Mirada Multipolar | Un cuadrilátero para pelear con China

por Sebastián Tapia

En un artículo anterior vimos la política de contención que Estados Unidos está llevando frente a Rusia, con grandes similaridades con la aplicada durante la Guerra Fría. Pero de acuerdo con la Estrategia de Seguridad Nacional de 2018, Estados Unidos no sólo compite con Rusia sino también con China. Para esta última, el gobierno de Donald Trump decidió un enfoque principalmente económico, pero igualmente busca contrapesar el crecimiento de China de manera militar.

El antecedente de la SEATO

Durante la Guerra Fría, la Organización del Tratado del Sureste Asiático (SEATO por sus siglas en inglés), creada por el Pacto de Manila, fue la encargada de evitar la expansión del comunismo en el sudeste asiático.  Basada en el modelo de la OTAN, coordinaba las fuerzas militares de sus miembros bajo un tratado de defensa colectivo. Estaba compuesta por miembros asiáticos (Filipinas, Tailandia y Pakistán), miembros del pacífico (Australia y Nueva Zelanda) y miembros extrarregionales (Estados Unidos, Francia y el Reino Unido).

La organización puso bajo su protección a Laos, Camboya y Vietnam del Sur, pero no eran miembros. Esto facilitó el ingreso de los Estados Unidos en la guerra de Vietnam, tras el ataque del Norte. Pero la organización no contaba con una estructura propia ni con tropas estables a su disposición. Básicamente era una coordinación de los ejércitos de los miembros, que realizaban prácticas militares conjuntas, y con una fuerte dependencia de las fuerzas armadas estadounidenses.

La organización fue disuelta en 1977, tras la salida de Pakistán en 1971 y el fin del financiamiento francés en 1975. No llegó a ver la disolución de la Unión Soviética, ni siquiera el proceso de Reforma y Apertura en China. Apenas sobrevivió a la Guerra de Vietnam.

Desempolvar el Quadrilateral Security Dialogue

Ya comenzado el siglo XXI, el gobierno de George W. Bush ideó una asociación informal entre India, Australia, Japón y los Estados Unidos para contener el crecimiento de China. En 2007 se creó un foro político llamado Quadrilateral Security Dialogue, el cual consistía en reuniones entre los altos mandatarios de estos países acompañado de la participación de sus armadas en el Ejercicio Malabar 2007 en el Mar de Bengala.  Pero el cambio de gobierno en Australia en 2008 y el acercamiento del gobierno de Manmohan Singh a China hicieron que la propuesta pierda valor.

En 2017, durante la celebración de las Cumbres del ASEAN en Manila, Filipinas, el gobierno estadounidense buscó reflotar la idea del Quad para que sea la herramienta que proteja la visión estadounidense de “una región del Indo-Pacífico libre y abierta”. Desde entonces, los cuatro países han establecido reuniones de trabajo y reuniones a nivel ministerial (ministros de relaciones exteriores), además de los ejercicios navales conjuntos, con el fin de aumentar la institucionalidad del grupo. A diferencia de su formato original, el gobierno de Trump busca transformar este Quad en un tratado de defensa colectiva: una OTAN asiática. La reunión de ministros de Octubre del 2020 firmaría su acta de nacimiento.

Los puntos de conflicto

Los miembros del Quad tienen motivos para frenar la expansión de China. No sólo la competencia por los mercados regionales, sino que se mantienen activos en conflictos de larga data que ahora se recalientan para desestabilizar la región e impedir la concreción del proyecto chino de La Franja y la Ruta.

Corea: Japón y Estados Unidos son los principales aliados de Corea del Sur, mientras que China y Rusia son los de Corea del Norte. Este conflicto irresuelto desde la década del ’50 continúa abierto y ha sumado complejidad cuando Corea del Norte obtuvo la capacidad de desarrollar armas nucleares. Son los ejercicios conjuntos de Corea del Sur con EEUU y Japón la principal amenaza que percibe Corea del Norte, lo que impide que acepte la idea de desnuclearizar la península coreana.

