Mirada Multipolar | G20: Energía, finanzas y pandemia

Mirada Multipolar | G20: Energía, finanzas y pandemia

por Sebastián Tapia

El G20 vuelve a reunirse presencialmente tras la pandemia de COVID-19. La cita en Roma plantea cómo reorganizar las relaciones entre las grandes potencias mundiales en el escenario de pos-pandemia y favorece el contacto bilateral entre los asistentes. Energía, pandemia, finanzas e impuestos son los principales temas de la cumbre.

Todos los caminos conducen a Roma

Joseph Biden llegó a Roma unos días antes del comienzo de la reunión del G20, para poder encontrarse con el primer ministro de Italia y mantener un encuentro con el Papa Francisco. Biden es el segundo presidente católico de los Estados Unidos y se encuentra enfrentado con la Conferencia Episcopal estadounidense por su posición en favor del derecho al aborto. Más allá de resolver cuestiones religiosas personales, Biden trae a la mesa del G20 cuatro grandes temas: la provisión de energía a nivel mundial, la restauración de las cadenas de suministros globales, la relación con sus aliados europeos y el apoyo a la propuesta de un impuesto mundial a las grandes empresas.

En el primer día de reunión del G20, Joe Biden instó  a los principales países productores de energía del G20 con capacidad sobrante (Arabia Saudita en petróleo y Rusia en gas natural)  a aumentar la producción para garantizar una recuperación económica mundial. La presión sobre estos países se da en un momento en que el precio del gas europeo llega a un punto máximo – en medio de tensiones en el este de Ucrania, la falta de habilitación del gasoducto Nordstream II y la negativa de países europeos a negociar contratos a largo plazo – y mientras se negocia con la OPEP un aumento de la producción para lograr una baja del precio del petróleo.

En el segundo día, la propuesta de debate por parte de Estados Unidos es identificar y mejorar los puntos débiles de las cadenas de suministros globales, que fueron afectadas seriamente por la pandemia de COVID-19. Los problemas logísticos creados a partir de las cuarentenas y la falta de trabajadores en logística han creado cuellos de botella en los suministros de materias primas y de bienes de consumo. Lo cual se vuelve más serio ante el aumento de la demanda estacional por la época de fiestas navideñas y de fin de año.

En cuanto a mejorar la relación con los aliados estadounidenses, Biden recurrió a una serie de reuniones bilaterales. En su encuentro con el presidente francés, Emmanuel Macron, el presidente estadounidense se disculpó por la manera en la que se llevó adelante la negociación del AUKUS pero no dió un paso atrás con respecto a la construcción de submarinos para Australia:

“Lo que hicimos fue torpe. No se hizo con mucha gracia. Tenía la impresión de que habían sucedido cosas que no habían sucedido, pero quiero dejar claro que Francia es un socio extremadamente, extremadamente valorado. Extremadamente, es una potencia en sí misma”

La respuesta de Macron muestra que ambos países siguen manteniendo muchos intereses en común, más allá de lo que ellos definieron como una “puñalada en la espalda”:

“Para mí, lo importante es que en las últimas semanas hemos construido acciones muy concretas para reforzar la asociación en el Sahel. Se ha aclarado lo que significa la defensa europea y su total compatibilidad con la OTAN, pero también lo que significa la soberanía europea y su importancia para su seguridad global, y ésta es una aclaración extremadamente importante”.

Otro miembro de la OTAN con quien se había deteriorado la relación bilateral es Turquía. Biden se reunió con Erdogan para intentar recomponer la relación. Por un lado, Estados Unidos le pide un mayor respeto a los derechos humanos, cuestión que la semana pasada casi termina con la expulsión del embajador estadounidense y otros 9 embajadores occidentales. Por otro lado, Turquía requiere la compra de nuevos aviones F-16 con el excedente de la inversión que hizo en el programa F-35, del cual fue expulsada por haber comprado misiles antiaéreos a Rusia. Ambos temas fueron tratados en la reunión y quedaron en continuar la negociación.

En otra reunión al margen del G20, se emitió un comunicado entre Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido, en el cual Biden se compromete a volver a la mesa de negociación del Acuerdo Nuclear con Irán. El nuevo compromiso estadounidense sería que no se retirarán del acuerdo, a menos que Teherán viole el pacto. Esto sucede dos días después que el principal negociador iraní anuncia que Irán estaría dispuesto a volver a negociar hacia finales de Noviembre.

Un impuesto global

Uno de los logros de la diplomacia estadounidense en este G20 fue lograr el apoyo de las otras naciones para el establecimiento de un impuesto mínimo global a las grandes empresas del 15%. La medida fue aprobada al finalizar el primer día del G20, pero entrará en vigencia lentamente hasta ser efectiva en 2023.

Si bien es un paso adelante para evitar la competencia desleal que las guaridas fiscales realizan contra los otros estados, el proyecto tiene algunas desventajas que ya hemos comentado antes. El porcentaje del 15% es muy cercano al que cobran estas guaridas fiscales y lejano de la mayoría de los estados, la recaudación de este impuesto favorece principalmente a las economías más grandes, entre otras.

