Transformaciones geopolíticas a 6 meses de la guerra y procesos de cambio en América Latina

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A casi 6 meses de la guerra en Ucrania se consolidaron nuevos bloques geopolíticos y se desataron tensiones en un conflicto prolongado. Además continúan las negociaciones por el desarme nuclear frente al peligro de una catástrofe en la central nuclear de Zaporiyia. LA CELAC tuvo una nueva instancia de integración en Buenos Aires para avanzar en su consolidación. En Chile comienza a tomar calor la campaña por la constituyente. En Brasil se lanzó la campaña presidencial con un fuerte tono de polarización. Avanza el reclamo de justicia en México por los 43 estudiantes de Ayotzinapa

Por Federico Montero y Pablo Macia

Cambios en la geopolítica mundial a 6 meses de la guerra en Ucrania.

A casi 6 meses del conflicto militar en Ucrania iniciado por Rusia el 24 de febrero, el escenario mundial consolida nuevos reagrupamientos geopolíticos y despliega crecientes focos de tensión. Así, la guerra en Ucrania es vista por la mayoría de los analistas como el emergente del fin de la hiperglobalización, producido a causa de las sanciones comerciales que  reagruparon las cadenas de suministro, ya dañadas temporalmente por la pandemia.  Estas dislocaciones provocaron una alta inflación por el aumento de precios de las materias primas energéticas y alimentarias, entre otras. En ese contexto se potenciaron dos grandes polos en un escenario cada vez más multilateral.

En primer lugar, se consolidó la alianza euro-atlantista y los marcos de agrupamiento multilaterales coordinados por las potencias occidentales lideradas por Estados Unidos. Esto llevó a una serie de transformaciones en dichos organismos como la revitalización de la OTAN (cuyo diagnóstico en 2018 era el de “muerte cerebral) y su ampliación hacia Finlandia y Suecia; y a la nueva doctrina de seguridad que describe a Rusia como la “amenaza directa” y a China como un desafío estratégico. En la misma línea, la Unión Europea resolvió rearmarse, iniciar el proceso de incorporación de Ucrania y Moldavia y elaborar estrategias de ahorro y reconversión energética frente a la dependencia rusa. Además el G7 desplegó múltiples sanciones hacia Rusia intentando aislarla del mundo y planteó movilizar hasta 600 mil millones de dólares en los próximos cinco años para revertir la iniciativa infraestructura de la Franja y la Ruta impulsada por China. Por último, Estados Unidos impulsó agrupamientos en Asia-Pacífico (QUAD, AUKUS) para contener el creciente protagonismo de China en su región de influencia. Las acciones en Taiwán, que China considera como una provocación son parte de esta estrategia de Washington.

En segundo lugar, aparecen los países emergentes liderados por China y los BRICS, que mantienen una posición multilateralista y autónoma frente a las sanciones a Moscú. De esta manera, un conglomerado importante de países sostuvieron posiciones de neutralidad en los organismos internacionales como la ONU y el G20, evitando la condena y el aislamiento de Rusia. En la rearticulación comercial y de cooperación que impulsa Moscú frente al cierre que le impuso Europa se destaca el BRICS y su estrategia de ampliación pero también la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), la Unión Económica Euroasiática, el Foro de San Petersburgo, y la Cumbre del Mar Caspio, entre otros. Además Rusia ha desplegado intercambios comerciales y de cooperación con Turquía e Irán en medio oriente y desarrollado una gira por África en la que el canciller Sergei Lavrov visitó Egipto, Congo, Uganda y Etiopía, en los que además de concretar acuerdos reforzó la retórica anticolonialista frente a occidente. También Rusia aumentó significativamente el intercambio de petróleo y fertilizantes con la India, comerciando en moneda local. Pero el mayor intercambio comercial producto del rearmado geopolítico de la guerra lo tendrá con China. En ese marco, ambas economías son complementarias ya que el gigante asiático necesita energía para su industria mientras que Rusia presenta un excedente por las sanciones occidentales. La complementariedad también se da en la necesidad rusa de tecnologías de punta mientras que China requerirá de mayor equipamiento de defensa frente a las crecientes tensiones en Asia-Pacífico, en especial por la situación en Taiwán.

