Elecciones en Estados Unidos | Voto indirecto y la representación ciudadana

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Mientras la carrera hacia Noviembre se vuelve cada vez más acelerada y extraña, como Trump considerando indultar a Edward Snowden o Hillary Clinton agitando el fantasma de la interferencia extranjera en la elección, te contamos cómo es el sistema electoral en EEUU. Poco se sabe – o poco se entiende – su particular sistema de votación, lo que lleva a hacer comparaciones erróneas con resultados electorales de diversos países o a confundir y malinterpretar las importantes “encuestas”, entre otros problemas.

Estados Unidos tiene un sistema de voto indirecto, es decir, que tanto los candidatos como los cargos de presidente y vicepresidente no son elegidos por el voto popular directo. ¿Cómo son elegidos entonces? Para entender esto, hay que remontarnos a la época de los “Padres Fundadores” que tuvieron que enfrentar diferentes obstáculos para elaborar la Constitución (1787) y sobre todo, la forma de elección presidencial.

Los 13 estados miembros originales de la Unión contaban con enormes diferencias en su superficie y población, además de contar con completa autonomía. La población total llegaba a 4 millones de habitantes dispersos en todo el territorio, lo que hacía muy difícil una campaña presidencial debido a la poca comunicación y al gran rechazo hacía los partidos políticos.

Otra importante razón era la gran influencia del concepto de “República”, que vendría a terminar con los problemas que la democracia directa presentaba; en palabras de Alexander Hamilton, la Constitución garantizaba “que el cargo de presidente nunca recaiga en la suerte de ningún hombre que no esté en un grado eminente dotado de las calificaciones necesarias” y evitaba el control de lo que James Madison denominó “facciones” que serían “grupos de ciudadanos con intereses contrarios a los derechos de sus semejantes o a los intereses de la comunidad en general“. Uno de los temas con más importancia en los que los ciudadanos podían tomar decisiones erróneas o perjudiciales, era la elección de un presidente. Por este motivo, la elección debía ser mediada para evitar la elección de líderes demagogos.

Otra importante razón era la gran influencia del concepto de “República”, que vendría a terminar con los problemas que la democracia directa presentaba; en palabras de Alexander Hamilton, la Constitución garantizaba “que el cargo de presidente nunca recaiga en la suerte de ningún hombre que no esté en un grado eminente dotado de las calificaciones necesarias” y evitaba el control de lo que James Madison denominó “facciones” que serían “grupos de ciudadanos con intereses contrarios a los derechos de sus semejantes o a los intereses de la comunidad en general“. Uno de los temas con más importancia en los que los ciudadanos podían tomar decisiones erróneas o perjudiciales, era la elección de un presidente. Por este motivo, la elección debía ser mediada para evitar la elección de líderes demagogos.

Esta intermediación se da en dos etapas: la elección de los candidatos, mediante caucus, primarias y convenciones, y la elección de los cargos a través del Colegio Electoral.

Caucus, Primarias y Convenciones

Si bien hay una pluralidad de partidos, sólo los dos más grandes se reparten los cargos electivos nacionales: el partido Demócrata y el partido Republicano. El sistema de primarias y convenciones es común a estos dos, pero puede ser diferente en los partidos más chicos. 

Por empezar, aquellas personas con interés en la presidencia se presentan como pre candidatos por alguno de estos partidos. Comienzan así la campaña una gran cantidad, los cuales irán descartándose con el transcurrir del tiempo. Por ejemplo, esta campaña comenzó con más de 20 pre candidatos por el partido Demócrata. En cambio, por lo general, el presidente en ejercicio se presenta como único candidato, o candidato favorito, por su partido para la reelección, como es el caso de Trump ahora. Sólo había otros dos pre candidatos republicanos que se bajaron pronto de la carrera. En caso de no tener reelección posible, el partido del presidente también presenta una gran cantidad pre candidatos.

Para que un pre candidato dentro del partido logré ser el candidato oficial a la presidencia, deberá contar con el respaldo de 1.991 delegados como mínimo. Esta candidatura se lanza oficialmente en las esperadas Convenciones Nacionales (Demócrata y Republicana por separado) que se celebran en diferentes puntos del país.

Hay dos maneras de elegir a los delegados que asistirán a las Convenciones Nacionales para elegir al candidato oficial entre los pre candidatos: están los denominados Caucus – que se celebran en Estados como Nevada, Wyoming, Colorado, Iowa, Kansas, North Dakota, Maine, Alaska y Hawaii – y las Primarias, que se celebran en los estados restantes.

Los Caucus son reuniones partidarias, donde los votantes registrados de cada partido se reúnen a nivel distrital y discuten qué candidato les representa más. Delegados de estos distritos llevarán las recomendaciones al nivel del condado, y éstos, a la vez, lo harán a nivel estatal. Dependiendo de las reglas del partido y del estado, los delegados serán repartidos entre los pre candidatos.

Las Primarias, en cambio, son elecciones directas a nivel estatal entre los pre candidatos. El ganador de las elecciones recibe los delegados de ese estado ante la Convención Nacional, por lo general, repartidos proporcionalmente.

Normalmente, viendo los resultados que van surgiendo de los caucus y las primarias a lo largo del calendario pre electoral, los candidatos se van retirando si no creen que tengan alguna posibilidad de continuar el esfuerzo político y económico de la candidatura. Es así como de los 28 pre candidatos demócratas, sólo Joe Biden llega a la Convención Nacional tras el retiro de Bernie Sanders en Abril.

