Más participación y mejores resultados para el oficialismo en elecciones parlamentarias argentinas

Más participación y mejores resultados para el oficialismo en elecciones parlamentarias argentinas

por Florencia Tursi Colombo

El pasado domingo 14 de noviembre, los/las argentinos/as se volcaron a las urnas en una nueva elección legislativa que ponía en juego la mitad de la Cámara de Diputados, 127 bancas, que se eligieron en todo el país, y un tercio de la Cámara de Senadores, 24 bancas, correspondientes a 8 provincias. Asimismo, algunas provincias renovaron legislaturas y cargos provinciales y municipales.

Las PASO

El domingo 12 de septiembre se habían llevado a cabo las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, las PASO, que definieron los/las candidatos/as que pasaron a la elección de noviembre.

Las PASO, creadas en 2009 a través de la ley 26.571 e implementadas por primera vez en 2011, son las elecciones en donde se definen las listas de cada partido para la elección general. Son obligatorias, es decir que todos los partidos de todo el país deben presentar sus listas en internas abiertas en esa misma fecha. Esto le permite a los/as ciudadanos/as elegir las fórmulas que competirán por un cargo o una banca en el Congreso en la elección posterior. Pasan a la elección aquellas agrupaciones políticas que superen el 1,5% en las PASO.

En cuanto a la elección de diputados/as en las PASO hubo dos fuerzas políticas que sacaron la mayor cantidad de votos, por un lado, la oposición de Juntos por el Cambio que obtuvo un 40,5% (8.963.794 votos) a nivel nacional y por el otro lado, el oficialismo del Frente de Todos un 31,5% (6.965.814 votos).

Cabe destacar la baja participación que hubo en las PASO con el 67,49% del padrón electoral, un total de 22.765.590 votantes.

Juntos por el Cambio presentó más de una lista en la mayor parte de los distritos, es decir que en cada provincia se disputaba una interna entre al menos dos listas de Juntos por el Cambio. En cambio, el Frente de Todos eligió ir con lista única en la mayor parte de los distritos, esto hizo que la oferta electoral del oficialismo sea menos atractiva en cuanto a competencia interna de listas.

Para tomar un ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, la participación fue del 68,29%. Allí las listas que pasaron a la elección fueron: Juntos por el Cambio que obtuvo el 37,99% de los votos, imponiéndose en la interna la fórmula liderada por Diego Santilli con 1.650.529 de votos, en tanto la lista de Facundo Manes quedó fuera de la elección con 1.112.130 votos; y el Frente de Todos que presentó lista única liderada por Victoria Tolosa Paz y obtuvo el 33,69% de los votos. También pasaron el Frente de Izquierda y de los Trabajadores- Unidad con el 5,22% que quedó en tercer lugar, en cuarto lugar Avanza Libertad con el 4,87% y quinto el Frente Vamos con Vos con el 3,71%.

Los resultados

El domingo 14 de noviembre la participación fue mayor que en las PASO ascendiendo al 71% del padrón.

La oposición se impuso en 11 provincias: Jujuy, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fé, Córdoba, Mendoza, La Pampa, Chubut, Santa Cruz, la provincia de Buenos Aires, y en la Ciudad de Buenos Aires.

Mientras que el Frente de Todos obtuvo la victoria en 10 provincias: Salta, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Tucuman, Catamarca, La Rioja, San Juan y Tierra del Fuego.

A nivel nacional, en la elección de diputados/as, Juntos por el Cambio alcanzó un 42,5% y el Frente de Todos un 33,9%.

El Frente de Todos ponía en juego 52 bancas de la Cámara de Diputados pero sólo retuvo 50. En cambio, Juntos por el Cambio ponía en juego 61 bancas y retuvo las 61 pero no ganó nuevas. De esta manera, el Frente de Todos quedaría con 118 bancas en la Cámara de Diputados y Juntos por el Cambio con 116 bancas.

El resto de las bancas de Diputados se repartirán entre otras fuerzas políticas: 10 bancas correspondientes a partidos provinciales, 5 bancas de Vamos con Vos, 4 bancas del Frente de Izquierda y 4 bancas de la extrema derecha, Avanza Libertad.

En la Cámara de Senadores, las provincias que renovaron bancas fueron: Catamarca, Chubut, Córdoba, Corrientes, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.

En el Senado se eligen 3 senadores/as por provincia, 2 para la primera fuerza política, la que obtenga la mayoría de los votos y 1 para la segunda fuerza política, que quede en segundo lugar en votos.

De esta manera, la elección del domingo pasado arrojó los siguientes resultados para senadores por provincia: en Catamarca el Frente de Todos, que obtuvo la mayoría, se quedó con 2 senadores/as, mientras que Juntos por el Cambio obtuvo el restante; en Chubut, Juntos por el Cambio obtuvo 2 senadores/as y el Frente de Todos 1; en Córdoba, Juntos por el Cambio obtuvo 2 y Hacemos por Córdoba 1; en Corrientes, Eco Vamos Corrientes obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en La Pampa, Juntos por el Cambio obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en Mendoza, Cambia Mendoza obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en Santa Fe Juntos por el Cambio obtuvo 2 y el Frente de Todos 1; en Tucumán el Frente de Todos obtuvo 2 bancas en el senado y Juntos por el Cambio 1 banca.

El análisis

El Frente de Todos pudo mejorar el resultado de las PASO. El oficialismo no solo logró recaudar un caudal de votos mayor que en las PASO, sino que también dio vuelta la elección en algunas provincias como en Tierra del Fuego y en Chaco y en algunos municipios de la provincia de Buenos Aires, como Quilmes, San Martín y San Fernando. Aunque Juntos por el Cambio obtuvo la victoria a nivel nacional.

En cuanto al Congreso que se viene, el Frente de Todos mantiene la primera minoría en la Cámara de Diputados, si bien perdió el quórum propio en el Senado, mantiene cierto márgen de maniobra para obtener el quórum con algunos aliados. El oficialismo tendrá que poner en práctica su capacidad de negociación y convocatoria en ambas cámaras.

Previamente, el resultado de las PASO había generado una crisis política al interior del Frente de Todos. Sin embargo, una carta publicada por la Vicepresidenta, Cristina Fernández, que expresaba claridad respecto de la situación política y social del momento, sumado a los posteriores cambios en el gabinete decididos por el Presidente Alberto Fernández, trajeron nueva calma.

Curiosamente, la oposición, que ganó la elección, siente haber perdido ya que disminuyó el caudal de votos de las PASO y el resultado no arroja la cantidad de bancas en el Congreso que tal vez esperaban. Por el otro lado, el oficialismo, que perdió la elección, mantiene el optimismo ya que, en primer lugar, pudo revertir el resultado de las PASO en algunas provincias y achicar la brecha en otras, dejando atrás la crisis interna del Frente, y en segundo lugar, empieza a proyectar la salida de la pandemia con crecimiento económico. La actividad económica comenzó a movilizarse en los últimos meses luego de un año de estancamiento y ese dinamismo impacta tanto en el ánimo de la población como en el real crecimiento asociado a la reactivación industrial y al aumento del consumo interno.

Finalmente, el anuncio del presidente Fernández el domingo en las vísperas de los resultados de la elección fue bien recibido ya que marcó la agenda e impulsó iniciativas dando cuenta que, independientemente del resultado, hay debates urgentes y necesarios que debe asumir el próximo Congreso. De esta manera, Alberto Fernández planteó un proyecto de ley para el Desarrollo Sustentable de la Argentina que consiste en un programa económico plurianual y un acuerdo con el FMI que deberá ser tratado por el Congreso.

Perspectiva Latinoamericana | Deuda por acciones ambientales. Un camino para superar el trilemma del desarrollo sostenible

Perspectiva Latinoamericana | Deuda por acciones ambientales. Un camino para superar el trilemma del desarrollo sostenible

por Damián Paikin¹

Los debates que están sucediendo en la 26 Conferencia de las Partes del Acuerdo Marco de Cambio Climático nos muestran una vez más que la solución al problema aún se encuentra lejana. En parte, esta incapacidad para resolver el tema ambiental se funda en dos cuestiones.

La primera es el hecho que el cambio climático, como fenómeno, es parte de un trilemma de difícil solución. Habitualmente se menciona el concepto de desarrollo sostenible como aquel que ubica al crecimiento económico, el progreso social y el cuidado ambiental como tres esferas a ser tenidas en cuenta. El problema es que la relación entre ellas en muchas ocasiones no es lineal sino que, por el contrario, se contraponen unas con otras.

El trilemma del desarrollo sostenible

Por ello, antes de la idea de un concepto con tres patas o pilares, es mejor pensarlo bajo la figura de un triángulo con tres desafíos presentes al mismo tiempo: El equilibrio inter-generacional, la inclusión social y el cambio estructural, donde las tres puntas se encuentran en permanente tensión, particularmente – aunque no sólo – en los países que basan su modelo de desarrollo en los recursos naturales. Y este es el caso de América Latina, donde aproximadamente 1 de cada 2 dólares de exportaciones provienen de esas fuentes.

En este marco, en nuestra región la posibilidad de un mayor crecimiento que financie una mejora en la vida de las generaciones actuales a partir de nuevos empleos o mediante la ampliación de los recursos estatales difícilmente pueda escapar a algún tipo de desafío ambiental. Y esto, que ya sería un dilema difícil de manejar, se complejiza ante la necesidad de destinar parte de las ganancias obtenidas a promover cambios en la matriz productiva para no continuar devastando el planeta e, incluso, ante la necesidad de pensar un futuro frente al agotamiento de los recursos no renovables.

