Lo que fue y lo que será en Chile

Lo que fue y lo que será en Chile

Este domingo 21 se desarrollaron las elecciones presidenciales, de senadores, diputados y de consejeros regionales en Chile, con una participación del 47,34% del electorado, que corresponde a 7.115.590 de electores de un total de 15.030.973 habilitados para la votación.

El Servicio Electoral de Chile comunicó que escrutado el 99,99% de las mesas, los resultados arrojaron un 27,91% para el candidato por el Partido Republicano Jose Antonio Kast Rist (1.961.122 electores), seguido con un 25,83% por Gabriel Boric Font, nominado por el Pacto Apruebo Dignidad (1.814.809 electores). Ambos candidatos pasaron a la segunda vuelta a realizarse el 19 de diciembre para determinar el próximo presidente de Chile.

En tercer lugar se consagró Franco Parisi Fernández, líder de centro-derecha por el Partido de la Gente, quien realizó su campaña desde EEUU, donde tiene su residencia, con un 12,80% de los votos (899.403 electores). En cuarto lugar se encontró el candidato oficialista Sebastián Sichel Ramírez, nominado por el Pacto Chile Vamos, con 12,79%, (898.510 electores). En quinto lugar Yasna Provoste Campillay, del Partido Demócrata Cristiano obtuvo el 11,61% (815.558 electores), seguido de Marco Enríquez-Ominami Gumucio por el Partido Progresistas de Chile con el 7,61% (534.485 electores). En último lugar quedó Eduardo Artés Brichetti, candidato por el Partido Unión Patriótica con 1,47% (103.181 electores).

El dato curioso lo marca el hecho de que por primera vez los candidatos al ballotage pertenecen a fuerzas políticas ajenas a las dos coaliciones que lideraron el país desde el retorno de la democracia, obteniendo estas últimas el cuarto y quinto lugar. Este hecho marca el descredito de las formaciones políticas tradicionales luego de las movilizaciones del 2019.

Por otro lado, el porcentaje de participación confirmó la tendencia a la baja que registra el país, donde desde el 2009 (59,6%) no hubo ninguna elección presidencial con una afluencia mayor al 50%. En esta elección presidencial incluso participaron alrededor de 500 mil electores menos que en el Plebiscito constitucional del 2020.

Así las cosas, la sociedad chilena deberá elegir en un clima de polarización al nuevo presidente el 19 de diciembre entre Kast, abogado de 55 años, defensor del neoliberalismo y del pinochetismo, y Boric, exlíder estudiantil de 35 años, quien impulsa la salida del Chile neoliberal, con mayor fortalecimiento del Estado que promueva una mayor justicia social.

Si bien los votos no son transferibles y el resultado de diciembre está abierto en función del grado de participación de la ciudadanía, es previsible que gran parte de los votos de Parisi y Sichel se concentren en la candidatura de Kast, mientras que los de Provoste, Enríquez-Ominami y Artés jueguen para Boric.

Las elecciones incluían también la renovación parcial del Senado, en las que la Alianza Chile Podemos Más obtuvo 12 senadores electos; Nuevo Pacto Social 8; el Frente Social Cristiano 1; Apruebo Dignidad 4; y 2 Senadores por candidatos independientes. De esta forma el bloque de centroizquierda y Frente Amplio quedó con 23 senadores electos más dos independientes cercanos a la izquierda, sumado a otros 25 partidarios del Pacto Republicano y Chile Podemos Más. Así, por primera vez la derecha obtiene la mitad de senadores desde la apertura democrática post-pinochetista.

En cuanto a la Cámara de Diputados renovó sus 155 escaños y el resultado fue similar a lo ocurrido en el Senado, ya que la izquierda y centroizquierda retroceden de 82 diputados a 73 electos en esta ocasión. Pero en este caso la derecha sumó 68 diputados electos de los 72 parlamentarios con los que contaban en el periodo previo a la elección. Los 14 cupos restantes se consideran sin identificación con estos bandos, en especial los 6 electos del Partido de la Gente (presidido por Franco Parisi), quienes serán claves en la Cámara baja.

Resultados Presidenciales

Claves

El resultado de la elección muestra dos características: dispersión y cierta polarización, que también se plasma en la geografía chilena, mientras Boric ganó en el Gran Santiago y fue competitivo en los grandes centros urbanos. Kast, en cambio, se llevó las regiones y, especialmente, las pequeñas ciudades, pueblos y zonas rurales del sur.

La dispersión se explica por la crisis de representación de los partidos tradicionales que intentan presentar opciones del centro político, dejando a las candidaturas de Boric y Kast en una polarización relativa, pues sumadas no llegan al 60% del electorado.

El clima generado luego del estallido social del 2019, hacía suponer que la sociedad chilena buscaba un cambio, y la izquierda buscó capitalizar esa búsqueda de renovación a través de la propuesta de la reforma constitucional, que fue apoyada en el Plebiscito de octubre de 2020.

Sobre ese avance, la “nueva izquierda” planteó un programa a partir de la ampliación de derechos y reducción de las desigualdades sociales, políticas y económicas, con una apuesta fuerte a la renovación de liderazgos, centrando la participación en jóvenes provenientes de las luchas sociales y estudiantiles.

Junto a la “nueva izquierda”, se constituyó un espacio heterogéneo que aglutinó a los “independientes”, que lograron canalizar la mayor parte de los convencionales constituyentes, y la derecha tradicional pudo sostener un caudal de representación del orden del 30%

De esta forma, la Convención Constituyente ya marcó que el estallido social del 2019 no fue cristalizado en ningún partido o fuerza política, ni en ningún liderazgo único.

De cara a las presidenciales, la disputa se orientó a representar las demandas de renovación política y los candidatos Boric y Kast buscaron dar una respuesta ideológica a esa crisis. En este sentido, Boric intenta posicionarse como el verdadero portavoz del horizonte de emancipación que abrió el estallido social, mientras que Kast intenta cerrar ese proceso político.

No obstante, un gran interrogante se presenta ante el avance de la extrema derecha. Kast es el candidato que encarna el estilo, la ideología y los programas que ya vimos en Brasil con Bolsonaro y en EEUU con Trump. El éxito de Kast se debe, en parte, a que encarna el discurso del orden y la estabilidad en un contexto bastante movido y turbulento.

De cara a la segunda vuelta los candidatos buscan obtener el apoyo de los otros candidatos. Por un lado, Boric busca el apoyo de los electores de Yasna Provoste de Nuevo Pacto Social. Aunque las posibilidades de Boric se ven difíciles por la baja votación de Yasna Provoste, logrando un 11,6% y ubicándose en un quinto lugar. También aspira a sumar con los electores de Marco Enriquez-Ominami del Partido Progresista, de Eduardo Artés de Unión Patriótica.

Del lado de la derecha, el apoyo a Kast parece sumar más votos apelando a quienes quedaron en tercero y cuarto lugar, Franco Parisi del Partido de la Gente y Sebastián Sichel de Chile Podemos Más.

Sin embargo, la pregunta es si la estrategia debe orientarse a obtener el apoyo de los candidatos o de apelar a sus bases sociales que buscan ver sus demandas representadas en un contaxto de incertidumbre.

En cuanto a lo que se viene, es difícil predecir el camino que vendrá pero sin dudas estamos ante la disputa de dos proyectos opuestos. Por un lado, Boric representa la posibilidad de un giro a la izquierda en Chile, su presidencia será un marco institucional para iniciar un proceso de cambios y canalizar las demandas por la ampliación de derechos que inició en 2019. En cambio, Kast representa un giro hacia un nuevo tipo de pinochetismo que busca dar prioridad al “orden interno” con la autoridad de los carabineros, su presidencia pondrá fin a esas demandas de cambio y de ampliación de derechos limitando el poder de la Convención Constituyente.

