este partido estuvo en el poder apenas dos décadas en las últimas siete. 

Los verdes (Grüne) llevan a Annalena Baerbock en lo que será la primera vez que este partido presentan a una única candidata a la Cancillería. Es además la segunda vez que un partido propone a una mujer, después de que la CDU optara por Merkel.

El Partido Demócrata Libre (FDP), los liberales que nunca lideraron el Ejecutivo pero sí formó parte de las coaliciones de distintos gobiernos, proponen a Christian Lindner. En 2013, fue elegido presidente del FDP después de que este partido quedara fuera de la Bundestag por primera vez en su historia. 

Otras fuerzas son por ejemplo la de la ultraderecha expresada en Alternativa para Alemania (AfD) llevará a Tino Chrupalla. En 2017, este partido entró por primera vez en el Parlamento y en 2019, Chrupalla fue elegido como copresidente de AfD. Mientras que la izquierda de Die Linke, nacida en 2007, lleva como candidato a Dietmar Bartsch. Esta expresión sólo gobierna actualmente en la región de Turingia.

Encuestas 

Según los últimos sondeos, el socialdemócrata Scholz es quien mejor se posiciona para encabezar el próximo gobierno después de casi 16 años de liderazgo de Merkel. El vicencanciller ronda el 25 por ciento de las intenciones de votos hasta el momento. 

En el tercer y último debate televisivo que cruzó a los principales candidatos, Scholz manifestó su preferencia por los verdes en una futura coalición de gobierno, y dejó en claro que “después de tantos años” quiere a los conservadores de la CDU en la oposición. El Partido Verde actualmente promedia el 15 por ciento de las intenciones de voto.  

En tanto, quien se creía sería el sucesor natural de Merkel al ser el presidente del partido mayoritario Armin Laschet, sufrió en el ultimo tiempo un desplome de su campaña aunque según el promedio de las encuestas conserva un 22 por ciento de intención de votos. Laschet descartó coaliciones con los extremos en ese mismo debate. 

Los otros espacios como FDP y la AfD se acercan a un promedio del 10 por ciento de los votos cada uno, mientras que Die Linke se ubica en un 6,5 por ciento.

La preocupación de la CDU y el SPD en esta elección radica en que puede ser la primera vez que no logren alcanzar el 50% de las bancas, y por ende ya no pueden apelar a esa coalición en la que se basó los últimos dos parlamentos. 

En suma, todo indica que después de las elecciones del domingo, los partidos deberán iniciar un proceso de conversaciones que terminará en una coalición de tres partidos para poder alcanzar el Gobierno de Alemania.

Sin novedades en la Duma

Sin novedades en la Duma

Las elecciones parlamentarias en Rusia dieron un resultado similar a la elección anterior, de 2016, apostando a la continuidad del sistema político ruso y señalando algunas pequeñas diferencias. Rusia Unida, el partido de gobierno, mantiene su mayoría absoluta, lo que le permitirá presentar y aprobar leyes sin necesitar alianzas con otros partidos.

Los resultados

La elección de los diputados de la Duma estatal se realiza de dos maneras, 225 de ellos son elegidos en distritos uninominales y 225 mediante lista partidaria, repartidos de manera proporcional a los votos.

En los distritos uninominales, la ventaja de Rusia Unida es más que importante. De los 225 asientos, obtuvo 198. Le siguió el Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), con 9, luego Rusia Justa (RJ), con 8, el Partido Liberal Democrático de Rusia (PLDR), con 2, Patria, Partido del Crecimiento y Plataforma Cívica, con uno cada uno, y 5 diputados independientes. Cabe recordar que estos distritos son obtenidos con la mayoría simple de votos, por lo que la enorme estructura nacional de Rusia Unida es una ventaja.

Los asientos distribuidos proporcionalmente por el voto en el distrito único del país son repartidos de manera más pareja, pero igualmente refleja la hegemonía de Rusia Unida. El partido de gobierno obtuvo el 49,82% de los votos, seguido por el PCRF con 18,93%, el PLDR con 7,55%, Rusia Justa con 7,46% y Nueva Gente con el 5,33%. El resto de los partidos obtuvieron por debajo del 5%, por lo que no podrán ingresar a la Duma.

 

La conformación final de la Duma será la siguiente: Rusia Unida 324 diputados, PCFR 57, Rusia Justa 27, PLDR 21, Nueva Gente 13, Patria 1, Partido del Crecimiento 1, Plataforma Cívica 1 y 5 diputados independientes.

