Elecciones subnacionales reordenan el mapa político venezolano

Elecciones subnacionales reordenan el mapa político venezolano

¿Qué se elige?

Este 21 de noviembre los/las venezolanos/as acceden a las urnas para elegir 23 gobernadores/as, 335 alcaldes, 253 legisladores/as estatales y más de 2 mil concejales.

¿Quiénes se presentan?

Hay cuatro fuerzas políticas que disputan la elección y más de 70 mil candidatos/as para la totalidad de los cargos.

Por un lado, el oficialismo se presenta en el Gran Polo Patriótico que agrupa a los partidos PSUV, Somos Venezuela y Patria para Todos, con algunos otros aliados. Por otro lado, la oposición va dividida en la Plataforma Unitaria (Acción Democrática, COPEI, Primero Justicia, Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo) y la Alianza Democrática (Cambiemos, Avanzada Progresista, y sectores de Acción Democrática, COPEI y Voluntad Popular). También se presenta en esta elección la Alternativa Popular Revolucionaria, una fuerza política de izquierda chavista pero opositora al presidente Maduro y que agrupa al PCV, Patria para Todos, un sector de Tupamaro, Somos Lina, e Izquierda Unida.

¿Qué está en juego?

La elección pone en juego para el oficialismo la continuidad y vigencia del chavismo y la Revolución Bolivariana habiéndose cumplido este año el aniversario número 22 de la primera victoria de Hugo Chavez y llegada a la presidencia en 1999. Mientras que, para la oposición está en juego la posibilidad de retomar las vías democráticas de acceso a los cargos públicos.

Parte de la oposición se abstuvo de participar en los anteriores comicios como en las elecciones presidenciales del 2018 y la elección de la Asamblea Nacional en 2020, en cambio se apostó por la violencia, con las guarimbas, desabastecimientos e intentos de atentados, generando un clima de inestabilidad y hasta se ensayó auto-proclamar a un presidente en 2019.

Sin embargo, la oposición llega fragmentada a la elección, por lo que corresponde hablar de oposiciones, en plural, pero no cuentan con un programa coherente ni propuestas de cambio. Por el otro lado, el chavismo, habiendo pasado más de 25 elecciones, aún demuestra que puede movilizar a la población en torno a un proyecto que, con sus dificultades, mantiene las esperanzas de mejora económica y social. Asimismo, al interior del chavismo hay reacomodamientos de los cuales estás elecciones van a ser indicativos.

Más allá del resultado, el presidente, Nicolás Maduro, busca ganar legitimidad al convocar a unos nuevos comicios democráticos ya que, en esta oportunidad las oposiciones han aceptado las reglas del juego y prometieron mantenerse apegadas a las normas democráticas.

A pesar de que son elecciones subnacionales, el resultado será un primer reordenamiento general del mapa político.

Retroceso del oficialismo chileno en las primeras elecciones regionales

Retroceso del oficialismo chileno en las primeras elecciones regionales

por Ariadna Dacil Lanza

El estallido chileno de octubre 2019, lejos de ser un fenómeno efímero, llegó hasta la actualidad y promete seguir dejando huellas. El pasado domingo los chilenos y chilenas volvieron a las urnas para terminar de cerrar el mega proceso electoral iniciado a mediados de mayo cuando eligieron a los constituyentes que redactarán la nueva constitución, votaron por primera vez a los gobernadores -en primer turno-, y a nivel municipal, definieron los alcaldes y concejales. Así, el 13 de junio quedó configurada la distribución de poder en las administraciones subnacionales donde el oficialismo retuvo únicamente uno de los 16 cargos de gobernadores, quienes serán los nuevos encargados de las regiones. 

Cabe recordar que hasta el momento, las regiones estaban a cargo de los Intendentes, quienes eran designados por el Presidente y no a través de las urnas. A partir de la reforma de la constitución de 2017, se estipuló que en las siguientes elecciones -previstas para octubre 2020 pero pospuestas hasta 2021- la figura del Intendente sería no solo reemplazada por la de gobernador sino que también éste sería electo por el voto popular. Su mandato será por un período de cuatro años. 

Sin embargo, la descentralización del poder del titular del Ejecutivo Nacional es evidente, por otro lado se estipuló la creación de una nueva figura que no goza del mismo proceso de selección que los gobernadores. Es la figura del Delegado Regional que más bien remite al viejo modelo ya que será designado por el primer mandatario. Sus atribuciones serán la de realizar acciones de gestión y coordinación.

El primer turno la votación se había desdoblado en dos días para evitar aglomeraciones en el contexto de pandemia. Además de constituyentes y cargos municipales había 90 candidatos a gobernadores de todo el espectro político: “Unidad Constituyente”, constituida en septiembre de 2020, está integrado por Partido por la Democracia (PPD), Partido Radical (PR), Partido Socialista (PS), Partido Demócrata Cristiano (PDC), Partido Progresista (PRO) y Ciudadanos (CIU); “Chile Vamos” que convoca al oficialismo, y que desde 2015 convoca a los partidos de la derecha, la Unión Demócrata Independiente, Renovación Nacional, Partido Regionalista Independiente Demócrata y Evópoli. En la segunda vuelta la cita fue de un solo día. 

Este nuevo sistema de selección de autoridades a nivel regional no es producto del estallido de 2019, porque lo antecede, pero el proceso de octubre dejó su marca en los resultados. El oficialismo ubicado en “Chile Vamos” fue el gran perdedor ya que no tendrá prácticamente presencia. Mantuvo solamente una gobernación. Mientras que la ex Concertación, ahora Unidad Constituyente, fue el gran ganador al conquistar 10 regiones. 

Resultados por región:  Atacama, Coquimbo y Biobio fue para los independientes. Antofagasta, Arica y Parinacota, Aysén, Maule, Magallanes, de Los Lagos, Ñuble, de Los Ríos y O’Higgings fueron para Unidad Constituyente, que además se llevó la perla de la región Metropolitana con el demócrata cristiano Claudio Orrego. En Tarapacá ganó la fuerza de izquierda Comunes y en Valparaiso el Frente Amplio. La Araucanía fue el único bastión del oficialismo y será representado por Luciano Rivas. 