La posición rusa

El presidente ruso, Vladimir Putin, no asistió personalmente al encuentro. En su lugar participó el canciller, Sergei Lavrov, quien mantuvo las reuniones bilaterales con otros estados. Sin embargo, Putin participó del plenario mediante videoconferencia.

En su mensaje, Putin realizó un análisis de la situación económica mundial, haciendo incapié en el aumento de los déficit presupuestarios durante la pandemia:

“Mientras que en 2017-2019, el déficit presupuestario promedio fue de alrededor del 3.8 por ciento del PIB, creció al 11.2 por ciento en 2020 en medio de la pandemia. Este año, aunque ligeramente más bajo, el déficit presupuestario sigue siendo bastante alto, con un 8,7 por ciento. Me gustaría señalar que Estados Unidos representará el 40 por ciento de los déficits presupuestarios de los países del G20 combinados en 2020-2021. Digo esto porque todos entendemos muy bien que el estado de la economía estadounidense es lo que determina el estado de la economía global.”

Putin identifica en estos déficits desorbitados, principalmente el estadounidense, la causa de la inflación que sufrimos a nivel mundial y el peor escollo para la reactivación post-pandemia:

“El estímulo excesivo se ha traducido en una falta generalizada de estabilidad, precios crecientes de bienes y activos financieros en ciertos mercados como energía, alimentos, etc. Una vez más, los importantes déficits presupuestarios de las economías desarrolladas son la principal causa de estos desarrollos. Con la persistencia de estos déficits, existe el riesgo de una alta inflación global en el mediano plazo, lo que no solo aumenta el riesgo de menor actividad empresarial sino que refuerza y ??exacerba la desigualdad que también se mencionó hoy.”

Como solución al problema del déficit no propuso austeridad, sino:

“normalizar las políticas presupuestarias y monetarias, mejorar la calidad de la gestión de la demanda en la economía y actualizar las prioridades económicas, y priorizar principalmente la superación de la desigualdad y el impulso del bienestar público.”

En cuanto a la pandemia, sostuvo que hay proteccionismo y una competencia deshonesta que impide que todo el mundo pueda acceder a las vacunas. Para mejorar la circulación y favorecer el restablecimiento de lazos comerciales y turísiticos propuso “instruir a los ministerios de salud del G20 para que aborden la cuestión del reconocimiento mutuo de los certificados nacionales de vacunación en el plazo más breve posible.”

En respuesta a la presión estadounidense y europea para aumentar el suministro de gas, Putin respondió que el mercado energético es un juego de a dos:

“Suministrar energía asequible a los consumidores es extremadamente importante y nuestros colegas acaban de hablar de ello. Me gustaría añadir que la estabilidad de los mercados energéticos mundiales depende directamente de la conducta responsable de todos los participantes del mercado, tanto los productores de energía como los consumidores de energía, teniendo debidamente en cuenta los intereses a largo plazo de cada una de las partes.”

Argentina: la deuda y la transición ecológica

El presidente argentino, Alberto Fernández, también participó personalmente de la reunión del G20 en Roma. Viajó acompañado por el ministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero,  y el de Economía, Martín Guzmán. Entre los tres llevaron adelante una serie de encuentros bilaterales con el objetivo de mejorar la posición de negociación argentina con el FMI, en cuanto a la deuda contraída por el gobierno anterior.

Fernández se reunió con la canciller alemana Angela Merkel, con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, con el presidente francés, Emmanuel Macron, con el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y mantuvo un encuentro virtual con Vladimir Putin, el presidente de Rusia. La estrategia es reunir la mayor cantidad de apoyo posible de los países europeos, que cuentan con una participación importante en el FMI. Sin embargo, no pudo realizar una bilateral con Joseph Biden, siendo que Estados Unidos es el principal accionista del FMI. Pero pudo lograr un encuentro casual donde expresaron su voluntad de una pronta reunión.

Con respecto al FMI, Fernández sostuvo una bilalteral con la Directora Gerenta del FMI, Kristalina Georgieva en la embajada argentina en Roma. La reunión fue considerada buena y continuará el diálogo el lunes Martín Guzmán, cuando se reuna con Julie Kozack, la vicedirectora para el Hemisferio Occidental del FMI.

El discurso de Alberto Fernández el primer día del G20 se enfocó en la deuda y de cómo debe mejorarse el sistema financiero internacional:

“La deuda externa que mi gobierno heredó con el Fondo Monetario Internacional y que hoy estamos afrontando es un claro ejemplo de lo que está mal: única en la historia por su monto y por sus condiciones de repago, aprobada para favorecer a un gobierno en la coyuntura, acaba condenando a generaciones que miran impávidas el destino que les ha sido impuesto”

En este caso, considera que la deuda también es un juego de a dos. No sólo es responsabilidad de quién pide el préstamo, sino también del organismo que lo autoriza e impone las condiciones de pago:

“son tan responsables los que se endeudaron sin atender las ruinosas consecuencias sobrevinientes, como los que dieron esos recursos para financiar la fuga de divisas en una economía desquiciada”

En el segundo día, Fernandez vinculó el tema del financiamiento internacional con el de la acción para evitar el cambio climático, una antesala a la reunión COP 26 a la que asistirá en Glasgow a partir del lunes.