Cambios en el electorado

En definitiva, Rusia Unida logró obtener más de los 300 diputados necesarios para conservar la mayoría de 2/3 de la cámara y poder legislar sin la necesidad de aliados. Sin embargo, perdió 19 curules. Se podría decir que estos votos se fueron hacia la izquierda, ya que el Partido Comunista obtuvo 15 asientos más y Rusia Justa (partido de centro-izquierda) obtuvo 4 diputados más que en la legislatura anterior.

En el lado derecho del espectro, el partido Liberal Democrático perdió 18 curules. Gran parte de esta pérdida se ve en el surgimiento de nuevas alternativas que cumplen con la agenda liberal de manera más clara que el partido de Zhirinovsky. Principalmente el partido Nueva Gente de Alexey Nechayev, formado en 2020, comienza su historia política con 13 diputados y una agenda de propuestas en favor de los emprendedores y pequeños empresarios. El Partido del Crecimiento, también de centro-derecha liberal en lo económico y conservador en lo social, ingresa a la Duma por primera vez con un diputado.  Los cuatro curules que sobran fueron obtenidos por candidatos independientes en sus respectivos distritos uninominales.

Es notable el nivel de desinterés que tienen las elecciones parlamentarias en el electorado ruso. Siendo su participación voluntaria, apenas ronda el 50%. En este caso, la participación fue del 51,72%, un poco por encima del 47,82% del 2016 pero muy por debajo del 67,54% de las elecciones presidenciales de 2018. Este es el principal problema de la oposición, que no logra movilizar a un electorado para votar en unas elecciones que consideran que no alterarán la realidad política del país.

Quejas y reclamos

La mayoría de las denuncias de irregularidades electorales se dieron en las provincias del interior de Rusia, con respecto al relleno de las urnas, actividad extraña por parte de las autoridades de mesa, etc. Sin embargo, no son estadísticamente relevantes al compararlas con el resultado final.

La principal queja de la oposición, en especial del Partido Comunista, fue sobre el sistema de voto electrónico. Implementado en sólo 6 regiones, pero que incluían a la ciudad de Moscú, el sistema de votación a través del celular, o computadora, en una página web del gobierno, fue presentado como una medida para mejorar la votación en pandemia, pero levantó suspicacias por los partidos de oposición.

El líder del Partido Comunista, Gennady Zyuganov, llamó a defender los resultados electorales y desconocer los votos electrónicos. Esto se debió al cambio registrado en la ciudad de Moscú, antes y después de contar el voto electrónico.

Mapa electoral del conteo de votos antes y después de incorporar los votos electrónicos. En azul, gana el candidato de Rusia Unida. En verde, gana un candidato de la oposición.

Sin embargo, esta diferencia era esperable, ya que quienes utilizaron el sistema electrónico de voto son principalmente simpatizantes de Rusia Unida o del gobierno nacional. Es un caso similar al conteo de los votos por correos como se dió en las elecciones presidenciales estadounidenses, donde los republicanos se rehusaron a aceptar el conteo de esos votos.

La oposición ahora trata de presentar una reforma al sistema electoral que impida la utilización de este sistema de votación, pero con la Duma resultante de estas elecciones, es poco probable que tenga éxito.

Repercusiones

La Unión Europea, en consonancia con lo que había decidido el Parlamente Europeo antes de las elecciones, declaró su preocupación sobre las irregularidades y cómo se llevó adelante la elección, pero no se expidió sobre el resultado. Su principal objeción es con el voto de los ciudadanos rusos en la península de Crimea y en las regiones de Donetsk y Lugansk, ya que las consideran parte de Ucrania.

Estados Unidos también emitió un comunicado declarando a las elecciones “ni libres ni justas”, debido a las leyes que impiden el financiamiento externo de los partidos políticos. Lo que es curioso, porque Estados Unidos cuenta con las mismas leyes y con una oferta política considerablemente menor que la que se presenta en Rusia. Al igual que la UE, no reconoce los resultados en Crimea.

La queja de ambos no va a alterar las relaciones, ya tensas, entre Rusia y la UE o  Estados Unidos. Sin embargo, el portavoz del ministerio de exteriores de Turquía declaró que el país no considera válidas las elecciones realizadas en Crimea por ser parte del territorio ucraniano. Esto se debe a la cercana relación que construyó el gobierno de Erdogan con Ucrania en los años recientes. Efectivamente, esta reacción fue respondida por Moscú, desde donde se aclaró que se podría poner en peligro la relación bilateral.

 

En definitiva, la nueva conformación de la Duma refleja una apuesta por el pueblo ruso por la estabilidad y la continuidad. A mucho pesar de sus vecinos europeos o de sus “socios occidentales”, el gobierno de Putin contará con el control del parlamento por el próximo lustro.