A esta complejidad se le agrega un segundo elemento. Mientras en la COP 26 los países ricos plantean la necesidad de combatir entre todos el cambio climático, en la Organización Mundial de Comercio, o en los Acuerdos regionales, promueven acciones que tienden a primarizar aún más nuestras economías, para luego paradójicamente acusarnos en diversos foros de ser responsables de la desforestación y la pérdida de biodiversidad.

Las propuestas a futuro: Un giro al concepto de responsabilidades comunes pero diferenciadas

Y aquí aparece la segunda cuestión que dificulta un acuerdo sobre el tema. Si aún hay algo que pueda preservar el equilibrio ambiental son justamente los bosques, selvas y diferentes recursos que existen en los países menos desarrollados. Es decir que no fue por la acción de nuestros Estados que se llegó a esta situación, sino justamente por la acción de aquellos que por sus lógicas de consumo y producción devastaron el planeta y hoy piden que todos se hagan cargo por igual del problema, aceptando solamente en el papel la consigna de responsabilidades comunes pero diferenciadas.

De hecho, tal como surgió del G20, los 100 mil millones de USD que habían comprometido las potencias en la COP 15 para el año 2020, no se concretaron y posiblemente no lo hagan en los próximos años. Y si bien ha habido proyectos, estos han respondido más a una iniciativa de los financistas en el marco de sus propias miradas sobre la cuestión, que a los intereses reales de los países en desarrollo.

Frente a esto han surgido dos posiciones. La primera sintetizada cruelmente por el presidente de Malawi, Lazarus Chakwera: Esto no es un acto de caridad. Así que paguen o mueran con nosotros, dijo tras lo cual agregó: Cuando decimos que cumplan su promesa, no se trata de caridad, sino de pagar una cuota de limpieza. Si han estado involucrados en los cambios que ha experimentado el mundo, limpiémoslo, pero hay que responsabilizarse”.

La segunda, propuesta por el presidente Alberto Fernández, y acompañada entre otros por el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, es la voluntad de generar un mecanismo de canje de deuda por acción climática. Esta idea tiene en principio una ventaja sobre la anterior. La carga se invierte y no son los países menos desarrollados quienes deben rogar por la llegada de los fondos, sino que son aquellos más poderosos quienes “pre-entregaron” el dinero que ahora será usado, en vez de para beneficio de algunos, en pos del bienestar de todos a partir de acciones que mejoren el ambiente entre las que se contarán sin dudas, cambios en la matriz productiva.

De esta forma sí se cumple con más claridad con la consigna responsabilidades comunes pero diferenciadas, recuperando los países que han sido víctimas de la acción climática de otros, su capacidad autónoma de definir los mejores caminos para conservar los activos ambientales.

La crisis climática, tal como la define el vicepresidente de Bolivia David Choquehuanca, no da tiempo para repetir viejos esquemas fracasados del pasado como el financiamiento de los países ricos de proyectos en los países pobres. Es hora de probar otras formas que incluyan poner en cuestión las lógicas de la división internacional del trabajo, la propiedad de la innovación que impide que las mejoras se distribuyan rápidamente allí donde más se necesitan, y el rol de la deuda externa.

Quizás así se encuentre un camino que avizore una salida para el trilemma del desarrollo sostenible.


¹ Investigador UBA/UNLA. Miembro del Observatorio del Sur Global

Argentina busca una salida para el canje de deuda

Argentina busca una salida para el canje de deuda

GPS Internacional para Sputnik

Entrevista al director del Observatorio del Sur Global, Federico Montero, por Fabián Cardozo en el programa GPS Internacional de Radio Sputnik.

GPS Internacional: El Presidente Argentino Alberto Fernández dio su discurso en las últimas horas en la Cumbre climática de Naciones Unidas. El foco estuvo puesto en el necesario financiamiento climático para la implementación de políticas sustentables y el canje de deuda por acción climática. Además Fernández pidió la creación de un comité técnico y político integrado por países ricos y en desarrollo para construir la arquitectura financiera necesaria para movilizar el financiamiento. Además se aprovechó la oportunidad para hablar de las negociaciones con el fondo monetario internacional compartió un panel con John Biden, donde dijo que la Argentina necesita mayor flexibilidad para honrar la deuda en plazos y tasas. Esto es parte de la agenda internacional distinguida, calificada, que viene teniendo el presidente Alberto Fernández en el marco de esta COP26, antes del G20, y también en lo que intenta hacer negociaciones con el fondo monetario internacional.

Vamos a recibir a Federico Montero, Director del Observatorio para el Sur Global desde Argentina para analizar estos puntos de la agenda del Presidente. Federico ¿qué es lo que busca Alberto Fernández con esta gira?, y ¿qué resultados se han podido tener hasta ahora?

Federico Montero: Bueno, el presidente Alberto Fernández está teniendo un lugar destacado en la agenda internacional en relación a dos cuestiones que vos has mencionado, que se intentan articular en una estrategia común. Por un lado, la oportunidad que aparece en el marco de la discusión instalada, sobre todo por los países del capitalismo occidental y motorizada por la nueva administración norteamericana, que tiene que ver con este paradigma de la energía verde, de la reconversión energética, como paradigma o como puntapié de una reconversión productiva más general de la matriz que organizó el capitalismo en el siglo 20 y la distinción que se le pretende instalar hacia el siglo XXI. Esa discusión es una agenda promovida, como te decía, sobretodo por el capitalismo occidental, que no es inocente. Por un lado tiene que ver con una realidad que es el cambio climático, las dificultades crecientes, la conciencia cada vez mayor que existe entre los lideres occidental respecto de las consecuencias que ha tenido el desarrollo industrial para el medio ambiente, pero también, y no hay que ser ingenuos, tiene que ver con un posicionamiento geopolítico a partir del cual se espera que, en la disputa con fundamentalmente con China, esta agenda de reconversión productiva hacia formas más amigables con el medio ambiente, le permita a Estados Unidos volverse a posicionar liderando esa agenda.

En este contexto, para la Argentina esto representa una oportunidad y el Presidente lo ha visto esta manera para poder posicionarse con propuestas, con iniciativas y con algunas inversiones importantes. Como la que se anunciado en el día de ayer, de una inversión importante de una empresa Australiana para la producción en Argentina del denominado “hidrógeno verde”. O sea, la Argentina pretende con esto posicionar un discurso que intenta articular este nuevo paradigma de la producción amigable con el medio ambiente con un criterio de Justicia social y de contemplar las asimetrías existentes en el escenario financiero internacional. Lo que nos lleva al segundo punto de la agenda, que es la negociación de Argentina con el Fondo Monetario Internacional en relación a la herencia de deuda que dejó la administración del gobierno de Macri. El modo en que estas dos cosas se vinculan, tiene que ver con la propuesta del canje de deuda por la reconversión industrial amistosa, por decirlo así, con el medio ambiente. Lo que pretende Alberto Fernández es como una diagonal que interpele a la agenda verde a partir de las desigualdades y asimetrías financieras del orden económico internacional. De manera tal de que los países que más dificultades y qué más postergados están en las lógicas del capitalismo financiero, encuentren en la agenda verde una oportunidad para ir nivelando esas desigualdades. A grandes rasgos este es el mapa conceptual que nos permite entender el desempeño de Alberto Fernández en estos días.

GPS Internacional: Claro, se informa además de que en el texto del G20, Argentina hizo dos planteos que finalmente quedaron en la declaración: una es una recomendación al Fondo Monetario para que revisen la política de sobrecargos y la otra, la creación de un nuevo fondo de resiliencia para financiación a largo plazo de los países de ingresos medianos y bajos. De alguna manera, con esto marca Fernández también su impronta en la agenda internacional.

Federico Montero: Efectivamente, esto nos lleva al segundo punto de la agenda, que es específicamente ya la negociación de Argentina con el Fondo Monetario Internacional. Para que la audiencia recuerde, porque quizás no está en el día a día de la situación financiera de la Argentina, el gobierno argentino heredó de la gestión de Mauricio Macri dos enormes problemas de deuda externa. Por un lado, la deuda con acreedores privados, que fue resuelta con un canje a comienzo de la gestión de Alberto Fernández, y por otro lado, la deuda con el Fondo Monetario Internacional, qué es astronómica. Supera los 45 mil millones de dólares, a lo que sumándole los intereses está en el orden de los 60 mil millones de dólares. Un préstamo sin precedentes para la historia del Fondo Monetario Internacional que, reconocido incluso por el propio tesoro Norteamericano, tuvo un objetivo político que fue garantizar o intentar garantizar la continuidad en el gobierno de Mauricio Macri en el escenario electoral del 2019; y que ahora el gobierno de Alberto Fernandez tiene que ver cómo se encarga de renegociar esa deuda. En concreto, lo que la Argentina está pidiendo es ateniéndose a que el préstamo fue otorgado de manera excepcional, e incumpliendo gran parte de la normativa misma del Fondo Monetario Internacional. Es decir, fue un préstamo de carácter político. La renegociación no puede darse en los términos de las renegociaciones usuales y estándares del Fondo Monetario Internacional, sino que el Fondo tiene que reconocer que acá hubo un criterio especial, por decirlo de alguna manera, en la asignación de este préstamo. Entonces tiene que haber también un criterio especial en la renegociación. Y ese escritorio especial de la renegociación remite cláusulas. Otros dos aspectos, que vos mencionas, que la Argentina pudo colocar en la agenda y en la declaración final del G20, tienen que ver con los plazos. Es decir, en cuánto tiempo la Argentina puede devolver esta cantidad de dinero. Para que la audiencia sepa: si no hubiera ningún cambio de Argentina, el año que viene debería pagar 19.000 millones de dólares. Lo cual es totalmente imposible de realizar por la Argentina en la condición en que se encuentra. Es decir, por un lado el tema de los plazos y por el tema de las tasas, porque el Fondo Monetario Internacional tiene en su reglamento el concepto de sobre tasas, que son tasas extras de intereses que se le cobran a los países en el momento que deben refinanciar su deuda. Estos dos aspectos son la línea de base con la cual Argentina se está moviendo para intentar plasmar su negociación con el Fondo Monetario Internacional. Y como el Fondo Monetario Internacional no es un banco, sino que es una institución internacional administrada por los estados, mayoritariamente los estados del Fondo Monetario Internacional están representados en el G20, que el G20 haya aceptado esta propuesta Argentina es un indicio político. Que luego en el directorio del Fondo Monetario Internacional podría haber chances de que estos criterios se terminen imponiendo en la renegociación que busca la Argentina.