“La justicia ambiental requiere justicia financiera global. Sin financiamiento sostenible no habrá desarrollo sostenible. Los recursos para la implementación del Acuerdo de París siguen siendo insuficientes, especialmente para los países más desfavorecidos.”

También resaltó la desigualdad con la que los países afrontan la transición a una economía más verde, marcando la diferencia entre los más desarrollados y los que están en desarrollo.

“Son los países desarrollados quienes más se beneficiaron del uso intensivo de los recursos ambientales del planeta durante los últimos siglos. Por eso es esencial el concepto de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Los países que produjeron la mayor huella ambiental son los mismos que dominan las tecnologías que pueden reducir el impacto de la producción sobre el medio ambiente. Esta transición tendrá sobre ellos un efecto positivo, no solo en materia ambiental, sino sobre la producción y el empleo.”

Y destacó que los países de ingresos medios, como la Argentina, son quienes más tienen para perder en esta transición:

“Para nosotros el impacto de esta transición puede ser negativo en términos de cohesión social. Al mismo tiempo y dada la primarización de nuestras exportaciones, es imprescindible que las nuevas reglas ambientales estén respaldadas en evidencia científica para que no constituyan una barrera injustificada al comercio. El deterioro de la casa común reclama revisar sus cimientos. No es suficiente con una renovación cosmética.”

No parece haber un resultado claro de esta reunión del G20. El impuesto global mínimo a las grandes empresas es un acuerdo palpable, aunque de dudosa eficacia. Lo que deja en claro esta reunión en Roma es que todos los países, desarrollados o no, coinciden en identificar las amenazas globales. Pero el abordaje de estos problemas sigue siendo difícil a escala global si no se tiene en cuenta las asimetrías entre los distintos actores.

Fernández consigue apoyo europeo frente al FMI

Fernández consigue apoyo europeo frente al FMI

por Manuel Lozano

El domingo 9 de mayo el Presidente de la República Argentina, Alberto Fernández, inició una gira por diversos países de Europa, que implica visitas a Portugal, España, Francia, Italia y el Vaticano. En la misma busca apoyo en la renegociación de la deuda que el país tiene con el Fondo Monetario Internacional y a donde también espera generar consensos respectos a la liberación de las patentes de la vacuna contra el COVID-19.

Portugal

La comitiva conformada por el Ministro de Economía, Martín Guzman, el Canciller, Felipe Solá, entre otros, arribó el lunes 10 a su primer destino: Lisboa, capital de Portugal. Allí, Fernández mantuvo una reunión bilateral con el Presidente Marcelo Rebelo de Sousa y al día siguiente, el lunes fue recibido por el Primer Ministro Antonio Costa.

El tema central fue la cuestión del FMI, con especial énfasis en los sobrecargos que el organismo establece para la tasa de interés en los países que han superado su cuota de endeudamiento. El Presidente Fernández destacó el apoyo de Portugal en esta discusión que Argentina tiene con el organismo acreedor, con el objetivo de obtener una mejor situación para su país pero también buscando modificar algunas reglas del sistema financiero internacional, ante esta situación de sobretasas. Problemática que Portugal ha atravesado y que hoy la Argentina debe enfrentar con el pago de 952 millones de dólares para este año.

Otro de los temas abordados fue la relación entre el Mercosur y la Unión Europea, destacando la necesidad de avanzar en temas donde no haya contradicciones, como por ejemplo el cambio climático.

España

Luego la comitiva presidencial se trasladó a España. En Madrid, Fernández se reunió con su par Pedro Sanchez así como también con el Rey Felipe VI. Allí se buscó profundizar el apoyo en la renegociación de Argentina con el FMI y se oficializó la futura visita del presidente español para el 8 y 9 de junio próximo. Visita que tiene como objetivo la consolidación de un acuerdo estratégico entre ambos países, buscando la obtención de inversiones españolas en Argentina que se enmarcan dentro de un plan para América Latina que busca invertir más de 4.500 millones de euros.

Francia

Más tarde, se trasladaron a Francia, donde el Presidente se reunió con su par Emmanuel Macron. Obtuvo un fuerte apoyo por parte del mandatario francés respecto a la situación con el FMI pero fundamentalmente con el Club de París, al cual Argentina debe afrontar un vencimiento el próximo 30 de mayo de 2.900 millones de dólares. Así lo destacó Macron:

“Francia está a su lado, y queremos que Argentina hable de manera constructiva con el Club de París, lo que será muy importante para el conjunto de la población.”