Rusia Unida se juega la mayoría parlamentaria

Rusia Unida se juega la mayoría parlamentaria

por Sebastián Tapia

Este fin de semana Rusia acude a las urnas para conformar su Duma Estatal, el parlamento nacional. Si bien el favorito sigue siendo el partido de gobierno, Rusia Unida, se espera que tenga una performance menor a la de 2016. Son muchos cargos los que están en disputa, pero siempre el apoyo a la presidencia de Putin es un factor importante a tener en cuenta.

¿Qué se vota?

La jornada única de votación engloba varias elecciones en una, de tres días de duración. Entre el 17 y el 19 de Septiembre se elegirán los 450 diputados nacionales de la Duma, los legisladores que componen los parlamentos de 39 de los 85 sujetos federales de Rusia y 12 gobernadores de región.

Los diputados nacionales se eligen de dos maneras distintas: el 50% (225 bancas)  son elegidos en circunscripciones uninominales por mayoría simple y el otro 50% en listas cerradas con todo el país como una sola circunscripción y con un umbral electoral del 5%.

Si bien el sistema político está hegemonizado por el partido de gobierno, Rusia Unida, seguido en menor grado por el Partido Comunista de la Federación Rusa y el Partido Liberal-Democrático (LDPR), el sistema de partidos ruso cuenta con 14 partidos que se presentarán a elección:

  1. Alternativa Verde
  2. Comunistas de Rusia
  3. Gente Nueva
  4. Los Verdes
  5. Partido Comunista de la Federación de Rusia
  6. Partido del Crecimiento
  7. Partido de los Jubilados
  8. Partido Liberal-Democrático (LDPR)
  9. Partido Ruso por la Libertad y la Justicia
  10. Patria
  11. Plataforma Civil
  12. Rusia Justa – Por la Verdad
  13. Rusia Unida
  14. Yabloko 

Nuevos mecanismos

La novedad en esta elección pasa por la manera de votar. Tanto la pandemia del COVID-19 como la digitalización de los servicios del estado han llevado al mantenimiento de tres formas distintas de votar: el voto presencial en el centro electoral, el voto desde el hogar o el voto en línea.

El voto presencial en el centro electoral es la manera tradicional, acudiendo a la escuela del barrio donde se encuentran las urnas. Uno puede ver con antelación el lugar a donde le corresponde ir a través de una página web o puede anotarse antes de la fecha de votación para cambiar ese lugar si uno sabe que no se va a encontrar en su barrio en la fecha del comicio.

En caso de no poder acudir a un centro de votación, debido a una enfermedad, discapacidad o porque se encuentra asistiendo a un familiar a tiempo completo, uno puede anotarse para que la comisión electoral envíe la urna, boletas  y las autoridades correspondientes a su domicilio para poder sufragar.

La tercer manera de votar es a través de internet. Uno puede anotarse, en los días previos al comicio, en un registro que le permite acceder a una página web especial para votar. Esta página corrobora la identidad del votante a través del sistema de servicios electrónicos del Estado, de la misma manera en que se identifica a los ciudadanos para otros trámites. Esta novedosa manera de votar, criticada por la oposición por la falta de transparencia hacia aquellos partidos fuera del gobierno, fue la que eligió el presidente Vladimir Putin para emitir su voto. Actualmente, Putin se encuentra aislado en su domicilio debido a que es un contacto estrecho de casos positivos de COVID-19.

El sistema de voto a través de internet está disponible sólo en algunas regiones de Rusia: las regiones de Kursk, Moscú, Murmansk, Nizhny Novgorod, Rostov, Yaroslavl o Sebastopol.

Sin embargo, este sistema electrónico es un claro objetivo para la intervención extranjera. El gobierno ruso denunció que en el primer día de elecciones el sistema recibió dos ciberataques coordinados con 5 minutos de distancia. El 50% de las solicitudes a los servidores procedieron de Estados Unidos, el 25% de Alemania y el 5% de Ucrania. Esto parece una respuesta del supuesto hackeo de las elecciones estadounidenses por agentes rusos, pero va en contra de lo acordado entre Biden y Putin en la cumbre de Ginebra.

La comisión central electoral anunció que recibirá a 249 observadores internacionales de 55 países, los cuales podrán recorrer los centros de votación y asistir a los centros de monitoreo. En estos centros se pueden observar las cámaras que vigilan todos los centros de votación de todo el país en vivo, para controlar a distancia el proceso.

Rusia Unida no es Putin

Si bien el partido asociado a estos 20 años de gobierno del presidente Vladimir Putin es Rusia Unida, él no está afiliado al partido y su base electoral es mucho más amplia. En las elecciones parlamentarias anteriores, en 2016, Rusia Unida obtuvo 55,23% de los votos y 343 escaños. Esto le permitió tener una mayoría calificada en la Duma y promover incluso cambios constitucionales. Aún así, el apoyo popular a Putin es mayor que al partido. En las elecciones presidenciales de 2018 obtuvo 76,69% de los votos.

