Mirada Multipolar | Israel bombardea Gaza en ¿defensa propia?

por Sebastián Tapia

Esta semana el mundo volvió a recordar un conflicto que estaba silencioso hace algún tiempo, pero no por eso solucionado. La violencia volvió a recorrer Palestina e Israel, tanto a nivel del suelo como desde el aire. Que la escalada de violencia se de ahora no es casual, hay varios motivos políticos detrás. Lo preocupante es que todos los sistemas internacionales de negociación han sido agotados y no queda quien pueda negociar una tregua.

Recrudece la violencia

El conflicto árabe-israelí no es nuevo, incluso es anterior a la creación misma del Estado de Israel en 1948 y al plan de partición de Palestina en 1947. Pero últimamente parecía estar controlado, bajo la ocupación militar de gran parte de Cisjordania por Israel, la “barrera” de Cisjordania – que deja al Muro de Berlin como un cerco de ligustrina entre vecinos – y el establecimiento de colonias en los territorios ocupados.

Pero este año la tensión fue creciendo durante el mes sagrado musulmán de Ramadán. La población palestina de Jerusalén Este se organizó para resistir los desalojos del barrio de Sheik Jarrah. Estos desalojos vienen ocurriendo hace años, debido a dos leyes israelíes: la Ley de Propiedad de Ausentes, que permite adueñarse de la propiedad de los palestinos que hayan abandonado sus casas durante el conflicto, y la Ley de Asuntos Legales y Administrativos, que permite a los judíos reclamar una casa siempre que puedan demostrar su propiedad anterior a 1948. Estas leyes están siendo aplicadas en un territorio ocupado, ya que Jerusalén Este no forma parte legalmente de Israel, sino que fue ocupado tras la guerra de 1967 y luego anexado sin el permiso de Naciones Unidas ni el reconocimiento internacional. Por otro lado, estas leyes no corren para la población palestina, que pudiera reclamar propiedades en Israel que les pertenecían antes de 1948, cuyo derecho al retorno se admite en la resolución 149(III) de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Este proceso de resistencia fue acelerado por la represión israelí. El 7 de Mayo, el accionar policial causó más de 200 heridos al reprimir a los ciudadanos palestinos que protestaban en la explanada de las mezquitas y durante la noche santa de Laylat al-Qadr, el 8 de Mayo, la policía irrumpió en la mezquita de Al-Aqsa y causó unos 80 heridos más.

La Corte Suprema de Israel iba a mantener una audiencia sobre estos desalojos el 10 de Mayo, día que en el calendario judío es el 28 de Iyar y se celebra el Dia de Jerusalén, recordando la anexión ilegal de la parte Este de la ciudad al Estado de Israel. Esta audiencia fue suspendida, pero no así la celebración. 

Ese 10 de Mayo, tras haber dado un ultimátum al gobierno israelí de cesar la represión de la protestas palestinas en Jerusalén, el movimiento islámico Hamas comenzó una campaña de lanzamientos de cohetes desde la Franja de Gaza al territorio israelí. La misma fue respondida por bombardeos israelíes a la Franja de Gaza.  Los 3.000 cohetes lanzados por Hamás costaron la vida de 10 civiles israelíes, protegidos en gran parte por el sistema anti-misiles “Cúpula de Hierro”, mientras que los bombardeos israelíes llevan más de 180 víctimas palestinas. Cifra alta considerando que las fuerzas armadas israelíes dicen avisar antes de bombardear para permitir el desalojo, aunque se bombardeen objetivos civiles como las oficinas de agencia de prensa internacionales como Al-Jazeera o Associated Press.

¿Por qué ahora?

Esta escalada de violencia llega en un momento político importante para Israel y Palestina. Además de la coincidencia en el calendario con el Ramadán y el Dia de Jerusalén, el gobierno israelí se encuentra indefinido. La semana anterior, el 4 de Mayo,  se venció el plazo legal para que Netanyahu formara un nuevo gobierno tras la cuarta ronda de elecciones en los últimos 5 años. Al momento del comienzo de los bombardeos, la oposición se encontraba negociando una alianza multiétnica de oposición al Likud, el partido de Netanyahu. También cabe recordar que el primer ministro continúa siendo juzgado por casos de corrupción, habiéndose reanudado el juicio el mes pasado.

Por otro lado, las elecciones palestinas, las primeras en 15 años, fueron suspendidas. Desde 2006 no se realizan elecciones simultáneas en todo el territorio palestino, sino que el conflicto entre Al Fatah en Cisjordania y Hamas en Franja de Gaza mantuvieron a ambas regiones gobernadas por separado. Tras la reconciliación en 2017 se concertó la realización de elecciones parlamentarias, para el Consejo Nacional y presidenciales a lo largo del 2021. Las elecciones parlamentarias debían realizarse este 22 de Mayo, pero fueron suspendidas debido a la falta de autorización de Israel a realizar campañas políticas, y las elecciones mismas, en Jerusalén Este.

En esta demostración de fuerza, no hay unidad en ninguno de los bandos. En medio de las disputas de poder dentro del gobierno israelí y del gobierno palestino, Netanyahu y Hamás refuerzan su posición de manera bélica.

Reacciones regionales

La violencia no es nueva en la región. Israel es un partícipe regular mediante bombardeos a su vecino de Siria, donde ataca a supuestos grupos iraníes “preventivamente”, o a su vecino de Líbano, donde ataca las posiciones de Hizbulá que desafíen el control israelí de la frontera.

Egipto, que otrora controlara la Franja de Gaza y participara de las guerras árabes israelíes hasta los acuerdos de Camp David a fines de los ’70, propuso una mediación. La mediación buscaba establecer un cese al fuego por un año, además de congelar el proceso de desalojo en Jerusalén Este.  Sin embargo, esta propuesta fue rechazada de plano por Israel.

Otra potencia regional que se expresó sobre la situación fue Turquía. El presidente Erdogán llamó a la Comunidad Internacional “a dar una lección firme y disuasiva a Israel” y planteó“la necesidad de trabajar en la idea de desplegar una fuerza de protección internacional para proteger a los civiles palestinos”. Es decir, consideró la posibilidad de una intervención internacional, algo que no alcanzó consenso con ningún otro mandatario pero que Turquía se siente cómodo, como lo hace interviniendo el norte de Siria, Irak o Chipre.

La opinión de las grandes potencias

Putin llamó a desescalar la situación y considera de gran importancia el conflicto, ya que “esto está sucediendo en las inmediaciones de nuestras fronteras y afecta directamente nuestros intereses de seguridad”. Pero para Rusia, la solución que hay que buscar debe estar “basada en las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU y las normas legales internacionales generalmente reconocidas”. Rusia sostiene la solución de Dos Estados y mantiene buenas relaciones tanto con Israel como con Palestina.

China también se pronunció por bajar la tensión y cesar las hostilidades. El embajador de China ante Naciones Unidas, Zhang Jun, declaró:

“El status quo histórico de los sitios sagrados en la antigua ciudad de Jerusalén deben mantenerse y respetarse. Se necesitan esfuerzos para calmar las tensiones, proteger la seguridad y derechos de los civiles y evitar una crisis a mayor escala”

Gran cantidad de países europeos sostienen el “derecho de Israel a defenderse” . El portavoz del gobierno alemán Steffen Seibert, considera que el lanzamiento de cohetes “se trata de ataques terroristas que solo tienen un objetivo: matar gente sin hacer distinciones (…) y extender el miedo”. Nada dijo de las circunstancias que llevaron a esos lanzamientos ni de la ocupación del territorio palestino. En cuanto a las protestas contra la violencia en Palestina,  aclaró que el gobierno alemán “no tolerará manifestaciones antisemitas” en su territorio. Por otro lado, el presidente Macrón no permitió la realización de protestas pro-palestinas en Paris y ordenó reprimirlas.

El alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, llamó a cesar la violencia que ya causó un “número inaceptablemente elevado de muertes de civiles”. Al menos tuvo en claro el contexto al declarar:

“Lo que estamos viendo estos días es la desesperación del pueblo palestino, que no ve ninguna salida viable a su situación”

Pero reconoción la impotencia de Europa sobre este tema, y le pasó la pelota Joseph Biden, como el único capaz de influenciar el accionar del gobierno israelí:

“No tenemos la capacidad de mediación para resolver este momento gravísimo de tensión entre Palestina e Israel. Eso solo lo puede hacer Estados Unidos, suponiendo que quiera, vamos a ser realistas”

Y ahí yace el nudo de la presión internacional. La única potencia con capacidad de influencia en Israel es Estados Unidos. Pero a la vez, el lobby pro-sionista en Estados Unidos tiene mucha fuerza, especialmente en el congreso a través del Comité para los Asuntos Publicos Israelí-Estadounidenses (AIPAC – American Israel Public Affairs Committee).

Esa posición de mediador interesado y parcial se puede ver en el comunicado que emitió el gobierno de Biden, que dice:

“Biden ha transmitido su apoyo inquebrantable a la seguridad de Israel y a su derecho legítimo a defender a su pueblo. También ha transmitido los ánimos de Estados Unidos para lograr el camino hacia el restablecimiento de una calma sostenible (…) Jerusalén, una ciudad de tanta importancia para las personas de fe de todo el mundo, debe ser un lugar de paz”

Esto podría entenderse como un apoyo directo al gobierno de Israel, pero que no tendría mayores consecuencias que el silencio sobre ese tema. Sin embargo, el bloqueo de la declaración del Consejo de Seguridad del Naciones Unidas condenando la violencia entre israelíes y palestinos, muestra que la actitud estadounidense no es sólo pasiva sino que activamente defiende los intereses israelíes prolongando innecesariamente el conflicto.

La posición argentina

La Argentina mantuvo su posición en apoyo a la legalidad internacional y llamó a las partes a un alto al fuego y a la coexistencia pacífica. El comunicado dice:

La República Argentina expresa su honda preocupación por el dramático agravamiento de la situación en Israel y Palestina, el uso desproporcionado de la fuerza por parte de unidades de seguridad israelíes ante protestas por posibles desalojos de familias palestinas de sus hogares en los barrios de Sheikh Jarrah y Silwan, así como por la respuesta a través del lanzamiento de misiles y artefactos incendiarios desde la Franja de Gaza. Todo ello condujo a una escalada de la violencia, que condenamos, que causó numerosas víctimas fatales, cientos de heridos y trajo mayor sufrimiento a la región y sus habitantes.

La Argentina insta a todos los actores a respetar plenamente sus obligaciones de conformidad con el derecho internacional, evitar acciones y declaraciones que escalen aún más la situación, y a proteger y respetar los derechos de las poblaciones civiles afectadas como consecuencia de estos enfrentamientos. Exhorta a apoyar todos los esfuerzos internacionales para establecer un cese del fuego inmediato y duradero, como primer paso para la búsqueda de una convivencia pacífica para todos a través del diálogo en la mesa de negociaciones.

En estos momentos, como fuera expresado por el Papa Francisco refiriéndose a los enfrentamientos en Jerusalén, debe tenerse presente que la violencia sólo genera más violencia y que todos deben buscar soluciones compartidas para que prevalezca la paz en toda la región”

La posición fue moderada entre ambas partes. Sin embargo, el gobierno israelí consideró que no es lo suficientemente crítico con Hamas ni lo suficientemente benevolente con Israel. En palabras de la embajadora israelí en Argentina, Galit Ronen:

“Este comunicado lo vemos con preocupación y no expresa la buena relación que existe entre nuestros países”

 

Cómo sigue

Por ahora no hay nada que insinúe una disminución en la tensión. Israel continúa buscando una respuesta militar al lanzamiento de cohetes, mientras que Hamas trata de ampliar el conflicto con el apoyo de Hizbulá desde el Líbano o de la Guardia de la Revolución Islámica iraní.

Las negociaciones diplomáticas sobre el conflicto árabe-israelí parecen muertas. Rusia llama a convocar al “Cuarteto de Medio Oriente” para reiniciar negociaciones, pero la UE se declara incapaz, la ONU se encuentra bloqueada y Estados Unidos se muestra favoreciendo ampliamente a una de las partes.

Mientras tanto, las bombas caen, los muertos se apilan y el vacío de poder en ambos Estados hace imposible negociar una tregua ni una solución.

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