En todo ese contexto se presentan escasas expectativas de una resolución rápida del conflicto por medio de las negociaciones de paz. Los gestos de esta semana del presidente Turco Recep Tayyip Erdogan, para mediar en la negociación entre Ucrania y Rusia, son por el momento infructuosos. Por un lado Ucrania reclama el retiro de las tropas rusas para la negociación. Mientras tanto Rusia ha tomado buena parte de las provincias rusohablantes del Donbás y del cordón sur hasta Crimea, reclamando garantías para la seguridad nacional y la de dicha población. De esta manera no parece cercana una resolución del conflicto que por diversas aristas tensiona al conjunto de la política mundial.

Continúan las negociaciones por el desarme nuclear frente al peligro de un accidente en Zaporiyia.

En el marco de la conferencia del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP) de la ONU que se extenderá hasta el 26 de agosto continúan las negociaciones en diversos frentes.

En lo más inmediato se encuentra una potencial catástrofe en la central nuclear de Zaporiyia, controlada desde principios de marzo por las fuerzas rusas que con sus 6 reactores es la más grande de Europa. La misma ha sufrido impactos de bombas en sus cercanías y puede producir un escape radiactivo o una explosión como la de Chernobil, que afecte a gran parte de Europa. Como en otros escenarios existen acusaciones cruzadas, por un lado de las fuerzas rusas que controlan la planta, sobre ataques de proyectiles ucranianos. Mientras tanto, las autoridades de Kiev plantean que Rusia ataca objetivos ucranianos desde la planta a sabiendas de la imposibilidad de repelerlos o realizar un contrafuego. Lo cierto es que los daños en la central nuclear causaron la desconexión de 4 reactores al momento. Si bien la planta está controlada por fuerzas rusas, el personal operativo es de la empresa ucraniana Energoatom y la central puede considerarse como “relativamente moderna”, con lo que parece ofrecer garantías en su seguridad. Sin embargo, la OTAN reclamó la intervención del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) mientras que Rusia acusa a Ucrania de los ataques para que la misión de la OIEA no pueda llevarse a cabo. En ese marco, Rusia advierte que por seguridad podría cerrar la  planta de Zaporiyia, que en su capacidad optima alimentaba a 4 millones de hogares.

En segundo lugar, las tensiones entre Estados Unidos y Rusia por la guerra de Ucrania están paralizando las inspecciones del Tratado sobre la reducción de armas estratégicas (Nuevo START o START III). Rusia anunció la suspensión del acuerdo en reciprocidad a la imposibilidad de los inspectores de su país a viajar a los Estados Unidos a realizar los controles pertinentes. Desde Moscú anunciaron su voluntad de continuar con el tratado cuando se cumplan todas las condiciones del mismo. El Tratado START III de 2010 con prórroga al 2026 limita los arsenales estratégicos de EEUU y Rusia a un máximo de 700 misiles desplegados, 1.550 ojivas nucleares y 800 lanzaderas desplegadas y en reserva. Este es el único acuerdo de armas vigente entre ambos países luego de la ruptura por parte de Estados Unidos del Tratado INF de misiles de medio y corto alcance.

Por último, continúan las negociaciones entre Irán y el grupo 4+1 (Rusia, Reino Unido, Francia, China, más Alemania) por restablecer el Plan de Acción Integral Conjunto, un acuerdo nuclear firmado en julio de 2015 del que Estados Unidos se retiró en 2018. Según la cadena ‘Al Jazeera’ la última propuesta intermediada por la Unión Europea establecerá multas a Estados Unidos en el caso de retirarse unilateralmente del nuevo acuerdo. Además, el retorno al programa plantea el levantamiento de las sanciones a 17 bancos y 150 organizaciones y la devolución a Irán de 7.000 millones de dólares, actualmente congelados en Corea del Sur. Por su parte Irán debería comenzar a cerrar su programa nuclear y comprometerse a exportar 50 millones de barriles de petróleo en el transcurso de 120 días tras la firma del acuerdo. Si bien la propuesta fue considerada como un avance, este no será el acuerdo definitivo y el país persa realizó una contrapropuesta que aún está a la espera de respuesta.