En la sede de la Embajada Argentina en Francia, Fernández se reunió con un grupo de empresarios franceses que tienen inversiones en Argentina. Entre ellos se encontraron Arnaud Breuillac (Total), Laurent Dassault (Dassault), Eric Scotto (Akuo Energy), Christel Bories (Eramet), David Corchia (Total Eren), Raphael Latz (Louis Dreyfus Company), Jean-Louis Girodolle (Lazard) y Facundo Etchebehere (Danone).

Vaticano

Finalizado su paso por Francia, el Presidente Fernández se trasladó hacia Italia. Primero mantuvo una cálida reunión en la Ciudad del Vaticano con el Papa Francisco.

El encuentro con el sumo pontífice duró menos de media hora y el comunicado de la Santa Sede destacó:

“nos centramos en la situación del país, con especial referencia a algunos problemas como la gestión de la emergencia pandémica, la crisis económico-financiera y la lucha contra la pobreza, destacando, en este contexto, el importante aporte que la Iglesia Católica ofrecido y sigue asegurando”.

Luego Fernández se reunió con Pietro Parolin, un hombre de mucho peso en el Vaticano y lo acompañaron el canciller Felipe Solá y el secretario de Culto Guillermo Olivieri. También estuvo presente el Monseñor Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede.

Italia

El jueves 13, el Presidente se reunió con su par de Italia, Sergio Mattarella, y por el premier, Mario Draghi. Allí, los mandatarios analizaron la situación global y la evolución epidemiológica de ambos países, en el marco de la pandemia del COVID-19, y a su vez destacaron la importancia de fortalecer la relación bilateral.

Las reuniones anteriores dieron su fruto el viernes, cuando Fernández se encontró con la titular del FMI, Kristalina Georgieva,en el hotel Sofitel, ubicado en Vila Borghese, Roma. Esta reunión fue positiva, exploratoria y continuará con el trabajo de los equipos técnicos. En palabras de Georgieva:

“Nos comprometimos a continuar trabajando juntos en un programa respaldado por el FMI que puede ayudar a Argentina y a su gente a superar estos desafíos, fortaleciendo la estabilidad económica, protegiendo a los más vulnerables y sentando las bases para un crecimiento más sostenible e inclusivo” (…) Tomé nota de la solicitud del presidente Fernández de reformar la política de sobrecargos del FMI y consultaré con nuestros miembros sobre este tema”

De esta manera, en una gira de cinco días, el Presidente Fernandez sumó apoyos significativos para lo que significa una difícil negociación por la problemática que afecta a los argentinos que es la deuda externa contraída por la gestión de Mauricio Macri y también se permitió conversar con líderes europeos sobre la situación epidemiológica y la posibilidad de distribuir más equitativamente a nivel global las vacunas contra el COVID-19.

Acariciar los conflictos y disipar los fantasmas para una efectiva fraternidad humana

Acariciar los conflictos y disipar los fantasmas para una efectiva fraternidad humana

Por Santiago Barassi

El primer viaje pontificio luego de meses marcados por la pandemia global y las restricciones de su contacto con el afuera del Estado Vaticano, es al nudo de la tensión geopolítica y civilizatoria contemporánea. Francisco es un hombre de los signos y los gestos. “Acariciar los conflictos” es uno de las indicaciones que suele recomendar a los diplomáticos y hombres de estado. O sea, no negar el conflicto sino acercarse a ellos para poder palpar lo que está en juego y las consecuencias que las disputas globales tienen en los hombres y mujeres de cada pueblo. En este viaje a Irak, Francisco pone en práctica ese consejo y tiende puentes buscando disipar la bruma fantasmagórica y estigmatizante de occidente con el mundo musulmán. Esa que legitimó la destrucción, la muerte y expulsión de millones de personas en medio oriente.

Es una vista que desafía también al fundamentalismo religioso y sus derivaciones extremistas. En el mismo lugar desde donde el Estado Islámico juró decapitarlo, allí convocó a un encuentro político, religioso y social para condenar la utilización de lo religioso para la legitimación de la violencia, la guerra y la persecución. Su presencia en la Mosul en ruinas, marca no solo el punto de recomienzo para un país y una ciudad que busca paz y prosperidad luego de años de terror, sino también una demostración del modo en que Francisco responde a las amenazas y aprietes que recibe por su determinación a defender la soberanía de los pueblos.

Profundizando en esta reflexión, puede decirse también que este viaje de Francisco es otra vuelta de rosca en su planteo general. No solo porque el encuentro con el ayatolá Al Sistani, máxima autoridad del islamismo chiita, completa lo iniciado en Egipto en lo que se refiere al diálogo y entendimiento con el mundo musulmán, sino porque va a fondo con su invitación a pensar un mundo más allá de las antinomias y las enemistades. Y no como discurso que promueve la mera pacificación luego de la derrota y la destrucción, sino abrazando aquello que el centro presenta como la amenaza.

