¿Qué pasa en Guatemala y por qué piden la renuncia de su presidente?

¿Qué pasa en Guatemala y por qué piden la renuncia de su presidente?

Por Juan Maldonado para El Resaltador

La aprobación legislativa del Presupuesto 2021 de Guatemala fue a su vez la desaprobación de un pueblo cansado de la “pobreza, la corrupción y la crisis sanitaria“. La situación llevó a que el vicepresidente le pida al primer mandatario, Alejandro Giammattei, la renuncia de ambos.

El miércoles 18 de noviembre el Congreso decretó la nueva partida presupuestaria. Aparentemente, y según fuentes del Poder Legislativo, se dio de manera “opaca“: de madrugada y sin que la totalidad del cuerpo legislativo tenga un pleno acceso.

Además, la iniciativa no tuvo audiencias públicas ni fue transmitida en redes sociales para el común conocimiento del pueblo.

¿El presupuesto fue muy bajo? En realidad no. Estamos hablando del proyecto más elevado en la historia del país. El mayor problema radica en que la iniciativa no contempla la realidad, no contempla un aumento de las partidas sociales.

Al mismo tiempo, se cree que gran parte del presupuesto estará destinado a pagar y a generar nuevas deudas. Guatemala ya había ampliado sus parámetros crediticios por la pandemia y las tormentas Eta e Iota.

El monto total aprobado fue de caso 12.800 millones de dólares, un 25% más que el del año anterior. El Congreso había aprobado préstamos por más de 3.800 millones de dólares para atender la pandemia.

La oposición denuncia que la mayoría de los fondos están dirigidos “a infraestructuras con el sector privado” y deja sin aumentos el sector de Salud y Educación.

Guatemala tiene grandes problemas para combatir la pobreza. El 59,3% (de una población de 16 millones de habitantes) se ubica bajo el umbral de pobreza y la desnutrición infantil afecta a la mitad de los niños y niñas menores de cinco años.

La quema del Congreso

El sábado una convocatoria masiva en las inmediaciones del Congreso culminó de la peor manera. Cientos de personas atacaron el edificio e incendiaron con antorchas distintas oficinas.

Hubo al menos 37 detenidos y 22 personas heridas que debieron ser atendidas no sólo por la quema, sino por la represión policial.

Se trató de una congregación de dos manifestaciones por el mismo motivo: la renuncia de Alejandro Giammattei.

El superministro

Otro de los puntos claves de las manifestaciones es la disolución del Centro de Gobierno. El organismo fue creado por el Gobierno anterior y fue aprovechado por Giammattei para supervisar las actividades de los 14 ministerios.

La superentidad es dirigida por un joven ingeniero, Luis Miguel Martínez, quien sería muy cercano al presidente.

El mismo vicepresidente guatemalteco, Guillermo Castillo, dijo que es “una estructura que le está generando costos extraordinarios (al Estado), y también abona muy poco”.

Castillo quiere la renuncia de ambos

El vicepresidente le sugirió a Giammatei la renuncia de ambos para “oxigenar” la situación que vive el país. La propuesta habría sido privada y contaría con el apoyo de la Iglesia católica y la evangélica para proponer nuevos nombres.

Castillo, que admitió que alguna vez le gustaría ser presidente de su país, explicó que “por el bien del país” desea la renuncia al cargo. “(Quiero) que lo hagamos juntos para descartar esas ideas sediciosas que se dicen que se tienen o que se piensen que yo le quiero dar golpe para quedarme en su puesto”, indicó.

Después de las protestas

El Congreso decidió suspender la aprobación del Presupuesto 2021 debido a las protestas. El anuncio lo realizó el presidente del Congreso de Guatemala, Allan Rodríguez.

Sin embargo, desde la oposición señalan que “ni la Junta Directiva (del Congreso) ni sus bloques tienen la potestad de archivar una ley aprobada por el pleno“. En esa circunstancia, piden al pueblo que “no se deje engañar”.

El Gobierno invocó la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA), con la que intenta promover el diálogo con las fuerzas opositoras.

La OEA emitió un comunicado sobre la situación que se vive en el país velando por “un diálogo inclusivo”. Respecto a las protestas, explican que “existe un derecho a la protesta, la cual debe ser asegurada absolutamente, pero no existe un derecho al vandalismo”.

La oposición creen que la jugada del Gobierno a través del organismo internacional es la criminalizar la protesta sin garantizar los derechos establecidos por la ley del país.

Durante la semana, Giammatei y su cuerpo de gestión, mantuvieron reuniones para “escuchar propuestas provenientes de las asociaciones, centros de investigación y academia para una readecuación del presupuesto”.

Los encuentros cuentan también con la participación de la cúpula empresarial, iglesias evangélicas y representantes de la estatal Universidad de San Carlos de Guatemala.

Mientras tanto, los y las diputadas tienen hasta el 30 de noviembre para aprobar un nuevo presupuesto. En caso de no llegar a un nuevo proyecto, la ley estipula seguir con el Presupuesto vigente (2020) de 10.390 millones de dólares.

“De ninguna manera el pueblo boliviano está dispuesto a tolerar un gobierno de facto”

“De ninguna manera el pueblo boliviano está dispuesto a tolerar un gobierno de facto”

por HispanTV noticias

El experto opina que la elección del partido de Morales en los comicios de Bolivia refleja que los bolivianos respetan la democracia y “no quieren volver atrás”.

“Estas elecciones nos dejan una gran enseñanza. En primer lugar, que es la enorme valoración del pueblo boliviano a la democracia […] y que de ninguna manera el pueblo boliviano está dispuesto a tolerar un gobierno de facto”, ha aseverado este martes Federico Montero, director del Observatorio del Sur Global, en una entrevista concedida a la cadena HispanTV.

https://www.youtube.com/watch?v=_cbn39pH-Nk

Para Montero, “la mayoría del pueblo boliviano no quiere volver atrás y quiere continuar con el sendero de crecimiento económico” que se inició en Bolivia durante el mandato del depuesto presidente, Evo Morales, ha destacado.

Por otra parte, ha señalado que muchos de los bolivianos que habían abandonado a Morales como candidato en las elecciones de 2019 volvieron el domingo a votar por el Movimiento al Socialismo (MAS), pues, tras el golpe de Estado contra el exmandatario, el país sufrió escenarios de violencia, “cayó en una enorme crisis económica” y sufrió el manejo caótico de la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, por parte del gobierno de facto de Jeanine Áñez.

En contraste a todo esto, ha proseguido, “el recuerdo de la buena gestión económica y política del MAS, la democratización de la sociedad y la candidatura de Luis Arce” permitieron que el partido de Morales ganara los comicios.

A pesar de los esfuerzos del gobierno de facto de Bolivia por perpetuarse en el poder, Arce logró hacerse con la victoria en la primera vuelta de las elecciones del domingo, que se produjeron 363 días después del golpe de Estado orquestado por la oposición y apoyado por EE.UU., suceso tras el cual Morales renunció a la Presidencia del país.

El lunes, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) del país andino anunció que el nuevo Gobierno boliviano, surgido de las elecciones, asumirá el poder la primera quincena de noviembre.

En una conferencia de prensa en la ciudad de La Paz (capital administrativa de Bolivia) tras conocerse los resultados electorales, Arce aseguró que los bolivianos “recuperaron la democracia y la esperanza” en el país, y prometió “gobernar para todos los bolivianos” y “construir un gobierno de unidad nacional”.

Perspectiva Latinoamericana | ¿Cómo llega Bolivia a las elecciones?

Perspectiva Latinoamericana | ¿Cómo llega Bolivia a las elecciones?

por Fernando López Ariñez

A menos de un mes de un proceso electoral esperado y plagado de idas y vueltas, Bolivia se encamina a dirimir en las urnas una crisis política provocada por la ruptura del orden constitucional y la asunción del gobierno “transitorio” liderado por Jeanine Añez, que lejos de pacificar el país, lo ha llevado a un escenario de crisis económica, sanitaria y social que solo ha profundizado el deterioro de la democracia boliviana y sus instituciones.

No es casualidad que fruto de la mala gestión y el crecimiento en las encuestas por parte de Luis Arce, candidato a presidente por el MAS-IPSP, Jeanine Añez se haya visto obligada a declinar su candidatura por un veloz deterioro de su imagen pública. Dejando así en evidencia los problemas que generó una candidatura, que con el paso del tiempo se convirtió en el mejor jefe de campaña del MAS-IPSP. Todo gracias a una serie de desaciertos en el manejo de la economía, casos escandalosos de corrupción y un muy mal manejo de la pandemia que ubica a Bolivia entre los países con mayor número de muertos respecto a su población de toda la región.

Hoy, el escenario de unidad se encuentra más alejado de lo que pensaba la derecha boliviana a comienzo del año 2020. La guerra interna entre sus candidatos cobró como su primera víctima a Jeanine, quien hace no mucho dedicó varios cuestionamientos a la figura de Carlos Mesa señalando su ausencia y tibieza durante los conflictos contra el MAS-IPSP. Dicho discurso fue heredado por Luis F. Camacho, quién lejos de declinar su candidatura, afirma que al masismo y al mesismo sólo los diferencia una letra, por lo que Carlos Mesa se enfrenta a un escenario electoral muy diferente al de 2019, debido a la dificultad de reclutar el voto antimasista y de no poder consolidarse como un líder capaz de enfrentar una crisis política, económica y escapar al fantasma de su renuncia a la presidencia en el año 2005.