Si el descontento contra el gobierno empujó al presidente Piñera a realizar una consulta popular para que el pueblo chileno definiera si quería o no una nueva carta magna, y luego también incidió en los resultados de los comicios de mayo, donde no pudo tener un rol predominante en la composición de la futura Convención Constituyente ni en los demás cargos ejecutivos subnacionales, ahora se replicó en la elección del domingo último. El descontento del estallido sigue marcando su legado y tendrá un nuevo desafío en las presidenciales de fin de año.

La mayoría morena

La mayoría morena

por Florencia Tursi Colombo

El domingo 6 de junio se llevó a cabo la elección más grande en la historia de México. En total se renovaron cerca de 21 mil cargos incluyendo los/as 500 Diputados/as Federales del Congreso de la Unión; 15 gobernadores/as; 16 alcaldías de la Ciudad de México, 10 congresos locales, ayuntamientos y juntas municipales.

El principal resultado a destacar de la elección es que el partido MORENA (Movimiento Regeneración Nacional) se configura como la principal fuerza política del país.

Gubernaturas

Las elecciones de los/as gobernadores/as en 15 estados marcan un retroceso para los partidos conservadores. De hecho, los partidos PRI (Partido Revolucionario Institucional) y PAN (Partido Acción Nacional) perdieron la mayoría de las gubernaturas que detentaban. El PRI perdió la gobernación en 8 estados y el PAN en 2 estados.

El partido MORENA y sus aliados obtuvieron la gobernación en 12 estados: Baja California; Baja California Sur; Campeche; Colima; Guerrero; Michoacán; Nayarit; San Luis Potosí; Sinaloa; Sonora; Tlaxcala y Zacatecas.

El PAN conservó las gobernaciones de Chihuahua y Querétaro; y el estado de Nuevo León, quedó en manos del Movimiento Ciudadano (MC).

Género

Por primera vez habrá 7 gobernadoras electas. Esto debido a que se estableció la equidad de género en la contienda electoral, por lo que los partidos debieron postular, al menos, 7 candidatas mujeres para las 15 gobernaciones en disputa.

Las gobernadoras que resultaron electas son: Maru Campos en Chihuahua; Evelyn Salgado en Guerrero; Indira Vizcaíno en Colima; Lorena Cuéllar en Tlaxcala; Layda Sansores en Campeche; y Marina del Pilar Ávila en Baja California. De ellas, 6 pertenecen a MORENA.

Hasta el momento, México no había tenido más de 8 gobernadoras a lo largo de toda su historia y nunca habían coincidido más de 2 en el cargo.

El Congreso

En el Congreso MORENA junto a sus aliados del Partido Verde (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) mantienen la mayoría simple.

Los resultados preliminares indican que aunque MORENA pierde entre 20 y 50 escaños, con sus partidos aliados superaría la cantidad de curules obtenidos en la elección del 2018. El PVEM obtendría 44 escaños y el PT 38. De esta manera, el partido del presidente junto al PVEM y al PT obtendrían entre 265 y 292 diputados/as.

La Ciudad de México

En la Ciudad de México, MORENA ganó la mayoría del Congreso aunque perdió 6 de las 11 alcaldías en las que gobernaba. MORENA obtuvo 32 curules en el Congreso de la Ciudad de México y su aliado del PVEM 2. Por su parte el PAN obtuvo 17 curules, el PRI 9, el PRD 5 y MC 1.

Violencia

La elección se dio en medio de un preocupante contexto de violencia, amenazas y secuestros. Detrás se encuentra el crimen organizado que ejerce influencia en el territorio intentando manchar los comicios. Se registró durante la campaña el asesinato de 89 políticos/as de los cuales 35 eran candidatos/as. Asimismo, 31 centros de votación no se abrieron o fueron cerrados prematuramente por hechos violentos.

La mayoría de Morena

La importancia de la elección fue, centralmente, producto de la cantidad de cargos que se renovaban por el voto popular. Aunque el resultado tomó otra envergadura configurando y dando forma al alcance del partido MORENA.

MORENA ha ganado en estados clave y mantiene gran presencia en el Congreso. Por lo que estamos ante la principal fuerza política del país, relegando al segundo plano a los tradicionales partidos conservadores PRI, PAN y PRD.

Aquellos partidos tradicionales no han ofrecido una alternativa que entusiasme a la población. Por el contrario, han mostrado en la elección encontrarse frente a un retroceso.

Finalmente, se ha abierto el camino para un cambio profundo, aquel que se inició con la cuarta transformación del presidente Andrés Manuel López Obrador. La mayoría en el Congreso sustenta dicho camino y también el avance en la paridad de género.

Desafíos para AMLO y la cuarta transformación en las legislativas de medio término de 2021

Desafíos para AMLO y la cuarta transformación en las legislativas de medio término de 2021

por Federico Montero. Director del Observatorio del Sur Global

Por su magnitud y significación, las elecciones de medio término serán un parteaguas en el proceso político que se abrió desde la llegada de AMLO a la presidencia del país en 2018.

López Obrador ha puesto en marcha un proceso de transformación que denomina la “cuarta transformación” que sigue al proceso de Independencia, la Reforma, y la Revolución que dio lugar a la actual constitución del país.

La emergencia de AMLO y la cuarta transformación representa un intento de renovación política en México, que hunde sus raíces en el sistema de acuerdos que se produjeron en el escenario político a partir de que el PRI dejó de ser el partido hegemónico.

Ya en las presidenciales de 2006, AMLO denunció fraude y su figura se acrecentó en las presidenciales del 2012, donde triunfó el PRI por un escaso margen, para consolidarse luego de la crisis de representación política generada por las consecuencias del último gobierno del PRI, que a través del “Pacto por México”, un acuerdo con los principales partidos de ese momento, en la implementación de una serie de reformas estructurales.