Iraq, y la región mesopotámica en general, o el mundo árabe, es una tierra habitada por un pueblo que se resiste a ser mera periferia o copia. Esa memoria de centro, centrada, que se revela en la entereza espiritual y nacional de estos pueblos es expresión constitutiva de la multipolaridad propuesta por Francisco. Lo que tienen de arista, de aspereza, pero también de contundencia, es lo que hace al poliedro. La esfera uniforme y su afán de estandarización de la vida, solo puede ser limitada y reformulada si existen pueblos capaces de discutir y disputar la globalización. Irak no se resigna a esto y por eso disputa la política de los grandes temas, principalmente el energético, con toda su riqueza y potencia detrás.

Esta persistencia en resistir ante la vehemencia y tentación de occidente, tiene en la raíz una discusión con la modernidad misma. Hay una narrativa construida respecto al mundo islámico que la ubica como un territorio de atraso y oscurantista. Sin embargo, parecería ser que en verdad se trata de otra modernidad y, más ampliamente, otra forma de ser contemporáneos. Hay un modo de conjugar desarrollo científico tecnológico con lo religioso y espiritual, que resulta indigerible para las categorías occidentales. Vale preguntarse entonces ¿Es posible pensar más allá del paradigma tecno burocrático que presenta a la laicidad como la única vía para la modernización de una sociedad, su desarrollo y el desenvolvimiento de las capacidades científicas? Sociedades como Irak y su potencia son una oportunidad para desbordar esos límites.

La invitación a pensar más allá no implica desconocer el impacto democratizador de la laicidad, sino justamente posar la mirada en los límites que actualmente proyecta ese mismo proceso para los pueblos y su futuro. La pandemia ha puesto en evidencia los contornos del paradigma progresista heredado del iluminismo. Hay una crisis de sentido y de perspectivas para encarar lo que viene. En el encuentro de Francisco y el Ayatolá Sistani, pero sobre todo en el encuentro con los pueblos de la región, hay un gesto, una indicación y un signo, de este más allá, que es lo que viene.

Esto mismo se escenificó en las llanuras de Ur, en el encuentro interreligioso presidido por el Papa Francisco que contó con representantes de las tres grandes religiones monoteístas. Las sagradas escrituras que judíos, cristianos y musulmanes comparten, señalan que fue justamente allí donde se selló la primera alianza entre Dios y Abraham, patriarca de los pueblos semitas.

“Este lugar bendito nos remite a los orígenes, a las fuentes de la obra de Dios, al nacimiento de nuestras religiones. Aquí, donde vivió nuestro padre Abraham, nos parece que volvemos a casa. Él escuchó aquí la llamada de Dios, desde aquí partió para un viaje que iba a cambiar la historia. Nosotros somos el fruto de esa llamada y de ese viaje. Dios le pidió a Abraham que mirara el cielo y contara las estrellas (cf. Gen 15,5). En esas estrellas vio la promesa de su descendencia, nos vio a nosotros. Y hoy nosotros, judíos, cristianos y musulmanes, junto con los hermanos y las hermanas de otras religiones, honramos al padre Abraham del mismo modo que él: miramos al cielo y caminamos en la tierra”.

Así comienza el discurso pronunciado por Francisco en ese mítico lugar, intervención que se centró en una reflexión respecto al rol fundamental de las religiones en la pacificación del mundo. Como en Fratelli Tutti, su última encíclica publicada el pasado octubre, la apuesta es por relanzar una fraternidad humana que sea la respuesta concreta a la exclusión sistemática de millones de personas a lo largo y ancho del mundo. La pandemia ha evidenciado la imposibilidad de ensayar parches o respuestas segmentadas a cuestiones globales y estructurales. Francisco insiste desde Irak: Nadie se salva solo y estamos todos en la misma barca.

Perspectiva Latinoamericana | Fratelli tutti, la Patria Grande y la crisis sistémica

Perspectiva Latinoamericana | Fratelli tutti, la Patria Grande y la crisis sistémica

Por Santiago I. Barassi

El sábado pasado tuvo lugar el “Encuentro Mundial de Movimiento Populares”, patrocinado por el Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral del Vaticano. El mismo tuvo lugar a menos de un mes del lanzamiento de FRATELLI TUTTI, la nueva Encíclica del Papa Francisco, y a pocos días del triunfo electoral del MAS IPSP en Bolivia, que abre una hendija en el oscuro panorama de una región desintegrada y subordinada. En este texto, hacemos un recorrido por algunos puntos de encuentro entre estos dos acontecimientos para presentar luego algunos elementos destacados del documento más político del primer Papa del Sur global.