Por su parte, el MAS-IPSP va encontrando en la profunda crisis económica un espacio para rememorar la exitosa gestión de Luis Arce como ex ministro de Economía, y con ello posicionarlo como el único capaz de garantizar el retorno a la senda de la estabilidad económica y alejarse del debate ético que impugnó a Evo Morales. Cabe señalar, que la inhabilitación del líder cocalero como candidato senador, le otorga a Luis Arce y David Choquehuanca el centro de la escena política y con ello la posibilidad de renovar el discurso y hacer autocrítica frente a una porción de la población desencantada con el último gobierno de Evo Morales.

En ese sentido, el MAS-IPSP está muy cerca de obtener el 40% y los 10 puntos necesarios respecto al segundo, acercándose así a una victoria en primera vuelta. Las últimas encuestas lo muestran con una intención de voto del 37,3% (Ciesmori), 40,3% (Jubileo) y 39% (Focaliza), frente a una derecha fragmentada en 6 candidaturas donde solo Carlos Mesa y Luis F. Camacho pueden aspirar a una segunda vuelta. A esto hay que sumar que no solo se dirime la presidencia y vicepresidencia, sino que también Bolivia renueva la totalidad de la Asamblea Legislativa Plurinacional, siendo esto esencial para la estabilidad de un futuro gobierno.

Encuesta Focaliza

Los datos vuelven a demostrar que el MAS-IPSP sigue siendo la única fuerza política con presencia nacional, muy por encima de Carlos Mesa que solo lidera en Chuquisaca y Luis F. Camacho en Santa Cruz. El MAS-IPSP figura como ganador en 6 departamentos: La Paz, Cochabamba, Potosí, Oruro, Pando y Tarija; mientras que aparece como segundo en los 3 restantes: Chuquisaca, Santa Cruz y en Beni -estando a la expectativa de cómo se distribuye el voto de Jeanine Añez concentrado en Santa Cruz, Beni y Tarija-. Si se confirman estos resultados, el MAS-IPSP estaría obteniendo una relevante bancada de diputados y senadores que nuevamente le otorgaría un rol decisivo en la próxima Asamblea Legislativa.

Encuesta Ciesmori

Otro aspecto a tener en cuenta es el número alto de indecisos y voto oculto que según las encuestas estaría rondando el 16,6% (Ciesmori), 9,8% (Jubileo) y 14% (Focaliza) que de mantenerse así, será el gran actor del próximo 18 de octubre. De igual manera, el voto en el exterior será importante, ya que el MAS-IPSP puede obtener los puntos necesarios para consolidar una victoria, debido a que existe un voto fiel en Argentina y Brasil que concentran la mayor cantidad de residentes bolivianos en el exterior.

Encuesta Jubileo

Quedará por ver cómo los candidatos encaran la recta final de la elección, que nuevamente debate la idea del voto útil con el objetivo de redireccionar el voto antimasista al candidato que tenga chances reales de llevar a Luis Arce a segunda a vuelta. Por lo que, el voto cruceño vuelve a ser decisivo, pero con la diferencia que en esta elección cuenta con la figura del ex líder cívico Luis F. Camacho, quien por ahora ha decidido desobedecer a los pedidos para declinar su candidatura, y se encuentra afianzando un discurso regionalista, conservador y religioso, que no sólo impugna al MAS-IPSP, sino que polariza con Carlos Mesa y busca arrebatarle el segundo puesto.

En este escenario polarizado el papel que cumpla el Órgano Electoral Plurinacional será decisivo. La garantía del derecho a voto en el exterior, la independencia frente a un Ejecutivo que maneja discursos de guerra, la censura a los ataques orquestados por grupos de choque a militantes del MAS-IPSP y la necesidad de dar mayores muestra de confianza y neutralidad serán esenciales para que no se empantane nuevamente un acto electoral ante los constantes hostigamientos de grupos que actúan por fuera de la ley.

Queda claro que vendrán semanas muy revueltas en Bolivia, por lo que el papel que desempeñe la comunidad internacional -muy por fuera del papel de la ya cuestionada y poco neutral Organización de los Estado Americanos (OEA)- será clave para garantizar y contribuir a un complejo proceso electoral boliviano. De la misma manera, pondrá a prueba a los diferentes actores políticos que deberán colaborar para alejar cualquier escenario de violencia, polarización y hostigamiento que impida el libre desarrollo del proceso electoral boliviano.

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El Poder Evangélico en América Latina

El Poder Evangélico en América Latina

El avance del pentecostalismo en América Latina tiene implicancias políticas. Alcanzaron el poder en Estados Unidos apoyando a Trump, en Brasil apoyando a Bolsonaro y en Bolivia al golpe de Áñez. Reemplazan a partidos políticos en su trabajo territorial en sectores vulnerables, construyen sus propios medios de comunicación masiva y no dudan aliarse con figuras de la izquierda o de la derecha. Entre sus miembros hay presidentes, ministros y ministras, diputados y diputadas, asesores y asesoras que ocupan puestos clave en los gobiernos de la región.

Ariel Goldstein investigó cómo surgen y se expanden estos movimientos evangelistas en su libro Poder evangélico. Cómo los grupos religiosos están copando la política en América. A continuación, la introducción del libro como forma de avance del texto completo.

Introducción

Detrás del telón de nuestras débiles democracias, una nueva fuerza política y social se ha ido gestando al calor del poder. Inicialmente unos amateurs han estado expandiendo sus vínculos con el Estado e implantando su presencia social y territorial. Hoy cuentan con presidentes, ministros, imperios de medios, dictan los contenidos educativos de varios países, aparecen en las crisis políticas para apagar las llamas y obtienen sorprendentes recursos del Estado. Este proceso ocurre a espaldas de la ciudadanía, como uno más de los grupos de poder corporativos que toman decisiones trascendentes, de forma ajena al escrutinio público.

Los pastores evangélicos brindan su apoyo a los políticos, y los políticos con ambiciones y deseos de supervivencia los han transformado en socios del poder con capacidad privilegiada para tomar decisiones, ejercer presión y definir aspectos clave en Estados Unidos y América Latina contemporánea. En nombre de beneficios de corto plazo, los políticos progresistas y de derecha han establecido un pacto oscurantista con fuerzas religiosas conservadoras para garantizar su permanencia en el poder. A cambio, han entregado espacios trascendentes de las sociedades democráticas a las decisiones autoritarias de los pastores evangélicos.

Esta situación, que hoy se revela en toda su magnitud, no se trata de un hecho improvisado, sino de un paciente trabajo germinado en las condiciones históricas y sociales en que se ha ido desarrollando la política, la sociedad y la economía en los últimos años. Más precisamente, se trata, en las palabras del pastor evangélico brasileño Edir Macedo, de un “plan de poder” orientado a conquistar espacios de la sociedad y la política.

La llegada de la democracia de masas y el voto popular a principios del siglo xx en América Latina supuso un problema para las elites que habían gobernado durante el siglo xix. Hasta entonces, su permanencia en el poder se había asegurado principalmente a través del fraude y de regímenes de democracia restringida. A partir de inicios del siglo xx, en varios países de la región encontraron una reiterada dificultad para interpelar políticamente a los sectores populares, cuyo voto se había tornado crucial para llegar al Gobierno. El estallido de la crisis económica de Wall Street en 1929 dio lugar a las experiencias populistas de Juan Perón en Argentina, Getúlio Vargas en Brasil y Lázaro Cárdenas en México, que situaron a los sectores populares en el centro de la escena. Las elites tradicionales que habían gobernado la región encontraban dificultades para atraer a estos sectores hacia sus propuestas.

Desde entonces, hubo grandes dificultades para crear, por ejemplo en el caso de la Argentina, un “partido conservador de masas”, una carencia significativa de la derecha durante el siglo xx. Si bien en Argentina la Liga Patriótica, a inicios de los años 20, logró articular a los jóvenes católicos en formaciones de derecha, o el movimiento integralista en Brasil durante la década de 1930 se transformó en una importante fuerza política, no lograron perdurar en el tiempo a nivel electoral.

En reiteradas ocasiones, el golpe militar representó la forma de expresión primordial de la derecha y las elites en la región para interrumpir procesos de expansión de derechos. Esto se produjo especialmente durante el período de los 60 y 70, cuando la región latinoamericana se pobló de dictaduras de las Fuerzas Armadas. Esto ocurrió como respuesta a los procesos de radicalización política, que incluyeron la lucha armada en la que participaron muchos jóvenes tras el influjo de la Revolución Cubana de 1959 y la experiencia y asesinato de Ernesto “Che” Guevara en 1967.

En muchos casos, estos regímenes dictatoriales, conducidos por militares de las Fuerzas Armadas que habían sido formados en la Escuela de las Américas de Panamá, y articulados a través de la Operación Cóndor de intercambio de informaciones de inteligencia “antisubversiva”, encontraron una fuente de legitimidad en sectores conservadores de la derecha católica, que apoyaron a los gobiernos militares por su impronta conservadora en función de una coincidencia de valores. El caso chileno es representativo en este sentido, ya que el clero apoyó con beneplácito el golpe de Estado de 1973 perpetrado por Augusto Pinochet. Las dictaduras del Cono Sur justificaban su intervención militar en términos de una defensa de la “civilización occidental y cristiana”, que entendían amenazada por el “marxismo ateo” representado por la Unión Soviética.