En las elecciones de medio término de 2021, los partidos tradicionales que participaron del “Pacto por México” se presentan en Alianza contra el espacio liderado por AMLO compuesto por su movimiento MORENA y aliados. A continuación, resaltamos seis aspectos a considerar de la elección del domingo 6 de junio.

  1. Magnitud. Se ha destacado que, con 93 millones de electores y más de 20 mil cargos en juego, se trata de las elecciones “más grandes” de la historia del país. Aún siendo de medio término, se renuevan la totalidad de los 500 miembros de la Cámara de Diputados, los gobernadores de 15 estados y unos 20.000 cargos locales.

  1. Pandemia. Se trata de las segundas elecciones en México en el marco de la pandemia del COVID19, tras las municipales de octubre en algunos estados. La pandemia afectó duramente a México, que ya lleva 230 mil muertos, aunque ya se han aplicado 34.5 millones de dosis de las distintas vacunas que fueron aprobadas.

  1. Centralidad de AMLO. Aunque no es candidato ni formalmente puede participar de la campaña, por su magnitud e intensidad, puede afirmarse que la elección se trata fundamentalmente de una evaluación del mandato de López Obrador. Si bien lidera las encuestas, habrá que ver si logra retener la mayoría calificada en el congreso (66% de los miembros), en unas elecciones en contexto de crisis sanitaria y social en el que los oficialismos han sido mayormente derrotados en la región.

  1. Heterogénea alianza opositora. Va por México es la coalición electoral mexicana conformada por el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Competirá en 219 distritos electorales, de los cuales 77 distritos le corresponderán a candidatos militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), 72 a candidatos del Partido Acción Nacional (PAN) y 70 a candidatos del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Durante la campaña, los partidos de oposición han intentado renovar su imagen y articular el discurso institucionalista y pro empresario con la nueva agenda de demandas que viene apareciendo en toda la región a partir de los temas del ambientalismo, la agenda de género y la innovación tecnológica y cultural.

  1. Avance en la participación de las mujeres. Producto de la reforma de 2019, habrá un aumento de la participación de las mujeres en un país signado por las desigualdades de género (sólo 7 mujeres lograron ser gobernadoras en el país en los últimos 40 años) y la violencia machista. Las cifras son elocuentes: un 47,9% de candidaturas a gobernadores son de mujeres (contra un 22% en 2018), 53,4%de fórmulas para la Cámara de Diputados son lideradas por mujeres (contra un 49,96% en 2018).

  1. La OEA y el poder económico marcan la cancha. Un rasgo saliente de la campaña ha sido el involucramiento directo de representantes del poder económico internacional y de la OEA, a través de su secretario general Luis Almagro. Como respuesta, el canciller mexicano Ebrard, declaró en las horas previas a la llegada de la misión de la OEA para observar las elecciones que la de Almagro “Es la peor gestión en la historia” en la OEA. En una reciente portada, The Economist calificó a AMLO de “falso Mesías” y de “peligro para la democracia”, en la misma línea, el Bank of America Merrill Lynch, uno de los tres mayores grupos financieros en EE.UU., señaló en mayo que la pérdida de la mayoría calificada para Morena sería positiva para la economía mexicana porque limitaría su capacidad de cambios constitucionales.

Las elecciones más grandes en la historia de México

Las elecciones más grandes en la historia de México

por Florencia Tursi Colombo

¿Qué se elige?

El próximo domingo 6 de junio se llevarán a cabo elecciones en los 32 estados de México para elegir a 500 Diputados/as Federales del Congreso de la Unión. De ellos, 300 diputaciones se eligen por mayoría simple y 200 por representación proporcional.

Más de 93 millones de mexicanos/as están habilitados/as para votar.

También se eligen gobernadores/as en 15 estados (Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Zacatecas, Guerrero, Colima, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Michoacán), 16 alcaldías de la Ciudad de México, congresos locales, ayuntamientos y juntas municipales.

En total se renovarán cerca de 21 mil cargos, motivo por el cual estamos en presencia de las elecciones más grandes en la historia de México.

Pandemia

Debido a la pandemia de la covid-19, el Instituto Nacional Electoral (INE) dispuso un protocolo de bioseguridad que establece el uso obligatorio de cubrebocas y recomienda mantener la distancia. Asimismo, se dispuso el máximo de dos personas para votar en simultáneo por casilla, instalándose un total de 163.244 casillas distribuidas en todo el territorio.

Género

Se estableció la equidad de género en la contienda electoral. De esta manera, los partidos tienen que postular, al menos, 7 candidatas mujeres para las 15 gobernaciones en disputa.

Asimismo, a través de la creación del Registro Nacional de Personas Sancionadas en Materia de Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género, se busca impedir candidatos que hayan cometido violencia de género o violencia política de género, con el objetivo de que no puedan ocupar cargos públicos.

Cabe señalar que la conformación del último Congreso, de la elección del 2018, fue la composición más paritaria en cuestión de género. La Cámara de Diputados estaba conformada por 50.8% de varones y 49.2% de mujeres, y el Senado de la República por 51% de mujeres y 49% de varones.

Violencia

La previa de las elecciones se da en un contexto de violencia, amenazas y secuestros que recaen sobre los/as candidatos/as. Desde septiembre y hasta ahora, durante la campaña, se ha registrado el asesinato de 89 políticos de los cuales 35 eran candidatos. Aunque la cifra es inferior a la de 2018 cuando se registraron 120 asesinatos durante la campaña, la violencia preocupa ya que detrás se encuentra el crimen organizado intentando manchar los comicios.

La Ciudad de México

En la Ciudad de México hay 9 millones de votantes que deberán elegir a 286 funcionarios/as públicos/as. Abarcando a 16 alcaldes/as, 66 diputados/as (33 por mayoría simple y 33 por representación proporcional) y 204 puestos correspondientes a juntas municipales, concejales/as y presidencias de comunidad.