Chile elige presidente en medio del proceso constitucional

Chile elige presidente en medio del proceso constitucional

Chile va a elecciones generales en la misma semana en que el presidente Sebastián Piñera sorteara en el Senado la acusación constitucional que había avanzado en Diputados en la que se lo acusaba de “haber infringido abiertamente la constitución y las leyes” y “haber comprometido gravemente el honor de la nación”. La acusación surgió luego de que se conociera, a partir de la difusión de los Pandora Papers, que el presidente se había desprendido del proyecto minera Dominga en el año 2010, de su propiedad y que vendió a un íntimo amigo, a condición de que no declarara la protección ambiental de la zona en la que se emplazaba. 

En paralelo a la elección, se desarrollan las actividades de la Asamblea Constituyente -que fue una de las principales demandas durante el estallido de 2019 y que nació luego del referéndum de 2020-, encargada de redactar una nueva constitución para Chile, que supere la actual carta magna que fue impulsada por el dictador Augusto Pinochet.

A partir del estallido social del 2019, la imagen de Sebastián Piñera cayó. A esto se suma, el hecho de que durante la pandemia el país sufrió una fuerte caída económica, con una disminución del PBI de un 6%, siendo la peor recesión en décadas. 

Al desarrollarse en pandemia, las autoridades desplegarán un protocolo COVID-19 para convocar a que los electores asistan con sus propios elementos de protección y proveerán kit sanitarios para autoridades de mesa, además de sanitizar de los locales de votación.

Esta será una nueva instancia electoral para los chilenos y chilenas en 2021, año en que también eligieron en mayo las autoridades subnacionales, y las primarias en julio. 

¿Qué se elige?

Este próximo 21 de noviembre, Chile lleva a las urnas para elegir el Presidente de la República para el período 2022-2026 en conjunto con elecciones legislativas y de consejeros regionales.

  • Presidente de la República
  • 155 Diputados/as
  • 27 Senadores/as
  • 302 miembros de los dieciséis consejos regionales del país.

Partidos y candidatos presidenciales

Después de las Primarias celebradas en en el mes de julio de este año, son siete los candidatos habilitados para presentarse al cargo de Presidente de la República.

  1. Gabriel Boric Font: Candidato nominado por el Pacto Apruebo Dignidad
  2. José Antonio Kast Rist:  Candidato declarado por el Partido Republicano de Chile.
  3. Sebastián Sichel Ramírez: Candidato nominado por el Pacto Chile Vamos
  4. Franco Parisi Fernández: Candidato declarado por el Partido de la Gente.
  5. Marco Enríquez-Ominami Gumucio: Candidato declarado por el Partido Progresistas de Chile.
  6. Yasna Provoste Campillay: Candidata declarada por el Partido Demócrata Cristiano.
  7. Eduardo Artés Brichetti: Candidato declarado por el Partido Unión Patriótica.

Mecanismo de voto y elección

El voto en Chile es voluntario desde el año 2012. Además es personal, igualitario y secreto. 

En las elecciones presidenciales, parlamentarias, y de consejeros regionales pueden votar todos los ciudadanos y ciudadanas mayores de 18 años habilitados. 

En la categoría presidencial pueden participar las personas con derecho al voto en el país y en el extranjero, en las categorías de Senadores/as, Diputados/as y Consejeros Regionales solo se encuentra habilitado el voto en el país.

Para acceder al cargo de Presidente, debe obtenerse mayoría absoluta, de lo contrario se va a una segunda vuelta que está prevista para el 19 de diciembre entre los dos candidatos más votados.

Desde la reforma constitucional de 2005, el período del mandato presidencial es de cuatro años. Quien ocupa el cargo no puede ser reelecto para el período inmediatamente siguiente.

Asimismo, mientras que los integrantes de la Cámara baja son elegidos por un período de cuatro años, los/as Senadores/as lo hacen por uno de ocho años.

Padrón electoral

Teniendo en cuenta el voto en el exterior, son 15.030.974 los/as electores/as habilitados para estas elecciones, 14.959.956 corresponden a quienes se encuentran en el territorio nacional, y 71.018 a chilenos/as en el extranjero.

Las comunas que tienen mayor concentración de electores son las comunas de Puente Alto (403.129 electores/as), Maipú (392.526), Santiago (339.067), La Florida (308.804), y Viña del Mar (302.008).

Respecto al padrón por género, de acuerdo a los datos del SERVEL, un 49% se encuentra conformado por hombres (7.322.895), siendo 7.288.672 los habilitados en Chile y 34.223 los habilitados en el exterior, y un 51% conformado por mujeres (7.708.079), 7.671.284 correspondiente a las habilitadas en Chile y 36.795 en el exterior.

Voto desde el exterior

En las elecciones del año 2017 fueron las primeras en las que se reconoce el derecho a voto a chilenas y chilenos viviendo en el extranjero, pudiendo a partir de allí votar en las elecciones presidenciales (primarias, elecciones presidenciales y eventual segunda vuelta) y en los plebiscitos nacionales que se convoquen en el país. 

Voto migrante

El voto de los y las migrantes se encuentra también reconocido en la Constitución. Para las elecciones 2021, de acuerdo a los electores/as habilitados/as, la mayoría de los migrantes provienen de Perú (157.003), Colombia (56.489), Bolivia (50.766), Argentina (30.449) y Ecuador (17.990)

Elecciones legislativas

En la categoría de elecciones legislativas para el mandato 2022-2026 (Diputados) y 2022-2030 (Senadores) se renueva la totalidad de la Cámara de Diputados y 27 Senadores/as correspondientes a nueve regiones (Antofagasta, Coquimbo, Metropolitana de Santiago, O´Higgings, Ñuble, Biobío, Los Ríos, Los Lagos y Magallanes).

En el año 2020 el Congreso aprobó una ley que limita la reelección de parlamentarios y otras autoridades, pudiendo ser reelegidos sucesivamente hasta por dos períodos en el caso de Diputados y un período en el caso de Senadores, y aplicándose desde su promulgación, por lo que para estas elecciones fueron 37 diputados y 6 senadores los que no pudieron presentarse a la reelección.

A partir de las elecciones del año 2017, y con la aprobación de la ley 20.840, se dejó atrás el sistema binominal y se pasó a un método de asignación de escaños proporcional, el coeficiente proporcional D’Hont, con el fin de asegurar la proporcionalidad de los candidatos electos Mientras que, en las elecciones para la Cámara de Diputados, los diputados son electos en 28 distritos electorales, para la Cámara de Senadores son elegidos por voto directo en los distritos senatoriales que conforman cada una de las regiones donde se eligen 2, 3 o 5 senadores. 

Representación política de la mujer

Con la incorporación de la cuota de género que se utilizó por primera vez en las elecciones del año 2017, se obtuvo recién una representación del 22,5 % de mujeres en la Cámara de Diputados. Esta cuota de género establece que el total de varones o mujeres no debe representar más del 60% de la lista

En las últimas elecciones de Convencionales Constituyentes, donde por ley debía ser una Convención Paritaria, 11 mujeres debieron resignar sus escaños por la aplicación de la paridad. 

La paridad en los órganos legislativos, en todos sus niveles, es uno de los ejes de debate en la redacción de la nueva Carta Magna.