GPS Internacional: Federico, de alguna manera, bueno, es el retorno de una agenda de primera línea del presidente argentino, en el marco también de lo que es una agenda local intensa. Porque estamos a pocos días del clima de lo que va hacer la consolidación, el fin de de una larga campaña electoral luego de las PASO, con lo que es la elección de medio término, la elección parlamentaria. ¿Cuál es el clima político rumbo a esa elección?

Federico Montero: Bueno, el clima político es de una relativa incertidumbre. Las primarias manifestaron un resultado que lo que mostró fue un cierto distanciamiento del electorado del Frente de Todos respecto a sus candidaturas. Se termina imponiendo, si uno ve los números, que termina imponiendo en casi todo el país la oposición de derecha, Juntos por el Cambio. Pero cuando uno desmenuza esos votos, no es que hubo votantes que emigraron del Frente de Todos a la oposición de derecha, Juntos por el Cambio. Sino que hay un sector muy importante del electorado del Frente de Todos, alrededor de 2.000.000 de votos, que directamente no se presentaron a votar en la elección. Y esto es leído en términos de que la gestión del actual gobierno de Alberto Fernández, atravesada por la pandemia, no pudo realizar gran parte del programa político por la cual había sido electo. Esto le sucede a la mayoría de los oficialismos en el mundo, como resultado de la situación de pandemia. El desafío que tiene el gobierno, digamos la fuerza política del Frente de Todos en la Argentina, es mostrar señales hacia su propio electorado que permitan volverlo enamorar de este rumbo político y convencerlo para que vaya a votar y se posicione activamente de cara a lo que van a hacer las legislativas del próximo 14 de noviembre. Todo está sucediendo en una situación económica que, producto de la doble herencia, digamos de la doble pandemia: por un lado la crisis económica, a la que nos referíamos antes resultado de la gestión macrista, y además la pandemia. Que ha marcado índices socioeconomicos, fundamentalmente  desigualdad, muy grande para la Argentina, qué es un país que en los gobierno de Néstor y Cristina Kirchner había logrado revertir en lo que había sido las consecuencias del crecimiento de las igualdad, la pobreza y el desempleo, lo que había sido en la época de los 90. Había tenido 12 años que, no exento de conflicto, no exento de dificultades, habían mostrado un sendero de crecimiento económico que se esperaba volviera a recuperarse de la mano de Alberto Fernandez. Hay, hoy por hoy, algunas señales de recuperación económica, pero la Argentina vive una situación complicada producto de la deuda contraída que está obligada a renegociar. Lo cual le cercena posibilidad de financiamiento internacional. Y luego también situaciones socioeconómicas muy difíciles, a lo que se le suma una situación de estanflación, donde hay un estancamiento con Inflación. La estanflación, sabemos, rompió todos los manuales clásicos del Keynesianismo en el siglo XX sobre cómo resolverla y lo que se terminó imponiendo en todo el mundo a partir de los 80 y los 90 frente a la inflación fueron las viejas recetas monetaristas de ajustes, que es lo que hoy volvió a aparecer en la agenda de la mano de Juntos por el Cambio. Entonces, el gobierno de Alberto Fernandez tiene una especie de tormenta perfecta, donde tiene que lidiar por un lado con el frente externo, la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, por el otro lado, con el frente interno con la dificultad socioeconómica, con el desencanto de una parte de su electorado y por otro lado, con la resolución de una situación de estanflación, de muy difícil tránsito. Bueno, todos esos factores se van a ir ordenando a partir de lo que suceda el 14 de noviembre, con algunos cambios de gabinete que el gobierno hizo después de las primarias y donde hay un signo de pregunta respecto del cuál va a ser la continuidad y la orientación sobre todo la política después del 14.

GPS Internacional: Además se da como siempre en una agenda de ofensiva mediática muy fuerte, de confrontación, donde también los medios de comunicación juegan un papel. Más allá de eso el gobierno ha logrado imponer una agenda.

Federico Montero: Bueno, el gobierno ha cambiado un poquito su dinámica de comunicación pública. Eso también ha sido objeto de un gran debate. Hubo cambios institucionales, se creó una especie de Ministerio que es la vocería oficial del poder ejecutivo. Se designó a la exdiputada Gabriela Cerruti, hoy a cargo de esa nueva institución, que lleva adelante un poco el mensaje presidencial, asumiendo un balance respecto de las dificultades en el campo mediático de las redes sociales. Tal cómo está planteada la complicación política en la Argentina, es una cancha muy inclinada, donde, a su vez, no es solamente un problema estrictamente comunicacional, sino también de cómo ciertas ideas propias de un discurso liberal, autoritario, que va cobrando fuerza también en la Argentina, como parte también de lo que sucede en la región. Se apoya en la crisis socioeconómica que atraviesa la Argentina para potenciar estos discursos y desnaturalizar las medidas que el gobierno está llevando adelante. Entonces, por eso el gobierno ha intentado responder, por un lado, mejorando su comunicación, por otro lado, siendo más fuerte con alguno de los factores del poder económico alrededor de, por ejemplo, el control de precios, etcétera. Y por otro lado, volviendo a convocar a la movilización de sus bases políticas a través de actos y acciones que intentan romper un poco con el circuito de la comunicación política mediatizada, y vuelvan a establecer un canal de comunicación directa a través de los actos y las movilizaciones del Frente de Todos y sus dirigentes con su aceptación.

GPS Internacional: Federico Montero desde Buenos Aires, Director del Observatorio del Sur Global.

Mirada Multipolar | G20: Energía, finanzas y pandemia

Mirada Multipolar | G20: Energía, finanzas y pandemia

por Sebastián Tapia

El G20 vuelve a reunirse presencialmente tras la pandemia de COVID-19. La cita en Roma plantea cómo reorganizar las relaciones entre las grandes potencias mundiales en el escenario de pos-pandemia y favorece el contacto bilateral entre los asistentes. Energía, pandemia, finanzas e impuestos son los principales temas de la cumbre.

Todos los caminos conducen a Roma

Joseph Biden llegó a Roma unos días antes del comienzo de la reunión del G20, para poder encontrarse con el primer ministro de Italia y mantener un encuentro con el Papa Francisco. Biden es el segundo presidente católico de los Estados Unidos y se encuentra enfrentado con la Conferencia Episcopal estadounidense por su posición en favor del derecho al aborto. Más allá de resolver cuestiones religiosas personales, Biden trae a la mesa del G20 cuatro grandes temas: la provisión de energía a nivel mundial, la restauración de las cadenas de suministros globales, la relación con sus aliados europeos y el apoyo a la propuesta de un impuesto mundial a las grandes empresas.

En el primer día de reunión del G20, Joe Biden instó  a los principales países productores de energía del G20 con capacidad sobrante (Arabia Saudita en petróleo y Rusia en gas natural)  a aumentar la producción para garantizar una recuperación económica mundial. La presión sobre estos países se da en un momento en que el precio del gas europeo llega a un punto máximo – en medio de tensiones en el este de Ucrania, la falta de habilitación del gasoducto Nordstream II y la negativa de países europeos a negociar contratos a largo plazo – y mientras se negocia con la OPEP un aumento de la producción para lograr una baja del precio del petróleo.

En el segundo día, la propuesta de debate por parte de Estados Unidos es identificar y mejorar los puntos débiles de las cadenas de suministros globales, que fueron afectadas seriamente por la pandemia de COVID-19. Los problemas logísticos creados a partir de las cuarentenas y la falta de trabajadores en logística han creado cuellos de botella en los suministros de materias primas y de bienes de consumo. Lo cual se vuelve más serio ante el aumento de la demanda estacional por la época de fiestas navideñas y de fin de año.

En cuanto a mejorar la relación con los aliados estadounidenses, Biden recurrió a una serie de reuniones bilaterales. En su encuentro con el presidente francés, Emmanuel Macron, el presidente estadounidense se disculpó por la manera en la que se llevó adelante la negociación del AUKUS pero no dió un paso atrás con respecto a la construcción de submarinos para Australia:

“Lo que hicimos fue torpe. No se hizo con mucha gracia. Tenía la impresión de que habían sucedido cosas que no habían sucedido, pero quiero dejar claro que Francia es un socio extremadamente, extremadamente valorado. Extremadamente, es una potencia en sí misma”

La respuesta de Macron muestra que ambos países siguen manteniendo muchos intereses en común, más allá de lo que ellos definieron como una “puñalada en la espalda”:

“Para mí, lo importante es que en las últimas semanas hemos construido acciones muy concretas para reforzar la asociación en el Sahel. Se ha aclarado lo que significa la defensa europea y su total compatibilidad con la OTAN, pero también lo que significa la soberanía europea y su importancia para su seguridad global, y ésta es una aclaración extremadamente importante”.