El partido Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) del actual presidente, se perfila como el favorito para obtener las alcaldías de Cuauhtémoc, Álvaro Obregón, Magdalena Contreras y Azcapotzalco.

El Congreso

En cuanto a la intención de voto para los/as diputados/as federales, Morena supera el 40% de preferencia, mientras que el PRI (Partido Revolucionario Institucional) se mantiene entre el 20 y el 17%, el PAN (Partido Acción Nacional) entre el 19 y el 16%, el PRD (Partido de la Revolución Democrática) entre el 5 y el 3%, Movimiento Ciudadano 5% y las candidaturas independientes 3%. Por otro lado, los partidos PT (Partido del Trabajo) y PVEM (Partido Verde Ecologista de México) aliados de Morena, proyectan una intención de voto entre el 5 y el 4%.

Sin embargo, de confirmarse estos números, según sondeo de SIMO Consulting, Morena perdería la mayoría absoluta del Congreso al pasar de los 256 diputados/as que posee actualmente a 230. Aunque con sus aliados del PVEM y el PT superaría ampliamente los 300 diputados/as.

La polémica y el gobierno del AMLO

La revista británica ‘The Economist’ planteó la polémica con un artículo titulado “El falso mesías mexicano” junto a la imagen del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). The Economist se mete de lleno en la elección pidiendo no votar por Morena y atacando al presidente, a quien caracteriza como autoritario y un peligro para la democracia.

No obstante, la popularidad de AMLO es alta. Su gestión mantiene un índice de aprobación que se acerca al 70%.

AMLO asumió la presidencia en diciembre del 2018, luego de una contundente victoria electoral. Este fue su tercer intento, el primero en 2006 pero la elección de ese año estuvo manchada por el fraude para impedir su victoria y el segundo intento en 2012.

En 2018 logró cautivar a una mayoría a través de una fuerte crítica a los anteriores presidentes y un discurso contra la corrupción. “No puede haber gobierno rico con pueblo pobre” sostenía durante la campaña electoral.

El gobierno de AMLO ha encarado una transformación, denominada como la “cuarta transformación” política, económica y social. Medidas como el incremento del salario mínimo, los programas sociales y la estabilidad monetaria explican ese apoyo popular y alto índice de aprobación. De hecho, se proyecta un crecimiento económico del 6% para este año pese al contexto de pandemia.

La foto y la película ante una oportunidad histórica para la sociedad chilena

La foto y la película ante una oportunidad histórica para la sociedad chilena

por Federico Montero
Director del Observatorio del Sur Global

La foto de las elecciones del 15 y 16 de mayo muestra tres figuras centrales: un duro golpe a la derecha, la irrupción de un nuevo bloque de izquierda popular y plantean la incógnita de los independientes en las elecciones de Chile. El modo en que siga la película, que comenzó con la paulatina erosión del régimen pinochetista y se intensificó con las movilizaciones de 2019, dependerá de cómo se articulen esas tres tendencias.

  1. Castigo a los partidos tradicionales y a Piñera. Los dos polos políticos que organizaban el escenario chileno han sufrido una merma importante en el caudal de votos, producto de la crisis de representación y la emergencia de nuevos espacios políticos.

Sin embargo, la derecha logró unificar y concentrar el electorado en la propuesta de Vamos Chile, que si bien no logró el objetivo de conseguir ? de los 155 representantes en la Constituyente y sufrió acaso la mayor derrota desde la recuperación de la democracia, mantuvo la unidad del espacio. Con 38 convencionales, la derecha está obligada a buscar acuerdos con un sector de los independientes o la ex concertación para gravitar con poder de veto en los temas relevantes para su agenda.

El cuadrante del centro a la izquierda es el que apareció más fragmentado, con Apruebo (ex concertación), que tendrá 24 convencionales, 15 de ellos del Partido Socialista. Está por verse si la ex concertación tendrá una estrategia de articular con el nuevo bloque de izquierda (Apruebo con Dignidad y un sector de los independientes), o si buscará una posición autónoma.

  1. La irrupción de los independientes y la nueva izquierda. Las dos grandes novedades de la elección fueron la aparición de “los independientes” y el bloque de la “nueva izquierda” de Apruebo con dignidad (Frente Amplio + PC y otras fuerzas).

La propia existencia de los independientes, sumada a la baja participación en las elecciones, es un signo de la crisis de representación del sistema político, que puede resultar en una nueva geometría del poder o absorberse en una especie de “vuelta a la normalidad” con algunas transformaciones tras el momento de auge.

En parte esa definición dependerá del curso que tomen los convencionales “independientes” que sumados llegan a 48. Al interior de la categoría de independientes se agrupan distintas expresiones políticas, por un lado la Lista del Pueblo, y los Independientes no neutrales, que en principio se especula tenderán a coincidir con el bloque de Apruebo con Dignidad. Sin embargo, se abre un signo de interrogación sobre la estrategia de una decena de convencionales independientes que quedan por fuera.

  1. La foto y la película. La elección de convencionales constituyentes y autoridades locales sin dudas representa un cambio histórico para Chile. El protagonismo de las fuerzas populares emergentes y la agenda de nuevos derechos centrada en la demanda de dignidad y reconocimiento de los colectivos históricamente subordinados representa una oportunidad única de consolidar institucionalmente en la nueva constitución transformaciones de fondo para la sociedad chilena. Si bien la movilización popular ha sido la principal expresión y sostén de este nuevo clima político, su consolidación dependerá de la capacidad de las fuerzas populares de poder sostener una estrategia de unidad a la vez que procesan sus diferencias.

Estos dilemas comenzaron a esbozarse tres días después de conocidos los resultados, en momentos de la inscripción de las candidaturas presidenciales, el otro gran hito de este año electoral en Chile.