Composición actual de las cámaras

Actualmente, la Cámara de Diputados, con 155 miembros, tiene una primera minoría con el oficialismo si se tiene en cuenta la coalición Chile Vamos que integran Renovación Nacional, la Unión Demócrata Independiente, Evópoli y 4 independientes. Respecto a la representación política de la mujer, hoy en día sólo un 23% de la Cámara se encuentra integrada por mujeres

La Cámara de Senadores, actualmente se encuentra integrada por 43 miembros. A partir de la reforma constitucional del año 2015, se estableció la elección de 50 senadores distribuidos en 16 circunscripciones, por lo que en estas elecciones se completará la renovación total de la Cámara para alcanzar los 50 Senadores/as. De ese total de 43 Senadores/as, hoy el 27,9% son mujeres

Elecciones de consejeros regionales

Para esta elección se elegirán 302 miembros de los 16 consejos regionales que existen en el país. Esta elección es la última que se realizará de manera simultánea con las presidenciales y parlamentarias, ya que, a partir del año 2024, se realizará junto a las elecciones de alcaldes, concejales y gobernadores regionales. 

Por este motivo, de manera excepcional, el mandato de los consejeros regionales será en esta ocasión de tres años, 2022-2025.

Fueron legalmente declaradas por el SERVEL 27 listas, que corresponden a 21 pactos y 6 partidos políticos para las distintas regiones:

Fuente: OBSERVATORIO ELECTORAL DE LA COPPPAL

Perspectiva Latinoamericana | Un escenario abierto en Chile en el marco de una nueva Constituyente

Perspectiva Latinoamericana | Un escenario abierto en Chile en el marco de una nueva Constituyente

por Florencia Tursi Colombo

El 21 de noviembre se llevarán a cabo elecciones en Chile para elegir presidente/a, diputados/as, senadores/as y consejeros/as regionales.

Ya se celebraron primarias en las agrupaciones Apruebo Dignidad y Chile Vamos y se definieron los candidatos. Aún falta la consulta ciudadana que definirá la candidatura de Unidad Constituyente.

Aunque hay alguna certeza sobre las listas y candidaturas, el escenario está abierto y es difícil adelantar que puede llegar a suceder en noviembre.

¿Quiénes son los/as candidatos/as? ¿Cuáles son sus propuestas? ¿Qué proyectan las encuestas? ¿Qué elementos se ponen en juego en la elección?

Nueva generación

Algunos/as hablan de “candidatos de nueva generación”, en referencia a la juventud de los/as candidatos/as. Estaríamos en presencia de una renovación en los dirigentes políticos que se expresa, en primer lugar, en la edad de los/as nuevos/as candidatos/as, pero también, en segundo lugar, en las propuestas y discursos ya que se hacen eco de las nuevas agendas y problemáticas que la juventud chilena ha puesto en escena los últimos años.

Por izquierda, quien encarna dicha renovación es Gabriel Boric, diputado y exlíder estudiantil. Por derecha, Sebastián Sichel, exministro de Desarrollo Social de Sebastián Piñera. Ambos casos son candidatos con experiencia política. Es decir, la crítica habitual a la juventud “que carecen de experiencia política”, no les cabe a dichos candidatos. Por el contrario, tanto Boric como Sichel han demostrado tener vocación y trayectoria.

Primarias

Boric se impuso en las primarias de Apruebo Dignidad, coalición que incluye a los partidos Frente Amplio, Partido Comunista y el Frente Regionalista Verde Social, con el 60,42% de los votos, frente a Daniel Jadue del Partido Comunista quien obtuvo el 39,58%. Jadue llegaba a las primarias como el favorito. Sin embargo, no pudo mantener dicho apoyo y se mostró incómodo en el debate realizado, hasta tuvo algunos cruces con los periodistas. En cambio, Boric hizo una buena campaña, se mantuvo más moderado que Jadue, y con una impronta que apelaba al voto joven. En el debate, pudo responder con claridad y señalando las propuestas concretas para cada temática.

Sichel se impuso en las primarias de Chile Vamos, coalición que incluye a los partidos Unión Demócrata Independiente, Renovación Nacional, Partido Regionalista Independiente Demócrata y Evópoli, con el 49,08% frente a Joaquín Lavín, exalcalde de Las Condes, quien obtuvo el 31,31%, más atrás en la interna quedaron Mario Desbordes e Ignacio Briones.

El próximo 21 de agosto se llevará a cabo una consulta ciudadana para definir la candidatura de Unidad Constituyente, una coalición que agrupa al Partido por la Democracia, el Partido Radical, el Partido Socialista, el Partido Demócrata Cristiano, el Partido Liberal, el Partido Progresista, Ciudadanos y Nuevo Trato. Una alianza de gobierno similar a la ex-Concertación. Los precandidatos son: Yasna Provoste, quien lleva la delantera, Paula Narváez, socialista y feminista, fue ministra de la Secretaría General de Gobierno de la segunda presidencia de Bachelet, y Carlos Maldonado, presidente del Partido Radical y ministro de Justicia durante el primer gobierno de Bachelet.

Candidatos/as

Gabriel Boric

Edad: 35

Partido: Apruebo Dignidad

Ideología: izquierda

Trayectoria: Estudió derecho en la Universidad de Chile. Inició como líder de las movilizaciones de estudiantes que se manifestaron en 2011 pidiendo educación gratuita y de calidad. En 2014 fue electo Diputado por la región sur de Chile, Puna Arenas. Desde el Congreso, mostró su apoyo a las manifestaciones que iniciaron en 2019 y fue uno de los diputados que firmó el acuerdo de paz para una nueva Constitución.

Propuestas: Boric basa su programa en tres ejes, los que define como: feminismo, transición ecológica justa y descentralización. Asimismo, identifica tres tareas fundamentales a resolver: la emergencia sanitaria y la crisis económica y social; un modelo socioeconómico que tenga al centro la sostenibilidad de la vida y el cuidado de las personas y comunidades y que apunte a la superación del neoliberalismo; y la profundización de la democracia en todos los ámbitos.

Edad: 43

Partido: Chile Vamos

Ideología: derecha

Trayectoria: Estudió derecho en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Fue ministro de Desarrollo Social del segundo gobierno de Sebastián Piñera, hasta el 2020 y luego presidente del Banco del Estado hasta diciembre pasado.

Propuestas: Sichel se proyecta como la continuación de Piñera. Sus propuestas hacen foco en las pymes para su reactivación y en el fomento del emprendimiento como motor económico.

Yasna Provoste

Edad: 51

Partido: Unidad Constituyente

Ideología: centro

Trayectoria: Es profesora de educación física y Magíster en Administración Educacional de la Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educación (UPLA) de Valparaíso. Fue gobernadora de Huasco e intendenta de Atacama. También se desempeñó como ministra de Planificación en el gobierno de Lagos y ministra de Educación en el primer gobierno de Bachelet. Actualmente, es senadora por Atacama y presidenta del Senado.

Propuestas: Aún debe ganar la interna dentro de su coalición. Sin embargo ya se delinearon algunas líneas dentro de la propuesta que incluye: la necesidad de una reforma tributaria, una pensión básica universal y un sistema contributivo mixto, y fomentar el crecimiento económico desde una nueva relación entre el sector público y privado.

José Antonio Kast

Edad: 55

Partido: Partido Republicano

Ideología: extrema derecha

Trayectoria: Abogado por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Fue diputado entre 2002 y 2018, y candidato a la presidencia en 2017 cuando obtuvo el 7,93% de los votos.

Propuestas: El programa de gobierno se centra en la seguridad como prioridad y en recuperar el Estado de Derecho con un liderazgo fuerte. Asimismo remarca el rol fundamental de las Fuerzas Armadas y del orden. Propone romper relaciones diplomáticas con Cuba y Venezuela. Quiere reducir el número de diputados y de senadores en el Congreso. Limitar la participación del Estado en la economía. Y se manifiesta en contra del aborto.