Otro miembro de la OTAN con quien se había deteriorado la relación bilateral es Turquía. Biden se reunió con Erdogan para intentar recomponer la relación. Por un lado, Estados Unidos le pide un mayor respeto a los derechos humanos, cuestión que la semana pasada casi termina con la expulsión del embajador estadounidense y otros 9 embajadores occidentales. Por otro lado, Turquía requiere la compra de nuevos aviones F-16 con el excedente de la inversión que hizo en el programa F-35, del cual fue expulsada por haber comprado misiles antiaéreos a Rusia. Ambos temas fueron tratados en la reunión y quedaron en continuar la negociación.

En otra reunión al margen del G20, se emitió un comunicado entre Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido, en el cual Biden se compromete a volver a la mesa de negociación del Acuerdo Nuclear con Irán. El nuevo compromiso estadounidense sería que no se retirarán del acuerdo, a menos que Teherán viole el pacto. Esto sucede dos días después que el principal negociador iraní anuncia que Irán estaría dispuesto a volver a negociar hacia finales de Noviembre.

Un impuesto global

Uno de los logros de la diplomacia estadounidense en este G20 fue lograr el apoyo de las otras naciones para el establecimiento de un impuesto mínimo global a las grandes empresas del 15%. La medida fue aprobada al finalizar el primer día del G20, pero entrará en vigencia lentamente hasta ser efectiva en 2023.

Si bien es un paso adelante para evitar la competencia desleal que las guaridas fiscales realizan contra los otros estados, el proyecto tiene algunas desventajas que ya hemos comentado antes. El porcentaje del 15% es muy cercano al que cobran estas guaridas fiscales y lejano de la mayoría de los estados, la recaudación de este impuesto favorece principalmente a las economías más grandes, entre otras.

La posición rusa

El presidente ruso, Vladimir Putin, no asistió personalmente al encuentro. En su lugar participó el canciller, Sergei Lavrov, quien mantuvo las reuniones bilaterales con otros estados. Sin embargo, Putin participó del plenario mediante videoconferencia.

En su mensaje, Putin realizó un análisis de la situación económica mundial, haciendo incapié en el aumento de los déficit presupuestarios durante la pandemia:

“Mientras que en 2017-2019, el déficit presupuestario promedio fue de alrededor del 3.8 por ciento del PIB, creció al 11.2 por ciento en 2020 en medio de la pandemia. Este año, aunque ligeramente más bajo, el déficit presupuestario sigue siendo bastante alto, con un 8,7 por ciento. Me gustaría señalar que Estados Unidos representará el 40 por ciento de los déficits presupuestarios de los países del G20 combinados en 2020-2021. Digo esto porque todos entendemos muy bien que el estado de la economía estadounidense es lo que determina el estado de la economía global.”

Putin identifica en estos déficits desorbitados, principalmente el estadounidense, la causa de la inflación que sufrimos a nivel mundial y el peor escollo para la reactivación post-pandemia:

“El estímulo excesivo se ha traducido en una falta generalizada de estabilidad, precios crecientes de bienes y activos financieros en ciertos mercados como energía, alimentos, etc. Una vez más, los importantes déficits presupuestarios de las economías desarrolladas son la principal causa de estos desarrollos. Con la persistencia de estos déficits, existe el riesgo de una alta inflación global en el mediano plazo, lo que no solo aumenta el riesgo de menor actividad empresarial sino que refuerza y ??exacerba la desigualdad que también se mencionó hoy.”

Como solución al problema del déficit no propuso austeridad, sino:

“normalizar las políticas presupuestarias y monetarias, mejorar la calidad de la gestión de la demanda en la economía y actualizar las prioridades económicas, y priorizar principalmente la superación de la desigualdad y el impulso del bienestar público.”

En cuanto a la pandemia, sostuvo que hay proteccionismo y una competencia deshonesta que impide que todo el mundo pueda acceder a las vacunas. Para mejorar la circulación y favorecer el restablecimiento de lazos comerciales y turísiticos propuso “instruir a los ministerios de salud del G20 para que aborden la cuestión del reconocimiento mutuo de los certificados nacionales de vacunación en el plazo más breve posible.”

En respuesta a la presión estadounidense y europea para aumentar el suministro de gas, Putin respondió que el mercado energético es un juego de a dos:

“Suministrar energía asequible a los consumidores es extremadamente importante y nuestros colegas acaban de hablar de ello. Me gustaría añadir que la estabilidad de los mercados energéticos mundiales depende directamente de la conducta responsable de todos los participantes del mercado, tanto los productores de energía como los consumidores de energía, teniendo debidamente en cuenta los intereses a largo plazo de cada una de las partes.”

Argentina: la deuda y la transición ecológica

El presidente argentino, Alberto Fernández, también participó personalmente de la reunión del G20 en Roma. Viajó acompañado por el ministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero,  y el de Economía, Martín Guzmán. Entre los tres llevaron adelante una serie de encuentros bilaterales con el objetivo de mejorar la posición de negociación argentina con el FMI, en cuanto a la deuda contraída por el gobierno anterior.

Fernández se reunió con la canciller alemana Angela Merkel, con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, con el presidente francés, Emmanuel Macron, con el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y mantuvo un encuentro virtual con Vladimir Putin, el presidente de Rusia. La estrategia es reunir la mayor cantidad de apoyo posible de los países europeos, que cuentan con una participación importante en el FMI. Sin embargo, no pudo realizar una bilateral con Joseph Biden, siendo que Estados Unidos es el principal accionista del FMI. Pero pudo lograr un encuentro casual donde expresaron su voluntad de una pronta reunión.

Con respecto al FMI, Fernández sostuvo una bilalteral con la Directora Gerenta del FMI, Kristalina Georgieva en la embajada argentina en Roma. La reunión fue considerada buena y continuará el diálogo el lunes Martín Guzmán, cuando se reuna con Julie Kozack, la vicedirectora para el Hemisferio Occidental del FMI.

El discurso de Alberto Fernández el primer día del G20 se enfocó en la deuda y de cómo debe mejorarse el sistema financiero internacional:

“La deuda externa que mi gobierno heredó con el Fondo Monetario Internacional y que hoy estamos afrontando es un claro ejemplo de lo que está mal: única en la historia por su monto y por sus condiciones de repago, aprobada para favorecer a un gobierno en la coyuntura, acaba condenando a generaciones que miran impávidas el destino que les ha sido impuesto”

En este caso, considera que la deuda también es un juego de a dos. No sólo es responsabilidad de quién pide el préstamo, sino también del organismo que lo autoriza e impone las condiciones de pago:

“son tan responsables los que se endeudaron sin atender las ruinosas consecuencias sobrevinientes, como los que dieron esos recursos para financiar la fuga de divisas en una economía desquiciada”

En el segundo día, Fernandez vinculó el tema del financiamiento internacional con el de la acción para evitar el cambio climático, una antesala a la reunión COP 26 a la que asistirá en Glasgow a partir del lunes.

“La justicia ambiental requiere justicia financiera global. Sin financiamiento sostenible no habrá desarrollo sostenible. Los recursos para la implementación del Acuerdo de París siguen siendo insuficientes, especialmente para los países más desfavorecidos.”

También resaltó la desigualdad con la que los países afrontan la transición a una economía más verde, marcando la diferencia entre los más desarrollados y los que están en desarrollo.

“Son los países desarrollados quienes más se beneficiaron del uso intensivo de los recursos ambientales del planeta durante los últimos siglos. Por eso es esencial el concepto de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Los países que produjeron la mayor huella ambiental son los mismos que dominan las tecnologías que pueden reducir el impacto de la producción sobre el medio ambiente. Esta transición tendrá sobre ellos un efecto positivo, no solo en materia ambiental, sino sobre la producción y el empleo.”

Y destacó que los países de ingresos medios, como la Argentina, son quienes más tienen para perder en esta transición:

“Para nosotros el impacto de esta transición puede ser negativo en términos de cohesión social. Al mismo tiempo y dada la primarización de nuestras exportaciones, es imprescindible que las nuevas reglas ambientales estén respaldadas en evidencia científica para que no constituyan una barrera injustificada al comercio. El deterioro de la casa común reclama revisar sus cimientos. No es suficiente con una renovación cosmética.”

No parece haber un resultado claro de esta reunión del G20. El impuesto global mínimo a las grandes empresas es un acuerdo palpable, aunque de dudosa eficacia. Lo que deja en claro esta reunión en Roma es que todos los países, desarrollados o no, coinciden en identificar las amenazas globales. Pero el abordaje de estos problemas sigue siendo difícil a escala global si no se tiene en cuenta las asimetrías entre los distintos actores.

Entre la incertidumbre y la esperanza. Claves de las PASO 2021 en Argentina

Entre la incertidumbre y la esperanza. Claves de las PASO 2021 en Argentina

por Federico Montero

  • Las PASO se producen en la Argentina en un escenario caracterizado por los primeros signos de recuperación económica tras el impacto de la pandemia que profundizó las consecuencias de la crisis económica con la que terminó el gobierno de Mauricio Macri. En sus dos primeros años de gobierno, Alberto Fernández y CFK, no pudieron desplegar su programa electoral sino que se enfocaron en la Pandemia como elemento central de la realidad cotidiana, acción de gobierno y elemento estructurante del debate público del país.