Este año, debido a la crisis del COVID-19, las Convenciones Nacionales serán de tipo virtual. En vez de una reunión física de los delegados, se televisarán los discursos de los principales referentes y se anunciarán las fórmulas de las candidaturas.

Estos candidatos, elegidos de manera indirecta, irán a la votación del 3 de Noviembre donde la gente votará en todo el país, ya sea de manera presencial o via correo. Pero no ganará quien tenga más votos, sino quien posea más delegados en el Colegio Electoral.

Colegio Electoral

Este órgano está conformado por 538 personas llamados “electores”. Éstos son personas elegidas por su estado y que lo representan. Cada Estado tiene la misma cantidad de electores en juego que su total de Congresistas; California es el estado más grande con 53 miembros de la Cámara de Representantes y 2 Senadores, es decir, 55 electores. Mientras que estados como Montana o Wyoming tienen 1 miembro de la Cámara de Representantes y 2 Senadores, es decir, 3 electores.

Cada estado tiene su legislación respecto al Colegio Electoral, la Constitución federal solo nombra el poder de decisión que tiene el mismo. Un candidato necesita un mínimo de 270 electores para ganar la elección, es decir, la mitad más uno.

Cada Estado con su respectiva cantidad de electores.

En un país en el que el bipartidismo es muy fuerte, si bien existen otros partidos minoritarios que se suman a la contienda electoral, cada estado cuenta. La distribución de los electores en la mayoría de los estados sigue el concepto de “winner-takes-all”; el candidato que más votos obtiene en un estado se lleva toda la cantidad de electores en juego. Salvo Nebraska y Maine que utilizan un sistema proporcional de votos.

De acá la importante disputa entre los Demócratas y Republicanos sobre gigantes como California, Texas, Florida o New York – los estados con mayor número de electores en juego -. Si bien la mayoría de los estados tienen una tradición que los lleva a uno u otro partido – por ejemplo, California hacia los Demócratas y Texas hacía los Republicanos – también están los llamados “swing states” o estados pendulo en los que no se tiene una postura clara sobre un partido pero que la inclinación hacía uno podría hacerle ganar o perder una elección a un candidato, como el caso de Florida, Michigan, Wisconsin o Arizona.

Este sistema explica dos grandes cosas: porqué en elecciones como en la del 2016 la candidata Hillary Clinton ganó el voto popular por aproximadamente 3 millones de votos, pero no se convirtió en la presidenta de los Estados Unidos. Segundo, la prioridad a ganar en menos estados pero con mayor número de electores, que en muchos estados pequeños con poca cantidad de electores. Un ejemplo para simplificar sería: ganar 201 electores gracias a 7 estados como California, Florida, New York, Washington, Texas, Pennsylvania y Ohio. O ganar 59 electores gracias a 10 estados como Montana, Louisiana, Idaho, New Hampshire, Vermont, Minnesota, Indiana, Utah, New México y West Virginia.

Por lo visto, lo importante de la elección no es la voluntad popular. No es la suma de la mayor cantidad de adhesiones a lo largo y ancho del país, sino obtener una pequeña mayoría en la cantidad de estados suficientes para lograr el número de electores necesarios.

La votación presidencial se realiza el primer martes de noviembre cada cuatro años. Este año, el 3 de noviembre, los votantes tendrán que decidir entre Joe Biden del Partido Demócrata y Donald Trump del Partido Republicano. Si bien en elecciones anteriores los resultados se supieron la misma noche una vez cerrados los comicios, consideran que este año se podría atrasar por el masivo voto por correo debido al Covid-19.

Igualmente, la votación formal donde se reúne el Colegio Electoral frente al Congreso se realiza el lunes siguiente al segundo miércoles de diciembre. Es decir, el 14 de diciembre de este año para que en el mes de enero asuman los cargos los ganadores a presidente y vicepresidente.

Particularidades electorales

  • Un presidente puede ser reelegido solo una vez, cumpliendo un mandato máximo de 8 años. Cuando este tiempo se cumpla no puede volver a postularse al cargo.
  • No existe un padrón general de personas aptas para votar. Se registran días antes y algunos estados implementaron el registro el mismo día de la votación.
  • Cada 10 años según los resultados del Censo Nacional se redibuja el mapa electoral, delimitando nuevamente los distritos de cada estado.
  • En 38 estados, los cargos judiciales más importantes son elegidos en forma partidista o no partidista.
  • A nivel estatal los cargos más importantes son elegidos mediante voto directo: Gobernador, Vicegobernador, Procurador General, Tesorero, etc
  • Ninguna persona tiene la obligación de votar.

Si bien la mayoría de las encuestas en los últimos meses han demostrado una clara victoria de Biden por sobre Trump – en algunos estados esa ventaja llegaría hasta el 10% – todavía quedan más de 60 días y ambos candidatos pueden apuntar su campaña hacía lugares inesperados. Como mostró una nueva encuesta de la CNN realizada este mes, la brecha se habría reducido a favor de Trump luego de su cambio de postura sobre el Covid-19 y el uso del tapabocas.

Por último, lo que dejo en claro el panorama actual estadounidense, es que la pelea por el máximo puesto en la Casa Blanca es día a día y que nada ni nadie es intocable, mucho menos con un contrincante como Donald Trump.

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