Islas Diaoyutai o Senkaku: Japón también cuenta con un conflicto territorial con China. Ambos reclaman la posesión de estas islas, también reclamadas por la República de China (Taiwán).

Estrecho de Taiwán: Estados Unidos es el principal socio de la República de China (Taiwán) y la presencia de su flota en el Estrecho de Taiwán impide una recuperación violenta de las islas por parte de China. Evitar la reunificación de China y Taiwán es fundamental para limitar la influencia china en la región, por lo que EEUU suele proveer de armas a Taiwán y a apoyar a los gobiernos separatistas taiwaneses cuando las relaciones empeoran entre China y EEUU.

Mar de la China Meridional: Hemos hablado en profundidad sobre el conflicto en esta zona en otro artículo. Quien participa activamente en los ejercicios de “Libertad de navegación” para controlar el paso de naves chinas por la zona es principalmente Estados Unidos, pero ha invitado en varias ocasiones a Australia para participar. Ambos gobiernos consideran que la zona no debe quedar bajo influencia china de ninguna manera.

Cachemira: Si bien el conflicto de Cachemira se asocia a Pakistán e India, parte de esta región es ocupada por China y reclamada por India, la zona de Aksai Chin. Este año el conflicto recrudeció fuertemente. Por un lado, India retiró la autonomía de la región de Ladakh y comenzó su militarización. Luego llegaron una serie de enfrentamientos fronterizos entre China y la India, en los cuales se reportaron muertos por primera vez desde 1975.

Kirguistán: La crisis kirguiza post-elecciones presidenciales fue analizada en un artículo anterior. Si bien es parte de la política de contención de Rusia, también afecta el desarrollo de la Franja y la Ruta. Lo mismo puede decirse de Bielorrusia o Siria.

¿Por qué el cuadrilátero no termina de cerrar?

A pesar de los motivos de cada país por frenar el ascenso de China, el Quad no pudo transformarse en una organización estable con un tratado de defensa colectiva a partir de la reunión de ministros en Tokio del 6 de Octubre. Ni siquiera pudieron redactar una declaración conjunta, cada país escribió la propia.

Por un lado, el enfrentamiento entre China y Estados Unidos por ahora se da principalmente en el ámbito comercial. Hasta que el panorama electoral no se defina en Noviembre, es poco probable que se avance sobre nuevas áreas de conflicto con China, haciendo irrelevante al Quad.

Japón también teme las repercusiones comerciales que tendría armar una alianza militar contra China. Si bien el Quad original fue una idea del primer ministro Shinzo Abe, el actual primer ministro, Yoshihide Suga, sostuvo que su gobierno busca “promover una región del Indo-Pacífico libre y abierta” pero también “construir relaciones estables con los países vecinos, incluyendo a China y Rusia”.

Australia tiene como principal socio comercial a China, por lo que está en una situación similar a la de Japón. Como hemos visto en otro artículo, Australia no está del todo de acuerdo con participar en los ejercicios de “libertad de navegación” que promueve EEUU en el Mar de la China Meridional.

La pieza clave para la contención de China es India. Asegura el flanco oeste y evita limitar los conflictos al océano Pacífico. Sin embargo, no está tan claro que India necesite del Quad. Los conflictos territoriales con China son de larga data y la India tiene su propia estrategia para encararlos, que no depende de armamento estadounidense. Por otro lado, tanto China como India son miembros de la Organización de Cooperación de Shangai, donde encuentran un espacio para discutir sus diferencias, y de los BRICS, por lo que tienen muchos intereses en común para proteger a largo plazo.

Frenar la Franja y la Ruta

Si bien el Quad – todavía – no pudo establecerse como una OTAN asiática, la prolongación de estos conflictos ayudan a la política estadounidense de contención de China.  Y el gobierno Chino lo tiene en claro. De acuerdo al Ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, “lo que persigue es promover una mentalidad de Guerra Fría y aumentar la confrontación entre diferentes grupos y bloques para enardecer la competencia geopolítica. Lo que mantiene es el dominio y el sistema hegemónico de los Estados Unidos”.

Suscribite a todas las actividades y newsletters del Observatorio del Sur Global

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *