Observatorio del Sur Global

Informe sobre la Desigualdad Global 2026

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El Informe sobre la Desigualdad Global 2026[i] elaborado por los más de 200 investigadores del Laboratorio Mundial de Desigualdad ofrece un análisis exhaustivo sobre la concentración extrema de la riqueza y los ingresos a nivel mundial en el año 2025.

 Los datos son escalofriantes, marcando que el 10 % más adinerado de la población mundial obtiene más ingresos que el 90% restante. Ese sector privilegiado acapara el 53% de los ingresos anuales, mientras el 40% de la población de ingresos medios obtiene un 38% y la mitad de la población mundial apenas capta un 8% de los ingresos globales.

Peor aún, en cuanto a la riqueza y el patrimonio neto, las evidencias son más crueles, marcando que el 10% más adinerado posee el 75% de la riqueza mundial, mientras que el 40% de sectores medios sólo un 23% y la mitad de la población mundial más pobre apenas y 2% del patrimonio mundial.

Este es el tercer informe luego del de 2018 y 2022, elaborado por el Laboratorio, compuesto por una red de investigadores cuyos referentes de mayor renombre mundial son Thomas Piketty, Emmanuel Sáenz y Gabriel Zucman, entre otros.

El documento examina cómo las brechas sociales se manifiestan en dimensiones críticas como el cambio climático, las disparidades de género y el acceso desigual a la educación. A través de datos estadísticos, se destaca que una minoría ínfima controla la mayor parte de los recursos, mientras que los países en desarrollo enfrentan asimetrías severas en el sistema financiero internacional.

El informe propone un conjunto de políticas fiscales progresivas y mecanismos de redistribución diseñados para capturar recursos en la cima de la pirámide y financiar servicios públicos esenciales. Según las fuentes, la desigualdad no es inevitable, sino el resultado de decisiones políticas que pueden revertirse mediante las siguientes estrategias:

1. Impuestos a la Riqueza de los Multimillonarios

Una de las propuestas centrales es la implementación de impuestos mínimos globales sobre el patrimonio de los multimillonarios y centimillonarios. El informe detalla tres escenarios posibles para un impuesto sobre la riqueza neta superior a los 100 millones de dólares (unas 92,140 personas):

Escenario Base: Un impuesto del 2%, que afectaría al 0,002% de la población (unas 92,140 personas) y recaudaría el 0,45% del PIB mundial, equivalentes a 503 mil millones de dólares anuales

Escenario Moderado: Un impuesto del 3%, elevando la recaudación al 0,67% del PIB mundial.

Escenario Ambicioso: Un impuesto del 5%, que podría generar hasta el 1,11% del PIB mundial, equivalentes a 1.256.000 de millones de dólares.

2. Fiscalidad Progresiva y Lucha contra la Evasión

El informe destaca que los ultra ricos suelen pagar tasas efectivas menores que el resto de la población debido a la elusión fiscal. Para corregir esto, se propone:

Sistemas fiscales más justos: Garantizar que las tasas impositivas efectivas aumenten de forma constante con los ingresos, eliminando el patrón regresivo en la parte más alta de la distribución.

Impuestos al consumo de lujo: Aplicar gravámenes específicos sobre el consumo de bienes de lujo y las inversiones con altas emisiones de carbono para vincular la responsabilidad climática con la propiedad del capital.

3. Transferencias Redistributivas

El gasto de los recursos recaudados es tan importante como la recaudación misma. El informe propone fortalecer:

Programas de apoyo directo: Transferencias de efectivo, pensiones y prestaciones por desempleo que trasladen recursos de la parte superior a la inferior de la distribución.

Inversión en capital humano: Financiar la educación pública gratuita de alta calidad y la asistencia sanitaria universal para cerrar la brecha de oportunidades.

4. Reformas al Sistema Financiero Mundial

Para reducir la desigualdad entre países, el informe sugiere reformas fiscales y financieras internacionales:

Impuestos correctivos: Aplicar gravámenes sobre los excedentes excesivos para ampliar el espacio fiscal de las economías en desarrollo.

Sistemas centralizados de crédito: Crear mecanismos que reduzcan el “intercambio desigual” donde los países pobres transfieren ingresos netos a los ricos a través de intereses de deuda y rendimientos de activos.

Por lo tanto, las vergonzosas brechas sociales no son inevitables, sino que resultan de decisiones políticas que pueden revertirse mediante una fiscalidad progresiva. Las reformas estructurales y mecanismos de justicia fiscal son necesarias para fortalecer la democracia y fomentar una prosperidad compartida.


[i] Chancel, L., Gómez-Carrera, R., Moshrif, R., Piketty, T., et al. Informe sobre la desigualdad mundial 2026, Laboratorio Mundial sobre la Desigualdad. wir2026.wid.world 

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