La posibilidad de una gran primaria opositora que nucleara a Apruebo y Apruebo con Dignidad, quedó descartada tras una serie de acusaciones cruzadas. Mientras que el FA y el PC querían sumar al PS, los socialistas querían incorporar al resto de sus aliados de Apruebo. La ecuación no cerró y de esta forma, la única primaria de la oposición será al interior del espacio de Apruebo con Dignidad, entre Daniel Jadue, del Partido Comunista y Gabriel Boric, del Frente Amplio.

Por su parte, el polo de la derecha, Chile Vamos, dirimirá sus primarias entre Joaquín Lavín, Mario Desbordes, Sebastián Sichel e Ignacio Briones. El resto de los espacios que sostuvieron sus candidaturas declinaron de participar en las primarias y jugarán sus fichas directamente en noviembre.

De esta forma, pensando en las primarias del 18 de julio, se plantea un escenario de polarización de la oferta electoral entre el nuevo bloque de izquierda y la derecha. Habrá que de qué modo responde el electorado en el intrincado camino a noviembre.

Informe Electoral | Duro golpe a la Derecha y la incógnita de los independientes en las elecciones de Chile

Informe Electoral | Duro golpe a la Derecha y la incógnita de los independientes en las elecciones de Chile

 

El 15 y 16 de Mayo tuvieron lugar en Chile las elecciones para delegados constituyentes, gobernadores regionales, alcaldes y concejales. El resultado marca la debilidad del gobierno y la derecha chilena tras las protestas que sacudieron el país en 2019. Pero también la gran dispersión en las múltiples ofertas electorales señala que no hay un liderazgo único surgido de esas protestas.

La participación voluntaria en elecciones municipales suele ser baja, en 2016 rondó el 36% del padrón. En este caso, considerando que se le sumaba la elección de convencionales constituyentes y siendo la primer elección de gobernadores regionales, se esperaba una mayor participación. Efectivamente, la participación creció, pero por debajo de lo esperado, alcanzando un 43.35%. Las regiones con mayor participación fueron las centrales: la del Libertador O’Higgins con 47,37%, la Metropolitana de Santiago con 45,31% y la de Valparaíso con 45,15%. Las de menor participación fueron las del Norte: Arica y Parinacota con 36,78 y la de Tarapacá con 37,10%

Convencionales Constituyentes

La nueva Convención Constituyente estará formada por 37 convencionales de Vamos por Chile, 25 de Apruebo, 28 de Apruebo Dignidad, 48 candidatos independientes que no forman parte de las alianzas de partidos y 17 representantes de pueblos indígenas.

La derecha chilena se unificó en la alianza Vamos por Chile, que reúne los partidos Evolución Política (EVOPOL), Renovación Nacional (RN) y, el partido del presidente Sebastián Piñera, Unión Demócrata Independiente (UDI). Esta alianza logró 37 convencionales, lo que significa un 23,87% de la Convención.

La centro-izquierda chilena fue a las urnas en dos alianzas. Los partidos que anteriormente conformaban la Concertación, se reunieron en la lista Apruebo. Esta reúne a los partidos: Ciudadanos, Demócrata Cristiano, Liberal, Por la Democracia, Progresista, Radical y Socialista. Obtuvieron unos 25 convencionales, lo que representa el 16,13% de la Convención.

La lista Apruebo Dignidad incluye una serie de nuevos partidos de izquierda y al tradicional Partido Comunista de Chile. Estos son: Comunes, Convergencia Social, Federación Regionalista Verde Social, Igualdad, Revolución Democrática y el Partido Comunista de Chile. Lograron disponer de 28 convencionales, lo que les otorga el 18,06% de la Convención.

Ambas listas de centro-izquierda pueden reunir a 53 convencionales, o sea el 34,19% de la Convención.

La principal herencia de las protestas del 2019 fue el desinterés en los viejos partidos tradicionales y la multiplicación de la oferta política a través de candidaturas de “ciudadanos independientes”, no asociados a esos partidos. Considerando esta cualidad, formarían el bloque más importante de la Convención, con 48 convencionales, o el 30,97% de la Convención. Sin embargo, estos convencionales no funcionan como un bloque unificado, ya que dentro de los independientes se pueden encontrar candidatos de izquierda, derecha o centro, compartiendo algunos proyectos o no.

Los independientes se organizaron en dos grandes bloques de listas: los “independientes por una nueva Constitución” (11 convencionales) y los “Independientes del Pueblo” (24 convencionales). Otros 13 convencionales son independientes no relacionados con estos bloques.

Los pueblos originarios obtuvieron sus propios representantes, tal lo estipulado en el llamado a la Convención, con 17 convencionales elegidos a título personal, no por partido político. Estos conforman el 10,97% de la Convención.

Gobernadores Regionales

La primer elección de gobernadores regionales no deja un panorama claro, sino que deberá decidirse en la segunda vuelta, el próximo 13 de Junio

.De las 16 gobernaciones en juego, sólo 3 han superado el 40% de los votos como para ser considerados ganadores en primera vuelta. Estos son:

  • Rodrigo Mundaca, del Frente Amplio, en la Región de Valparaíso con 43,7% de los votos.

  • Andrea Macias Palma, de Unidad Constituyente, en la Región de Aysén con 48,7% de los votos.

  • Jorge Flies Añon, de Unidad Constituyente, en la Región De Magallanes con 42,1% de los votos.

El resto deberá definirse en la segunda vuelta. El balotaje de las región más importante, la Región Metropolitana de Santiago, queda entre:

  • Claudio Orrego Larrain, de Unidad Constituyente, con 25,5% de los votos

  • Karina Oliva Perez, del Frente Amplio, con 23,4% de los votos

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La apuesta por una nueva geometría del poder institucional en Chile. Claves de las elecciones constituyentes y de autoridades locales

La apuesta por una nueva geometría del poder institucional en Chile. Claves de las elecciones constituyentes y de autoridades locales

por Federico Montero

Las elecciones en Chile tienen un carácter histórico. Mediante la elección de constituyentes, gobernadores (por primera vez) y otros cargos locales, se busca institucionalizar un proceso de reforma del régimen político impuesto por Pinochet y sostenido con reformas pactadas luego de la transición democrática. ¿Cuáles son los aspectos más significativos de las elecciones de este fin de semana?