En las décadas de los 60 y 70, el Concilio Vaticano II, convocado por el papa Juan XXIII, impulsó una agenda en América Latina de cambio social asociada al catolicismo, y esto promovió una conciencia en muchas organizaciones católicas que pasaron a una militancia de izquierda en la región. Una parte de la Iglesia promovía el compromiso de los católicos con las desigualdades que asolaban al llamado “tercer mundo”. En distintos países de la región, tuvieron peso las corrientes de la Teología de la Liberación y las Comunidades Eclesiales de Base. En 1983, en el encuentro nacional de las “pastorales obreras” de Brasil, 97% de los participantes estaba a favor del Partido de los Trabajadores, lo que muestra la unión que existía entre el mundo católico progresista y la izquierda. En Argentina, las posiciones progresistas de la Iglesia dieron lugar al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.

La emergencia de los partidos políticos evangélicos está asociada a la redemocratización propia de las décadas de los 80 y 90. Muchos habían ya comenzado a obtener notoriedad por su oposición a las alineaciones de izquierda de la Iglesia que habían sido adoptadas luego del Concilio Vaticano II. En los 60 y 70, frente a estas posiciones que adoptaba una parte del catolicismo latinoamericano, algunos grupos evangélicos adoptaban la visión fundamentalista del sur de Estados Unidos. Con la vuelta de la democracia en varios países de la región, los cambios en las creencias están originando una declinación en el número de los fieles católicos, que solían ser mayoría en el continente, y una irrupción de los evangélicos, en línea con un nuevo “cuentapropismo” religioso. Según el Pew Research Center, centro de investigación sobre religiones, de 1900 a 1960, los católicos conformaban el 94% de la población de América Latina. Pero ese porcentaje cayó drásticamente. Un estudio del mismo centro en 2014 mostró que 84% de los entrevistados habían crecido como católicos, pero solo un 69% se seguía identificando como tal. En contraste, solo 9% de los latinoamericanos crecieron como evangélicos, pero el 19% dice seguir esa religión actualmente.

Este crecimiento es atribuido a la conexión del pentecostalismo con la “ideología del milagro” que caracteriza las formas de la experiencia cotidiana en los sectores populares. Mientras, se manifiesta la incapacidad del catolicismo y sus rituales burocráticos para conectar con estas experiencias, lo que ha llevado a la Iglesia católica a perder terreno frente al avance artesanal y descentralizado de las iglesias evangélicas. Este carácter artesanal y descentralizado supone menores exigencias para desempeñar el oficio de pastor, la adaptación de la predicación a las lenguas y rasgos culturales locales y, por lo tanto, una expansión más rápida y dinámica de la penetración del culto religioso, lo que incide en la cantidad de fieles.

En este libro, el caso de Estados Unidos es considerado por la relevancia histórica que presenta con respecto a la relación entre los evangélicos y los grupos de la derecha política. Este modelo ha tenido influencia en América Latina, en términos de la entrada de los pastores evangélicos en la política entendida como un llamado de Dios y en la agenda de oposición al aborto y los derechos para las minorías sexuales, y como resistencia al “terror rojo”, un factor unificador de estos grupos.

En este contexto, las visiones conservadoras que caracterizan a muchas de las iglesias evangélicas contrastan con una situación donde la máxima autoridad del Vaticano, el papa Francisco, ha quedado asociada a una búsqueda de reformar la Iglesia para adaptarla a una visión más progresista, que presenta ciertas afinidades con los gobiernos del “giro a la izquierda” en América Latina que transcurrieron entre fines de los 90 y la primera década del siglo XXI.

La figura tradicionalista del papa alemán Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, cultivador del latín y las tradiciones, junto al estallido de los escándalos de pedofilia y abuso sexual en la Iglesia, situaban a la curia en una posición conservadora y cerrada al contacto con la vida cotidiana de los fieles. Benedicto, quien defendía los símbolos del poder clerical, representó un giro conservador en el Vaticano contra la Teología de la Liberación que defendía la “causa de los pobres”, y entendía a la Iglesia como “una fortaleza asediada por todos lados por enemigos, por los errores y las desviaciones de la modernidad”.

El cardenal Jorge Bergoglio, nombrado para la silla de San Pedro en 2013, se posicionó en varios temas con una mayor apertura política. Comenzó a defender una Iglesia que vaya hacia las periferias, que ame la pobreza y a los “heridos” por el sistema y las desigualdades, en reivindicación de la sencillez y la “austeridad de la vida”.

Abogó por la paz entre israelíes y palestinos y pidió por una agenda centrada en la consigna “Tierra, techo y trabajo”. También, bajo su dirección, la Iglesia católica lucha por que se permita en el Amazonas el ingreso de sacerdotes casados en áreas con escasa presencia eclesiástica, medida originada por la preocupación que causa en la diócesis católica el crecimiento de los evangélicos. Esta decisión lo ha llevado a Francisco a nuevos enfrentamientos con la curia conservadora, representada por Benedicto y el cardenal africano Robert Sarah, quienes se oponen a este cambio.

También, ha despertado el rechazo de ese sector su actitud más tolerante respecto de la homosexualidad, y su ataque más o menos frontal a los escándalos sexuales y de pedofilia en la Iglesia. El carácter innovador del papado de Francisco lo coloca en la vereda opuesta de los pastores, de la “teología de la prosperidad” y de los jerarcas católicos conservadores.

De este modo, hay una definición de identidades por oposición entre los evangélicos, cuya cúpula está dominada por autoridades que suscriben a valores conservadores, y la figura de Francisco, que representa una Iglesia más abierta a la denuncia de las desigualdades provocadas por el mercado y favorable al diálogo con los movimientos sociales.

Una dimensión central en el evangelismo es la conversión religiosa a través del “avivamiento” o el “despertar”. Se trata de una experiencia emocional, no intelectual, que es vivida como un llamado directo de Cristo. A diferencia de los católicos, que colocan en un lugar central a la Virgen María, para los evangélicos el papel fundamental es cumplido por Cristo y su llamado.

Desde su prédica en la Reforma Protestante, Lutero postuló la necesidad de establecer una relación personal con Dios, que debe ser “el único confidente del hombre”. Su mensaje suponía una valoración ética de la vida profesional junto con una conducta ascética y laboriosa en el mundo. Lo común a todas las denominaciones protestantes suponía la doctrina del estado de gracia, que postula un alejamiento del mundo, con principios apolíticos, que termina en una conducta ascética abocada a la profesión. Estas disposiciones a la acción fueron importantes para el nacimiento de la formación de la conducta burguesa y el espíritu capitalista.

La rama del pentecostalismo cree en las manifestaciones de Dios a través de expresiones sobrenaturales, lo que admite las profecías, demonios, milagros y hablar en lenguas. Puede entenderse como una “modalidad religiosa del protestantismo cristiano altamente emocional basada en el reconocimiento de los dones y carismas del Espíritu Santo”.

La “teología de la prosperidad” es una de las características del neopentecostalismo que empieza a liderar el movimiento evangélico en la región desde la década del 90, importando a la realidad latinoamericana el discurso de los movimientos evangélicos de Estados Unidos. Frente a una situación donde “las raíces religiosas comenzaron a secarse y ser sustituidas por consideraciones utilitarias”, postula entre Dios y el fiel una relación pragmática y carismática. Esta teología sostiene que la prosperidad económica es el signo de que es Dios, y no el Diablo, el que actúa en la vida de la persona, promoviendo la actuación de los fieles como emprendedores. Por lo tanto, para obtener una mayor prosperidad es necesaria una contraparte económica, de la cual estas iglesias evangélicas se benefician: el diezmo. Esta visión entra en directa confrontación con la propia del cristianismo dirigido a los más pobres, que busca representar Francisco e identifica a la pobreza con lo beato.

Estas nuevas subjetividades involucran la percepción de la movilidad social como un resultado del esfuerzo individual y con la manifestación de la gracia de Dios en las propias obras. La “teología de la prosperidad” postula una afinidad entre una visión neoliberal y la prosperidad económica, ajena al reconocimiento de la acción del Estado y las políticas públicas. Los programas televisivos de estas iglesias hacen referencia al “Pacto con Dios” y el progreso económico que sobreviene del mismo de la mano del emprendedorismo y la iniciativa individual. Según promueven, “la pobreza y la tristeza no son una condición social, sino un mal espiritual”.

El programa de la Iglesia Universal del Reino de Dios en la Argentina, llamado Nación de Vencedores, hace una permanente referencia a esta cuestión. El testimonio de Carlina dice: “No tenía visión para emprender, soy contadora pública, pero siempre había una barrera. Hice un pacto y todo cambió. Hoy tengo mi auto 0 km, vivo en un barrio cerrado y puedo ahorrar. Les digo a los jóvenes que, confiando en Dios, uno puede encontrar su camino”.

A su vez, las iglesias pentecostales realizan un importante trabajo social en los barrios populares, y es en esa acción donde encuentran la penetración en el mundo de los pobres que les permite mantener el crecimiento en la cantidad de fieles. Esta construcción de lazos de solidaridad y pertenencia es parte del trabajo cotidiano de las iglesias evangélicas en lugares donde el Estado se encuentra presente de forma represiva o corrompida. Donde los lazos sociales se encuentran atravesados por adicciones, violencia doméstica, inseguridad y narcotráfico, y predomina lo que se ha denominado como “cadenas de la violencia”, una violencia refuerza a la anterior y genera nuevas violencias. Es por eso que existe un vínculo entre el florecimiento de las iglesias evangélicas y las barriadas populares que cuentan con mayores carencias.

Los grupos pentecostales se han ido expandiendo en distintos lugares del mundo, especialmente en África, en países como Angola y Nigeria, donde han construido enormes iglesias.

Si bien África y América Latina parecen ser los espacios continentales donde se expande especialmente el evangelismo, hay países de Asia, como Corea del Sur, Filipinas e Indonesia, donde adquieren cada vez mayor importancia. En Corea del Sur, el pastor Rev. Jun Kwang-hoon se ha convertido en una figura conservadora central, está contra el aborto y la homosexualidad, y cuestiona la figura del presidente Moon Jae-in, acusándolo de “comunista” de Corea del Norte y pidiendo su renuncia en marchas multitudinarias. En Australia fue elegido como primer ministro un cristiano evangélico, Scott Morrison, el primer mandatario pentecostal de la historia del país, quien se opone a los migrantes, y que al vencer en 2018 destacó: “Siempre he creído en los milagros. Estoy de pie con los tres milagros más grandes de mi vida y esta noche nos han entregado otro”. Al igual que Donald Trump, cuenta con el apoyo del magnate de medios Rupert Murdoch, quien defiende una visión conservadora del orden social.

Los grupos evangélicos neopentecostales pretenden erigirse en defensores y custodios de los “valores tradicionales” de la familia, la juventud, la niñez, el divorcio y la educación sexual y reproductiva. En esta visión, se destaca el carácter jerárquico de ordenación de la vida cotidiana de las iglesias evangélicas a partir de normas que rigen el funcionamiento de la familia como base de la sociedad. Este crecimiento ha evolucionado de forma conjunta con la llamada “revolución de las mujeres”, que ha puesto en crisis las jerarquías en las relaciones de género en distintas sociedades. El movimiento feminista ha desarrollado una notable influencia sobre la agenda pública de Argentina, Estados Unidos, Brasil y Chile.

En Estados Unidos, el movimiento #MeToo, liderado por cantantes y actrices del mundo del espectáculo, cuestiona el carácter patriarcal y racista de las instituciones norteamericanas. Tras el discurso inaugural de Trump, se realizó la marcha de mujeres más importante de la historia estadounidense el 21 de enero de 2017, con epicentro en Washington, Nueva York y Chicago. La actriz y activista, America Ferrera, hija de padres hondureños, destacó que “el presidente no es América. Su gabinete no es América. ¡Nosotras somos América! Y estamos aquí para quedarnos”.

Estos nuevos movimientos tienen una impronta generacional que pone en crisis la reproducción histórica de las relaciones de género. Un rasgo que caracteriza actualmente el escenario internacional es que la oposición a la agenda de derechos liberales y el feminismo acerca a grupos católicos conservadores y grupos evangélicos.

Analizaremos en este libro las raíces de los movimientos y las coyunturas consideradas clave y que manifestaron el paso de los evangélicos hacia un mayor protagonismo político en cada país. Se trata de un fenómeno que se expresa actualmente en todo el hemisferio, que ha sido poco estudiado de forma comparada, y representa una presencia considerable que modelará el futuro de nuestro país y la región.Nos proponemos, así, observar los vínculos entre los grupos evangélicos y las expresiones políticas autoritarias. Es importante destacar que no se pretende reducir las formas del evangelismo a la derecha tanto a nivel religioso como político. El evangelismo comprende una diversidad religiosa e ideológica, y sería un error colocar a todos los evangélicos en esa categoría. Sin embargo, el propósito aquí es estudiar, en esta coyuntura internacional, cómo se ha producido esta amalgama y entroncamiento creciente entre el evangelismo y las expresiones políticas autoritarias.

Hemos seleccionado aquellos que consideramos como los casos más significativos que expresan este giro a la política autoritaria y popular de las ramas del evangelismo en Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay, México, Perú, Colombia, Venezuela, Estados Unidos y Centroamérica. Los evangélicos son vistos como fuente de construcción de poder en distintos países y pueden armar alianzas también con fuerzas de izquierda. Veremos los casos de Venezuela con Maduro, Nicaragua con Ortega, Brasil durante el período de Lula y México con López Obrador. Sin embargo, con lasfuerzas de derecha suele producirse un tipo de alianza mucho más frecuente sobre una coincidencia de valores. Mientras que en el caso de las fuerzas de izquierda predomina sobre todo una “alianza pragmática” de mutua conveniencia, con las fuerzas de derecha predomina en general una “alianza de visión común”, una confluencia de valores y políticas públicas.

A su vez, es importante señalar el papel que cumple Israel en la cuestión evangélica. Israel se ha convertido, durante el Gobierno de Benjamín Netanyahu, en la meca de estos grupos por la “la creciente influencia de un grupo cuasievangelista de judíos nacionalistas religiosos que adhieren a posturas antifeministas y antigay y a una ideología mesiánica de extrema derecha”. El reinado de Netanyahu, que ha modelado la política israelí de los últimos años, se encuentra basado en la unión entre la derecha ideológica y los ultraortodoxos. En la interpretación bíblica de los pentecostales,Jerusalén es una ciudad sagrada donde se espera la gran batalla del Armagedón en la cual Cristo volverá a restaurar su reino.

Esta visión de Israel como tierra para la llegada del mesías ha servido en términos de relaciones internacionales para unificar intereses de un proyecto de poder que une a las comunidades evangélicas de Estados Unidos y los países latinoamericanos detrás de Israel como representante de un Estado religioso de extrema derecha, lo que fortalece el proyecto político de Netanyahu.

La emergencia de las redes sociales ha permitido una comunicación directa, sin los periodistas como intermediarios, para el florecimiento de nuevos referentes. Esto se ha sumado al fenómeno de comunicación de masas de los teleevangelistas, pastores que se han convertido en estrellas mediáticas con audiencias de millones. Este fenómeno era inicialmente propio de Estados Unidos, pero se ha expandido enormemente hacia Brasil y otros países latinoamericanos.

Estos hechos prefiguran un futuro crecimiento en el número e influencia de los grupos neopentecostales en la política de los países del hemisferio, que colabora en el desarrollo de nuevas fuerzas políticas autoritarias. Ya no se busca incidir solamente desde las iglesias, sino disputar la política desde la representación partidaria y electoral, buscando introducir una agenda acorde a sus valores desde la presidencia, el Poder Legislativo o el Poder Judicial.

Uno de los propósitos de este libro es identificar a los principales intermediarios entre la religión y la política para la concreción y el desarrollo de estas alianzas. En este sentido, es posible considerar que estos líderes entre el mundo político y religioso se han convertido en importantes intermediarios entre las fuerzas políticas conservadoras y las bases populares evangélicas, de vital importancia para la sustentabilidad de estos gobiernos.

¿Qué similitudes y diferencias existen en la trayectoria de estos grupos en los distintos países? ¿Qué agendas políticas defienden? ¿Quiénes son sus principales líderes? ¿Cómo han colaborado para el auge de nuevas fuerzas políticas autoritarias? ¿Qué tipo de alianzas han establecido con los gobiernos de izquierda y de derecha?

El libro puede conseguirse aquí, en Marea Editorial.

Estado, Política y Democracia en América Latina. Curso Internacional

Estado, Política y Democracia en América Latina. Curso Internacional

Comienza el 19 de octubre de 2020 esta iniciativa destinada a militantes y activistas sociales, funcionarios públicos, docentes, estudiantes universitarios/as, investigadores/as, sindicalistas, dirigentes de organizaciones políticas y no gubernamentales, trabajadores/as de prensa y toda persona interesada en los desafíos de la democracia en América Latina y el Caribe. El curso está organizado por el Grupo de Puebla, la Universidad Estatal de Río de Janeiro, UMET, y el OLA de la New School University.

Se dictará en formato virtual y constará de 10 clases magistrales con algunas de las personalidades que más han contribuido a inspirar y diseñar políticas de igualdad en nuestra región. Las clases será coordinadas por referentes del campo académico, político y social.

Las clases audiovisuales tendrán una duración aproximada de 60 minutos y serán dictadas por: Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL; Dilma Rousseff, ex presidenta de Brasil; Claudia Sheinbaum, alcaldesa de la Ciudad de México; Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Argentina; José Luís Rodríguez Zapatero, ex presidente del gobierno de España; Ernesto Samper, ex presidente de Colombia; Elizabeth Gómez Alcorta, Ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad; Alvaro García Linera, ex vicepresidente de Bolivia; Eugenio Raúl Zaffaroni, juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; Esperanza Martínez, ex Ministra de Salud y José Pepe Mujica, ex presidente de Uruguay.

+INFO: https://americalatina.global/

Perspectiva Latinoamericana | Mike Pompeo en la Isla de la Guayanas

Perspectiva Latinoamericana | Mike Pompeo en la Isla de la Guayanas

por Pedro Silva Barros*

El 18 de septiembre pasado, por primera vez en la historia, un Secretario de Estado de Estados Unidos puso un pie en la Isla de las Guyanas. Se trata de Mike Pompeo. La mayor parte de la cobertura periodística y el análisis de esta visita se ha centrado en el intento del presidente Donald Trump de presentar una agenda más dura y efectiva sobre Venezuela, para la búsqueda de los votos de los republicanos en Florida. Pero hay otros factores que explican esta visita sin precedentes, anunciada sobre la hora.

El contexto de fragmentación política y de desintegración comercial en Suramérica hace de nuestro subcontinente un escenario abierto para las luchas de poder extrarregionales. La división entre Brasil y Colombia, por un lado, y Argentina, México y Chile, por otro, hizo posible, también por primera vez en la historia, que el pasado sábado 12 de septiembre un estadounidense fuera elegido para presidir el Banco Interamericano de Desarrollo. Hijo de madre cubana, Mauricio Claver-Carone fue asesor especial de Donald Trump y director ejecutivo para asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional. Su principal argumento de campaña fue la instrumentalización del banco como contrapunto a la expansión china en América Latina. El martes 15 de septiembre se anunció la visita de Pompeo.

La Isla de las Guyanas es única, pero la integración de su infraestructura es muy deficiente y nunca fue planeada en conjunto. Sus 1.700.000 de kilómetros cuadrados equivalen al territorio europeo de Alemania, Francia, España e Italia e conjunto. Situado en el norte de Suramérica es, al mismo tiempo, Atlántico, Caribe y Amazonas, teniendo como principales demarcaciones los dos principales ríos del norte de Suramérica, el Amazonas y el Orinoco, y la interconexión natural entre ellos por el canal de Casiquiare y el río Negro; su parte norte está dividida en el medio por el río Esequibo. Además de Surinam y Guyana, este territorio es compartido por Brasil – los Estados de Amapá, Roraima y el norte del Amazonas, desde todo el estado de Pará y Amazonas hasta el Río Negro – , Venezuela – los Estados de Delta Amacuro, Bolívar y Amazonas – y Francia – el territorio de ultramar de Guyana.

A principios de este año hubo elecciones generales tanto en Guyana como en Surinam. En ambos países la elección fue muy pareja y los derrotados tardaron en reconocer los resultados. La victoria de Irfaan Ali en Guyana sólo se formalizó después de cuatro meses. Por el contrario, en las elecciones de 2015, la ya abandonada y moribunda Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) había enviado misiones electorales con la participación del Brasil y los resultados fueron inmediatamente aceptados por todos los actores políticos de ambos países.

Desde el punto de vista económico, Guyana y Surinam tienen pocas relaciones con Suramerica. Solo 2% de su comercio exterior se realiza con los otros diez países de la región. En los dos últimos años ha habido un auge del petróleo en Guyana que la convierte en el único país de América que tendrá un crecimiento económico positivo en 2020. También se espera que la producción marítima de petróleo se amplíe en Surinam. Es posible que en unos pocos años la producción de petróleo de Guyana supere a la de Venezuela. Aunque tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, Venezuela ha visto caer su producción de petróleo debido a la propia ineficiencia y al embargo de los Estados Unidos en los últimos años.

La estrategia de derrocar al gobierno venezolano con el aislamiento político y la asfixia económica, diseñada por los Estados Unidos y el Grupo de Lima en 2017, tuvo como resultados concretos el colapso de la producción petrolera, la profundización de la crisis social venezolana y el fortalecimiento político y económico interno de los militares leales a Nicolás Maduro. Viéndose distante de sus aliados tradicionales, Venezuela se convirtió en el mayor deudor chino de América Latina. Con cada paso que dan EEUU y la OTAN en el entorno ruso, Moscú refuerza sus lazos económicos, políticos y militares con Caracas.

En 2002, cuando la dirección de la empresa petrolera estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) intentó derrocar al gobierno, Hugo Chávez se dirigió a Brasil para enviar barcos para asegurar el suministro interno de gasolina. Ahora es Irán el que cumple este papel. En las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, ganadas por la oposición a Maduro, la principal misión de observación electoral externa fue de Unasur. En las elecciones parlamentarias de diciembre de 2020, con una baja participación de la oposición, Turquía debería ocupar este espacio.

No es la primera vez que Guyana y Surinam se encuentran en medio de grandes disputas geopolíticas. Guyana se independizó del Reino Unido en 1966 y heredó antiguas disputas territoriales entre los británicos y los venezolanos. Surinam se independizó de los Países Bajos solo en 1975 y fue reconocido rápidamente por Brasil. Guyana y Surinam nacieron amenazadas por las tesis de la internacionalización de la Amazonia, que iban cobrando fuerza en Europa y en diversas organizaciones internacionales, y por la sombra de la guerra fría.

En 1978, bajo la dirección de los presidentes Ernesto Geisel del Brasil y Carlos Andrés Pérez de Venezuela, se firmó el Tratado de Cooperación Amazónica con el objetivo de promover el desarrollo integral de la región y sus poblaciones y reafirmar la soberanía exclusiva de los ocho países de la región sobre la gestión de la mayor reserva de biodiversidad del mundo. Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela vetaron la posibilidad de que las potencias extrarregionales participaran en el tratado en ese momento y en el futuro.

En 1983, el gobierno de Surinam fue acusado por Estados Unidos y los países europeos de graves violaciones a los derechos humanos. Tanto la antigua metrópoli como la potencia hemisférica trataron de aislar al país política y económicamente para derrocar a su gobierno. Cuba y otros países de orientación socialista aumentaron sus actividades en Surinam. La Unión Soviética aumentó su presencia en el Caribe. Estados Unidos, gobernados por el republicano Ronald Reagan, buscaron el apoyo del Brasil de Joao Figueiredo para una intervención en Paramaribo. Brasil se negó y, alternativamente, envió una misión diplomática dirigida por el General Danilo Venturini a Surinam, que se distanció de los países socialistas, evitó la invasión americana y garantizó una relativa estabilidad al país en los últimos decenios. Meses más tarde, debido a una situación similar, los Estados Unidos invadieron la isla caribeña de Granada y mataron a su presidente Maurice Bishop.

La acción de Brasil en el norte de Suramérica fue eficaz para disuadir la presencia extrarregional, tanto si actuó mediante consultas regionales con el tratado de cooperación con la Amazonia como si lo hizo bilateralmente con la misión Venturini. Los gobiernos de Geisel y Figueiredo sabían que el mayor perdedor en un conflicto impulsado por intereses extrarregionales en Suramérica sería el propio Brasil.

La presencia de Mike Pompeo en Guyana, Surinam, Roraima y Colombia en el mismo viaje solo puede entenderse en este contexto de fragmentación de la gobernanza regional suramericana y de menor protagonismo brasileño.

* Pedro Silva Barros es economista y doctor en Integración de América Latina por la Universidad de Sao Paulo (USP). Fue Director de Asuntos Económicos de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) entre 2015 y 2018.

Perspectiva Latinoamericana |Acuerdo MERCOSUR – UE: objeciones de Francia y reparos de Argentina

Perspectiva Latinoamericana |Acuerdo MERCOSUR – UE: objeciones de Francia y reparos de Argentina

Mediante la publicación de un extenso informe, este viernes Francia sumó argumentos en su cuestionamiento al acuerdo Mercosur-UE. El informe se centra en razones medioambientales y de protección a la producción agropecuaria europea y reclama que la UE continúe las negociaciones con Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) para que se garantice el freno a la deforestación, el respeto a los Acuerdos de París sobre el clima y que los productos importados desde el bloque suramericano cumplan las normas sanitarias y ambientales europeas.

En la misma semana, el embajador argentino ante el Mercosur, Mariano Kestelboim, señaló al semanario uruguayo Brecha que a la hora de la ratificación parlamentaria del acuerdo, el gobierno “hará un estudio costo-beneficio” de firmarlo o no y que el resultado de ese debate, que se dará en el Congreso, “no está claro”. Según el diplomático, “desde el punto de vista del gobierno argentino, el acuerdo tiene falencias muy importantes”.

El cuestionamiento a lo actuado por el gobierno de Macri se refiere a la ausencia de informes de impacto para la negociación del mayor acuerdo de la historia del bloque. A pesar de eso, Kestelboim manifestó el respeto a la institucionalidad de las decisiones en el Mercosur, que se hacen por consenso. “Queremos que haya armonía en el bloque. A escala de los gobiernos ya está cerrado y no corresponde en el plano del Mercosur buscar una letra pequeña para tirar abajo lo que un gobierno democrático aprobó”. La cuestión, entonces, será lo que suceda en el congreso. Por ahora, no está en la agenda del oficialismo argentino impulsar su tratamiento.