LA CELAC tuvo una nueva instancia de integración en Buenos Aires hacia una mayor consolidación.

Desde la Presidencia Pro Tempore argentina se desarrolló durante la semana la XXXV Reunión de Coordinadores Nacionales de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en la que participaron representantes de 32 países de la región. Desde su puesta en marcha en 2011 la CELAC impulsa el compromiso de avanzar en el proceso gradual de integración, haciendo un equilibrio entre la unidad y la diversidad política, económica, social y cultural de los más de 600 millones de habitantes de América Latina y el Caribe.

Durante el año, con la presidencia Pro Tempore argentina, el espacio sirvió para denunciar la exclusión de algunos de nuestros países como Cuba, Venezuela y Nicaragua en la Cumbre de las Américas en Los Ángeles y para impulsar iniciativas comunes en los foros multilaterales como el G7, el G20 y los BRICS +. Sin embargo, el desafío consensuado en Argentina fue el de darle mayor encarnadura para avanzar en su institucionalidad al bloque, y mayor flexibilidad para articular con otros espacios regionales de integración como el SICA, CARICOM, MERCOSUR, UNASUR, etc. En ese aspecto, el ex presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica enfatizó que la integración es un objetivo de largo plazo que tenemos que construir desde los pueblos, más allá de las eventualidades de los gobiernos “que si quieren irse a descansar que lo hagan pero que puedan retornar cuando lo dispongan”. Además recalcó que “no se trata de integrarnos por izquierda o por derecha, se trata de ser o no ser”.

En la misma línea Ernesto Samper, ex presidente de Colombia, remarcó que en el escenario internacional todos los países se están organizando en bloques regionales: Europa, la Unión Africana, Asia en diversos sectores, “nosotros tenemos que hacer lo mismo y este es el espacio”. Todos los integrantes del encuentro valoraron positivamente la vuelta de Brasil a la CELAC de la mano de la eventual victoria de Lula Da Silva en las elecciones presidenciales. En los paneles del encuentro coorganizado por la Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) también se destacaron iniciativas de integración productiva, de infraestructura en logística y de equivalencias entre titulaciones en América Latina que permitan un intercambio más fluido entre los países de la región. Al respecto también se propuso la creación de un ambicioso programa de intercambio universitario entre todos los países de la CELAC.

En el cierre del evento, en un mensaje grabado, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador destacó la importancia del marco de integración latinoamericano y redobló la apuesta para que desde una posición de fuerza en conjunto se articule iniciativas con Estados Unidos y Canadá. Por su parte, el presidente argentino Alberto Fernández en calidad de presidente Pro Tempore, llamó a redoblar los esfuerzos por la integración “sabiendo que estamos en el continente más desigual del mundo, aprovechar la paz, la unidad, para lograr el desarrollo y la justicia social, podemos hacerlo. Es una decisión política nuestra, dependemos de nosotros”. Así Fernández reforzó en el cierre la articulación en la región para aprovechar los recursos naturales y estratégicos en beneficio de un desarrollo productivo integrado, con valor agregado y con la innovación y el desarrollo tecnológico desde nuestras propias capacidades regionales.

