Conexion Brasil | Multinacionales abandonan la Copa América tras la marcha atrás de la selección brasileña en el boicot

Por Rogério Tomaz Jr.¹

El tan esperado manifiesto de los jugadores de la selección brasileña sobre la Copa América fue menos significativo que el manifiesto dadaísta, que no significó nada, como mencionó un usuario de Twitter luego de que el texto fuera difundido el martes 8 de junio.

En la rueda de prensa posterior al partido contra Paraguay, por las eliminatorias sudamericanas al Mundial, ganada por los visitantes brasileños, los futbolistas presentaron el “manifiesto”, cuya síntesis está en el quinto párrafo: “Estamos en contra de la organización de la Copa América, pero nunca diremos ‘no’ a la selección”. Es decir, no tuvieron el coraje de llevar a cabo el boicot que se sugirió e incluso se discutió con otros equipos.

Las críticas fueron duras. La periodista Flávia Oliveira, de Globo, jugó un juego de palabras con los colores tradicionales de Brasil en el fútbol. “El equipo verde-amarillo” – “amarillear” en Brasil es sinónimo de miedo, de falta de coraje.

El escritor JP Cuenca calificó a la selección brasileña de “seleccióncita” y a la Copa América de “vergonzosa”, además de referirse al plantel como “generación post-7a1”.

Las que decidieron dejar la Copa América, sin embargo, fueron tres empresas que se encuentran entre los mayores patrocinadores del fútbol mundial. Prácticamente al mismo tiempo que se publicaba el texto de la selección brasileña, Mastercard anunció que renunciaba a exponer su marca en la competencia.

La segunda baja, menos de 24 horas después, fue el gigante de las bebidas Ambev, dueño de Brahma, Quilmes y Corona, que siguió el camino de la companía de tarjetas de crédito y confirmó que no expondrá sus marcas en el torneo continental.

Poco después de Ambev, su competidor Diageo – de Johnnie Walker, Smirnoff, Ciroc y otras – también saltó del barco y emitió un comunicado oficial, aclarando que la decisión se tomó “en vista de la situación sanitaria actual en Brasil y con respecto al momento de la pandemia de Covid-19 ” y que se había acordado el apoyo a la competencia “cuando el evento estaba programado para realizarse en Colombia y Argentina”.

La tensión en torno a la “Copa da Morte” -término utilizado por la oposición al gobierno de Jair Bolsonaro- aumentó aún más el viernes 11, cuando doce jugadores de Venezuela fueron detectados con Covid-19 en la prueba realizada al llegar a Brasil. El sábado, cuatro atletas de Bolivia también fueron diagnosticados con el virus cuando aterrizó la selección nacional.

Venezuela es el rival del anfitrión este domingo 13. Para reemplazar a los infectados, el técnico portugués José Peseiro convocó a 15 nuevos atletas para la vinotinto. Bolivia debuta el lunes, contra Paraguay.

La Conmebol, a través del gobierno neoliberal de Luis Alberto Lacalle Pou en Uruguay, logró la donación de 50.000 dosis de la Sinovac para vacunar a los empleados y jugadores participantes de la Copa América. La CBF, sin embargo, informó que los atletas de Brasil no tomarán la vacuna china, debido a las incertidumbres sobre la aplicación de la segunda dosis.

Medio millón de muertos

El país anfitrión alcanzó la marca de 486,358 muertos por el coronavirus el sábado 12. En esta fecha, el promedio semanal de muertes diarias alcanzó la cifra más alta en 21 días: 1.961 muertes.

A este ritmo, Brasil debe superar la impresionante marca de las 500 mil muertes por Covid-19 hasta el próximo viernes 18.

Los números no molestan al presidente brasileño, que también fue blanco del humor ácido de la revista Barcelona: “La Copa América se jugará sin público en general pero con la presencia de un único barra brava conocido como Jair Bolsonaro”.


¹ Periodista brasileño, residente en Argentina, cursando la Maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza. Trabajó durante 11 años en la Cámara de Diputados de Brasil.

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