El presidente Luiz Inácio Lula Da Silva anunció el jueves 12 de marzo, un paquete de medidas destinadas a contener el precio de los combustibles para evitar saltos inflacionarios que deterioren el poder adquisitivo de la población brasileña. Así, el gobierno decidió eliminar los impuestos del PIS/Cofins (Programa de Integración Social/Contribución al Financiamiento de la Seguridad Social ) sobre el diésel, autorizar subsidios para los productores nacionales y aumentar los impuestos a las exportaciones de combustible. Además, anunció medidas para fortalecer el sistema de control del sector de combustibles, con el fin de combatir la reciente ola de aumentos abusivos y especulativos en los precios del diésel en el mercado interno. El incremento del precio del gasoil a nivel nacional ha sido particularmente notorio desde la semana pasada, tras la escalada del conflicto militar en Oriente Medio.
Lula se diferenció de los alineamientos hacia la política norteamericana advirtiendo que la “actitud de pensar que todo se puede resolver con guerras perjudica al mundo entero, pero especialmente a los sectores más pobres de la población mundial”, por lo que llamó a desescalar el conflicto en medio oriente. También afirmó que el objetivo de las medidas son el de contener el precio del combustible para que no se traslade a los alimentos de los sectores populares del país.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, afirmó que las subvenciones estarán condicionadas a que las empresas trasladen las bajas al precio final hacia los consumidores. La eliminación de impuestos internos y las subvenciones a la producción implicarán unos 5.820 millones de dólares, que se financiarán con una recaudación estimada en su equivalente por el impuesto a las exportaciones de petróleo de un 12% de alícuota. Así, las ganancias extraordinarias derivadas del aumento del precio internacional servirán para financiar al mercado interno.
En concreto, las medidas adoptadas en la materia se concentran en una serie de disposiciones tales como el Decreto N° 12.875/2026 — elimina los tipos impositivos del PIS/COFINS sobre el petróleo que se aplicaban a la importación y venta de gasoil. Por su parte, el Decreto nº 12.876/2026 — establece medidas de transparencia y supervisión para combatir la especulación y los precios abusivos de los combustibles en Brasil. Por último, la Medida Provisional N° 1.340/2026 : autoriza la concesión de subvenciones económicas para la comercialización de gasoil para uso vial en el territorio nacional por parte de los productores e importadores, y prevé el impuesto a la exportación.
En un plano más estratégico, Brasil cuenta con un sistema de planificación energética que intenta combinar previsibilidad, base técnica y visión para el futuro. Esta política se estructura a través del Plan de Expansión Energética Decenal 2035 (PDE 2035) y el Plan Nacional de Energía 2055 (PNE 2055) como instrumentos complementarios que orientan técnicamente las decisiones públicas y privadas. El PDE trabaja con un horizonte de 10 años, con un monitoreo anual indicando necesidades de expansión, seguridad de suministro y oportunidades de inversión. El PNE adopta un horizonte de 30 años, con actualizaciones de cinco años, y evalúa múltiples escenarios para subsidiar las opciones estratégicas a largo plazo, considerando las tendencias tecnológicas, la descarbonización, la inclusión y la resiliencia del sistema.
Mientras que el PDE detalla la expansión indicativa del suministro, la infraestructura y los combustibles en la década, incluido el crecimiento en la generación de electricidad, la expansión de la transmisión y el avance de los biocombustibles, el PNE examina las transformaciones estructurales, como la creciente electrificación de la economía, la reducción de la proporción de derivados del petróleo y la incorporación de tecnologías emergentes, como la captura de hidrógeno y carbono. Así, Brasil ataca el problema energético tanto desde la coyuntura concreta de la guerra en medio oriente como desde una visión más estratégica orientada a la soberanía energética y la transición justa.