 

  1. El intrincado camino de la reforma constitucional.

Aunque fue modificada, la base del texto constitucional de Chile fue sancionada en 1980, durante la dictadura de Pinochet, y representó la institucionalización del proyecto político, económico y cultural que instauró la dictadura tras el golpe a Allende y se constituyó en un marco que limitó a los actores políticos tras la recuperación de la democracia.

La reforma constitucional es un reclamo histórico del campo popular y la izquierda en Chile, que comenzó a ocupar el centro del debate político de la mano de los distintos ciclos de protestas que se vienen sucediendo en el país en los últimos 20 años.

De las protestas estudiantiles a las manifestaciones por los servicios públicos, cada demanda particular comenzó a articularse con una impugnación global al régimen político derivado de la dictadura y legitimado en la transición.

Michelle Bachellet hizo campaña y logró su segundo mandato presidencial a partir de la incorporación de la necesidad de la reforma constitucional a su programa de gobierno y de la ampliación de su frente electoral a un sector de los actores representativos de la protesta estudiantil. Aunque se lograron algunos avances parciales, la agenda de transformaciones se vio frustrada. Con Piñera volvió la derecha al gobierno, sumando a los efectos de su política económica las demandas insatisfechas de un sector creciente de la sociedad chilena que terminaron estallando en octubre de 2019. En ese momento, la consigna contra el aumento del boleto de metro “No son 30 pesos, son 30 años”, volvió a ubicar la cuestión de la reforma constitucional como prioridad política.

 

  1. La dispersión de candidaturas y las nuevas formas de representación.

El proceso de reforma constitucional y elección de autoridades locales ocurre de la mano de una crisis de representación de la democracia chilena surgida de la transición de fines de los ‘80, que era señalada como un “modelo” a seguir.

El sistema político bipartidista ya mostraba signos de desgaste por la emergencia de nuevas demandas y actores, y las movilizaciones de octubre de 2019 mostraron que no existe un sector claramente identificado que represente esta voluntad mayoritaria de cambio, que fue ratificada en octubre de 2020 cuando casi un 80% de los electores se expresó a favor de la necesidad de la reforma.

La política chilena se ha vuelto menos previsible y así lo indica la dificultad de los analistas y encuestadores para proyectar escenarios frente a la elección de 155 convencionales constituyentes entre 1300 candidatos partidarios e independientes.

 

  1. Una nueva geometría del poder institucional

Además de las elecciones de constituyentes, Chile también votará por alcaldes y concejales para las 346 comunas (municipalidades) que integran el país y, por primera vez desde el retorno a la democracia, los ciudadanos elegirán a gobernadores para sus 16 regiones.

De esta forma, se incorpora una dimensión federal al sistema político tradicionalmente centralista de Chile, que si bien será morigerada por la figura de delegados del presidente cuyas funciones y alcances se encuentran actualmente en debate, representa un cambio en la geometría y distribución del poder institucional en el país.

Gran parte de la atención de la elección de cargos locales se centra en la Región Metropolitana, que incluye a Santiago y donde viven más de 8 millones de personas (40% de la población), aunque también es importante la región de Valparaíso, con un peso económico centrado en los grandes puertos del país y parte de la industria agrícola. El Gobernador más poderoso será el de Santiago y tendrá el mayor peso electoral después del Presidente.

En contraposición de lo que sucederá en la elección constituyente, la elección de autoridades locales expondrá una mayor inercia de las formas tradicionales de representación. Por ejemplo, un reciente estudio de la UNAB, “Radiografía: perfil de los candidatos a Gobernador Regional” muestra que de los 90 candidatos a Gobernador en todo el país, sólo 14 son mujeres.

 

  1. Una nueva agenda popular y ciudadana

Al igual que en las recientes elecciones en Ecuador, el debate electoral ha estado atravesado por una nueva agenda, asociada a las demandas del movimiento de mujeres, el ambientalismo y la cuestión indígena.

Estos temas, que remiten a las desigualdades estructurales de la sociedad chilena desde los momentos en que se constituyó el estado y que se profundizaron en los últimos 30 años, fueron parte de las reivindicaciones de las protestas de los últimos años y de manera muy nítida en las protestas de octubre de 2019. Como dato, se puede señalar que si bien representan por lo menos a un 13% de la población, los pueblos originarios no cuentan con reconocimiento en la constitución del país.

Especial atención merece el modo en que la agenda del movimiento de mujeres se abrirá paso en la convención constituyente, ya que se produce en el marco de un avance regional del activismo de género, que ha significado avances significativos como en el caso de Argentina, pero también rechazos autoritarios como en el caso del Brasil de Bolsonaro.

Estas demandas, que aparecen en las propuestas de campaña de las fuerzas populares, también atravesarán el modo de institucionalización de los representantes en la constituyente, que garantizará la paridad de género y participación de los pueblos originarios. De esta forma, Chile será el primer país que garantice un mínimo de 45% de participación de mujeres en la convención constituyente, además de 17 representantes por los pueblos originarios.

 

  1. La pandemia como telón de fondo de un modelo en crisis

El modelo chileno de democracia restringida y mercantilización del conjunto de las relaciones sociales, era hasta hace poco citado como ejemplo por su estabilidad tanto por sectores de la derecha como progresistas en la región, y visto particularmente como un camino a seguir por otros países del mundo andino.

Las manifestaciones de octubre de 2019, impactantes por su masividad y su carácter sostenido a pesar de la violenta represión, mostraron la contracara de desigualdades estructurales del modelo chileno y dejaron titubeando a buena parte de la dirigencia política tradicional.