Encuestas

Aunque aún falta más de 3 meses para la elección, las encuestas de opinión empezaron a sondear la intención de voto.

Luego de las primarias el favorito era Boric, quien proyectaba una intención de voto del 30% según las encuestas, seguido por Sichel con un 25% de la intención de votos. Asimismo, en una posible segunda vuelta, Boric vencería a Sichel.

En la última encuesta de la consultora Cadem, del 12 de agosto, Sichel encabeza la intención de voto con el 24%, mientras que Boric, quien llevaba la delantera semanas atrás, bajó a 21%, y Provoste se mantiene en un 10%. Aunque, cerca del 30% de los encuestados aún no decidieron su voto.

Por otro lado, la encuesta de Criteria de la última semana indica un empate técnico entre Boric y Sichel, con una intención de voto del 25% para cada uno. En tercer lugar quedaría Provoste con un 11% y en cuarto lugar el candidato de la extrema derecha Kast con el 7%.

También, las encuestas han medido el nivel de aprobación o rechazo de la Asamblea Constituyente, encargada de redactar una nueva Constitución, que fue elegida por el voto popular en mayo pasado y que empezó a funcionar en julio. La encuesta de Criteria indica que el 30% de los/as consultados/as aprueba la labor de la Convención Constituyente, en cambio hay un 47% que la desaprueba ya que los avances se dan con “demasiada lentitud”. Quien se lleva la mayor imagen positiva dentro de la Asamblea, es su presidenta, la líder mapuche Elisa Loncón con un 21%.

Conclusiones

El contexto electoral es singular ya que al mismo tiempo que se desarrolla la campaña para elegir un/a nuevo/a presidente/a, está la Asamblea Constituyente conformada en julio de este año para redactar una nueva Constitución.

La Asamblea Constituyente fue el resultado de una lucha y movilizaciones que desde algunos años se venían llevando a cabo, cuestionando el “modelo chileno”. Un modelo que impuso Pinochet en dictadura (1973-1990) cuya Constitución es la que permanece.

Las últimas movilizaciones, que iniciaron en 2019, tomaron gran dimensión. Lo que inició como una protesta por el alza del pasaje del metro en Santiago, se terminó expandiendo en todo el país, a lo que le siguió la brutal represión de los carabineros haciendo que más sectores nacionales e internacionales se involucren y se solidaricen en denunciar los abusos y la brutalidad.

En ese contexto aparece la necesidad de una nueva Constitución. La frase: “no son 30 pesos son 30 años” condensa lo profundo de la protesta y la crítica al modelo.

Sin embargo, en dichas movilizaciones y reclamos no había un partido o líder político claramente identificado. Por el contrario, fueron movilizaciones transversales, de estudiantes y del movimiento obrero. Esto implica una complejidad para el proceso político-electoral que el país atraviesa hoy. ¿Cómo incorporar al movimiento político y social más grande del momento dentro de la elección? Sin dudas, la clara expresión de dicho movimiento es la Asamblea Constituyente votada en mayo pasado.

No obstante, los/as candidatos/as se encuentran ante un desafío. La imagen de la renovación política y de las nuevas generaciones integrando las listas es, tal vez, la expresión más contundente de que estamos ante un cambio de época en donde, de alguna manera, se demandan nuevos/as políticos/as que estén a la altura de dichos cambios.

El/la próximo/a presidente/a de Chile jurará en marzo del 2022 en el marco de una Constitución a la que le quedan pocos meses de funcionamiento. El o ella deberá asumir el compromiso de un nuevo marco constituyente que garantice democracia, igualdad y ampliación de derechos para los/as chilenos/as.

Retroceso del oficialismo chileno en las primeras elecciones regionales

Retroceso del oficialismo chileno en las primeras elecciones regionales

por Ariadna Dacil Lanza

El estallido chileno de octubre 2019, lejos de ser un fenómeno efímero, llegó hasta la actualidad y promete seguir dejando huellas. El pasado domingo los chilenos y chilenas volvieron a las urnas para terminar de cerrar el mega proceso electoral iniciado a mediados de mayo cuando eligieron a los constituyentes que redactarán la nueva constitución, votaron por primera vez a los gobernadores -en primer turno-, y a nivel municipal, definieron los alcaldes y concejales. Así, el 13 de junio quedó configurada la distribución de poder en las administraciones subnacionales donde el oficialismo retuvo únicamente uno de los 16 cargos de gobernadores, quienes serán los nuevos encargados de las regiones. 

Cabe recordar que hasta el momento, las regiones estaban a cargo de los Intendentes, quienes eran designados por el Presidente y no a través de las urnas. A partir de la reforma de la constitución de 2017, se estipuló que en las siguientes elecciones -previstas para octubre 2020 pero pospuestas hasta 2021- la figura del Intendente sería no solo reemplazada por la de gobernador sino que también éste sería electo por el voto popular. Su mandato será por un período de cuatro años. 

Sin embargo, la descentralización del poder del titular del Ejecutivo Nacional es evidente, por otro lado se estipuló la creación de una nueva figura que no goza del mismo proceso de selección que los gobernadores. Es la figura del Delegado Regional que más bien remite al viejo modelo ya que será designado por el primer mandatario. Sus atribuciones serán la de realizar acciones de gestión y coordinación.

El primer turno la votación se había desdoblado en dos días para evitar aglomeraciones en el contexto de pandemia. Además de constituyentes y cargos municipales había 90 candidatos a gobernadores de todo el espectro político: “Unidad Constituyente”, constituida en septiembre de 2020, está integrado por Partido por la Democracia (PPD), Partido Radical (PR), Partido Socialista (PS), Partido Demócrata Cristiano (PDC), Partido Progresista (PRO) y Ciudadanos (CIU); “Chile Vamos” que convoca al oficialismo, y que desde 2015 convoca a los partidos de la derecha, la Unión Demócrata Independiente, Renovación Nacional, Partido Regionalista Independiente Demócrata y Evópoli. En la segunda vuelta la cita fue de un solo día. 

Este nuevo sistema de selección de autoridades a nivel regional no es producto del estallido de 2019, porque lo antecede, pero el proceso de octubre dejó su marca en los resultados. El oficialismo ubicado en “Chile Vamos” fue el gran perdedor ya que no tendrá prácticamente presencia. Mantuvo solamente una gobernación. Mientras que la ex Concertación, ahora Unidad Constituyente, fue el gran ganador al conquistar 10 regiones. 

Resultados por región:  Atacama, Coquimbo y Biobio fue para los independientes. Antofagasta, Arica y Parinacota, Aysén, Maule, Magallanes, de Los Lagos, Ñuble, de Los Ríos y O’Higgings fueron para Unidad Constituyente, que además se llevó la perla de la región Metropolitana con el demócrata cristiano Claudio Orrego. En Tarapacá ganó la fuerza de izquierda Comunes y en Valparaiso el Frente Amplio. La Araucanía fue el único bastión del oficialismo y será representado por Luciano Rivas. 

Si el descontento contra el gobierno empujó al presidente Piñera a realizar una consulta popular para que el pueblo chileno definiera si quería o no una nueva carta magna, y luego también incidió en los resultados de los comicios de mayo, donde no pudo tener un rol predominante en la composición de la futura Convención Constituyente ni en los demás cargos ejecutivos subnacionales, ahora se replicó en la elección del domingo último. El descontento del estallido sigue marcando su legado y tendrá un nuevo desafío en las presidenciales de fin de año.

