Entre la incertidumbre y la esperanza. Claves de las PASO 2021 en Argentina

por Federico Montero

  • Las PASO se producen en la Argentina en un escenario caracterizado por los primeros signos de recuperación económica tras el impacto de la pandemia que profundizó las consecuencias de la crisis económica con la que terminó el gobierno de Mauricio Macri. En sus dos primeros años de gobierno, Alberto Fernández y CFK, no pudieron desplegar su programa electoral sino que se enfocaron en la Pandemia como elemento central de la realidad cotidiana, acción de gobierno y elemento estructurante del debate público del país.

  • Al igual que lo sucedido en los otros países de la región que organizaron elecciones en Pandemia, los procedimientos y formas de organización de los comicios fueron adaptados a los protocolos sanitarios para evitar los contagios. Sin embargo, la situación en la que las y los argentinos concurren a las urnas es muy diferente a la que tuvieron los bolivianos, ecuatorianos o chilenos: los partidos políticos de Argentina acordaron posponer la fecha inicial para lograr tener un relativamente aceptable nivel de vacunación el día de las elecciones primarias, que se espera sea mucho más alto en las generales de noviembre.

  • El contexto de pandemia y la crisis económica y social, funcionan como un telón de fondo, aunque los modos en que afectará a la elección no son claros. Un gran interrogante se plantea respecto de la propia participación en las elecciones: algunos analistas han señalado que existe un clima de apatía que implicará una merma en la concurrencia a las urnas.

  • Si bien hay una tendencia a nacionalizar la interpretación de las PASO, lo cierto es que en rigor son 24 elecciones en las que la conformación de la oferta electoral, la naturaleza de la disputa y el modo en que se viven, se organizan a partir de actores provinciales y locales que se articulan de formas no lineales con los dos polos que organizan la escena nacional: el Frente de Todos y Juntos.

  • En los distritos donde hay disputa efectiva, las PASO ponen en escena tensiones y reacomodamientos, siendo la más significativa la dinámica interna del frente Juntos, que tendrá competencia en 19 de 24 distritos. Allí, la apuesta de la UCR a tener un mayor protagonismo dentro del frente coexiste con la propia disputa al interior del PRO entre el sector liderado por la figura emergente del Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y los sectores que responden a Mauricio Macri.

  • Por el lado del Frente de Todos, que también atraviesa un debate interno, más centrado en el alcance y modalidad que debe asumir la estrategia política y económica de salida de la pandemia, se buscó y se logró sellar listas de unidad en los distritos más numerosos y políticamente relevantes, siendo los casos de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires los más representativos. Sin embargo, habrá competencia en 7 distritos, siendo las más relevantes las de Santa Fé, Córdoba y Tucumán. En Santa Fe y Córdoba se manifiestan las tensiones entre la dinámica del peronismo local y armado nacional del Frente de Todos, mientras que en Tucumán, se desarrolla una competencia interna más centrada en características provinciales.

  • Más allá de los distritos donde hay competencia, las PASO también funcionan como un “termómetro” y o gran encuesta nacional sobre las preferencias electorales. En ese sentido, representan un test para el oficialismo y la oposición, así como también para las fuerzas que intentan presentarse como alternativas a la polarización, destacándose entre ellas el Frente de Izquierda, el socialismo santafesino y la apuesta de Florencio Randazzo en la provincia de Buenos Aires.

  • Párrafo aparte merece la irrupción de las llamadas fuerzas libertarias, que con una retórica anti estatal, buscan capitalizar el descontento de la población tras la crisis de la pandemia y el período macrista. Sus principales referentes, los economistas Javier Milei y José Luis Espert, han generado entusiasmo en las redes sociales y una cierta pregnancia en sectores juveniles, que habrá que ver el modo en que se traducen en las urnas.

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