  • Al igual que lo sucedido en los otros países de la región que organizaron elecciones en Pandemia, los procedimientos y formas de organización de los comicios fueron adaptados a los protocolos sanitarios para evitar los contagios. Sin embargo, la situación en la que las y los argentinos concurren a las urnas es muy diferente a la que tuvieron los bolivianos, ecuatorianos o chilenos: los partidos políticos de Argentina acordaron posponer la fecha inicial para lograr tener un relativamente aceptable nivel de vacunación el día de las elecciones primarias, que se espera sea mucho más alto en las generales de noviembre.

  • El contexto de pandemia y la crisis económica y social, funcionan como un telón de fondo, aunque los modos en que afectará a la elección no son claros. Un gran interrogante se plantea respecto de la propia participación en las elecciones: algunos analistas han señalado que existe un clima de apatía que implicará una merma en la concurrencia a las urnas.

  • Si bien hay una tendencia a nacionalizar la interpretación de las PASO, lo cierto es que en rigor son 24 elecciones en las que la conformación de la oferta electoral, la naturaleza de la disputa y el modo en que se viven, se organizan a partir de actores provinciales y locales que se articulan de formas no lineales con los dos polos que organizan la escena nacional: el Frente de Todos y Juntos.

  • En los distritos donde hay disputa efectiva, las PASO ponen en escena tensiones y reacomodamientos, siendo la más significativa la dinámica interna del frente Juntos, que tendrá competencia en 19 de 24 distritos. Allí, la apuesta de la UCR a tener un mayor protagonismo dentro del frente coexiste con la propia disputa al interior del PRO entre el sector liderado por la figura emergente del Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y los sectores que responden a Mauricio Macri.

  • Por el lado del Frente de Todos, que también atraviesa un debate interno, más centrado en el alcance y modalidad que debe asumir la estrategia política y económica de salida de la pandemia, se buscó y se logró sellar listas de unidad en los distritos más numerosos y políticamente relevantes, siendo los casos de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires los más representativos. Sin embargo, habrá competencia en 7 distritos, siendo las más relevantes las de Santa Fé, Córdoba y Tucumán. En Santa Fe y Córdoba se manifiestan las tensiones entre la dinámica del peronismo local y armado nacional del Frente de Todos, mientras que en Tucumán, se desarrolla una competencia interna más centrada en características provinciales.

  • Más allá de los distritos donde hay competencia, las PASO también funcionan como un “termómetro” y o gran encuesta nacional sobre las preferencias electorales. En ese sentido, representan un test para el oficialismo y la oposición, así como también para las fuerzas que intentan presentarse como alternativas a la polarización, destacándose entre ellas el Frente de Izquierda, el socialismo santafesino y la apuesta de Florencio Randazzo en la provincia de Buenos Aires.

  • Párrafo aparte merece la irrupción de las llamadas fuerzas libertarias, que con una retórica anti estatal, buscan capitalizar el descontento de la población tras la crisis de la pandemia y el período macrista. Sus principales referentes, los economistas Javier Milei y José Luis Espert, han generado entusiasmo en las redes sociales y una cierta pregnancia en sectores juveniles, que habrá que ver el modo en que se traducen en las urnas.

Perspectiva Latinoamericana | Primarias legislativas en Argentina

Perspectiva Latinoamericana | Primarias legislativas en Argentina

El domingo 12 de Septiembre el pueblo argentino acude a las urnas para dirimir las internas en los partidos políticos y definir las listas a las elecciones legislativas de medio término, a celebrarse en Noviembre.  Está en disputa la mitad de la cámara de diputados y un tercio del senado nacional, además de cargos legislativos provinciales y consejos municipales en todo el país. El calendario tradicional suele ubicar estas elecciones en Agosto y las definitivas en Octubre, pero las fechas fueron modificadas a razón de la pandemia de COVID-19.

Las PASO

El sistema utilizado para estas elecciones es denominado Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), fue establecido por la ley 26.571 del 2009 y entró en vigencia por primera vez en las elecciones primarias de 2011. Estas elecciones son “abiertas” porque cualquier ciudadano puede participar en las elecciones primarias sin ser afiliado al partido político por el que va a votar, son “simultáneas” porque todos los partidos las realizan al mismo tiempo y son “obligatorias” para los ciudadanos entre 18 y 70 años, como todas las otras elecciones.

Cada partido puede optar por presentar una lista única o múltiples listas, que llevan la misma numeración pero cada variante tiene una letra distinta. La lista que se presenta a la elección definitiva está compuesta por lo candidatos de las listas que fueron a la primaria, representando proporcionalmente la cantidad de votos obtenidas en la PASO. Estas elecciones también sirven para fijar un piso electoral, ya que sólo podrán participar de las elecciones definitivas aquellos partidos que reúnan al menos el 1,5% de los votos válidos en las PASO.

¿Qué se vota?

Los cargos nacionales para los cuales se definen las listas, son 127 diputados y 24 senadores. Los precandidatos a diputados son elegidos en todas las provincias, en cambio los precandidatos a senadores corresponden sólo a 8 provincias: Catamarca, Chubut, Córdoba, Corrientes, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.

De acuerdo a los frentes electorales, en la cámara de diputados el Frente de Todos renueva 51 de sus 120 curules. El escenario que desea es mantenerlos y alcanzar 9 bancas nuevas. Esto le otorgaría la capacidad de contar con quórum propio. Por otro lado, Juntos por el Cambio renueva 60 de sus 115 bancas. En el Senado, el Frente de Todos renueva 15 de 43 curules. Aún perdiendo 6 bancas conservaría la mayoría (37 curules). Juntos por el Cambio sólo renueva 9 de sus 29 bancas. Muchas de las provincias que renuevan senadores son gobernadas por la oposición, por lo que es posible que Juntos vea un aumento en su representación en el Senado.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 13 provincias también definen sus candidatos para sus comicios internos, estos son legisladores y concejales municipales.

El padrón abarca 34.332.992 electores habilitados distribuidos en 101.457 mesas, siendo la Provincia de Buenos Aires el distrito más poblado con el 37% del padrón. A diferencia de las elecciones definitivas, que tendrán lugar en Noviembre, los ciudadanos argentinos en el exterior no pueden participar.

El voto extranjero

Los extranjeros residentes en Argentina no pueden participar de las elecciones a cargos nacionales. Sin embargo, sí lo pueden hacer en las elecciones a nivel provincial y municipal. Cada provincia establece los requisitos para el empadronamiento de los extranjeros y éstos cuentan con mesas especiales donde no se encuentran las boletas de los cargos nacionales.

La novedad en estas elecciones es que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires adoptó el empadronamiento automático de los ciudadanos extranjeros. Esto sumó más de 400.000 electores al padrón de la ciudad, pasando los extranjeros de representar el 1% del padrón al 16% del total. Otros distritos, como la Provincia de Buenos Aires, tienen el empadronamiento automático hace años.

Medidas de seguridad sanitaria

La justicia electoral argentina estableció una serie de medidas para que el comicio transcurra con la mayor seguridad posible, en cuanto a evitar la propagación del COVID-19. La primer medida fue atrasar el calendario 5 semanas para que al momento de la elección haya una mayor cantidad de electores vacunados, especialmente con dos dosis, y un clima más templado.

Se han incorporado más centros de votación, permitiendo que cada centro cuente con menos mesas y, por lo tanto, una menor aglomeración de personas. Cada centro contará con un “facilitador sanitario” que mantenga las medidas de higiene del lugar y las personas que pertenezcan a grupos de riesgo contarán con prioridad para votar entre las 10:30 y las 12:30 am.

Los electores sólo se retirarán el barbijo si las autoridades de mesa se lo requieren para identificarlo, se mostrará el DNI pero no se lo entregará en mano, y cada uno deberá llevar su propio bolígrafo para firmar el padrón electoral tras emitir el voto.

 

Este es el primer proceso electoral que Argentina transcurre durante la pandemia, por lo que servirá de prueba para las elecciones parlamentarias del próximo Noviembre. También es la primer oportunidad para que el pueblo argentino emita su juicio sobre cómo el gobierno de Fernández manejó la pandemia de COVID-19. El curso del resto del mandato de Fernández comienza a plantearse a partir de la definición de los candidatos en estas primarias y terminará por sellarse tras las elecciones de Noviembre.

¿Plan Cóndor II? La preocupante vuelta de la “cooperación regional para la represión” en América Latina

¿Plan Cóndor II? La preocupante vuelta de la “cooperación regional para la represión” en América Latina

por Edgar Romero G. para RT

En octubre de 2019, Ecuador registró masivas protestas contra el gobierno del entonces presidente Lenín Moreno por la eliminación del subsidio a los combustibles, entre otras medidas económicas, para dar cumplimiento a un acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Según datos de la Defensoría del Pueblo, ese estallido social, que se prolongó desde el 3 al 13 de octubre de ese año , dejó un saldo de 11 muertos, 1.340 heridos —entre ellos 11 personas que perdieron un ojo— y 1.192 detenidos. Además, una Comisión Especial para la Verdad y la Justicia (CEVJ) concluyó que el Estado es responsable de represión y violaciones de derechos humanos durante esas manifestaciones.

Pocas semanas después, comenzaron en Bolivia violentas movilizaciones en rechazo al triunfo de Evo Morales en las elecciones presidenciales, que derivó en un golpe de Estado el 10 de noviembre y la instauración de un régimen de facto, liderado por Jeanine Áñez, que, apenas instalado, registró masacres contra el pueblo que se oponía a la nueva administración.

En el informe ‘Crisis de Estado, violación de los Derechos Humanos en Bolivia Octubre-Diciembre 2019’, de la Defensoría del Pueblo, se evidencian al menos cuatro matanzas tras la salida de Morales —y por las cuales el Ministerio de Justicia pide “una condena de 30 años” contra Áñez— ocurridas en Senkata, Sacaba, Montero y la Zona Sur de La Paz.