La foto y la película ante una oportunidad histórica para la sociedad chilena

La foto y la película ante una oportunidad histórica para la sociedad chilena

por Federico Montero
Director del Observatorio del Sur Global

La foto de las elecciones del 15 y 16 de mayo muestra tres figuras centrales: un duro golpe a la derecha, la irrupción de un nuevo bloque de izquierda popular y plantean la incógnita de los independientes en las elecciones de Chile. El modo en que siga la película, que comenzó con la paulatina erosión del régimen pinochetista y se intensificó con las movilizaciones de 2019, dependerá de cómo se articulen esas tres tendencias.

  1. Castigo a los partidos tradicionales y a Piñera. Los dos polos políticos que organizaban el escenario chileno han sufrido una merma importante en el caudal de votos, producto de la crisis de representación y la emergencia de nuevos espacios políticos.

Sin embargo, la derecha logró unificar y concentrar el electorado en la propuesta de Vamos Chile, que si bien no logró el objetivo de conseguir ? de los 155 representantes en la Constituyente y sufrió acaso la mayor derrota desde la recuperación de la democracia, mantuvo la unidad del espacio. Con 38 convencionales, la derecha está obligada a buscar acuerdos con un sector de los independientes o la ex concertación para gravitar con poder de veto en los temas relevantes para su agenda.

El cuadrante del centro a la izquierda es el que apareció más fragmentado, con Apruebo (ex concertación), que tendrá 24 convencionales, 15 de ellos del Partido Socialista. Está por verse si la ex concertación tendrá una estrategia de articular con el nuevo bloque de izquierda (Apruebo con Dignidad y un sector de los independientes), o si buscará una posición autónoma.

  1. La irrupción de los independientes y la nueva izquierda. Las dos grandes novedades de la elección fueron la aparición de “los independientes” y el bloque de la “nueva izquierda” de Apruebo con dignidad (Frente Amplio + PC y otras fuerzas).

La propia existencia de los independientes, sumada a la baja participación en las elecciones, es un signo de la crisis de representación del sistema político, que puede resultar en una nueva geometría del poder o absorberse en una especie de “vuelta a la normalidad” con algunas transformaciones tras el momento de auge.

En parte esa definición dependerá del curso que tomen los convencionales “independientes” que sumados llegan a 48. Al interior de la categoría de independientes se agrupan distintas expresiones políticas, por un lado la Lista del Pueblo, y los Independientes no neutrales, que en principio se especula tenderán a coincidir con el bloque de Apruebo con Dignidad. Sin embargo, se abre un signo de interrogación sobre la estrategia de una decena de convencionales independientes que quedan por fuera.

  1. La foto y la película. La elección de convencionales constituyentes y autoridades locales sin dudas representa un cambio histórico para Chile. El protagonismo de las fuerzas populares emergentes y la agenda de nuevos derechos centrada en la demanda de dignidad y reconocimiento de los colectivos históricamente subordinados representa una oportunidad única de consolidar institucionalmente en la nueva constitución transformaciones de fondo para la sociedad chilena. Si bien la movilización popular ha sido la principal expresión y sostén de este nuevo clima político, su consolidación dependerá de la capacidad de las fuerzas populares de poder sostener una estrategia de unidad a la vez que procesan sus diferencias.

Estos dilemas comenzaron a esbozarse tres días después de conocidos los resultados, en momentos de la inscripción de las candidaturas presidenciales, el otro gran hito de este año electoral en Chile.

La posibilidad de una gran primaria opositora que nucleara a Apruebo y Apruebo con Dignidad, quedó descartada tras una serie de acusaciones cruzadas. Mientras que el FA y el PC querían sumar al PS, los socialistas querían incorporar al resto de sus aliados de Apruebo. La ecuación no cerró y de esta forma, la única primaria de la oposición será al interior del espacio de Apruebo con Dignidad, entre Daniel Jadue, del Partido Comunista y Gabriel Boric, del Frente Amplio.

Por su parte, el polo de la derecha, Chile Vamos, dirimirá sus primarias entre Joaquín Lavín, Mario Desbordes, Sebastián Sichel e Ignacio Briones. El resto de los espacios que sostuvieron sus candidaturas declinaron de participar en las primarias y jugarán sus fichas directamente en noviembre.

De esta forma, pensando en las primarias del 18 de julio, se plantea un escenario de polarización de la oferta electoral entre el nuevo bloque de izquierda y la derecha. Habrá que de qué modo responde el electorado en el intrincado camino a noviembre.

Informe Electoral | Duro golpe a la Derecha y la incógnita de los independientes en las elecciones de Chile

Informe Electoral | Duro golpe a la Derecha y la incógnita de los independientes en las elecciones de Chile

 

El 15 y 16 de Mayo tuvieron lugar en Chile las elecciones para delegados constituyentes, gobernadores regionales, alcaldes y concejales. El resultado marca la debilidad del gobierno y la derecha chilena tras las protestas que sacudieron el país en 2019. Pero también la gran dispersión en las múltiples ofertas electorales señala que no hay un liderazgo único surgido de esas protestas.

La participación voluntaria en elecciones municipales suele ser baja, en 2016 rondó el 36% del padrón. En este caso, considerando que se le sumaba la elección de convencionales constituyentes y siendo la primer elección de gobernadores regionales, se esperaba una mayor participación. Efectivamente, la participación creció, pero por debajo de lo esperado, alcanzando un 43.35%. Las regiones con mayor participación fueron las centrales: la del Libertador O’Higgins con 47,37%, la Metropolitana de Santiago con 45,31% y la de Valparaíso con 45,15%. Las de menor participación fueron las del Norte: Arica y Parinacota con 36,78 y la de Tarapacá con 37,10%

Convencionales Constituyentes

La nueva Convención Constituyente estará formada por 37 convencionales de Vamos por Chile, 25 de Apruebo, 28 de Apruebo Dignidad, 48 candidatos independientes que no forman parte de las alianzas de partidos y 17 representantes de pueblos indígenas.

La derecha chilena se unificó en la alianza Vamos por Chile, que reúne los partidos Evolución Política (EVOPOL), Renovación Nacional (RN) y, el partido del presidente Sebastián Piñera, Unión Demócrata Independiente (UDI). Esta alianza logró 37 convencionales, lo que significa un 23,87% de la Convención.

La centro-izquierda chilena fue a las urnas en dos alianzas. Los partidos que anteriormente conformaban la Concertación, se reunieron en la lista Apruebo. Esta reúne a los partidos: Ciudadanos, Demócrata Cristiano, Liberal, Por la Democracia, Progresista, Radical y Socialista. Obtuvieron unos 25 convencionales, lo que representa el 16,13% de la Convención.

La lista Apruebo Dignidad incluye una serie de nuevos partidos de izquierda y al tradicional Partido Comunista de Chile. Estos son: Comunes, Convergencia Social, Federación Regionalista Verde Social, Igualdad, Revolución Democrática y el Partido Comunista de Chile. Lograron disponer de 28 convencionales, lo que les otorga el 18,06% de la Convención.

Ambas listas de centro-izquierda pueden reunir a 53 convencionales, o sea el 34,19% de la Convención.

La principal herencia de las protestas del 2019 fue el desinterés en los viejos partidos tradicionales y la multiplicación de la oferta política a través de candidaturas de “ciudadanos independientes”, no asociados a esos partidos. Considerando esta cualidad, formarían el bloque más importante de la Convención, con 48 convencionales, o el 30,97% de la Convención. Sin embargo, estos convencionales no funcionan como un bloque unificado, ya que dentro de los independientes se pueden encontrar candidatos de izquierda, derecha o centro, compartiendo algunos proyectos o no.

Los independientes se organizaron en dos grandes bloques de listas: los “independientes por una nueva Constitución” (11 convencionales) y los “Independientes del Pueblo” (24 convencionales). Otros 13 convencionales son independientes no relacionados con estos bloques.