Se calienta la campaña por la constituyente en Chile

En el último tramo para el plebiscito del 4 de septiembre, la campaña por la aprobación de la Nueva Constitución de Chile cobro intensidad esta semana con una carta abierta de grandes personalidades de la comunidad internacional. El llamamiento organizado por la Internacional Progresista destaca la firma de Noam Chomsky, Jeremy Corbyn, Jean-Luc Mélenchon, Rashida Tlaib, Yanis Varoufakis y más de 200 políticos e intelectuales. En la misma se valoriza el proceso democrático y la lucha por desterrar la constitución pinochetista junto a la consolidación de nuevos derechos que impulsa el nuevo borrador de la carta magna. Durante estas últimas semanas se han desplegado iniciativas en diversos espacios públicos como plazas, centros culturales y las intervenciones en las redes sociales para consolidar el proceso de cambio que se inició con las movilizaciones de octubre de 2019. Mientras tanto, sectores de la derecha chilena comenzaron a desplegar una campaña de deslegitimación del Servel, el organismo electoral de Chile, como forma de preparar denuncias de fraude en caso de no alcanzar la victoria del rechazo. El presidente Gabriel Boric repudió la campaña de desprestigio apuntando que esos sectores son parte  del “manual de quienes desconfían de la democracia”.

Arrancó con fuerza la campaña presidencial en Brasil

El tribunal Superior Electoral de Brasil convalidó 12 postulaciones para la candidatura a presidente del 2 de Octubre. Así se inicia la cuenta regresiva en una campaña signada por la polarización entre Luiz Ignacio Lula Da Silva y Jair Bolsonaro. Con fuerte tono simbólico, el histórico líder obrero del PT lanzó su campaña en frente a la fábrica de Volkswagen en Sao Bernardo do Campo, Gran San Pablo, donde inició su histórica trayectoria. Según la consultora IPEC Lula lidera la intención de votos por 52% a 37% de Bolsonaro. Si bien ese resultado le alcanzaría para ganar en primera vuelta, se estima que habrá una campaña dura y polarizada. Así Bolsonaro ya agitó el temor sobre el cierre de las iglesias, los fantasmas del comunismo y los dispositivos de falsas noticias habituales en su campaña. También se estima que recurrirá a su retórica militarista y antiderechos para polarizar y captar el voto de sectores medios y descontentos. Pero además, Bolsonaro cuenta con los resortes del gobierno para establecer políticas redistributivas de último momento a los fines de conquistar una parte desmovilizada del electorado. Sin embargo Lula redobló la apuesta planteando que “el poseído por el demonio es Bolsonaro” que se intenta de aprovechar de la buena fe de los creyentes y  prometió una baja de impuestos a los asalariados si gana las elecciones. Como contrapunto también calificó de genocida al actual presidente aduciendo que “hay que repartir libros y no armas”. De esta forma se inicia una campaña con fuerte tono polarizador basada en dos personalidades contrapuestas en trayectoria y en la propuesta sobre el modelo de Brasil a seguir.

En México avanza el reclamo de justicia por los 43 estudiantes de Ayotzinapa

Este viernes 19 se produjo la detención del ex fiscal Jesús Murillo Karam y 83 órdenes de captura contra mandos militares, policías locales y estatales y autoridades administrativas y judiciales en el proceso de determinar sus responsabilidades en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. La acción judicial se dio luego de que Comisión de la Verdad dictaminara que los sucesos en Ayotzinapa en 2014 fueron “un crimen de Estado”

La Fiscalía confirmó en un comunicado que la aprehensión se llevó a cabo “por los delitos de desaparición forzada, tortura y contra la administración de justicia, en el caso ‘Ayotzinapa’” y que será puesto a disposición judicial. Murillo dirigió la investigación del caso abonando la hipótesis de que los estudiantes habían sido entregados al grupo criminal Guerreros Unidos, quienes los habrían asesinado e incinerado en el basurero municipal de Colula, en el estado de Guerrero. Luego de años de denuncias frente a los flagrantes encubrimientos, el ex fiscal y otros funcionarios públicos serán procesados para conocer la verdad de los acontecimientos, reparar la memoria de los estudiantes y hacer justicia por los 43 estudiantes.

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