Las autoridades actuales hablan de 38 muertos por las represiones; y en octubre de 2020, la Asamblea Legislativa Plurinacional aprobó un informe que señala que 27 de los caídos fueron por impactos de bala —de calibre 22, 5,5 y 7,62—. Asimismo, afirma que 861 personas resultaron heridas.

Además, a mediados de agosto de este año, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de Bolivia, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), presentó su informe final en el que confirmó que hubo graves violaciones a los derechos humanos, como masacres, ejecuciones extrajudiciales, torturas y persecución política de carácter racista y misógino durante las jornadas de protesta de 2019.

Por otro lado, a finales de abril de 2021, las protestas antigubernamentales se avivaron en Colombia, en contra de una reforma tributaria presentada por el presidente Iván Duque y otras demandas sociales.

Según cifras del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, se registraron al menos 80 homicidios en el marco de las protestas. Además, la ONG denuncia que la mayoría de estas víctimas son responsabilidad de los agentes de seguridad del Estado.

Represión con apoyo

Sobre la represión estatal que se ha evidenciado en las protestas de estos tres países, este año salió a la luz una conexión, que además de a Ecuador, Bolivia y Colombia, también involucra a Argentina y Perú. Se trata de la cooperación entre estas naciones para el envío de armas y municiones que, presuntamente, fueron usadas por las fuerzas de seguridad estatales contra los manifestantes.

El caso se destapó en Bolivia. Las autoridades actuales revelaron que la administración de Moreno en Ecuador y la de Mauricio Macri en Argentina enviaron material bélico y gases lacrimógenos al gobierno de facto de Áñez.

Desde Argentina, se habrían enviado 40.000 cartuchos de balas de goma AT 12/70, 18 gases lacrimógenos en spray MK-9, cinco gases lacrimógenos en spray MK-4, 50 granadas de gas CN, 19 granadas de gas CS y 52 granadas de gas HC, según una carta que hizo pública el canciller boliviano, Rogelio Mayta, en la que el excomandante de la Fuerza Aérea boliviana Jorge Gonzalo Terceros Lara le agradecía al embajador argentino de entonces, Normando Álvarez García.

Mientras, desde Ecuador se enviaron 5.000 granadas de mano, 2.389 proyectiles de largo alcance calibre 37 milímetros, 560 proyectiles de corto alcance calibre 37 milímetros y 500 granadas de sonido y destello para exteriores, de acuerdo con un informe enviado por la ministra ecuatoriana de Gobierno, Alexandra Vela, a la Comisión de Soberanía de la Asamblea Nacional.

“Existía un plan continental para reprimir al pueblo boliviano”, señaló el ministro de Gobierno de Bolivia, Eduardo del Castillo, el pasado 19 de julio. 

Pero, además del envío a Bolivia, se conoció luego que Colombia y Perú también prestaron armamento a Ecuador “en las jornadas de octubre de 2019”, según dijo la comandante General de la Policía, Tanya Varela.

De acuerdo con el informe enviado por Vela al Parlamento ecuatoriano, desde Colombia enviaron a Quito elementos antidisturbios, incluyendo 19.150 cartuchos de gas CS 37 y 40 milímetros, granadas de gas, granadas multiimpacto CS/OC y fusil lanza gas cóndor. Por su parte, desde Perú mandaron granadas y cartuchos lacrimógenos (7.000), así como perdigones de goma (5.000).

Entretanto, el pasado 10 de mayo, 14 días antes de dejar el poder, el gobierno de Moreno envió a Colombia, sumido en las protestas que habían iniciado el 28 de abril, 5.500 granadas de gas lacrimógeno “de triple acción”, 9.500 proyectiles de largo alcance lacrimógeno al 37/38 milímetros, 12.500 proyectiles de corto alcance lacrimógeno al 37/39 milímetros y 7.500 cartuchos de propulsión de carga múltiples.

El “enemigo interno”

El “plan continental” al que se refiere el funcionario boliviano ha sido denominado “Plan Cóndor II” por algunos especialistas, entre ellos el exsecretario ejecutivo de la CIDH Paulo Abrão, para traer a colación el “Plan Cóndor” u “Operación Cóndor”, la represiva y coordinada maniobra llevada a cabo por las dictaduras de Suramérica en las décadas de 1970 y 1980 contra los opositores.

“Hacer una referencia al Plan Cóndor tiene apenas una intencionalidad simbólica de recuperar una práctica de coordinación regional para la represión que revive los peores traumas históricos de nuestra región”, dice Abrão, en entrevista con RT.

En este sentido, aclara que “no se trata de intentar comparar realidades o contextos históricos”, pero sí de “identificar el elemento de continuidad, en la lógica de generarse en el presente un tipo de articulación entre áreas de seguridad de los países con fines políticos y con consecuencias de erosión democrática”.


“El uso de la cooperación para fines de represión y con motivaciones políticas de sustentación de determinados grupos en el poder no tiene ningún fundamento en ninguna legislación, ningún tratado, ninguna convención. “

El exsecretario ejecutivo de la CIDH señala que no es un tema fácil, ya que se trata de posibles graves violaciones a los derechos humanos “vinculadas por esa práctica de cooperación regional para la represión”; una cuestión que, dice, ya se creía haber “superado” en la región hace varias décadas.

“La gravedad del tema pasa por esta ideología de querer articular por razones políticas acciones que tienen que ver con resultados represivos vinculados al mantenimiento o la toma de poder dentro de los países. Eso es algo que pensábamos haber superado históricamente, pero desafortunadamente fue recuperado”, enfatiza.

Abrão explica que los Estados legítimamente tienen derecho a cooperar en materia de transferencia de tecnología, promoción de buenas prácticas de formación de sus órganos de seguridad o perfeccionamiento de protocolos que tengan como finalidad fomentar la seguridad ciudadana; pero es ilegítimo cuando “un gobierno solicita ayuda de los Estados con el objetivo de recaudación de armas, de material bélico, para control social o para realizar operativos que tienen que ver con represión y que tiene consecuencias en la violación de los derechos humanos”.

“El uso de la cooperación para fines de represión y con motivaciones políticas de sustentación de determinados grupos en el poder no tiene ningún fundamento en ninguna legislación, ningún tratado, ninguna convención”, recalca.

El extitular de la CIDH manifiesta su preocupación, además, porque quienes han sido protagonistas de ese proceso de coordinación de envío de armas, que presentan como justificación que “habría intentos, con motivaciones políticas, para promover desestabilización dentro de esos países”.

Eso suena a la vieja doctrina de la seguridad nacional, el viejo macartismo que se dirige a su pueblo, a sus movimientos sociales, a su sociedad civil organizada como una especie de enemigo interno”, menciona.

“Un legado que preservar”

Abrão aboga porque estas prácticas sean repelidas de manera contundente, a fin de evitar que sean incorporadas como una nueva normalidad aceptable en materia de cooperación regional en Latinoamérica.

Enfatiza que la región, a partir de la experiencia con las dictaduras de hace varias décadas, se destaca por haber logrado construir estándares y jurisprudencia que son referencias internacionales en materia de derechos humanos y ha definido culturalmente una contraposición al terrorismo de Estado, a la cooperación para la represión, a la persecución política, rechazando todas la formas de autoritarismo y de opresión.

“Nosotros tenemos un legado que preservar”, señala el entrevistado, e insiste en que es “inadmisible” que no haya consecuencias públicas, comenzando con las investigaciones respectivas, sobre este precedente que han sentado Ecuador, Bolivia, Colombia, Argentina y Perú.

En Argentina se abrió una causa en la que fueron imputados el expresidente Macri, el exembajador argentino Álvarez García, la exministra de Seguridad Patricia Bullrich, el exministro de Defensa Oscar Aguad, el exjefe de Gabinete Marcos Peña, el excanciller Jorge Faurie y el exsecretario de Asuntos Estratégicos Fulvio Pompeo.

En Ecuador, en junio pasado, el asambleísta Fausto Jarrín presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado contra Moreno y su exministra de Gobierno María Paula Romo. De momento, se adelanta la investigación en la Comisión de Soberanía del Parlamento.

“Hay que exigir que la Justicia de Ecuador también responda, el Estado de derecho en Ecuador está en juego, comenta Abrão.

“Puede ser que se abra una caja de pandora que podría demostrar otras prácticas similares en la región en el enfrentamiento de situaciones complejas.”

Además de los procesos judiciales al interno de cada país, el extitular de la CIDH indica que los foros internacionales deberían estar discutiendo públicamente estos hechos.

“Los organismos internacionales deberían, en este momento, revisar el tema y también enviar mensajes a estos países que han creado estas situaciones, en el sentido de rechazar que estas prácticas puedan repetirse o, quizás, aprender con esta lección y generar fortalecimiento en sus normativas internas, para explicitar la prohibición de cooperación para la represión”, manifestó.

A Abrão le causa inquietud el que pueda existir algún tipo de “interés” para que no se quiera dar visibilidad a la gravedad de este asunto. “Puede ser que se abra una caja de pandora que podría demostrar otras prácticas similares en la región en el enfrentamiento de situaciones complejas”, dice.

Mirada Multipolar | EEUU vuelve a la región hablando suavemente

Mirada Multipolar | EEUU vuelve a la región hablando suavemente

por Sebastián Tapia

El gobierno de Joseph Biden está enfocando plenamente su política exterior en la competencia estratégica con China y Rusia. Poco ha cambiado con respecto a su antecesor, Donald Trump, a excepción de la utilización de un discurso más amigable hacia los propios aliados. Recordemos la gira del presidente por Europa, junto al G7, la UE y la OTAN, y la de la vice-presidenta por Centroamérica. El objetivo es cerrar filas con sus aliados para cerrarle mercados y disminuir la influencia de China y Rusia en ambas regiones.