DE COCHABAMBA A LA BASÍLICA DE ASÍS

TIERRA, TECHO Y TRABAJO es una consigna que nación en el primer Encuentro Mundial de Movimientos Populares pero que terminó de hacerse bandera después del discurso que el Papa Francisco pronunció en julio de 2015 en Bolivia.“Hace algunos meses nos reunimos en Roma y tengo presente ese primer encuentro nuestro. Durante este tiempo los he llevado en mi corazón y en mis oraciones. Y me alegra verlos de nuevo aquí, debatiendo los mejores caminos para superar las graves situaciones de injusticia que sufren los excluidos en todo el mundo. Gracias, Señor Presidente Evo Morales, por acompañar tan decididamente este Encuentro”, fueron las palabras con las que el primer pontífice del sur global comenzó en Cochabamba su histórica intervención, ante referentes sociales y políticos de la periferia global.

Ese fue el día en que la cabeza de la Iglesia Católica pidió humildemente perdón, “por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”, a la vez que advirtió sobre los riesgos del nuevo colonialismo que amenazaba la cohesión y unidad de la “Patria Grande”. No es casual que fuese en la Bolivia plurinacional gestada por el movimiento indígena-campesino y económicamente exitosa, que Francisco elevara la apuesta por los movimientos populares como sujetos protagónicos. Tampoco que haya sido la oportunidad en que el Papa le señaló al primer presidente originario de Bolivia los riesgos de perpetuarse en el cargo.

Cinco años han pasado desde entonces y el mundo que conocimos ya no existe. En América Latina, la mutación del escenario fue drástica y dramática, registrando retrocesos significativos en los índices económicos y sociales, en el proceso de integración política y en la capacidad de los pueblos de ejercer soberanía sobre sus recursos. A su vez, el impacto de la Pandemia evidenció el deterioro de las capacidades estatales y la inhumana crudeza con que el mainstream neoliberal gobierna o presiona, imponiendo una lógica maltusiana anti popular.

En medio de esta crisis regional y global, el sábado 24 de octubre se desarrolló la edición 2020 del “Encuentro Mundial de Movimientos Populares”, evento co-organizado desde 2014 por el Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral del Vaticano, que reúnen a representantes de organizaciones territoriales y de la economía popular de todo el mundo.

La pandemia y la virtualidad forzada marcaron la dinámica del foro virtual que puso en diálogo a referentes de organizaciones de Argentina, Brasil, Bolivia, Haití, Sudáfrica, Costa de Marfil y España con cardenales y sacerdotes de la Iglesia Católica. El encuentro tuvo lugar a menos de un mes del lanzamiento de la encíclica Fratelli Tutti en la basílica de Asis, texto potente de Francisco sobre la amistad social, la crisis global y el diálogo interreligioso. Este documento en el que el Papa del Sur renueva su cuestionamiento al paradigma neoliberal y convoca a un recomienzo de la fraternidad entre los pueblos, fue un elemento central de la discusión y reflexión.

El encuentro tuvo lugar también a menos de una semana del triunfo electoral del MAS-IPSP en las elecciones generales en Bolivia. Luego de un golpe de Estado violento, una resistencia firme e inteligente del campo popular boliviano y una estrategia electoral eficaz, la fuerza política y social conducida por Evo Morales y representada en el binomio Arce-Choquehuanca, abre una hendija en el oscuro escenario regional y global.

En este marco y entendiendo que los aportes del pensamiento del Papa Francisco contienen una potencia que puede rebalsar los límites de nuestras reflexiones y construcciones actuales, proponemos desplegar algunos de los conceptos que presenta en la encíclica Fratelli Tutti para ampliar el registro en el que se piensan las construcciones políticas, sociales y culturales en el sur global.

FRATELLI TUTTI, UNA VOZ DE RECOMIENZO

La crisis financiera prolongada, las migraciones masivas, la cuestión medioambiental, hiperconectividad, discursos de odio y la pandemia global, son algunos de los temas de la agenda global presentes en la última encíclica del Papa Francisco. Fratelli Tutti –hermanos todos– es un texto valioso para pensar la complejidad del escenario regional y social desde una perspectiva integral, que conecta los planos de los poderes en pugna de la geopolítica global con las disputas existenciales y subjetivas de cada ser humano.

Es también un documento que relanza y habilita nuevos registros de los discursos religiosos, disputando el modo en que estos se presentan en la escena política y social. La apuesta al diálogo persistente y corajudo y a la amistad social como vías para la recomposición de sociedades más integradas, democráticas y socialmente justas, propia de la larga tradición de la Doctrina Social de la Iglesia, se proyecta en el plano global en el diálogo y entendimiento entre las grandes religiones y culturas.

La recomendación principal es la siguiente: hay que leer al Papa Francisco, y en particular esta encíclica. Buscando fundamentar esta invitación y hacerla más atractiva, presentamos a continuación una serie de reflexiones en torno a los aportes de la Fratelli Tutti para analizar el escenario global y la política internacional desde el sur del sur.