Productos sensibles

Llamativamente, tanto las objeciones argentinas como las francesas coinciden en ciertos productos agropecuarios. Kestelboim señaló como deficiencias del acuerdo que “ni siquiera se llegó, en el caso emblemático de la carne, a las 100.000 toneladas; solamente se llegó a 99.000, que para ponerlo en perspectiva equivale al 1,25% del consumo de la Unión Europea de carne. Lo mismo pasa con los pollos, el etanol, el arroz, la miel, el azúcar; es muy pobre lo que se obtiene”

Por su parte, ll informe francés señala que la liberalización del comercio agrícola es parcial en el caso de los llamados “intereses defensivos” de la UE (aves de corral, cerdo, ternera, azúcar, etanol, arroz, miel y maíz dulce). En relación a estos productos, señala que se implementa a través de contingentes con aranceles reducidos o incluso nulos. Por ello el informe proporciona un análisis detallado de los productos agrícolas más sensibles, incluyendo aves, carne de res, azúcar, etanol y la miel.

Como resultado del acuerdo, el informe proyecta un aumento de las importaciones europeas de aves de corral, carne de vacuno (principalmente en forma de solomillo refrigerado y congelado), etanol y miel desde los países del Mercosur, “lo que podría debilitar a los productores agrícolas europeos si esta tendencia se refleja en reducciones de precios en los mercados europeos”. En el caso del azúcar, señala que “la situación económica incierta vinculada al fin de las cuotas de azúcar y precios garantizados en la UE y al Brexit exponen al sector a la volatilidad de los precios mundiales, lo que dificulta predecir los impactos posible”. El informe destaca que las disposiciones relativas al etanol “probablemente tendrán como consecuencia de la reducción de las salidas del azúcar europeo”.

Finalmente, el informe subraya que, “aunque la cláusula de salvaguardia bilateral del acuerdo para limitar los efectos potencialmente dañinos de la liberalización comercial para los productores europeos de productos agrícolas sensibles es “bienvenida en sí misma, podemos sin embargo dudar de su capacidad para desempeñar este papel en su definición actual”.

Las objeciones francesas

En un comunicado de prensa, donde resume las conclusiones del Informe de la comisión de evaluación del proyecto de acuerdo UE-Mercosur, este viernes 18 de septiembre, el gobierno francés recordó que “en agosto de 2019, el presidente Macron indicó que Francia no podía apoyar el acuerdo UE-Mercosur en su forma actual, dada la dirección de las políticas públicas de este bloque de países que claramente van en contra de los objetivos colectivos del Acuerdo de París y sus compromisos individuales asumidos en este marco. Esto se manifiesta en particular por el agravamiento durante varios años de la deforestación en esta región, especialmente en la Amazonía. Estos actos son contrarios tanto a la letra como al espíritu del proyecto de Acuerdo de Asociación UE-Mercosur, cuyos aspectos comerciales y políticos se comprometen explícitamente con el respeto y la aplicación efectiva del Acuerdo. de París, a petición de Francia durante las negociaciones”

En su presentación el gobierno francés indica que el informe surge de la investigación encargada a a una comisión de expertos independiente presidida por el economista ambiental Stefan Ambec. “Esta comisión fue la encargada, en particular, de analizar todas las disposiciones del proyecto de acuerdo que puedan tener un impacto en el desarrollo sostenible, evaluando el efecto del acuerdo sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, la deforestación, la biodiversidad, la difusión de tecnologías limpias y la transición ecológica de los métodos de producción, y nuestra capacidad para asegurar el cumplimiento, para todos los productos consumidos en el mercado europeo, de nuestras normas medioambientales y sanitarias” señala el gobierno francés en su comunicado.

En cuanto a las objeciones concretas, en primer lugar, el informe destaca el impacto potencial del acuerdo comercial sobre el aumento de la deforestación en los países del Mercosur. Luego, subraya el nivel insuficiente de ambición de este borrador de acuerdo como herramienta para acercar a nuestros socios comerciales a tener mejor en cuenta el cambio climático y la protección de la biodiversidad, en particular a través del respeto a la Acuerdo de Paris. A partir de estos elementos, el gobierno francés concluye que estos elementos confirman la posición de Francia de oponerse al proyecto de acuerdo de asociación en su forma actual.

En cuanto a las recomendaciones, el gobierno francés considera que es necesario concentrar el trabajo, en particular, en el desarrollo de disposiciones que permitan asegurar:
1. Que un acuerdo de asociación con Mercosur no puede en ningún caso conducir a un aumento de la deforestación importada a la Unión Europea;
2. Que las políticas públicas de los países del Mercosur cumplan íntegramente con sus compromisos bajo el Acuerdo de París, los cuales son parte integral del Acuerdo de Asociación;
3. Que los productos agroalimentarios importados que se benefician de un acceso preferencial al mercado de la Unión Europea respeten, de jure y de facto, las normas sanitarias y medioambientales de la Unión Europea. Se hará un seguimiento de estos productos.

Los reparos argentinos

Volviendo a la posición del embajador argentino ante el Mercosur, Mariano Kestelboim, estas son algunas de sus textuales:

“la posición del oficialismo es dar el debate en el Congreso. Como se dio esta flexibilidad de suscribir el acuerdo independientemente de lo que hagan el resto de los países del Mercosur, ese debate hay que darlo. Nosotros creemos que Brasil, Paraguay y Uruguay, en caso de que los europeos ratifiquen el acuerdo, también van a ratificarlo”

“Hay que hacer un estudio de costo-beneficio de no firmarlo y perder directamente todas las preferencias que tenemos en relación con la Unión Europea. O firmarlo y seguir sosteniendo estas preferencias y los beneficios que tendría el acceso a ese acuerdo. Es complejo. La posición del oficialismo es dar el debate en el Congreso. Y ese debate no está claro. Desde el punto de vista del gobierno argentino, el acuerdo tiene falencias muy importantes, básicamente en su origen, por no haber realizado estudios de impacto”

“El hecho de que en el acuerdo internacional más grande de la historia económica entre dos bloques regionales no haya habido estudios de impacto es sorprendente y un punto a tener muy en cuenta. Esto da lugar a pensar que muy probablemente hubo una interferencia de intereses particulares que promovieron la firma del acuerdo y no abrieron la posibilidad de que fuera transparente, abierto a toda la sociedad”

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Conversatorio “Lxs parlamentarios y la relación MERCOSUR – Unión Europea”

Conversatorio “Lxs parlamentarios y la relación MERCOSUR – Unión Europea”

El miércoles 10 de Septiembre el Observatorio del Sur Global y el Centro de Estudios en Ciudadanía, Estado y Asuntos Políticos de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) realizaron un conversatorio para debatir la agenda parlamentaria MERCOSUR – Unión Europea.

Participaron del conversatorio miembros de los partidos alemanes Die Linke y Los Verdes, parlamentarios argentinos del Frente de Todos y miembros de organizaciones de la sociedad civil. El eje principal de la conversación fue el pre-acuerdo de libre comercio entre el MERCOSUR y la Unión Europea.

El conversatorio comenzó con introducciones por parte de Katharina Tetzlaff, de Die Linke, y Federico Montero,  director del Observatorio del Sur Global. Ezequiel Bistoletti llevó adelante la moderación del conversatorio.

Desde el lado argentino participaron: el diputado nacional por Santa Fe, Marcos Cleri, el parlamentario del Mercosur, Pablo Vilas, el dr. profesor especializado en integración regional, Damian Paikin, el director de relaciones internacionales de la CTA, Andrés Larisgoitía, y la profesora Mariana Vazquez por el Observatorio del Sur Global.

Desde el lado alemán intervinieron: Heinz Bierbaum, eurodiputado por Die Linke y presidente de la Izquierda Europea, el eurodiputado por Die Linke, Helmut Scholz, la diputada alemana por Die Linke, Heike Hänsel, la ex eurodiputada por Los Verdes, Gaby Küppers y Bettina Müller, miembro de la ONG powershift.

Los europeos recalcaron el aumento de la oposición al tratado Unión Europea – Mercosur, principalmente en Austria y Francia, debido a cómo afectará la política agraria. Desde la ONG resaltaron que la preocupación de la sociedad civil es recibir productos agrícolas con agrotóxicos. Una preocupación de los eurodiputados es que este tipo de acuerdo mantiene relaciones de comercio desigual, pero no firmarlo abriría el camino a China y EEUU a nuevos tratados incluso más desiguales.

Desde el lado argentino se remarcó que con el cambio de gobierno llegó un cambio de posición, pero que no se ha dado el mismo cambio en toda la región. Que el gobierno argentino expone las asimetrías que encierra el acuerdo, pero su accionar se encuentra limitado por la decisión de sus socios del bloque.

En común, ambos grupos sostienen que se puede lograr un acuerdo mejor. Un acuerdo que apunte a una verdadera integración, con prácticas comerciales más justas, que proteja el trabajo y al medio ambiente por igual. En definitiva, fue un buen comienzo para un diálogo duradero sobre un tema que, más temprano que tarde, será central en la agenda nacional.

Perspectiva Latinoamericana | Perú entre la pandemia y la disputa política

Perspectiva Latinoamericana | Perú entre la pandemia y la disputa política

por Florencia Tursi Colombo

El actual escenario del Perú presenta situaciones en paralelo, mientras la pandemia hace estragos en la población, la clase política revive una confrontación entre el ejecutivo y el legislativo que llevaba ya un tiempo, pero cuyo eje no pasa por la dramática situación económica y sanitaria sino por disputas por el poder de cara a las próximas elecciones presidenciales en abril del 2021.