Los pueblos originarios obtuvieron sus propios representantes, tal lo estipulado en el llamado a la Convención, con 17 convencionales elegidos a título personal, no por partido político. Estos conforman el 10,97% de la Convención.

Gobernadores Regionales

La primer elección de gobernadores regionales no deja un panorama claro, sino que deberá decidirse en la segunda vuelta, el próximo 13 de Junio

.De las 16 gobernaciones en juego, sólo 3 han superado el 40% de los votos como para ser considerados ganadores en primera vuelta. Estos son:

  • Rodrigo Mundaca, del Frente Amplio, en la Región de Valparaíso con 43,7% de los votos.

  • Andrea Macias Palma, de Unidad Constituyente, en la Región de Aysén con 48,7% de los votos.

  • Jorge Flies Añon, de Unidad Constituyente, en la Región De Magallanes con 42,1% de los votos.

El resto deberá definirse en la segunda vuelta. El balotaje de las región más importante, la Región Metropolitana de Santiago, queda entre:

  • Claudio Orrego Larrain, de Unidad Constituyente, con 25,5% de los votos

  • Karina Oliva Perez, del Frente Amplio, con 23,4% de los votos

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La apuesta por una nueva geometría del poder institucional en Chile. Claves de las elecciones constituyentes y de autoridades locales

La apuesta por una nueva geometría del poder institucional en Chile. Claves de las elecciones constituyentes y de autoridades locales

por Federico Montero

Las elecciones en Chile tienen un carácter histórico. Mediante la elección de constituyentes, gobernadores (por primera vez) y otros cargos locales, se busca institucionalizar un proceso de reforma del régimen político impuesto por Pinochet y sostenido con reformas pactadas luego de la transición democrática. ¿Cuáles son los aspectos más significativos de las elecciones de este fin de semana?

 

  1. El intrincado camino de la reforma constitucional.

Aunque fue modificada, la base del texto constitucional de Chile fue sancionada en 1980, durante la dictadura de Pinochet, y representó la institucionalización del proyecto político, económico y cultural que instauró la dictadura tras el golpe a Allende y se constituyó en un marco que limitó a los actores políticos tras la recuperación de la democracia.

La reforma constitucional es un reclamo histórico del campo popular y la izquierda en Chile, que comenzó a ocupar el centro del debate político de la mano de los distintos ciclos de protestas que se vienen sucediendo en el país en los últimos 20 años.

De las protestas estudiantiles a las manifestaciones por los servicios públicos, cada demanda particular comenzó a articularse con una impugnación global al régimen político derivado de la dictadura y legitimado en la transición.

Michelle Bachellet hizo campaña y logró su segundo mandato presidencial a partir de la incorporación de la necesidad de la reforma constitucional a su programa de gobierno y de la ampliación de su frente electoral a un sector de los actores representativos de la protesta estudiantil. Aunque se lograron algunos avances parciales, la agenda de transformaciones se vio frustrada. Con Piñera volvió la derecha al gobierno, sumando a los efectos de su política económica las demandas insatisfechas de un sector creciente de la sociedad chilena que terminaron estallando en octubre de 2019. En ese momento, la consigna contra el aumento del boleto de metro “No son 30 pesos, son 30 años”, volvió a ubicar la cuestión de la reforma constitucional como prioridad política.

 

  1. La dispersión de candidaturas y las nuevas formas de representación.

El proceso de reforma constitucional y elección de autoridades locales ocurre de la mano de una crisis de representación de la democracia chilena surgida de la transición de fines de los ‘80, que era señalada como un “modelo” a seguir.

El sistema político bipartidista ya mostraba signos de desgaste por la emergencia de nuevas demandas y actores, y las movilizaciones de octubre de 2019 mostraron que no existe un sector claramente identificado que represente esta voluntad mayoritaria de cambio, que fue ratificada en octubre de 2020 cuando casi un 80% de los electores se expresó a favor de la necesidad de la reforma.

La política chilena se ha vuelto menos previsible y así lo indica la dificultad de los analistas y encuestadores para proyectar escenarios frente a la elección de 155 convencionales constituyentes entre 1300 candidatos partidarios e independientes.

 

  1. Una nueva geometría del poder institucional

Además de las elecciones de constituyentes, Chile también votará por alcaldes y concejales para las 346 comunas (municipalidades) que integran el país y, por primera vez desde el retorno a la democracia, los ciudadanos elegirán a gobernadores para sus 16 regiones.

De esta forma, se incorpora una dimensión federal al sistema político tradicionalmente centralista de Chile, que si bien será morigerada por la figura de delegados del presidente cuyas funciones y alcances se encuentran actualmente en debate, representa un cambio en la geometría y distribución del poder institucional en el país.

Gran parte de la atención de la elección de cargos locales se centra en la Región Metropolitana, que incluye a Santiago y donde viven más de 8 millones de personas (40% de la población), aunque también es importante la región de Valparaíso, con un peso económico centrado en los grandes puertos del país y parte de la industria agrícola. El Gobernador más poderoso será el de Santiago y tendrá el mayor peso electoral después del Presidente.

En contraposición de lo que sucederá en la elección constituyente, la elección de autoridades locales expondrá una mayor inercia de las formas tradicionales de representación. Por ejemplo, un reciente estudio de la UNAB, “Radiografía: perfil de los candidatos a Gobernador Regional” muestra que de los 90 candidatos a Gobernador en todo el país, sólo 14 son mujeres.

 

  1. Una nueva agenda popular y ciudadana

Al igual que en las recientes elecciones en Ecuador, el debate electoral ha estado atravesado por una nueva agenda, asociada a las demandas del movimiento de mujeres, el ambientalismo y la cuestión indígena.

Estos temas, que remiten a las desigualdades estructurales de la sociedad chilena desde los momentos en que se constituyó el estado y que se profundizaron en los últimos 30 años, fueron parte de las reivindicaciones de las protestas de los últimos años y de manera muy nítida en las protestas de octubre de 2019. Como dato, se puede señalar que si bien representan por lo menos a un 13% de la población, los pueblos originarios no cuentan con reconocimiento en la constitución del país.

Especial atención merece el modo en que la agenda del movimiento de mujeres se abrirá paso en la convención constituyente, ya que se produce en el marco de un avance regional del activismo de género, que ha significado avances significativos como en el caso de Argentina, pero también rechazos autoritarios como en el caso del Brasil de Bolsonaro.

Estas demandas, que aparecen en las propuestas de campaña de las fuerzas populares, también atravesarán el modo de institucionalización de los representantes en la constituyente, que garantizará la paridad de género y participación de los pueblos originarios. De esta forma, Chile será el primer país que garantice un mínimo de 45% de participación de mujeres en la convención constituyente, además de 17 representantes por los pueblos originarios.

 

  1. La pandemia como telón de fondo de un modelo en crisis

El modelo chileno de democracia restringida y mercantilización del conjunto de las relaciones sociales, era hasta hace poco citado como ejemplo por su estabilidad tanto por sectores de la derecha como progresistas en la región, y visto particularmente como un camino a seguir por otros países del mundo andino.

Las manifestaciones de octubre de 2019, impactantes por su masividad y su carácter sostenido a pesar de la violenta represión, mostraron la contracara de desigualdades estructurales del modelo chileno y dejaron titubeando a buena parte de la dirigencia política tradicional.

A pesar de que la pandemia en Chile ha acumulado ya 27 mil muertos sobre una población de 14 millones de habitantes, hoy cuenta con una vacunación del orden del 50% de la población, que alientan a pensar en una buena participación. En esa línea, ya las elecciones de octubre de 2020, no indicaron una disminución en la participación, una tendencia que se manifestó también en las presidenciales de Ecuador, tanto en la primera como segunda vuelta.