Garrotes y zanahorias

En 1901, el entonces vice-presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt, citó a un proverbio de África Occidental en un discurso en la feria del Estado de Minnessota. La cita decía: “Habla suavemente y lleva un gran garrote; llegarás lejos”. Dos semanas más tarde, tras el asesinato del presidente William McKinley, Roosevelt ser haría cargo del ejecutivo estadounidense e implementaría lo que se conoce como la “política del gran garrote” hacia latinoamérica.

Esta semana, el asesor en Seguridad Nacional del gobierno de Biden, Jake Sullivan, vino a Sudamérica para “hablar suavemente”. Su visita constó de dos paradas, en Brasil y en Argentina. En cada lugar discutió temas comunes a las agendas bilaterales y a problemas globales, pero con propuestas diferentes.

Argentina

En el caso argentino, la visita no parece haber traído grandes propuestas. Se abordaron distintos temas de interés bilateral como el cuidado del medio ambiente y el cambio climático, la revisión de las instituciones financieras y la lucha contra la pandemia. El presidente Alberto Fernández le entregó al funcionario norteamericano una carta dirigida al presidente Biden, en la que le agradeció la donación recibida de los Estados Unidos de 3,5 millones de dosis de la vacuna Moderna. No trascendieron grandes negociaciones. Con los ministros argentinos, Sullivan trató la agenda productiva, tecnológica y comercial, la agenda de financiamiento en temas de medio ambiente, la agenda de economía del conocimiento y acuerdos de cooperación en materia de defensa.

Este último punto es interesante, debido a que Argentina se encuentra en negociaciones para comprar nuevos aviones cazas supersónicos. Hasta ahora, las ofertas más importantes y seguras son por parte de Rusia, el MiG-35, y por China, el JF-17. Estados Unidos sólo había ofertados unos viejos F-16 en desuso, muy por debajo en capacidades y estado de mantenimiento que las ofertas rusa y china.

Pero esta semana, el 3 de agosto, la teniente general Laura J. Richardson, candidata a Jefe del Comando Sur de los EE.UU. (SOUTHCOM), como parte de su audiencia para el puesto frente al Comité de Servicios Armados del Senado estadounidense, anunció que se comprometerá a entablar un nuevo enfoque en sus relaciones con Argentina a fin de ayudar al país a adquirir un nuevo caza de procedencia occidental.

Es probable que Sullivan, en combinación con Richardson, vengan a ofrecer algo mejor que unos viejos F-16s polvorientos, para evitar perder a la Argentina como cliente en la cadena de armamento de la fuerza aérea. Los únicos cazas en funcionamiento en Argentina son los A4-AR Fightinghawk, coproducidos entre EEUU y Argentina a mediados de los ‘90, que pronto también deberán ser reemplazados.

Brasil

El día anterior al encuentro con Fernández, Jake Sullivan, se reunió con el presidente brasileño Jair Bolsonaro, para abordar temas de seguridad, entre los que se encuentra la expansión de la red 5G en el país suramericano.

No es casual que al Asesor de Seguridad Nacional lo hayan acompañado el director del Consejo de Seguridad Nacional para el hemisferio occidental, Juan González, el director de Tecnología y Seguridad Nacional, Tarun Chhabra; el director de Cibernética, Amit Mital, y el director de la Oficina para el hemisferio occidental del Departamento de Estado, Ricardo Zúñiga. El ciberespacio es un tema de alto nivel para el gobierno de Biden y donde se juega una fuerte competencia con China y Rusia.

Con respecto a las telecomunicaciones el objetivo de las conversaciones es que las autoridades brasileñas veten la participación de la empresa china Huawei en el futuro mercado del 5G, por lo que Brasil obtendría a cambio el apoyo de EE.UU. para que ingrese como socio global a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Esta es quizás una zanahoria más que apetecible para las fuerzas armadas brasileñas.

La delegación estadounidense también discutió con tres gobernadores estatales planes y estrategias frente al cambio climático y la deforestación. Sabiendo que no es tema para hablar con el ejecutivo nacional, Sullivan se dirigió directamente a los gobernadores e incluso ofreció financiamiento y tecnología para el desarrollo económico sostenible en la Amazonia.

Socio global

La posibilidad de ser un Socio Global de la OTAN para Brasil puede redundar en facilidades en la compra de equipamiento militar, aumento de la cooperación en ejercicios militares o en compartir inteligencia militar. Pero es poco más que eso. Colombia ingresó con ese estatus en 2017 a la organización y hay otros 8 socios globales.

Ser un socio global permite la participación en las operaciones que realiza la OTAN. El problema con estas operaciones es su dudosa legalidad: por ejemplo, el bombardeo de Yugoslavia o la invasión a Afganistán.

Es difícil creer que un país con un ejército nacionalista como el brasilero podría aceptar ingresar a una organización internacional como vagón de cola, fuera del ámbito decisorio, y dispuesto a poner el cuerpo en caso de un conflicto militar no relacionado con el país.

Los otros socios globales son Australia y Nueva Zelanda, ambos miembros de los Cinco Ojos e históricamente cercanos al mundo anglosajón, Mongolia, que cuenta con una situación geopolítica especial entre Rusia y China, y seis países militarmente ocupados por Estados Unidos: Afganistán, Colombia, Japón, Corea del Sur, Pakistán e Irak.

Pero el ingreso de Brasil a la OTAN si brinda un beneficio importantísimo para la política exterior estadounidense. No sólo pondría bajo su mando al mayor ejército de la región, sino que además permitiría cerrar el cerco sobre Venezuela. La OTAN rodearía al país bolivariano por el oeste con Colombia, al norte con las islas neerlandesas de Aruba y Curazao y al sur con Brasil.

Para el gobierno de Bolsonaro, cualquier oferta que mantenga contento al ejército es buena, ya que a medida que pasa el tiempo es la única base de poder real que todavía continúa sosteniéndolo.

Otras regiones

Todavía no es posible ver si este “hablar despacio” por parte de los Estados Unidos funcionará en Sudamérica. La misma política también se está llevando adelante en otras regiones, por ejemplo en el sudeste asiático donde la vicepresidenta Harris estará visitando Singapur y Vietnam el mes siguiente, después que esos lugares recibieron al Secretario de Defensa, Lloyd Austin.

Lo que sí parece ser creíble es que el “garrote” no es tan grande cuando se trata de enfrentarse a Rusia y a China. Por un lado, la prueba estadounidense de su misil hipersónico volvió a fallar, dejando a este país por detrás en una tecnología que tanto Rusia como China ya dominan. Por otro, la amenaza colectiva de defender la “libertad de navegación” en el mar meridional de China tampoco fue un éxito. El portaaviones británico HMS Queen Elizabeth, enviado para desafiar el control chino sobre las islas en ese mar, evitó disputar la soberanía china sobre las aguas cercanas a las islas, sino que mantuvo un perfil bajo en la zona.

En cuanto a la región sudamericana, por ahora nos hablan despacio. Pero hay que tener en cuenta que ese garrote sigue siendo grande para nosotros.

Paciencia estratégica

Paciencia estratégica

Por Mariana Vázquez¹ para Página/12

“El mundo va muy rápido; el mundo se está entrelazando comercialmente. Y el coronavirus y el final del mismo van a hacer que estas negociaciones se disparen. (…) El mundo no nos va a esperar”, afirmaba el presidente Lacalle Pou en la última Cumbre del Mercosur. En las voces vernáculas el dogma neoliberal y la narrativa apocalíptica suelen ir de la mano. Si viene el diluvio universal y podemos subir al Arca de Noé, ¿qué otra opción racional tendríamos más que saltar en ella, sin pensarlo dos veces? Eso hoy, los adalides del libre comercio lo llaman “integración (no importa cómo, agrega esta servidora) en las cadenas globales de valor”. Sin embargo, lo que más exige este mundo en que vivimos y, particularmente, lo que más exige vivir en esta parte del mundo, que algunos llamamos periferia, es pensar, una función cerebral que el dogma neoliberal parece obturar. Y si no, veamos a Paulo Guedes, único promotor de una rebaja arancelaria generalizada, lineal y veloz en la historia económica regional luego del gobierno del general Pinochet. Porque el tiempo, en el dogma neoliberal, parece tampoco existir. Las recetas se repiten sin demasiada innovación.

El Mercosur se encuentra hoy en la situación de mayor tensión en sus treinta años de existencia. A la distancia en el frente político, se suman las diferencias que presentan las sacudidas más profundas, aunque no tan recientes, en cuanto al proyecto económico de integración. Centralmente, hay dos propuestas en la mesa: la propuesta de una rebaja sustantiva y en tiempo récord del arancel externo común del Mercosur, presentada por Brasil hace ya tiempo, que cuenta con el apoyo de Paraguay y Uruguay; y la propuesta de flexibilización presentada por Uruguay, que cuenta con un apoyo silencioso de Brasil y la oposición de Argentina y Paraguay. Argentina sostiene, no sin condicionantes externos profundos y tensiones internas que en estos contextos tan complejos devienen más que matices, una propuesta vinculada a un sendero de industrialización y generación de capacidades productivas y tecnológicas endógenas, que se da de bruces con la apertura.