  • LA RIQUEZA FICTICIA

El mensaje de Francisco tiene una constante: cuestionar el paradigma tecnoburocrático que hegemoniza el análisis y la toma de decisión, subordinando las diferentes variables a la lógica de las finanzas. “La crisis financiera de 2007-2008 era la ocasión para el desarrollo de una nueva economía”, repite el Papa en su nueva encíclica, señalando ese punto de bifurcación como el inicio de la crisis global prolongada –que no es solo económica sino también ética y política– agudizada por la pandemia global.

Riqueza ficticia es el modo que nombra a esta lógica desmadrada de la financierización sin fin de la economía en función de los criterios obsoletos neoliberales. Francisco insiste en la necesidad de subordinar la economía a la política, no solo por creer en la necesidad de mayores regulaciones, sino como forma de devolver a los pueblos y comunidades un lugar en el destino de la riqueza socialmente producida.

  • DESINTEGRACIÓN REGIONAL Y GUSTO POR LO LOCAL

En el décimo párrafo de la Carta Encíclica aparece la preocupación por los procesos de desintegración en marcha en Europa y América Latina. Lo señala como un indicador de cómo la actual fase de la globalización toma la forma de una radicalización de la autonomización y segmentación de los estados y las articulaciones, a contramano de la fusión de los grandes aglomerados empresariales que trascienden fronteras y regiones acumulando el derrame en guaridas fiscales.

Esta tendencia Francisco la relaciona con la dominación cultural y la destrucción del autoestima nacional. El gusto por lo local es la recomendación que hace el Papa para no perder el andarivel que genera verdadera comunidad y desarrollo sostenible. Se necesitan identidades intensas pero abiertas, afirmadas en sus raíces pero disponibles para nuevos capítulos de la historia nacional, regional  y global.

  • PODER OBSOLETO

Desde hace más de 40 años que el neoliberalismo se ha impuesto como la lógica hegemónica para organizar las sociedades y la economía global. Los resultados que arroja son paupérrimos en términos de pobreza global, distribución de la riqueza y sostenibilidad medio ambiental. Por eso Francisco señala a este sistema trasnacionalizado e interesadamente anónimo, como un “poder obsoleto” incapaz de atender los problemas urgentes y estratégicos de la humanidad. Es incapaz de ofrecer un horizonte de desarrollo justo y sustentable, y más no obstante se presenta como único rumbo posible.

Sin embargo, el desafío por constituir un afuera del paradigma tecnoburocrático de las finanzas demanda una eficiencia administrativa y una creatividad en la generación y acumulación de la  riqueza socialmente producida. La economía popular se demuestra como necesaria y urgente como respuesta a la cultura del descarte sistemático. Sin embargo, se evidencia como insuficiente en la disputa por el sentido del desarrollo y las prospectivas de futuro. Como implicar la ciencia, la tecnología y la innovación en este proceso de construcción alternativa es parte de los desafíos locales, regionales y globales.

  • DERECHO DE LOS PUEBLOS

Francisco ha elegido proyectar su liderazgo ético político tomando posición. Su prédica –que rebalsa lo meramente religioso a la vez que resulta difícil de encasillar en función de los contornos de izquierda y derecha– tiene como sujeto privilegiado y categoría política, a los pueblos. Lo ha dicho desde el comienzo y lo repite en su encíclica Fratelli Tutti, en la que insiste en la necesidad de redefinir el modo en que se concibe el destino de los bienes. La dignidad humana y la felicidad de los pueblos aparecen como valores superiores a los de propiedad privada y libertad intransigente, en tanto no son de nadie sino de todos y todas.

También refiere a la comprensión de los procesos y los tiempos largos, muy propios de la Iglesia, pero también –y más aún- de los pueblos. El tiempo es superior al espacio es uno de los principios de discernimiento que tempranamente presentó Francisco como criterio para la construcción de un pueblo. La etapa actual, la gravedad de la crisis y la perspectiva futuro demandan no caer en la inmediatez de la táctica y pensar en procesos de cambio de larga duración, conjugando decisiones concretas y altos objetivos. Para eso se demanda también disciplina y organización.

  • POPULISMO Y BINARISMOS

El Papa es acusado, desde lugares y perspectivas muy diversas, de populista. Ese es justamente uno de los conceptos que toma para analizar y discutir la dinámica política actual, y para advertir también qué hay detrás de esa acusación persistente. Francisco señala que el populismo es actualmente un ordenador binario de las escenas políticas, funcionando como un descalificativo de todo aquello que no se encuadra dentro de la lógica hegemónica neoliberal. No es que por esto haga una reivindicación del término, pero sí señala que detrás de este machaque permanente muchas veces se esconde un desprecio por el derecho de los pueblos y la soberanía popular.

En América Latina el populismo tiene otro significado. Allí significa el protagonismo de los pueblos”, fueron las palabras con las que en enero de 2017 el Papa reivindicó en una entrevista al diario español la organización popular y la soberanía nacional en nuestra región. Es eso lo que Francisco quiere resguardar de los ataques y poner en valor como parte de “la mejor política”.