De acuerdo a las encuestas realizadas antes de las elecciones, se espera que Rusia Unida pierda esa mayoría calificada. Hay una gran dispersión en el porcentaje en el cual se maneja la intención de voto, entre el 25% y el 35%, pero es claramente inferior al 55% del 2016. Gran parte de la caída en la preferencia por Rusia Unida viene de mitades de 2018, desde que se aumentó la edad de jubilación. La oposición a esa medida antipopular fue capitalizada por el Partido Comunista de la Federación Rusa quien viene ascendiendo en las encuestas, aunque igualmente está a más de 10% de distancia.

 

Entre la incertidumbre y la esperanza. Claves de las PASO 2021 en Argentina

Entre la incertidumbre y la esperanza. Claves de las PASO 2021 en Argentina

por Federico Montero

  • Las PASO se producen en la Argentina en un escenario caracterizado por los primeros signos de recuperación económica tras el impacto de la pandemia que profundizó las consecuencias de la crisis económica con la que terminó el gobierno de Mauricio Macri. En sus dos primeros años de gobierno, Alberto Fernández y CFK, no pudieron desplegar su programa electoral sino que se enfocaron en la Pandemia como elemento central de la realidad cotidiana, acción de gobierno y elemento estructurante del debate público del país.

  • Al igual que lo sucedido en los otros países de la región que organizaron elecciones en Pandemia, los procedimientos y formas de organización de los comicios fueron adaptados a los protocolos sanitarios para evitar los contagios. Sin embargo, la situación en la que las y los argentinos concurren a las urnas es muy diferente a la que tuvieron los bolivianos, ecuatorianos o chilenos: los partidos políticos de Argentina acordaron posponer la fecha inicial para lograr tener un relativamente aceptable nivel de vacunación el día de las elecciones primarias, que se espera sea mucho más alto en las generales de noviembre.

  • El contexto de pandemia y la crisis económica y social, funcionan como un telón de fondo, aunque los modos en que afectará a la elección no son claros. Un gran interrogante se plantea respecto de la propia participación en las elecciones: algunos analistas han señalado que existe un clima de apatía que implicará una merma en la concurrencia a las urnas.

  • Si bien hay una tendencia a nacionalizar la interpretación de las PASO, lo cierto es que en rigor son 24 elecciones en las que la conformación de la oferta electoral, la naturaleza de la disputa y el modo en que se viven, se organizan a partir de actores provinciales y locales que se articulan de formas no lineales con los dos polos que organizan la escena nacional: el Frente de Todos y Juntos.

  • En los distritos donde hay disputa efectiva, las PASO ponen en escena tensiones y reacomodamientos, siendo la más significativa la dinámica interna del frente Juntos, que tendrá competencia en 19 de 24 distritos. Allí, la apuesta de la UCR a tener un mayor protagonismo dentro del frente coexiste con la propia disputa al interior del PRO entre el sector liderado por la figura emergente del Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y los sectores que responden a Mauricio Macri.

  • Por el lado del Frente de Todos, que también atraviesa un debate interno, más centrado en el alcance y modalidad que debe asumir la estrategia política y económica de salida de la pandemia, se buscó y se logró sellar listas de unidad en los distritos más numerosos y políticamente relevantes, siendo los casos de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires los más representativos. Sin embargo, habrá competencia en 7 distritos, siendo las más relevantes las de Santa Fé, Córdoba y Tucumán. En Santa Fe y Córdoba se manifiestan las tensiones entre la dinámica del peronismo local y armado nacional del Frente de Todos, mientras que en Tucumán, se desarrolla una competencia interna más centrada en características provinciales.

  • Más allá de los distritos donde hay competencia, las PASO también funcionan como un “termómetro” y o gran encuesta nacional sobre las preferencias electorales. En ese sentido, representan un test para el oficialismo y la oposición, así como también para las fuerzas que intentan presentarse como alternativas a la polarización, destacándose entre ellas el Frente de Izquierda, el socialismo santafesino y la apuesta de Florencio Randazzo en la provincia de Buenos Aires.

  • Párrafo aparte merece la irrupción de las llamadas fuerzas libertarias, que con una retórica anti estatal, buscan capitalizar el descontento de la población tras la crisis de la pandemia y el período macrista. Sus principales referentes, los economistas Javier Milei y José Luis Espert, han generado entusiasmo en las redes sociales y una cierta pregnancia en sectores juveniles, que habrá que ver el modo en que se traducen en las urnas.