El antagonismo de proyectos es evidente, y la situación argentina de una gran complejidad. La integración regional, en su sentido de proyecto común centrado en la unión aduanera y en la búsqueda de un camino de integración productiva y cooperación regional, es una condición casi sine qua non para nuestro desarrollo. Sin embargo, el Mercosur deviene hace tiempo en un difícil dilema del prisionero. La voluntad de cooperación, en el mejor escenario, escasea, sobre la base de divergencias de proyectos nacionales, de proyectos de desarrollo y, por ende, de inserción internacional, que no son nuevos pero que se han profundizado con los cambios políticos recientes.

El mundo, que no parece darle la razón al presidente del Uruguay, no muestra ningún signo de avanzar hacia una mayor liberalización, como también creía el gobierno de Mauricio Macri. Una reconfiguración en curso de las reglas del comercio internacional, donde temas tan relevantes para la humanidad como el cuidado del medio ambiente, por ejemplo, pueden convertirse en nuevos muros contra los cuales choquen los deseos de desarrollo del otrora tercer mundo, es más plausible de hacerse realidad que el paraíso nunca encontrado del mercado autoregulado. En este futuro más probable, el mundo ya no nos está esperando, pero no en el sentido que planteó el presidente del Uruguay. Sino en el sentido de que un puñado de potencias, con narrativas pobladas de buenas intenciones, están comenzando a diseñar un nuevo mundo, ese que ya no encaja con el de Bretton Woods, en el que múltiples mundos se están quedando afuera. En ese sentido, la apuesta a la región sigue siendo la más plausible de poder torcer ese sendero. Paciencia estratégica, propuso Fernando Henrique Cardoso cuando Argentina se derrumbaba en diciembre de 2001. Resistencia y paciencia estratégica, mientras se hace la tarea de casa, tal vez sea la posición más sensata para sostener desde nuestra Patria chica.


¹ Profesora de la UBA – Miembro del Observatorio del Sur Global – Ex Coordinadora de la Unidad de Apoyo a la Participación Social del Mercosur.

30° Aniversario de la creación de la ABACC. Hitos, aprendizajes y desafíos en el camino de la integración latinoamericana en tecnología e innovación nuclear.

30° Aniversario de la creación de la ABACC. Hitos, aprendizajes y desafíos en el camino de la integración latinoamericana en tecnología e innovación nuclear.

por Julieta Sayan¹

El pasado domingo 18 de julio se cumplió el 30° Aniversario de la firma del Acuerdo para el Uso Exclusivamente Pacífico de la Energía Nuclear entre Argentina y el Brasil suscripto en Guadalajara, México, que dió nacimiento a la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC). Esta Agencia, con sede en Río de Janeiro, es la primera organización binacional creada por Argentina y Brasil como corolario de un largo proceso de construcción de confianza y es la única en su tipo a nivel mundial.

La ABACC tiene como misión la administración y aplicación del Sistema Común de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (SCCC), cuyo propósito es verificar que ningún material utilizado en las distintas actividades nucleares de ambos países se desvíe para usos no pacíficos. Para ello, especialistas de ambos países cumplen un cronograma estricto de inspecciones de Salvaguardias mediante el cual las y los expertos argentinos visitan y auditan las instalaciones brasileñas y viceversa. De esta manera, se garantiza a las Partes y al resto de la comunidad internacional el cumplimiento del Acuerdo arriba mencionado.

Las actividades de investigación y desarrollo en tecnología nuclear en Argentina y en Brasil fueron institucionalizadas en la década del cincuenta a través de la creación de sus respectivas comisiones nacionales de energía atómica. La Comisión Nacional de Energía Atómica – CNEA, en Argentina, fue creada en 1950 gracias a la iniciativa del Presidente Juan Domingo Perón, mientras que la Comisión Nacional de Energía Nuclear -CNEN en Brasil fue creada en 1956 durante la presidencia de Juscelino Kubitschek. Entre los años cincuenta y mediados de los ochenta, ambos países avanzaron en sus respectivos planes nucleares actuando como competidores, desarrollando líneas tecnológicas diferentes, no complementarias² y alimentando fuertes recelos mutuos. Sólo a partir del retorno de la democracia en ambos países, fue posible avanzar en la desarticulación de las hipótesis de conflicto que abrazaban ambas dictaduras militares.

Los primeros hitos en el acercamiento político entre los presidentes Sarney y Alfonsín se dieron entre 1985 y 1987 cuando se firmaron una serie de Declaraciones Conjuntas sobre Política Nuclear (Iguazú, Brasilia, Viedma, entre otras), en el marco de una estrategia de general de Integración y Cooperación. Las mismas permitieron abrir el camino para que sendos negociadores diplomáticos lograran concretar las visitas de Sarney a la planta piloto de enriquecimiento de uranio de Pilcaniyeu, Provincia de Río Negro, y de Alfonsín al centro experimental de uranio enriquecido de Aramar, Estado de San Pablo. Ambas instalaciones estaban fuera del sistema de inspecciones de salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y eran una de las principales fuentes de desconfianza respecto del carácter exclusivamente pacífico de ambos planes nucleares.

Finalmente, en 1991, año de nacimiento del MERCOSUR, se acuerda la creación de la ABACC y se ingresa de forma conjunta al esquema de inspecciones de salvaguardias del OIEA, mediante la firma del Acuerdo Cuatripartito entre Argentina, Brasil, la ABACC y el OIEA. Así, Brasil y Argentina se convirtieron en los únicos Estados del mundo cuyos programas nucleares están sometidos al control de dos organismos internacionales. El modelo de salvaguardias nucleares aplicado fue el resultado de una ingeniería técnica y diplomática sin precedentes.

Profundizando el camino hacia la integración

En 2004 se inicia una nueva etapa en la relación bilateral, cuando los presidentes Nestor Kirchner y Lula Da Silva suscriben el Acta de Copacabana con el objetivo de “profundizar la asociación estratégica entre ambos países y definir una posición convergente en los temas comunes”. Asimismo, declararon al 30 de noviembre como el Día de la Amistad Argentino-Brasileña en ocasión del 20° aniversario de la Declaración de Iguazú.

En 2007 se lanzó el Mecanismo de Integración y Coordinación Bilateral Brasil-Argentina (MICBA), que el plano nuclear se expresó al año siguiente mediante la constitución de la Comisión Binacional de Energía Nuclear (COBEN).

El objetivo de la COBEN fue implementar proyectos específicos que pudieran zanjar la no complementariedad tecnológica existente. Luego de varios intercambios entre tecnólogas/os e investigadores/as se seleccionaron cuatro temas de integración: a) reactores y residuos, b) aplicaciones nucleares, c) ciclo del combustible y d) regulación, y se aprobaron 30 proyectos de trabajo en conjunto. En 2013 se firmó un contrato entre la CNEA, la CNEN y la empresa argentina INVAP para la construcción conjunta de dos reactores nucleares de investigación.

Desafíos

Los procesos políticos internos acontecidos en ambos países entre diciembre de 2015 y la actualidad han impactado en una distancia con respecto al sentido y la orientación del proceso de integración regional, así como también en la búsqueda de complementariedad tecnológica bilateral. Sin embargo, y a pesar de las diferencias políticas coyunturales, la solidez de los acuerdos alcanzados en materia de usos exclusivamente pacíficos de la energía nuclear continúan siendo un ejemplo para el mundo. Prueba de ello fue el acompañamiento de la Alta Representante de las Naciones Unidas para Asuntos de Desarme, Izumi Nakamitsu, del secretario de la Organización para la prohibición de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL), Flávio Roberto Bonzanini, y del director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, durante el evento oficial conmemorativo del 30° Aniversario de la ABACC.

En virtud del camino recorrido albergamos la esperanza de retomar la senda del desarrollo y la innovación tecnológica desde y para la región, tanto en lo que hace al avance del contrato firmado con INVAP para el reactor multipropósito RMB, como en el aprovisionamiento al hermano Brasil de fuentes selladas de Cobalto 60 para usos industriales y de radioisótopos para usos médicos producidos en Argentina.

Finalmente, cabe recordar la vigencia de las palabras del ex Presidente Néstor Kirchner cuando afirmaba:

Argentina y Brasil comparten el mérito y el orgullo de ser los artífices originarios y categóricos de una zona de paz, libre de armas nucleares y químicas donde las diferencias son entendidas como resultado natural de la convivencia dinámica entre las comunidades y no como la antesala para la definición de un enemigo. (…) Frente a los sueños de aquellos que piensan en un mundo distinto, donde pensaron que por ahí pasa por integrarnos con otros sectores y competir entre nosotros, yo creo que América se tiene que integrar a América, que Argentina y Brasil se tienen que integrar, tenemos que superar las dificultades en el trabajo cotidiano, con toda nuestra fuerza intelectual, nuestra capacidad de racionalidad, para demostrar que somos capaces de integrarnos en América primero, integrarnos en el Mercosur, para discutir nuestra integración con los distintos bloques del mundo” (Acto de Aniversario de la creación del Mercosur, Ciudad de Iguazú, 30/11/2005).


¹ Lic. en Ciencia Política y Lic. en Sociología (UBA). Especialista en Gestión de la Tecnología y la Innovación (UNTREF). Directora de Dioxitek S.A.

² Mientras que Argentina se orientó hacia centrales nucleares de uranio natural y agua pesada de tipo PHWR y CANDU, Brasil eligió la línea PWR de uranio enriquecido y agua liviana. En el caso de las instalaciones de enriquecimiento de uranio, la planta piloto de Pilcaniyeu funciona con tecnología de difusión gaseosa, pero la planta de producción comercial de Resende, al sur de Rio de Janeiro opera con centrífugas.