REGENERACIÓN DE LA PATRIA GRANDE

Laudato Si es el antecedente fundamental de la Fratelli Tutti. La encíclica globalmente publicitada como el “manifiesto verde” del Papa, fue el modo en el que Francisco puso en 2015 el foco en el límite sistémico y evidente del sistema global actual: la crisis medioambiental. Tomando uno de los temas centrales de los debates de los organismos internacionales y de los países centrales, instaló la discusión en torno a la madre tierra, el horizonte de desarrollo y la incapacidad del neoliberalismo para dar respuestas efectivas a la problemática de la crisis ecológica.

Pero la apuesta fundamental implicó una vuelta de rosca más. Unir la cuestión medioambiental a la crisis social para evitar así la fragmentación de las demandas y la utilización interesada de la escisión –y hasta quizás el enfrentamiento– entre una y otra. Pueblos organizados y soberanos son presentados como la garantía principal para el cuidado de la Casa Común y límite para la lógica de la sobre-explotación de los recursos y el extractivismo elemental.

Justicia social y justicia ambiental son parte de los desafíos que emergen en el futuro inmediato de América Latina. Es sabido que es una “tensión creativa” de difícil resolución, más aún en contextos de hiper endeudamiento y urgencias financieras recurrentes. Sin embargo, la capacidad para articular estas dos demandas a partir del análisis de los conflictos concretos y la vinculación entre clases medias urbanas y poblaciones rurales empobrecidas, son una necesidad de la etapa. No es posible que la depredación sistemática de la abundancia natural de América Latina sea un flanco político de los gobiernos con pretensiones de regenerar proyectos soberanos y populares en la región. El costo ambiental inherente actual del modelo de agronegocios y megaminería debe ser un punto desde donde exigir el compromiso fiscal de las grandes fortunas vinculadas al sector primario y hacer palanca para forzar la redistribución de la riqueza.

Todo esto demanda una cohesión social que implica desactivar la fractura política persistente que derivó en las derrotas electorales y procesos destituyentes en la región. Para rebalsar la grieta se necesita regenerar una amistad social que sean el piso para dar curso a proyectos organizados en función de las urgencias de los últimos pero con vocación de comprender a los del medio. En esta tarea exigente y cotidiana de trascender las identidades cerradas y los discursos binarios, y a la vez constituir un frente compacto en función de objetivos básicos que nacen del respeto por la dignidad humana y el amor por lo propio, el pensamiento de Francisco es un insumo fundamental.

 

Encíclica Fratelli Tutti del Papa Franciso

Encíclica Fratelli Tutti del Papa Franciso

El Vaticano presentó oficialmente este domingo 4 de octubre la carta, subtitulada “sobre la fraternidad y la amistad social”. El texto está dividido en 287 puntos y ocho capítulos. Su escritura está atravesada por la pandemia de coronavirus. Es la tercera encíclica de Francisco, tras “Lumen fidei” (2013), iniciada por el papa Benedicto XVI y “Laudato si” (2015).

El mensaje central apunta a la fraternidad y la amistad social como caminos para construir un mundo mejor, más justo y pacífico, con el compromiso de los distintos actores de la comunidad, pueblo e instituciones.

La encíclica fue firmada en el día de ayer, 3 de octubre, día en que se conmemora el aniversario de la muerte de San Francisco, ocurrida en Asís ese día del año 1226. Hasta allí se trasladó el Papa para celebrar una misa por la tarde, ante unos 20 frailes y monjas con mascarillas y muy separados entre sí, además del cardenal Agostino Valentini, delegado pontificio para las basílicas franciscanas, y el obispo de Asis, Domenico Sorrentino.

Compartimos el análisis y reflexión sobre esta nueva encíclica del portal Factor Francisco

FRATELLI TUTTI – PARA DESPERTAR NUESTRA HUMANIDAD

El Papa Francisco fue a Asís, a la tumba de Francisco, el otro, el Santo -el “Poverello”, cuya fiesta se celebra hoy. En la cripta que está abajo, como en la base-raìz de la basílica más bella del mundo, dio misa con un puñado de gente y no predicó: homilía cero. Al final, en silencio, firmó la nueva encíclica

Hay un mensaje ahí, en ese silencio. Sobrio y cordial, siguiendo la vieja liturgia de la mesa. Sin mitra ni ornamentos. Sólo habló para agradecer a los traductores. Del y al español, más especialmente aún. 

Es sabido que el hombre labra sus gestos como talla sus palabras. Gestor de escenas y señales. El lugar, la presencia, el gesto, las palabras mínimas, el pulso y la presión de un tiempo bravo, sobre el fondo cierto de un gran silencio. Y sobre los sonidos del silencio, las palabras esenciales, como reconocimiento y exigencia: Fratelli Tutti. Hermanos todos.

Nota completa: http://www.factorfrancisco.org/fratelli-tutti-para-despertar-nuestra-humanidad/

Descargar la encíclica Fratelli Tutti (Factor Francisco)