La pandemia fue también objeto de debate para la configuración del calendario electoral, permitieron su aplazamiento desde abril, fueron desdobladas en dos días y le dieron cierto aire al gobierno de Piñera para tener un margen de negociación.

Perspectiva Latinoamericana | Lindo país: Con gatillo fácil, policial, privado y político

Perspectiva Latinoamericana | Lindo país: Con gatillo fácil, policial, privado y político

por Guillermo Scherping Villegas¹

En qué han convertido Chile si nuestros hijos e hijas, salen a manifestarse pacíficamente por más democracia y vuelven ciegos o muertos. Si un artista callejero es asesinado de seis balazos por carabineros en la vía pública. Si nuestros hijos e hijas pueden salir a veranear, para conocer el sur de su país, y pueden volver con un disparo en la cabeza.

En un caso es la policía quien ejecuta, pero es el Presidente de la República el que declara la guerra; en otro es nuevamente la policía, pero son otros los que votaron a favor del control de identidad, y en el último caso son guardias privados armados ilegalmente, pero son los dueños de un condominio, que ocupa ilegalmente una playa libre del lago, quienes los contratan.

Es urgente dar señales claras de refundación del Cuerpo de Carabineros, no hablamos de hechos aislados, sino de acciones que se repiten sistemáticamente sin que el poder civil, al que deben estar subordinados, actúe con decisión por el contrario una y otra vez le brinda incondicional respaldo. La violencia cada vez más viene de los agentes del Estado.

Y si de política se trata, en qué país un presidente de Partido acusa a un Partido adversario de llamar a la insurrección sólo por señalar que el proceso constituyente debe considerar activa y democráticamente a quienes, hicieron posible la Convención Constituyente, gracias a su multitudinaria presencia en las calles y en el plebiscito. Puede justificar que la desesperación de Fuad Chain por la irrelevancia a la que ha llevado a su Partido, haga tal irresponsable acusación, que en la legislación chilena es causal de disolución de un Partido como el Partido Comunista de Chile.

“Algo huele mal en Dinamarca”, aunque no es nuevo, tiene como precedentes operaciones de inteligencia tales como, el departamento de Lula; las maletas venezolanas de Cristina Fernández; el caso Caval y M. Bachelet; Chilezuela, el vínculo FARC y la legítima causa mapuche; la promoción de intervenciones extranjeras en Venezuela, y de golpes de estado del Cartel de Lima, el que -dicho sea de paso- fue promocionado por un ex canciller chileno, hoy candidato presidencial. Más recientemente tenemos la declaración de ilegalidad de la candidatura de Correa en Ecuador o la reciente operación de inteligencia que dice vincular al candidato presidencial ganador en Ecuador con el ELN Colombiano. Qué sigue después Sr. Chain, qué Constitución quieren escribir sus candidatos convencionales; qué país quiere construir su candidata presidencial.

Estos son cruciales asuntos públicos que se juegan en las elecciones del próximo 11 de Abril, y que la ciudadanía debería tener en primera consideración al decidir el país que se merece.


¹ Director Área de Docencia. Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz

Daniel Jadue: “En Chile no existe diálogo entre elite y pueblo”

Daniel Jadue: “En Chile no existe diálogo entre elite y pueblo”

Es uno de los liderazgos más fuertes de la oposición y su nombre encabeza las encuestas. De origen palestino, feminista y profundamente laico, el alcalde de Recoleta se declara optimista del proceso social que experimenta su país. 
 
Por Juan Carlos Ramírez Figueroa para Página/12
 

Antes incluso del estallido social de octubre del año pasado, el nombre de Daniel Jadue (53), alcalde de Recoleta desde 2012,y reelecto cuatro años después, comuna de inmigrantes y de la vieja clase trabajadora santiaguina, suena cada vez más fuerte como candidato para las presidenciales chilenas del 21 de noviembre de 2021. Varios sondeos como última Encuesta Data Influye lo muestran liderando por 17% las preferencias, superando al mediático alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín (11,4%), quien de evangelizador del modelo económico pinochetista ahora se declara ante las cámaras como “socialdemócrata”. La CADEM, por otro lado, los muestra empatados a 6% en prefencias presidenciales.
 
El mérito del edil comunista es mayor aún considerando la omnipresencia del sonriente Lavín —militante del partido de derecha de raíz pinochetista Unión Demócrata Independiente (UDI)— en los medios chilenos, sobre todo la TV: sus intervenciones en matinales, late shows, despachos noticiosos o entrevistas a propósito de cualquier cosa (lo que ha generado videos humorísticos al respecto). Jadue en cambio, cada vez que aparece en la televisión chilena debe manejar con paciencia y contención, la furia de los propios conductores que no pueden entender que un militante comunista exponga en directo y con ejemplos la propia agenda del medio que lo invita y cómo ha criminalizado el movimiento social y se ha aliado al presidente Piñera sin cuestionarlo. Y entre medio, habla sobre la necesidad de un país más laico, sin la tutela de las elites y cómo en su comuna ha realizado acciones concretas como establecer desde farmacias y ópticas hasta inmobiliarias, pasando por librerías y ópticas “populares”, a precio justo y sin peajes burocráticos innecesarios.
 
“Recoleta se ha convertido el Chile desde el que estamos soñando. Y el cariño ha trascendido al territorio que administro y hago gestión. Alegra esa discusión que hemos detonado desde una de las 346 comunas del país”, dice el alcalde, que se ha tomado este liderazgo con calma, sentado en su oficina y silenciando su celular. Aunque aclara de entrada: “Nunca he dicho que quiero ser presidente de Chile y mi partido no me ha nominado como candidato”.
 
-Claramente usted representa un liderazgo para muchas personas.
 
-Cuando empiezas a aparecer en estas encuestas sientes orgullo, alegría, satisfacción. Pero eso se debe a todo lo hecho en la comuna, porque es la ciudadanía la que valora lo hecho en la comuna y que se resume en poner en el centro de la discusión a la persona y su dignidad. Es decir, su capacidad y derecho de ser libre y buscar la felicidad en un marco de autonomía. Y eso debe pasar por el acceso a servicios esenciales y a precio justo. No se trata de que lo regale el Estado, lo mendigues o debas actuar al margen de la ley para conseguirlo.
 
Sostiene que antes de la gestión de su equipo que comenzó en 2012 —y reelegido cuatro años después— los gobiernos locales eran “chatos”, aunque ahora destaca que han empezado a aparecer iniciativas populares que están desatando una “carrera sana y positiva” por parte de alcaldes y alcaldesas para innovar y dar respuestas a las necesidades y angustias de las personas. Y es muy consciente que su propia gestión ayudó en generar ese antes y después en la forma de trabajar una alcaldía.
 
Arquitecto, sociólogo, urbanista, quince años de trabajo en gestión comunal en municipalidades como La Calera o Curanilahue. ¿Cómo construyó este camino que, para mi, se sostiene en saber escuchar las necesidades de las personas?
 
-Junto a ese conjunto de saberes está primero la formación familiar. Soy chileno de origen palestino y con una familia de origen cristiano. Desde que nací tuve conocimiento directo de la violación a los DD.HH., ausencia de libertad, el castigo colectivo y la demolición de las casas. Desde pequeño me provocó dolor. Además, soy hijo de una mujer jefa de hogar que me educó sola, haciendo un sacrificio brutal y con un objetivo: educar a su hijo y demostrar que las mujeres podían hacerlo incluso mejor que los hombres, con valores insustituibles: rectitud, honestidad, trabajar para otros. Es algo que viene desde la concepción de la naturaleza: un río no se toma su agua, un árbol no come los frutos, el sol no brilla para si mismo.
 