A pesar de que la pandemia en Chile ha acumulado ya 27 mil muertos sobre una población de 14 millones de habitantes, hoy cuenta con una vacunación del orden del 50% de la población, que alientan a pensar en una buena participación. En esa línea, ya las elecciones de octubre de 2020, no indicaron una disminución en la participación, una tendencia que se manifestó también en las presidenciales de Ecuador, tanto en la primera como segunda vuelta.

La pandemia fue también objeto de debate para la configuración del calendario electoral, permitieron su aplazamiento desde abril, fueron desdobladas en dos días y le dieron cierto aire al gobierno de Piñera para tener un margen de negociación.

Elecciones subnacionales en Bolivia: La oposición se concentra en las ciudades

Elecciones subnacionales en Bolivia: La oposición se concentra en las ciudades

por Florencia Tursi Colombo

El domingo 7 de marzo se llevaron a cabo las elecciones subnacionales en Bolivia para la elección de gobernadores/as en los 9 departamentos, alcaldes de los 336 municipios y miembros de las Asambleas y Concejos.

Sistema electoral

En Bolivia la elección para gobernadores/as, alcaldes, asambleas departamentales y concejos municipales se realiza de forma desdoblada de la elección nacional para presidente/a, vice, senadores/as y diputados/as. Es decir, se realizan en distintas fechas del calendario electoral.

En este caso, la elección subnacional se realiza 5 meses después de lo que fue la elección presidencial del 2020 en la cual la fórmula Arce-Choquehuanca del Movimiento al Socialismo- Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos, MAS-IPSP, obtuvo una amplia victoria.
Los/as gobernadores/as son electos/as en sus respectivos departamentos por mayoría absoluta, esto implica que deben obtener más del 50% de los votos válidos emitidos o más del 40% con una diferencia superior al 10% para ganar en primera vuelta. En caso contrario, se celebra una segunda vuelta electoral entre los/as 2 candidatos/as más votados/as.

La elección de los/as alcaldes/as de cada municipio se realiza por votación a mayoría simple sin segunda vuelta.

En el caso de las Asambleas departamentales se asignan los curules a través de un sistema proporcional según el porcentaje de votos obtenidos. El mismo criterio de proporción se aplica para los Concejos Municipales.

El voto se realiza de manera diferenciada, en papeletas y urnas separadas, para la elección de Gobernador respecto de los miembros de las respectivas Asambleas.

El dato más destacable respecto al sistema electoral boliviano es que, desde el 2009, en la elección de asambleístas, hay una cuota reservada para la representación de los Pueblos Indígena Originario Campesinos (PIOC) y asimismo, se aplica el principio de paridad y alternancia entre mujeres y varones en la conformación de listas.

Estas elecciones debieron celebrarse en el primer trimestre de 2020. Sin embargo, el golpe de estado de noviembre del 2019, clausuró toda elección democrática, aplazando un año la definición.

Participación

Hubo una alta participación electoral en los comicios, rondando el 80% del padrón electoral, en donde más de 7 millones de bolivianos/as estaban habilitados/as para votar.

Esta es la segunda elección que se da en el marco de la pandemia en Bolivia. La primera fue la de octubre del 2020 para elegir fórmula presidencial, diputados/as y senadores/as. En ambas elecciones se respetaron los protocolos con el objetivo de evitar contagios.

En esta oportunidad, se habilitaron más de 35 mil recintos electorales para que no haya aglomeraciones. Sin embargo, en algunos sitios el inicio de los comicios fue demorado por la ausencia de las autoridades de las mesas, provocando filas al comienzo de la jornada. Aunque esto no perjudicó el normal desenvolvimiento posterior.

La jornada electoral se desarrolló con calma y normalidad.

Solo se registró un hecho atípico en el municipio de Colpa Bélgica, un área rural de Santa Cruz, en donde se quemaron algunas actas de sufragio. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ya está investigando el hecho.

Resultados

Gobernadores/as

El MAS-IPSP habría ganado 3 de los 9 departamentos y estaría por disputar una segunda vuelta en otros 4 departamentos.

En Beni, los resultados preliminares arrojan una victoria en primera vuelta del candidato del Movimiento Tercer Sistema (MTS), Alejandro Unzueta. Con el 99% de las actas escrutadas, Unzueta habría obtenido un 41,75% con una diferencia de más del 10% con respecto al candidato del MAS-IPSP. La presidenta de facto, Jeanine Áñez, quedó tercera. Esta falta de apoyo político, en su propio departamento, quedó evidenciada en su posterior detención el 12 de Marzo por haber llevado adelante el golpe de Estado.

En Chuquisaca, ya con el 100% de las actas escrutadas, se confirma una segunda vuelta electoral entre Juan Carlos León del MAS-IPSP y Damián Condori del partido local Chuquisaca Somos Todos.

En Cochabamba, con más del 60% de las actas escrutadas, el MAS-IPSP habría ganado con el 52,07% de los votos en primera vuelta consagrando como gobernador a Humberto Sánchez Sánchez.

En La Paz aún falta escrutar la mitad de las actas. Aunque la tendencia marca que habría segunda vuelta para elegir gobernador. Al balotaje pasarían los candidatos del MAS-IPSP, Franklin Flores (con más del 38% de los votos) y en segundo lugar hay una leve diferencia entre el candidato de Por el Bien Común Somos Pueblo (PBCSP), Rafael Quispe (25%) y el candidato de Jallalla, Santos Quispe (24%), hijo de quien era el candidato inicial presentado por la agrupación, Felipe Quispe “El Mallku”, fallecido en febrero pasado a causa del coronavirus.

En Oruro los datos preliminares marcan una amplia ventaja de Johnny Vedia, candidato por el MAS-IPSP. Habría obtenido, al menos, el 44% de los votos con una diferencia de más del 25% respecto del segundo.