La presentación, en el pleno del Congreso, de unos audios entre el presidente Vizcarra, sus secretarias y el cantante Richard “Swing”, desató un nuevo escándalo por la sospechosa contratación del cantante. Las bancadas de oposición acusan a Vizcarra de corrupción y piden su vacancia. Sin embargo, sin ingenuidad, dichos audios fueron presentados en la sesión en la cual debían discutirse una serie de puntos de reforma política para las próximas elecciones, entre ellos, la regulación del financiamiento a los partidos políticos y un proyecto que prohibía la presentación de candidatos investigados por corrupción en primera instancia.

Así anunciaba Vizcarra el envío del proyecto el pasado 5 de julio:

Los partidos de oposición, centralmente el bloque fujimorista, se negaban a tratar la reforma, ya que la líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori tiene una causa por corrupción y se ha financiado en anteriores campañas con fondos viciosos, por ejemplo, los aportes de Odebrecht para la campaña presidencial de Keiko en 2011.

En el mensaje del jueves por la noche Vizcarra dejó en claro que no va a renunciar. Aunque asume que los audios son reales, niega que la contratación de “Swing” haya sido ilegal. A la oposición en el Congreso le dijo: “Si quieren vacarme aquí estoy, con la frente en alto y la conciencia tranquila. No voy a renunciar, yo no me corro”. Se puede ver el mensaje completo de Vizcarra aquí:

Finalmente, el viernes por la mañana se aprobó la reforma constitucional que incorpora el impedimento de condenados en primera instancia a presentarse en cargos públicos. El mismo día por la tarde inició la votación por la vacancia, resultando aprobada la moción por 65 afirmativos, 32 negativos y 24 abstenciones. En los próximos días Vizcarra será convocado al Congreso para su defensa y luego se someterá a votación su vacancia.

En un artículo publicado a fines del año pasado señalamos en detalle que esa disputa entre el ejecutivo y el legislativo, expresa la tensión entre dos fracciones de la derecha peruana.

Al mismo tiempo, la situación que está generando la pandemia de Covid-19 en Perú, ha puesto en escena la relación entre el Estado, el mercado y la salud. La situación es dramática, ante el colapso de la salud pública, los grupos económicos hacen fortunas vendiendo salud y el Estado, aunque pide a los hospitales privados a que mantengan tarifas razonables, se mantiene al margen del sufrimiento de su propia gente. En junio, Vizcarra daba un ultimátum a las clínicas privadas para que bajen sus tarifas y para que atiendan a los pacientes con Covid, sin embargo los resultados fueron insuficientes.

Se repiten imágenes de dolor en donde la economía parece haber ganado sobre la vida. Quienes pagan gozan de buena salud y de seguro de vida, mientras el resto carece hasta de lo más elemental para vivir.

Se ha impuesto la lógica económica sobre la vida y eso implica que todo tenga un precio, que la vida tenga un precio monetario. Se estima que, en promedio, un paciente con Covid-19 internado en un hospital privado de Perú paga alrededor de 15 mil dólares por 20 días de internación, lo que significa 750 dólares diarios. Mientras que el sueldo mínimo se mantiene en 930 soles, un poco más de 250 dólares por mes. Hablamos de la vida ¿Quién no pagaría para curar a un familiar si tuviera la plata al alcance? Sin embargo, gran parte de la población trabaja en la economía informal. Esto implica que no reciben ni esos 900 soles mensuales.

El dinero ha ocupado un lugar del poder, puede decidir entre la vida y la muerte, ni el ejecutivo ni el legislativo han cuestionado eso. Por el contrario, a los grupos de poder económico se les ha beneficiado durante la pandemia permitiéndoles los despidos masivos y la precarización laboral.

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Personalidades piden al presidente Vizcarra postergar elección en el BID

Personalidades piden al presidente Vizcarra postergar elección en el BID

 

Perú podría sumarse al grupo de cuatro países que busca postergar la elección de la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo hasta después de superada la crisis del COVID-19, si el presidente Martín Vizcarra acepta la sugerencia de más de 400 personalidades del ámbito diplomático, político, cultural y académico. En un comunicado, un grupo de ciudadanos le pide hacer uso de todos los procedimientos legales disponibles en el Banco Interamericano de Desarrollo para postergar la elección y abogar para que la presidencia permanezca en manos latinoamericanos, evitando la candidatura del candidato de Estados Unidos, Mauricio Claver-Carone.

A continuación el comunicado en el que le piden a Vizcarra postergar la elección.

 

Apoyamos la postergación de la elección de la presidencia del BID

Ante las fricciones suscitadas en el proceso de elección del presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los abajo firmantes manifestamos lo siguiente:

La postulación de Mauricio Claver-Carone, como candidato de Estados Unidos, transgrede el principio no escrito de que la presidencia la ejerza un latinoamericano o caribeño. En particular, objetamos a este candidato por su visión extremadamente ideologizada de las relaciones interamericanas que muchos países no comparten.
Nos sumamos a los pronunciamientos realizados por miembros de la comunidad política y diplomática de América Latina y de Europa, quienes han propuesto postergar la elección del presidente del BID para que esta se realice presencialmente durante la Asamblea Anual de la institución, prevista para los días 17 al 21 de marzo de 2021 en la ciudad de Barranquilla, Colombia. En la actualidad, las condiciones distan de ser favorables para el debate reflexivo y profundo que esta decisión requiere.
Al ser el BID la principal fuente de financiamiento para el desarrollo de América Latina y el Caribe, la definición de sus políticas pospandemia en nuestra región, la más afectada del mundo, requiere un candidato idóneo, con un perfil técnico y desideologizado. En esta medida, coincidimos con la preocupación de quienes consideran que el candidato Claver-Carone no tiene las calificaciones para dirigir una institución como el BID, en un momento en el que se requiere ampliar su capital para apoyar a la región a enfrentar los efectos económicos y sociales de la pandemia. Asimismo, con la opinión prevaleciente en Europa, donde se considera inapropiada la postulación del candidato de un Gobierno que niega el cambio climático y abandona el Acuerdo de París.

Por las razones expuestas creemos fundamental hacer uso de todos los procedimientos legales disponibles en la institución incluido, en última instancia, evitar el quorum reglamentario el día de la elección virtual, programada para el 11 y el 12 de septiembre, lo cual requiere superar el 25% del poder de votos de los miembros del Banco.

En ese sentido, respaldamos la posición de Argentina, Chile, Costa Rica y México ?países que conjuntamente cuentan con el 22,2% de los votos?, cuyos Gobiernos se han manifestado públicamente a favor de aplazar la elección, así como la de Uruguay, con 1,21% del poder de sufragio.

Invocamos al presidente Martín Vizcarra a pronunciarse en favor de la postergación de la votación y a abogar por que la presidencia del BID permanezca en manos latinoamericanas.

Lima, 5° de setiembre de 2020

Firmantes:

Adrianzén Alberto
Alarco, Germán
Arbizú, Julio
Ames, Rolando
Bedoya Carlos
Burneo, Kurt
Costa, Gino
Cueto, Alonso
Dancourt, Óscar
Campodónico Humberto
Denegri, Rosario
De Belaúnde, Alberto
De la Puente, Juan
Eguren, Fernando
Fairlie, Alan
García Sayán, Diego
Glave, Marisa
Haya de la Torre, Agustín
Helfer, Gloria
Huilca, Indira
Iguiñiz, Javier
Israel Cecilia
Kresalja, Baldo
Lerner, Salomón
Lombardi, Guido
Lores, Eduardo
Nieto, Jorge
Maúrtua, Óscar
Mendoza, Veronika
Mujica, Javier
Olivares, Daniel
Pando, Grover
Pedraglio, Santiago
Peirano, Luis
Pérez Sánchez Cerro, José Luis
Rivas, Edda
Roca, Carlos
Rodríguez Cuadros, Manuel
Roncagliolo, Rafael
Roncagliolo, Santiago
Ruiz Caro, Ariela
Saberbein, Gustavo
Silva Santisteban, Rocío
Távara, Gerardo
Tenorio, Federico
Tuesta, Fernando
Ugarteche, Óscar
Ugarte, Óscar
Urrutia, Adriana
Vega Centeno, Imelda
Valle Riestra, Javier
Valladares, Jorge
Velasco, Otoniel
Wagner, Allan
Abad, María Isabel
Agosin, Manuel
Agüero, Ruth Dayanira
Águila, Asunción
Aguilar, Enzo
Aguirre, Cecilia
Alarcón, Olga Cristina
Alayza, Alejandra
Alayza, Fernando
Albarran, Gloria
Alcántara, Evelyn
Aldana, Susana
Alonso, Pablo
Alva, Maritza
Alva, Rosa María
Álvarez, Nicole
Amancio, Fiorella
Amat y León, Patricia
Andia, Walter
Ansion, Juan
Anton, Janet
Arámbulo, Carlos Martín
Arauco, Eliana
Araya, Ana Cristina
Arguiñarena, Martín Esteban
Arias, Juan Agerico
Arnao, Akemi
Arroyo, Alberto
Aservi, Martha
Ávila, Sandra
Azpur, Javier
Baca, Epifanio
Baca, Joaquín
Baca, María Edith
Badoino, Gianna
Banda, José
Bardallo, Liliana
Barrueto, Mario
Bartelli, Claudia
Bartet, Leyla
Bayona, Ashley
Becerra, Ana María
Bedoya, Carlos Alonso
Bedoya, Susana
Beingolea, Martha Silvia
Berríos, Rodrigo
Berrocal, Sonia
Bisso, Marissa
Bocalandro, Laura
Bocanegra, Leticia
Bocantel, Sebastián
Boggiano, Martha
Boggio, Maria Rosa del Carmen
Bolognesi, Elvira
Bravo, María Elena
Brusil, José
Burenius, Charlotte
Burga, Sars
Cabieses, Hugo
Cáceda, Cynthia
Calderón, Jorge
Calderón, Zednia
Camacho, Esperanza
Campos, Fernanda
Carbajo Ruiz, José Luis
Cardeña, Ángel
Carnero, Nuri
Carpio, Teresa Catalina
Carranza, Josselyn
Carrasco, Ella
Casaballe, María Inés
Casares, Guadalupe
Casares, Lourdes
Casasola, Giancarlo
Castañeda, Gian
Castillo, Julio César
Castro, Inés
Castro, Judy
Castro, Mariano
Castro, Rosa
Cazorla, Madeley
Cerrillo, Eddy
Céspedes, Nélida
Chacón, Francisco
Chávez, Juan José
Chinarro, Antho
Chirif, Alberto
Chirif, Micaela
Chota, Claudia
Chufani, Consuelo
Chuquihuara, Luis
Cieza Niño, Karol
Cieza, Ana
Claux, Nelly
Colina, Ana
Connor, Lyliana
Coronel, Gloria