–Hay un concepto de colaboración.
 
– Es que, en la naturaleza, todas las partes hacen un trabajo para otro. Esa transformación de materia y energía es para otros. La segunda variable es que me convierto en un hombre de izquierda a los 12 años formándome en el Frente Popular para la Liberación Palestina y el PC. El centro de la discusión ahí era para quien uno trabaja, a quien uno sirve, cuales son las contradicciones principales del modelo, ya sea capital-trabajo o género-patriarcado. Eso define tu identidad que se va construyendo en el tiempo. Piensa que yo nací el 28 de junio de 1967 cuando los israelíes anexaron Jerusalem. Fue un drama absoluto para la familia. Eso me situó en que parte del mundo estaba. Y luego vino la dictadura en Chile, en la misma sintonía: desprecio a la vida, falta de libertades y democracia. Eso me fortaleció.
 
 
“Nunca imaginé ser una opción presidencial”
 
Se declara feminista, no cree en el matrimonio y aunque tiene una hija, ambos acordaron mantenerla lejos de la exposición mediática. Es crítico de las políticas de Israel frente a palestina y aunque defiende el pensamiento laico se ha mostrado muy sorprendido de las encíclicas papales como “Fratelli tutti” donde el interés por la naturaleza y las ideas de que la propiedad privada nunca debe afectar a la libertad ni provocar pobreza, tiene subrayada.
 
Dice que sinceramente nunca se imaginó siendo diputado o senador. “No tengo muchas habilidades para parlamentar. No es que no sepa hablar bien ni nada, pero siento que las cosas tienen un sentido de urgencia mayor que estar sentado en el parlamento. Yo prefiero lo ejecutivo. Nunca imaginé ni lejanamente ser una opción presidencial. Lo único que tenía claro es que me encantaba la idea de ser alcalde y todo lo que estudié como el magister en urbanismo o licenciatura en gestión de calidad te van instalando. Es como si uno avanzara en una dirección abriendo puerta y con cada paso se te cierran otras. Y si lo haces de manera consistente durante 40 años claramente vas siguiendo una dirección”.
 
—¿Cree que en Chile las elites han sido muy lentas para entender los cambios sociales? Fue una frase común durante el estallido social el “nadie lo vio venir”.
 
—En Chile no existe diálogo entre la elite y el pueblo. Me gusta usar este último concepto porque, si te fijas, el concepto “pueblo” ha sido expulsado de la historiografía y los medios siendo reemplazado por esta cosa amorfa de los consumidores que se suman a un grupo diminuto de los llamados “ciudadanos” que son quienes toman las decisiones.
 
—Esto está muy relacionado con la ideal del tutelaje, que siempre hay un otro que sabe lo que es bueno para la población mejor que uno mismo.
 
—Tenemos un sistema político que funciona de manera honesta y transparente como instrumento de dominación de clases. Y estos son impermeables a los dolores, aspiraciones, necesidades y reivindicaciones sociales. Lo que pasa en Chile es que estamos en un largo proceso de acumulación de fuerza que parte desde los noventa, cuando el pueblo busca espacio parea imponerle a la elite sus tesis.
 
—Y ahí en Recoleta encontraron pequeñas grietas de este modelo.
 
—Exacto: la farmacia, óptica o librería popular son puras acciones que aprovechan estas grietas de un modelo que no pudo ser cubierto en los tutelajes. Te daré el ejemplo mas básico: En la constitución el Estado tiene prohibido hacer actos de comercio. ¡Por eso el Estado no hace nada en Chile!
 
—Tiene razón (risas)
 
— El acto de comercio se define por la compraventa y fijación de precio. Si no fijas precio, no tienes acto de comercio. Por ende, puedes comprar medicamentos a un valor y venderlo al mismo valor. Esa es la farmacia y óptica popular, básicamente. Y como hay libertad de precio, nadie te obliga a definir la ganancia. Entonces si con cargo al impuesto general del municipio financias los costos operacionales, en el fondo puedes vender casi de todo. ¡Mira que notable!. Es una grieta que descubrimos y entramos en ella con una tremenda lanza que comenzó a cambiar las cosas.
 
 
“El programa de Allende sigue vigente”
 
El alcalde es enemigo del culto a la personalidad. “Uno de los errores de los procesos latinoamericanos ha sido basarse muchas veces en personas y caudillos, negando o subordinando al intelectual colectivo que es fértil y más sabio que uno solo. Pero en ese contexto hay personas que escapan por sus propias capacidades. De ahí mi admiración a Fidel Castro y la cantidad de información que era capaz de procesar y la rapidez en tomar decisiones concretas traduciendo los dolores de su pueblo en las circunstancias adversas que aun hoy existen en Cuba. O Allende cuyo programa (las 40 medidas) es tan vigente ayer como hoy. Además, tenía algo insustituible que es el amor capaz de generar. Nuestra municipalidad administra el cementerio donde están todos los presidentes de Chile y no hay día donde él no recibe cartas o algún regalo”.
 
A Evo Morales, lo respeta aunque advierte cierto caudillismo. A Nicolás Maduro no lo conoce personalmente, pero reconoce que es un líder al que le ha tocado estar en circunstancias muy duras. “Cuando tú, por la voluntad popular heredas un proceso así de complejo como en Venezuela, hay que tener mucha fortaleza y mucha claridad que lo que se quiere. Mira, hay un lado donde nunca me pondré: la intervención latinoamericana ni acá ni en ningún lugar del mundo del lado de aquellos que se ponen a disposición de potencias extranjeras para derrocar a sus propios gobiernos. Son valores democráticos básicos y mínimos”.
 
Sobre Alberto Fernández señala: “Su elección ha sido una gran noticia para toda América Latina al dar terminado el reflujo neoliberal. El pésimo gobierno de Macri y la crisis que heredó es señal que ese programa es incompatible con la democracia”, aunque cree que es temprano para hacer una evaluación, aprueba la gestión hecha en pandemia. “Recordemos que el gobierno anterior entregó el gobierno sin deuda a Macri y éste lo entregó endeudada. Hay que dar tiempo para que en post-pandemia retome el programa original, tengo confianza que retomará el rumbo que Argentina traía”.
 
 
“Imagínate lo optimista que soy”
 
Jadue, que asegura no ser un tipo precisamente simpático, aunque en esta entrevista ha sido todo lo contrario, tiene muchas ideas interesantes. Lo explica en tono de profesor, en un registro muy distinto al que utiliza en TV cuando debe ponerse a la defensiva o atacar a los interlocutores lo que ha generado varios momentos que están registrados en Youtube. Por ejemplo, tiene una tesis sobre los ciclos históricos chilenos. “Desde la Constitución de 1925 se inicia formalmente el ascenso de las capas populares y su incorporación a la discusión políticamente del país y pasaron 45 años hasta el triunfo del gobierno popular de Allende. Y desde 1973 donde se derrotó militarmente el proyecto han pasado 45 años hasta el estallido social”.
 
-Pareciera ser que hay un proceso de maduración, un proceso de acumulación de fuerza, un proceso de agotamiento del instrumento de dominación que termina cansando a todo el mundo.
 
—¿La maquinaria que sostenía la democracia chilena falla?
 
—¡Exacto! Estamos llegando al minuto donde Chile de nuevo quiere atreverse a dirigir los destinos del país a través de una verdadera democracia con, para y por el pueblo. Sin tutelaje.
 
—¿Es optimista con este proceso constituyente?
 
-A todos les respondo con el mismo chiste: Imagínate lo optimista que soy que milito en el PC.