En Pando, con casi la totalidad de las actas escrutadas, el candidato Miguel Becerra del MAS-IPSP obtuvo más del 40% de los votos, sin embargo no logró la diferencia necesaria respecto del segundo más votado por lo que irá a balotaje con el candidato Regis Richter del MTS que obtuvo el 39% de los votos.

En Potosí, con alrededor del 90% de las actas computadas, el MAS-IPSP ganó en primera vuelta con el candidato Jhonny Mamani obteniendo más del 43% de los votos con una diferencia cercana al 20% respecto del segundo más votado.

En Santa Cruz, se arroja una victoria para el candidato de Creemos, Luis Fernando Camacho, cercana al 58% de los votos. Se da en Santa Cruz una polarización de fuerzas entre el partido de Camacho, Creemos, que obtuvo la mayoría y el MAS-IPSP, como segunda fuerza, que obtuvo una importante votación la cual le daría una considerable representación en la asamblea departamental.

En Tarija se irá a una segunda vuelta,  entre Álvaro Ruiz del MAS-IPSP y Óscar Montes del partido local Unidos por Tarija.

Alcaldes

En cuanto a las ciudades, en su mayoría, se perfilan alcaldías urbanas de oposición al gobierno nacional. Los resultados preliminares proyectan que el MAS-IPSP habría obtenido 2 de las 10 ciudades más importantes.

La ciudad de La Paz, con más de la mitad de las actas computadas, el candidato Iván Arias de la agrupación Por el Bien Común Somos Pueblo (PBCSP), habría obtenido la alcaldía con el 50% de los votos. Entre la experiencia política de Arias, cabe señalar que fue Ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda durante el gobierno de facto de Jeanine Añez.

En El Alto, la aparición y ascenso de la nueva fuerza política Jallalla logró capitalizar electoralmente un triunfo del 68,70% con más del 70% de las actas escrutadas. La candidata por Jallalla, Eva Copa, logra la alcaldía en una ciudad clave, tradicional bastión del MAS-IPSP.

La oposición también habría obtenido la alcaldía de Cochabamba, con el candidato Manfred Reyes Villa de Súmate y un porcentaje de votos del 55%.

En la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, se perfila un empate entre dos candidatos con una mínima diferencia de 2.600 votos, un 0,36%, según resultados preliminares. La pelea voto a voto aún continúa entre los candidatos Jhonny Fernández de Unión Cívica Solidaridad (UCS) y Gary Añez de Comunidad Ciudadana (CC).

En Oruro, el primer lugar lo obtuvo el candidato Adhemar Wilcarani del MAS-IPSP con el 29,53% de los votos. Fue una sorpresa ya que, en boca de urna, se proyectaba como ganador Marcelo Medina de la agrupación Sol Oruro. Sin embargo, con la totalidad de las actas computadas y con una diferencia de 2.275 votos (1,28%), resultó ganador el candidato del MAS-IPSP.

En Tarija, la alcaldía de la ciudad, con el 53,68% de los votos, la obtuvo el candidato Johnny Torres de Unidos por Tarija, ya con la totalidad de las actas computadas.

En el municipio de Potosí, con la totalidad de las actas computadas, obtuvo la alcaldía el candidato Jhonny Llally del Movimiento Cívico Popular (MCP) con el 37,46% de los votos.

En Trinidad, el candidato del Movimiento Tercer Sistema (MTS), Christian Cámara habría obtenido el primer lugar con 28,45% de los votos.

En la ciudad de Sucre obtendría la alcaldía Enrique Leaño del MAS-IPSP con el 33,27% de los votos según resultados preliminares.

Por último, en Cobija, Ana Lucía Reis del MTS habría ganado la alcaldía con el 44,59% de los votos.

Conclusiones

Los resultados de estas elecciones subnacionales muestran que en cada departamento se da la presencia de distintas fuerzas políticas con distintos personajes políticos y lineamientos. Incluso también la aparición de nuevas fuerzas políticas y nuevos liderazgos.

Sin embargo, el MAS-IPSP se mantiene como el único partido de alcance nacional con presencia en todos los departamentos. El MAS-IPSP mantiene una hegemonía territorial que lo posiciona como la fuerza política más coherente y sólida del país, con organización comunitaria y sindical de fuerte arraigo y con un programa político claro y consistente.

Mientras que las ciudades tienden a votar por candidatos de la oposición, el MAS-IPSP se hace fuerte en zonas rurales.

Las victorias de Luis Fernando Camacho en la gobernación de Santa Cruz, de Iván Arias en la ciudad de La Paz y de Manfred Reyes Villa en Cochabamba hacen pensar en un avance de las derechas. No obstante, aparecen como pequeños enclaves fragmentados, en lugares determinados y sin un partido que los englobe.

No hay en Bolivia una fuerza política de oposición que equipare la fuerza política y peso nacional que tiene el MAS-IPSP.

Tampoco por izquierda han aparecido alternativas que tengan el peso suficiente. Hasta el momento, las fuerzas políticas que han surgido a la izquierda del MAS-IPSP no han podido mantenerse más allá de una elección y un contexto específico. Este es el interrogante que se abre para Jallalla, por ejemplo.

La elección da cuenta de un clima de época que trasciende las fronteras de Bolivia. Es un momento político en el cual, a nivel regional, se observan disputas entre gobiernos y oposiciones por la gestión sanitaria, y al mismo tiempo, se da el advenimiento de grupos de derecha radicalizados con mensajes racistas y de odio.

En Bolivia tenemos, por un lado, al oficialismo que se afianza en el gobierno nacional conciliando la buena gestión económica y sanitaria con resultados electorales, los cuales le otorgan al MAS-IPSP un fuerte peso territorial. Mientras, por el otro lado, se observa una oposición de derecha -aunque no homogénea- con posiciones radicales que, luego del golpe de estado del 2019, comenzó a mostrarse como una alternativa y que, en esta elección, ha obtenido algunas alcaldías y gobernaciones.