Cortegana, Erika Virginia
Cortez, Dana
Corzo, María del Pilar
Cosavalente, Juan
Cottle, Patricia
Cuadros, Cristina
Cuadros, Julia
Cuba, Severo
Cubas, Gloria
Cuervo, Jorge Ángel
Cusi, Diana
Cuya, Noemí
Dávila, Juan
De Almeida, Julio
De Echave, José
De la Cruz, Diego
De la Peza, Aurora
De la Peza, Lourdes
De la Peza, Manuel
De la Peza, María
De la Peza, Raquel
De Roa, Sofía
De Vivanco, María Susana
Décima, Elena
Del Mazo, María Isabel
Del Río, Jorge
Desúlovich, María
Díaz Portocarrero, William
Díaz, Javier Fernando
Duarte, Graciela
Durand, María Cecilia
Durant, Alberto
Enríquez, Franco
Espinosa, Pedro Miguel
Espinoza, Carmen
Espinoza, Elena
Espinoza, Julio
Espinoza, Malena
Espinoza, Marco
Estrada, Patricia
Fajardo, Leyda
Fajardo, Luciana
Falco, Adrián
Falcone, Rafael
Falen, Lucero
Fernández, Gonzalo
Fernández, Ma. Magdalena
Fernández, Nelson
Fernández, Roland
Floley, Angela
Flores, Jennifer obdulia
Flores, Segundo
Galdós, Susana
Galilea, Silvia
Gallardo, Eliana
Gallardo, Roberto
Ganoza, Irma
García Bedoya, Roxana
García, Alfredo
Gaskin-Reyes, Camille
Gastañeta, Rosa María
Gastiaburu, Teresa
Gilardi, Rolando
Giménez, Federico
Gómez, David
Gonzales, Víctor
González, Eduardo
González, Estela
González, Rafael
González, Víctor
Granados, Alba Paula
Granados, Arturo
Grillo, Pedro
Guevara, Rebeca
Gutiérrez, Angie
Gutiérrez, Caro
Gutiérrez, M?aría Teresa
Halperin, Eduardo
Haya de la Torre, Raúl
Hernández, Malú
Herrera, Carmen
Herz, Carlos
Hopkins, Raúl
Horna, José Luis
Huamán, Fabiola
Huañec, Margot
Huertas, Betty
Huirse, Lisbeth Shiomara
Iguíñiz, Manuel
Iguiñiz, Natalia
Inga, Diana
Israel, Carolina
Israel, Cecilia
Jamanca, Milagros
Jellinek, Beatriz
Johnson, Sarah
La Madrid, Carolina
Larico, Luz
Lauer, Amelia
Lepine, Lisbeth
Levy, Noemi
Levy, Samuel Gustavo
Leyva, Maritza Dalila
Llosa, Álvaro
Loli, Oscar Santiago
López, Francesca
Lorbes, Rosa María
Lozano, Martha
Lozano, Rosario
Ma, Cecilia
Magariños, Silvana
Maguiña, Alejandra
Mandujano, Lucia
Manrique, Jorge
Marcovich, Santiago
Marín, Ana Lucía
Marin, Dejheri
Martin, Gustavo
Medina, Fausto
Medina, Luciana
Medrano, Maykol
Medu, Patricia
Mejía, Mario
Mendoza, Rosa
Mendoza, Yeraldin
Mercado, Luis
Merino, María Isabel
Monge, Carlos
Montero, María Edith
Morán, Patricia
Moreno, Luis
Mostacero, Carolina
Muñoz, Georgina
Naborre, Marisil
Navas, Rhoda
Naveda, Igidio
Newman, Ana
Nolte, Josefa
Noriega, Jorge
Noriega, Jorge Emilio
Núñez, Nelson
Núñez, Pilar
Ochoa, Jorge Luis
Olivera, Javier
Olivera, Leydy
Olvera, Rebeca
Oquendo, Martha
Ospina, Estela
Ostos, Bernardo
Otero, Hugo
Palacios, Luis Antonio

Palacios, María Amelia
Palomino, Abigail
Palomino, Doris
Palomino, Jelsin
Panizo, Liliana
Parra, Alfonso
Pasco, Silvana
Patisson, Richard
Patrón, Pepi
Paucar, Richard
Paucarmayta, Valerio
Peralta, Valery
Perazza, María
Perdura, María
Pereira, Alejandra
Pereira, Nilo
Pereira, Ricardo
Perey, Azucena
Pereyra, Patricia
Pérez, Francisco
Pérez, Horacio
Pérez, Julio Gadsden
Philipps, Flor de Maria
Pilares, Gloria Joaquina
Pomareda, Ricardo Fidel
Pomares, Camila
Porras, Judith
Prado Ruiz Caro, Sebastián
Prieto, María
Pye, Geralyn
Quijano, Norma
Quijano, Oscar
Quintanilla, Alberto
Quintanilla, Lino
Quinto, Paola Carito
Quiñones, Mariana
Quirós, María Cecilia
Quiroz, Jeanette
Quispe, Marco Arcadio
Ramos, Hernán
Ramos, Miriam
Remón, Cecilia
Rey de Castro, Rafael
Reyes, Alex
Reyna, Rafael
Ricart, Consuelo
Riley, Joel
Rivera, Pamela
Robles, Manuel Antonio
Robles, Norma
Roca, María
Rocha, Leonor
Rodríguez, Fernando
Rodríguez, Graciela
Rodríguez, Joaquín
Rodríguez, María José
Rodríguez, Melissa
Rodríguez, Rocío
Rodríguez, Víctor Raúl
Rojas, Ana Violeta
Rojas, Ángela
Rojas, Belén
Rojas, María Isabel
Rojas, Nelly
Rojas, Yamelin
Rolando, Tania
Romano, Yanina
Romero, Rocío
Roncagliolo, Inés
Roncagliolo, Pilar
Roncal, Carlos
Rondón, Alfredo
Rosales, Blanca
Rosales, Ronald
Rosas, José Antonio
Rosas, Norma
Ruiz, Allison
Ruiz-Caro, Marusia
Russell, S. Alexandra
Rutté, Alberto
Salazar, Abigail
Salazar, Claudia
Salazar, María Rosa
Saldaña, Julio
Salom, Ana
Samamé, Helem
Sánchez, Robertho
Sandoval, Mercy Maria
Sandoval, Paty
Sandrea, Yaser
Sanguinetti, Cristina
Santur, Ángela María
Satizábal, Adriana
Schiappa Pietra, Julio Eduardo
Schwaraz, Hans
Scurrah, Martin
Serafini, Verónica
Siguenza, Maycoll
Sigueñas, Ana Sofia
Sihuay, Lady Frida
Silva, Agustín
Silveira, Sara
Solari, Karla
Sotomayor, César
Speranza, Laura
Steinmann, Christian
Suárez, Blanca
Sueiro, Cecilia
Tapullima, Karla
Távara, José
Tejada, Sergio
Tello, Claudia
Tisnado, Stephany
Tocon, Carmen
Tocón, Pilar
Toja, Miryam
Torres, Javier
Tovar, Cecilia
Traverso, Constante
Tuazon, Raúl
Tubbeh, Widad
Tumpe, Vilma
Ulibarri, Eduardo
Valderrama, sabella
Valenzuela, Jesús
Vallenas, Sandra
Valqui, Francis
Varese, Chiara
Vargas, José
Vásquez, Yvonne
Vega, Gabriela
Vega-Centeno, María Cecilia
Vendrell, Martha
Vergara, Luz Elizabeth
Vigo, Carlos Alberto
Villagra, José
Villegas, Adrián
Wagner, María
Wendler, Andrea Patricia
Wiener, Christian
Yáñez, Antonia
Zambrano, Leopoldo
Zapata, Russela
Zavala, Jorge Luis
Zavaleta, Luis
Zúñiga, Madeleine
Zúñiga, Vera Dora